Un clásico ruso

Un clásico ruso

Un clásico ruso es ver bengalas en las gradas, nieve en el campo y algún extranjero marcando diferencias. A este clásico ruso, el clásico de los clásicos, concurren dos equipos que nacidos en estratos sociales bien distintos: el CSKA, equipo del ejército ruso en tiempos de la URSS, contra el Spartak, conocido como equipo del pueblo, por no estar afiliado a ningún organismo de la sociedad soviética.

El gran clásico del fútbol ruso enfrenta al CSKA, equipo del ejército ruso en tiempos de la URSS, contra el Spartak, conocido como equipo del pueblo, por no estar afiliado a ningún organismo de la sociedad soviética

Son los dos grandes equipos de Rusia. Y pocas cosas más clásicas que ver a los equipos rusos más potentes pegándosela en la Champions. En la previa del Spartak-CSKA, las pantallas gigantes del estadio mostraron un vídeo épico. Relataban hazañas históricas del Spartak, partidos a color y en blanco y negro. Hablaba de victorias en Mánchester, Madrid o… Liverpool. Las carcajadas de los ultras del CSKA, extasiados por el 7-0 de Anfield, todavía resuenan en el estadio.
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Y es que un clásico ruso es mofarse del rival. A los aficionados del CSKA se les llama popularmente caballos, haciendo referencia a la caballería del ejército. Los ultras del Spartak aprovecharon la ocasión para mostrar a un espartano, símbolo del club, cabalgando cuatro caballos con los colores del CSKA.

También se está convirtiendo en un clásico ver ganar al Spartak. Lleva casi una vuelta entera sin conocer la derrota y cinco partidos seguidos ganando en la Premier rusa. El clásico servía para que uno de los dos se reenganchara a la pelea por el título y los chicos de Carrera, que llegaron a ir décimos en el campeonato, han aprovechado la oportunidad.

El Spartak al Spartak lleva casi una vuelta entera sin conocer la derrota y suma cinco partidos seguidos ganando en la Premier rusa

Quincy Promes es, sin lugar a dudas, el jugador de mayor proyección de la Premier rusa. Lo volvió a demostrar con dos goles y un recital de conducciones que rompieron a una zaga tan endeble como la del CSKA. Camino de los 39 años, Sergei Ignashevich fue titular en un encuentro de máxima exigencia y demostró por qué no irá al Mundial de Rusia.

A los golpes, el Spartak siempre golpea primero. Pero la ausencia de un mediocentro posicional deja muy expuesto al equipo, por lo que rápidamente Carrera ordenó un repliegue intensivo que tan solo Vitinho y Dzagoev amenazaban con romper. Luiz Adriano, todo un portento, aguantaba la pelota ante dos y tres rivales para dar oxígeno constante a su equipo y generar dos goles más para la fiesta rojiblanca pese a la exhibición de Igor Akinfeev.

Mención aparte merece otro de los clásicos rusos: los ultras pasándose de la raya. Pese a los controles exhaustivos a todos los visitantes, los radicales siempre consiguen colar decenas de bengalas. Da igual que se juegue en el vetusto Petrovsky o en una sede mundialista como el estadio del Spartak. En el clásico del fútbol ruso, los ultras empataron a uno. Primero los del Spartak pararon el juego, antes de que los del CSKA inundaran el estadio de humo y suspendieran el partido cinco minutos más. La estampa del partido perfectamente podría haber sido un partido disputadísimo bajo la nieve, pero los mismos de siempre se encargaron de que no fuera así.

Nahuel Miranda (Underground Football / Todos los derechos reservados)

Ahora se viene otro clásico ruso, el parón de invierno. En marzo, con la llegada de la primavera, volverá esta columna para intentar hacer más amena la llegada del verano mundialista.

Fuente imagen principal: Nahuel Miranda (Underground Football / Todos los derechos reservados)

Sobre el papel

Sobre el papel

Mucho se ha dicho sobre el papel desde el pasado viernes. Quizá por las ganas de que llegue ya, el sorteo del Mundial de Rusia deja bastantes lecturas precipitadas. Sin duda, la más extendida, que si todo va como se prevé sobre el papel, los cuartos de final deberían dejarnos duelos entre Argentina, Bélgica, Alemania, Brasil, España, Portugal, Francia e Inglaterra.

Tras el sorteo del Mundial celebrado en Rusia, la lectura más extendida, y premeditada, es, que si todo va como se prevé sobre el papel, los cuartos de final deberían dejarnos duelos entre Argentina, Bélgica, Alemania, Brasil, España, Portugal, Francia e Inglaterra

Todos se pelean por decidir quién tiene el grupo de la suerte, a quién ha perjudicado más la diosa fortuna y quienes serán los afortunados que podrán ver en directo ese maravilloso Túnez-Panamá en Saransk, previo paso por caja. Se habla de grupos de la muerte, esos que contienen a los rivales más difíciles. Se obvia que desde España ’82, ningún integrante de esos grupos ha levantado la copa.

Hace unos meses, en el sorteo del Mundial sub-20, el papel le jugó una mala pasada a Maradona. Al sacar la papeleta de Argentina, el Diego celebró con el papel en la mano lo que sobre el papel era un grupo accesible, con Corea del Sur como cabeza de serie. Se pueden imaginar quién pasó de ronda.

Ese papel a veces nos engaña a todos. Hay veces que, como Curry en sus mejores noches, las enchufa todos. Como en esta jornada de la Premier rusa, con los seis primeros ganando sus respectivos partidos. Aunque claro, sobre el papel el Lokomotiv jamás podría ser líder. También sobre el papel Jefferson Farfán estaba casi retirado antes de convertirse en el mejor jugador de la liga.

Maldito papel ese que pronostica nuestros destinos. Algunos obvian que, sobre el papel, Costa Rica jamás podría haber quedado primera en un grupo con tres campeonas del mundo. Ni que Ghana jamás podría haberse quedado a un penalti de las semifinales si el papel resolviera quién gana y quién se va a casa. Sobre el papel, ningún argentino debería preocuparse por un país con siete veces menos habitantes que Buenos Aires.
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Quizá en algunos Mundiales si ha pasado lo que se había planeado sobre el papel. Seguramente porque el plan de Mussolini en 1934 o el de Videla en 1978 tuvo más peso que el propio papel y nunca gracias a lo que todo pronosticaban. Lo que pasa sobre el papel se viene rompiendo desde Brasil 1950, con Estados Unidos ganándole a Inglaterra y Uruguay llevándose la copa, hasta la repesca de Rusia 2018, con Buffon llorando e Italia preguntándose donde estaba Insigne.

Quizá en algunos Mundiales si ha pasado lo que se había planeado sobre el papel. Seguramente porque el plan de Mussolini en 1934 o el de Videla en 1978 tuvo más peso que el propio papel y nunca gracias a lo que todo pronosticaban

El papel es un buen aperitivo a menos de 200 días para que arranque el mes más importante desde julio de 2014. Pero, adaptando el dicho popularizado por Enrique Ballester, si el fútbol se juega sobre el papel, ¿para qué necesitamos esos campos de césped?

Fuente imagen principal: FIFA.com.

El juego ‘Spartakovsky’

El juego ‘Spartakovsky’

Spartakovski fue un adjetivo muy popular a principios de siglo. Significa algo así como juego vistoso, rápido, atrevido. Hacía referencia al despliegue al Spartak de los noventa, que ganó nueve ligas en diez años. Desde entonces, poco más se supo de ese juego que enamoraba a toda Rusia. El equipo del pueblo atravesó una sequía que duró hasta la pasada temporada, con la décima liga y la ansiada segunda estrella para el escudo.

Spartakovski fue un adjetivo muy popular a principios de siglo. Significa algo así como juego vistoso, rápido, atrevido. Hacía referencia al despliegue al Spartak de los noventa, que ganó nueve ligas en diez años

Posiblemente el Spartak no sea el mejor equipo de Rusia. Tiene carencias importantes que quedaron expuestas en la Liga de Campeones, como la falta de respuestas cuando el rival le cede la iniciativa o el pobre nivel de su defensa (un equipo con dos rombos en su escudo jamás podrá defender bien). Pero nadie contragolpea tan bien como el equipo de Carrera. Promes, Ze Luis y Luiz Adriano dejaron uno de los golazos del fin de semana en el 2-0 ante un Zenit superado. Los de Mancini dejaron correr al Spartak en la primera media hora del partido y el equipo del pueblo no dejó escapar la ventaja pese al sufrir horrores.

El 3-1 de Pasalic en el tiempo de descuento provocó la catarsis en una grada que ve como está de vuelta en la pelea por la liga tras un arranque para el olvido. Hace mes y medio, el Zenit el claro favorito para el título, pero la llegada del frío ha sentado mal al club de los argentinos. Los de Mancini solo han podido ganar uno de los seis partidos disputados y la liga es un polvorín. El Spartak lleva tres meses sin perder en liga. El CSKA se mantiene arriba con los goles de un mediocentro defensivo que está jugando de nueve y lleva tres goles en los últimos dos partidos: Pontus Wernbloom.

Para hablar del líder hay que irse hasta Jabárovsk, una ciudad que está tan cerca de Japón como Bilbao de Valencia. El Lokomotiv tuvo que atravesarse el país más grande del mundo para jugar contra el modesto SKA a 20 grados bajo cero. Ganó con un gol y medio de Jefferson Farfán y ya aventaja al Zenit en seis puntos. En Rusia piensan que ya caerá el Loko, pero lo cierto es que aparte de ser el equipo más vistoso del concurso, también está sacando el oficio en los momentos claves del curso.

Los videomarcadores del estadio del Spartak mostraron la clasificación al acabar el partido (Foto – Nahuel Miranda. Underground Football / Todos los derechos reservados)

Entre el primero y el quinto tan solo hay nueve puntos, pero los de Semin parten con clara ventaja frente al resto. Al final del partido, en los videomarcadores del Otkrytie Arena se podía ver la clasificación de la Premier Rusa mientras los aficionados celebraban la ocasión con un bufandeo masivo. Estampas que regala una liga renacida.

Fuente imagen principal: Nahuel Miranda (Underground Football / Todos los derechos reservados)

El segundo equipo de San Petersburgo

El segundo equipo de San Petersburgo

Rusia es un polvorín a menos de ocho meses para el arranque de la Copa del Mundo. 5000 nuevas cámaras de seguridad, 4000 voluntarios aprendiendo inglés a todo tren ya sabéis que los rusos y el inglés no se llevan muy allá– y el elemento estrella en toda previa de Mundial: retrasos en la construcción de los estadios.

Y curiosamente, el estadio problemático es uno de los que ya lleva tiempo estrenado. El Krevstoski, nueva casa del Zenit de San Petersburgo, es posiblemente el estadio más espectacular de cuantos acogerán el Mundial. Con calefacción en su interior, está situado en un medio de un parque de atracciones, en una pequeña meseta que lo permite observar desde varios kilómetros a la redonda, como si uno estuviera peregrinando al Cristo del Corcovado y no a ver un capítulo más del declive de Branislav Ivanovic. Ya ha acogido eventos de altura, como la final de la Copa Confederaciones del pasado verano, un torneo al que llegó muy forzado por las fechas y con problemas de goteras.

Tanto es así que los contratiempos se extienden hasta la pasada semana, cuando la selección española pisó tierras rusas para el amistoso frente a Rusia. El césped del Krestovski no está para muchos trotes, por lo que España tuvo que entrenarse en el antiguo Petrovski, la tradicional casa del Zenit. En sus pasillos siguen vivas las lonas de hace varios años, que convive con los carteles de su nuevo equipo. Juanvi Safont ya habló del Tosno, que está debutando en Premier rusa apenas cuatro años después de su creación. Repleto de ambición, el Tosno trasladó su sede a San Petersburgo, dejando de lado su ciudad natal para convertirse en el segundo equipo de la tercera ciudad más grande de Europa, un antiguo anhelo de Leonid Khomenko, su fundador.

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El Dinamo de San Petersburgo, el club histórico de la ciudad, actualmente pelea por volver a la Premier rusa, lo que dejaría una rivalidad a tres bandas sin precedentes en la ciudad

Y en el Petrovski tienen un vecino incómodo, el Dinamo de San Petersburgo, el club histórico de la ciudad que compite por recuperar su estatus frente a dos equipos forjados a fuerza de rublos. Actualmente pelea por volver a la Premier rusa, lo que dejaría una rivalidad a tres bandas sin precedentes en la ciudad. Una batalla a tres que promete más incertidumbre que el Zenit-Tosno de este fin de semana, con una manita del hermano mayor que deja las cosas tal cual en el campeonato liguero. Ganaron Zenit, CSKA, Spartak y el inesperado Lokomotiv, gracias a otra gran actuación de Alexei Miranchuk, la gran esperanza rusa para el Mundial. La rivalidad por reinar en San Petersburgo parece bastante decidida, con el Zenit varios escalones por delante y una pelea más trascendente en forma de título liguero.

Fuente imagen principal: Nahuel Miranda (Underground Football / Todos los derechos reservados)

El derbi de Moscú más intenso

El derbi de Moscú más intenso

En Moscú existen cinco grandes equipos, todos ellos vinculados a diferentes sectores de la sociedad durante la época soviética. El CSKA era el equipo del ejército ruso; el Dínamo, el de la temible KGB. Y así sucesivamente con Torpedo, propiedad de la fábrica de automóviles ZIL, y el Lokomotiv de Moscú, situado en un barrio marginal a las afueras de la capital rusa y perteneciente al gremio ferroviario. Al margen y haciendo sombra al resto, el equipo con más seguidores del país: el Spartak, apodado equipo del pueblo por ser el único sin vinculación con las instituciones soviéticas.

El CSKA era el equipo del ejército ruso; el Dínamo, el de la temible KGB. Y así sucesivamente con Torpedo, propiedad de la fábrica de automóviles ZIL, y el Lokomotiv de Moscú, situado en un barrio marginal a las afueras de la capital rusa y perteneciente al gremio ferroviario. Por último, el Spartak era considerado el equipo del pueblo

La gran Locomotora de metal que preside el Estadio Lokomotiv tan solo ha visto dos títulos de liga en su larga trayectoria. Ambos de la mano del actual entrenador, Yuri Semin, que dijo la semana pasada que solo el difunto pulpo Paul sabe quién ganará la liga. Siempre a la sombra de sus vecinos en la capital rusa, esta temporada está encontrando un equipo que le permite soñar con la tercera liga de su historia. Y en el momento de afianzar su candidatura al título, se encontró con un trepidante derbi de Moscú.
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Cuatro goles, un penalti parado, ritmo alto, una expulsión y varias tanganas. El Lokomotiv-CSKA, primero contra tercero, era la gran atracción del fin de semana en Rusia y no defraudó. Puro espectáculo con una dosis de tensión difícil de encontrar en tierras rusas. También con sus contradicciones: dos mulatos como Jefferson Farfán y Manuel Fernandes son el alma del Loko, pero aun así los aficionados pitaron incesablemente al eléctrico Vitinho por el color de su piel y el de su camiseta. El brasileño se creció ante la adversidad y remontó el 1-0 inicial echándose el equipo a la espalda.

La segunda mitad, con la temprana expulsión de Khosonov, el Estadio Lokomotiv se convirtió en un auténtico hipódromo, con carreras constantes de un lado para otro. Akinfeev detuvo con maestría un penalti a Fernandes, que acabaría igualando el partido en la recta final para salvar un empate que dejó contentos a todos, puesto que el Zenit, segundo en la tabla, también pincharía en Kazán. Un partido loco, a la altura de los que atraen gente a unos estadios donde cada fin de semana se ven bengalas y rusos semidesnudos animando desde los fondos.

Fuente imagen principal: Nahuel Miranda (Underground Football / Todos los derechos reservados)

“Solo el Pulpo Paul sabe si el Lokomotiv será campeón”

“Solo el Pulpo Paul sabe si el Lokomotiv será campeón”

Cuando Jefferson Farfán fue sustituido en el descuento, un hombre trajeado acudió a su encuentro a abrazarlo con el amor de un padre orgulloso. El peruano acababa de marcar dos goles y regalar una asistencia para dar un golpe encima de la mesa en la pelea por la liga rusa. Hoy el Lokomotiv ha vuelto a ponerse a la altura de los más grandes tras convertirse en campeón de invierno. Y Yuri Semin, leyenda y actual entrenador del club, lo supo ver enseguida.

Semin: ”Solo el Pulpo Paul puede saber de antemano si seremos campeones. Y está muerto”.

Entre 1998 y 2004, el Lokomotiv vivió su gran –y prácticamente única- época de esplendor. Dos ligas y tres subcampeonatos, doble finalista de la UEFA y dos Copas de Rusia así lo atestiguan. Semin fue el entrenador en todas ellas. Ya acumula veinte años en el banquillo del Loko repartidos en cuatro etapas y las ha vivido de todos los colores. Llegó al banquillo a finales de los ochenta para devolver al club a la Primera División Soviética tras unos cuantos años de mediocridad, gestionó la adaptación del club al sistema capitalista en los noventa y tumbó la racha de triunfal del Spartak a principios de siglo.
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Semin salió del Lokomotiv poco después del título del 2004. Desde entonces, el club ha peleado contra cambios en la dirigencia, problemas financieros que le llegaron a privar de disputar competiciones europeas y un desencanto que ya parece muy lejano. El equipo ferroviario tiene uno de los equipos más carismáticos, con Manuel Fernandes –ex Valencia- como máximo goleador, el polémico Igor Denisov, los gemelos Miranchuk como cerebros del equipo y Farfán como estrella ofensiva.

Al Zenit le ganó abusando de un repliegue intensivo que frustró a un equipo con escasa profundidad por banda y que se topó dos veces con el palo en la primera parte

Al Zenit le ganó abusando de un repliegue intensivo que frustró a un equipo con escasa profundidad por banda y que se topó dos veces con el palo en la primera parte. En la segunda, tres contras de Farfán contra Ivanovic dejaron el duelo visto para sentencia en el Krestovski de San Petersburgo. El Lokomotiv ya es líder con tres puntos de ventaja y la última vez que ganó en San Petersburgo acabó siendo campeón. Preguntado por si el Loko puede ganar la liga, Semin dijo que solo el Pulpo Paul lo sabe, pero ya está muerto. El derbi del próximo fin de semana ante el CSKA definirá si los de Semin van en serio.

Fuente imagen principal: Alexander Fedorov (Sport Express)