De Segunda Regional a internacional por Taiwán

De Segunda Regional a internacional por Taiwán

Imagínese su club. El del barrio, el del pueblo, el de toda la vida. Con sus gradas de cemento y ese césped que hasta hace no tanto era tierra. Donde aquel amigo nostálgico sigue pasando las horas, como aferrándose a una adolescencia que ya nos dejó. Piense fijamente en ese amigo que todos tenemos, jugando en lo más bajo de la pirámide del fútbol patrio antes de marcharse de cervezas. ¿Se lo imagina jugando delante de 50.000 personas? Pues deje de imaginar.

Steven (Tsai Meng-Cheng en taiwanés) juega en el CD Parquesol, es estudiante de Marketing en la Universidad de Valladolid y, además, es internacional por Taiwán

En la base de la complicada e ineficiente pirámide del fútbol español encontramos al CD Parquesol, un club que acaba de ascender a Primera Provincial –penúltimo escalón del fútbol español- y es filial del Atlético de Madrid en Valladolid. Un club como cualquier otro, pero con un jugador especial. ”Un amigo mío jugaba en el Cadete del Real Valladolid y nos ayudó a concretar la posibilidad de venir a España para aprender a jugar a fútbol”. Así recaló en el CD Parquesol Steven (Tsai Meng-Cheng en taiwanés), estudiante de Marketing en la Universidad de Valladolid… e internacional por Taiwán.

CHINA TAIPÉI, FORMOSA Y UNA INDEPENDENCIA QUE NO LLEGA

Con más de 23 millones de habitantes, la Isla de Taiwán lleva más de un siglo siendo moneda de cambio entre chinos y japoneses, sin siquiera poder desmarcarse de China a día de hoy –su nombre oficial es China Taipéi-. Y es que Taiwán se encuentra fuertemente dividido entre independentistas y prochinos. El gigante rojo no reconoce la independencia de la isla y niega cualquier futuro lejos de China, mientras que el primer ministro taiwanés, William Lai, habla abiertamente de un estado que ya es independiente y soberano pese a la falta de reconocimiento internacional. Incluso una tercera nomenclatura para el territorio entra en escena a través de los independentistas: Formosa, nombre heredado de la ocupación portuguesa varios siglos atrás y que dio nombre a la última república que conoció la isla, a principios del siglo XX.

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La federación taiwanesa de fútbol también ha sufrido las consecuencias de esta inestabilidad. Originalmente incluida en la federación china, no fue miembro independiente para la FIFA hasta 1981, y no empezaría a competir a nivel asiático hasta 1989. Tercer deporte del país por la influencia japonesa, el fútbol taiwanés es semiprofesional y caladero para el pujante fútbol chino. Alguno de los integrantes de la selección, como Xavier Chen, poseen experiencia en Europa, con más de 200 partidos en la Jupiler Pro League de Bélgica. El combinado nacional disputa sus partidos como local en el curioso Estadio Nacional de Kaohsiung, con capacidad para 55.000 espectadores y una estructura que recuerda a un signo de interrogación.

La federación taiwanesa de fútbol también ha sufrido las consecuencias de esta inestabilidad. Originalmente incluida en la federación china, no fue miembro independiente para la FIFA hasta 1981

DE VALLADOLID A TAIWÁN

Steven regresa cada año a su tierra natal para reunirse con su familia por Navidad. Sin embargo, este año recibió una llamada para volver justo a mitad de año: la del seleccionador absoluto de Taiwán. ”El entrenador me conocía de la sub-18 y me animó a participar en los entrenamientos previos para ver qué tal. En Taiwán, los equipos universitarios suelen entrenar con la absoluta. Cuando se acabaron los entrenamientos y vi que estaba en la lista fue toda una sorpresa”, explica Steven a Underground Football.

Las más de 18 horas de trayecto entre Valladolid y Taiwán tendrían premio especial: Steven iría con sus ídolos a jugar contra Singapur por la clasificación para la Copa de Asia de 2019, el próximo gran objetivo. ”Fue una experiencia muy especial. Mis compañeros son unos elegidos, muy famosos en Taiwán, y de repente me vi entrenando con ellos. Me ha servido para ver qué tengo que mejorar. En la selección nos tratan con todo lujo, y el viaje a Singapur es un gran recuerdo”.

Taiwán acabaría ganando en Singapur, manteniendo intactas sus posibilidades de ir a Emiratos Árabes dentro de poco más de un año. Pero no todo podía ser perfecto. ”Estoy un poco triste por no haber podido debutar, pero me quedo con la alegría de celebrar la victoria con todo el equipo”. Pese al revés, Steven todavía está un paso más cerca de cumplir su meta: ”Ser futbolista profesional siempre ha sido mi sueño, pero sé que es muy difícil. Solamente quiero aprovechar mi vida de jugador sin importar hasta donde llegue”.

Fuente imagen principal: CD Parquesol.

*La entrevista se realizó antes del parón de selecciones de octubre de 2017.

Jon Bakero: ”Los jugadores tienen 4 años para mejorar y, a la vez, sacarse la carrera”

Jon Bakero: ”Los jugadores tienen 4 años para mejorar y, a la vez, sacarse la carrera”

“Trataré de hacerlo en esta semana, no tardaré mucho más tiempo. Para estos días te las respondo”. Quien pronuncia estas palabras es Jon Bakero, hijo de Jon Mari, fantástico ex jugador español que dejó su huella en el FC Barcelona. El joven de 21 años siguió su legado y también se decantó por el deporte, aunque lo más probable es que usted no le conozca. Es lógico, pues ladeó al sistema convencional y persiguió su sueño de una manera distinta. Ingresó al circuito universitario norteamericano y actualmente defiende los colores de Wake Forest University en la División I de la NCAA. En los papeles, es un jugador amateur, pero disfruta de menos tiempo libre que cualquier muchacho de su edad en España que pertenezca a las inferiores de un club, por eso la tardanza a la hora de poder concretar la entrevista. En Estados Unidos exprimen sus capacidades y preparan para, en el futuro, dar el salto al fútbol profesional. Mientras, los deportistas estudian una carrera y acuden a clase como lo hace cualquier otro alumno. En esta nota, que pudimos hacer aprovechándonos del pequeño hueco que tenía en su agenda, desmenuzamos gran parte de la interesantísima estructura estadounidense junto a una de sus principales figuras.

Cuando uno repasa tu corta (pero fructífera) carrera, rápidamente divisa que no tomaste el camino convencional. Como muchos otros hijos de ex futbolistas mundialmente conocidos, te decantaste por seguir los pasos de tu padre, pero lo hiciste de una forma atípica: migrando al fútbol universitario estadounidense. ¿Qué te llevó a tomar esa decisión y cómo fue el proceso?

Al acabar el Bachillerato aún me quedaba un año de juvenil, y tenía opciones para quedarme en mi país natal, España. Pero al mismo tiempo surgió la oportunidad de poder venir a jugar en Estados Unidos, donde también podía estudiar, y hablando con mis padres, decidimos que era la mejor opción. Aquí tenía la oportunidad de competir a un muy buen nivel a la vez que me preparaba para el futuro estudiando una carrera que me agrada. Fue un proceso duro con todo el papeleo para poder venir, pero definitivamente valió la pena.

”Aquí (Estados Unidos) tenía la oportunidad de competir a un muy buen nivel a la vez que me preparaba para el futuro estudiando una carrera que me agrada. Fue un proceso duro con todo el papeleo para poder venir, pero definitivamente valió la pena”

Ya vamos a estar hablando de tus características como futbolista, pero primero me gustaría hacer hincapié en el tópico del sistema donde te encuentras jugando. Tu universidad, Wake Forest, campeonó en el torneo ACC, el más complicado de la nación. ¿Como es el día a día siendo un ‘student athlete’ (como lo llaman en Estados Unidos; estudiante-atleta en español) y que tan competitivo es la División I del torneo NCAA?

Pues ser un Student-Athlete quiere decir que no hay mucho tiempo libre. Entrenamos todos los días de la semana y aparte de eso nos exigen asistir a clase como a cualquier otro alumno. Es intenso pero muy satisfactorio. Y bueno, en cuanto al nivel de la NCAA, te puedo decir que es muy competitiva, viniendo de España no sabía muy bien que esperar pero la verdad que me sorprendió para bien.

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Algunos medios destacan tu labor como centrocampista, mientras que otros remarcan tu facilidad para jugar de delantero. Tus números son completos, puedes asistir y anotar. Si fueses un ojeador y tuvieras que hacer un perfil de tu juego, ¿qué rescatarías del mismo y qué cosas piensas que podrías mejorar antes de dar el salto al próximo nivel?

Antes de venir a Estados Unidos jugaba de mediocampista, pero al llegar empecé a subir posiciones en el campo y a hacerlo de delantero. Ahora mismo diría que me siento más cómodo jugando arriba, pero creo que mis características de juego son compatibles con las tareas desempeñadas en el centro del campo. Si quisiera seguir jugando en este país tendría que continuar trabajando en el aspecto físico, una característica propia del juego local.

Te codeaste con jugadores europeos por doquier y también adquiriste experiencia batallando todas las semanas con el típico futbolista norteamericano. ¿Qué diferencias, ya sean tácticas, de habilidad o físicas, notas entre el balompié estadounidense y el europeo?

Pues como te decía en la pregunta anterior, aquí es un juego más físico, aunque poco a poco va evolucionando en las otras facetas. En España, al haber tantos jugadores de calidad, todo se centra más en lo táctico y no tanto en el porte del futbolista, aunque paulatinamente eso aquí también va cambiando.

Te encuentras en Wake Forest (Winston-Salem, Carolina del Norte) desde tu primer año universitario, allí llamado ‘Freshman year’. ¿Costó hacer ese cambio de mentalidad y dejar Barcelona para poder perseguir este sueño de ser futbolista?

Siempre es difícil hacer un cambio de vida. Pero en mi caso estoy acostumbrado a moverme, aunque como todo, al principio costó un poco. Más que nada por el hecho de estar sin la familia tanto tiempo al año. Sin embargo, una vez que empecé a jugar todo fue mucho más fácil.

Hace apenas unos meses, en Underground Football, publicamos un artículo analizando el sistema de NCAA y contrastandolo con el de las academias europeas. Tu eres una persona que conoce ambas, gracias a tu paso por el Barcelona B, donde hiciste la pretemporada pasada. ¿A tu manera de verlo, son sistemas comparables? Y si lo son, ¿cuál te parece más acertado y el que más potencia a los jóvenes?

En Estados Unidos el fútbol está creciendo a una velocidad increíble. De todas formas, para la cantidad de gente que juega, no están teniendo los resultados que quisieran. Yo creo que la mayor diferencia que hay con España es el nivel de los técnicos, donde son significativamente superiores. Lo bueno que tiene el sistema universitario es que los jugadores que vienen a la NCAA tienen 4 años en los que pueden seguir mejorando y a la vez sacarse la carrera. En España hay muchos jugadores que suelen dejar los estudios por el fútbol y a veces el resultado no es el esperado. Yo creo que el sistema aquí ayuda a los jugadores a tener un futuro después del deporte, lo cual es clave, porque la vida no acaba cuando el jugador se retira.

”En Estados Unidos el fútbol está creciendo a una velocidad increíble. De todas formas, para la cantidad de gente que juega, no están teniendo los resultados que quisieran”

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Todo apunta a que quieres ser futbolista profesional, por lo que algunos planes debes tener en mente. Te encuentras en tu año ‘Senior’ universitario, es decir, el último. ¿Tienes pensado presentarte al SuperDraft de la MLS y probar suerte en la Major League Soccer, o prefieres regresar a España y buscarte un equipo de por allá? 

Todo depende de como me vaya en esta temporada. Mi sueño desde pequeño siempre ha sido ser jugador profesional. Si tengo la oportunidad de presentarme en el Draft y jugar aquí me encantaría, y volver a Europa también es una opción que me apetece. Yo siempre digo que si se me presenta la oportunidad de trabajar haciendo lo que me gusta, no me importa donde tenga que hacerlo.

Los atletas de División I, a pesar de ser puramente amateurs, se someten a entrenamientos dignos de equipos profesionales. Esto sin distinguir deporte, pues sucede en el football, ‘soccer’, baseball, baloncesto, y demás. Este entrenamiento del que hablo, ¿es tan así como la gente se lo imagina desde fuera? Y de serlo, ¿como se hace para combinarlo con el estudio, para lo que, en teoría, ustedes van a la universidad?

La verdad es que aquí es todo muy profesional. Es difícil de explicar porque en España no existe nada así, esto no se asemeja a nada de lo que se conoce allí. Como comentaba antes, entrenamos cada día, jugamos en un estadio con 5000 personas de media, viajamos en avión para jugar en otros estados norteamericanos, entre otras tantas cosas. Nos tratan como profesionales pero a la vez esperan que trabajemos y respondamos como ellos. Hay que trabajar muchísimo, pero la recompensa es ampliamente mayor.

Fuente imagen principal: Facebook Jon Bakero.

*Jon Bakero, el primero empezando por la derecha.

Benjamín Mora: “En Malasia me acerqué a mi sueño”

Benjamín Mora: “En Malasia me acerqué a mi sueño”

Benjamín Mora es un técnico mexicano que vive una experiencia en un fútbol verdaderamente underground. Mora forma parte del cuerpo técnico del Johor Darul Ta’zim, equipo de la Superliga de Malasia que consiguió su tetracampeonato hace algunas semanas, a tres fechas de que el torneo finalice. Con 39 años, Benjamín comenzó su carrera en el fútbol mexicano y tras varias oportunidades en diferentes puestos dejó su país natal para emprender una aventura exótica, la cual compartió a detalle con Underground Football.

Actualmente vives una experiencia que pocos pueden presumir, ¿cómo es el inicio de tu camino en el fútbol?

Definitivamente ha sido una experiencia única, la verdad que no me la esperaba. Mi carrera la inicié en Xoloitzcuintles (‘Xolos’ de Tijuana), desde lo profesional hasta lo académico, aquí en Tijuana (al momento de la entrevista Benjamín se encontraba en Tijuana) estudié la carrera de director técnico. Cuando voy para Malasia estaba trabajando en Cafetaleros de Tapachula, era auxiliar ahí de Carlos de los Cobos. Yo ya había sido asistente en otras dos ocasiones, con Wilson Graniolatti en el Atlante, en el 2013, y en el 2012 había sido asistente de Carlos de los Cobos también, con Gallos Blancos de Querétaro, ahí fue donde yo empiezo.

En el 2014, después de Atlante, me voy a otra faceta a Dorados, como director de fuerzas básicas. Estoy ahí un año, pero pues no era lo mío, la verdad que yo siempre había soñado con dirigir, y tomé la decisión de dirigir lo que fuese ¿No? Más allá de pedir un ascenso, una primera, lo que sea, yo les dije: “¿Sabes qué? Yo ya voy a dirigir, aunque empiece desde abajo”. Entonces me sale una oportunidad con Guerreros del Atlético Chiapas (Segunda división). Estoy dos torneos, exactamente un año, y es ahí cuando tengo la oportunidad en Tapachula, que era de los mismos dueños y del mismo estado.

¿De qué manera das el salto a un país tan exótico futbolísticamente hablando?

Tengo una relación, desde el 2012, con una persona que se llama Martín Hugo Prest, que es un agente, un promotor de futbolistas y de entrenadores. Él hace cuatro años acababa de llegar a Malasia, porque conectó con el dueño del club, entonces me quiso recomendar jugadores para poderlos meter tanto a Atlante como a Querétaro, formamos una relación muy buena y nos seguimos las carreras, hasta que un día me dice: “¿Sabes qué?, tienes un día para tomar una decisión, estamos buscando un director técnico para el ascenso de acá, para el equipo B, si te interesa hay tanto dinero y estas son la condiciones, tienes el día de hoy para decidirlo.” Hablé con la familia… no sabía ni dónde estaba Malasia, ni dónde estaba Johor, no lo ubicaba en el mapa, ignorantemente, pues nunca me había preocupado por el sureste de Asia. Ahí fue cuando empecé a ver las posibilidades, la ciudad, el equipo y tomé la decisión.

”No sabía ni dónde estaba Malasia, ni dónde estaba Johor, no lo ubicaba en el mapa, ignorantemente, pues nunca me había preocupado por el sureste de Asia. Ahí fue cuando empecé a ver las posibilidades, la ciudad, el equipo y tomé la decisión”

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¿Cómo ha sido tu experiencia al mando del Johor DT?

Gracias a Dios llevo dos años allá, el primer año lo hice con el equipo de ascenso (Johor DT II), en el cual tuve muy buenos resultados, llegamos al segundo lugar de la tabla general. De ahí, el entrenador de primera división empezó a tener algunas circunstancias, lo echan y me suben con un día de anticipación para jugar el ‘Charity Shield’ que era el Campeón de Campeones, que coincidía, está planeado así, como el primer partido de liga.

En la Champions League, en fase de clasificación (play-offs) en mi gestión pasamos a la segunda ronda de forma histórica, eliminamos al Bangkok United de Tailandia y en la siguiente ronda nos toca el Gamba Osaka de Japón, un equipo muy fuerte, muy poderoso. Lo hicimos muy bien, fuimos a jugar a Osaka a siete grados bajo cero, nosotros acostumbrados a jugar en Malasia a 39, 40 grados, costó mucho trabajo en el aspecto físico, pero al final con la cara en alto defendimos el prestigio y el orgullo del equipo, se jugó bastante bien fútbol, perdimos 3-0. De ahí te mandan a la AFC Cup (equivalente a Europa League, que el JDT ganó en 2015, siendo el único equipo malayo en lograrlo), pasamos fase de grupos, pasamos cuartos de final y perdimos en la semifinal, Para esto paralelamente estábamos jugando el torneo de copa local, FA Cup, y ahí también perdemos en cuartos de final.

¿Cuál fue la razón para la llegada de Ulises Morais al banquillo del JDT? 

Regresamos de la pausa (mayo-junio), dirigí tres partidos más y a mí se me suscitó una experiencia diferente porque mi título de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) tardó en reconocerlo la Confederación Asiática de Fútbol (CAF), entonces el príncipe (Tunku Ismail Idris), dueño del club, y el director deportivo optaron por poner otra imagen de director técnico para que no tuviera problemas el equipo. En ese momento me dicen que me tengo que hacer a un lado, vino un portugués, Ulises Morais, y trabajamos en conjunto, los entrenamientos, la planeación. El equipo se reforzó además con dos tipos muy importantes, Natxo Insa, que venía de obtener el ascenso con el Levante, y Mohammed Ghaddar, un libanés, goleador de la primera ronda del torneo. El equipo funcionó de la misma manera, con un poquito más de poder. Se dirigió cinco partidos más y la diferencia ya era suficiente para que ya no nos alcanzara el segundo lugar.

¿Qué tanta es la influencia del príncipe en el equipo?

El príncipe es hijo del sultán, que es quien manda en el estado de Johor. Entonces el príncipe es el dueño del equipo, el presidente del equipo, es un tipazo, 33 años tiene y me llevo muy bien con él. La verdad que gracias a él el equipo está donde está, le ha invertido muchísimo dinero, tiempo, esfuerzo, mercadotecnia, redes sociales. Yo creo que él es el primer artífice de que el equipo esté donde esté, ha sido un buen líder y es un cabrón que tiene como prioridad la pasión por el fútbol y ganar, es un ganador nato.

”El príncipe es hijo del sultán, que es quien manda en el estado de Johor. Entonces el príncipe es el dueño del equipo, el presidente del equipo (…) La verdad que gracias a él el equipo está donde está, le ha invertido muchísimo dinero, tiempo, esfuerzo, mercadotecnia, redes sociales”

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Hablando tácticamente, ¿cómo es el estilo de juego en Malasia?

El futbolista malayo tiene la tendencia a obedecer instrucciones. No es tan ‘genio’, ni tan ‘pícaro’… hay algunas excepciones, pero en general son mecánicos. Ellos obedecen a un sistema y los entrenadores son de un sistema tradicional, aprendieron la vieja escuela de un sistema tradicional, seguro, conservador, un 4-4-2, 4-4-1-1, una línea de 5 en algunos equipos, pero sin mucha variante táctica, Lo que hacen es tirar la pelota larga, buscar el error, la segunda jugada, jugar por las bandas, tirar centros. Contratan centros delanteros muy altos, contratan contenciones muy rudos y contratan centrales muy altos y fuertes. Esos son los extranjeros, la columna vertebral siempre.

”El futbolista malayo tiene la tendencia a obedecer instrucciones. No es tan ‘genio’, ni tan ‘pícaro’… hay algunas excepciones, pero en general son mecánicos”

Llegas a un fútbol completamente distinto al que estabas acostumbrado, ¿cuál fue el estilo táctico que adoptas para el equipo?

Con mucho esfuerzo cambiamos el estilo de juego del equipo porque el equipo jugaba un 4-4-2 muy tradicional, muy defensivo, y el príncipe quería que el equipo tuviera la pelota, que jugara un poquito más vistoso. Y creo que esa fue la diferencia, hacer las variantes tácticas y planteamientos tácticos adecuados para que pudiéramos para tener éxito. En Malasia la diferencia que hice fue en lo táctico y en los métodos de entrenamiento, opté por usar un 4-3-3, así jugamos casi todo el torneo, saliendo desde atrás el portero, con variantes, con la pelota dominada. Ahí se hizo la diferencia, con base en esos movimientos específicos que descontrolaban a los rivales.

¿Qué opinión tienes del jugador malayo? ¿Cuál es su principal impedimento para llegar a la élite? 

De hecho, nunca ha salido ningún jugador de Malasia, más que uno a Indonesia que ha sido el referente de la selección nacional, que se llama Safee Sali, el número 10 de la selección. Ningún otro jugador ha salido de la liga de Malasia, ¿por qué? Porque el jugador malayo está muy conectado a lo que es su familia, el desprenderse para buscar un sueño que no corresponde a sus deseos, es decir, ellos no desean ser los mejores del mundo. Hay sus excepciones, que les encantaría salir, pero cuando tienen una opción de sacrificar algo o esforzarse, no lo hacen. Están cómodos en sus equipos, van de equipo en equipo, se rolan entre los mejores equipos, van a selección nacional, juegan partidos internacionales, ganan buen dinero y la vida allá es muy barata y muy cómoda.

Tomando en cuenta esto que mencionas, ¿cuál es el objetivo a alcanzar por parte de la Federación, tanto para la Superliga como para la selección malaya?

La Federación está buscando posicionar la liga un poquito más arriba de lo que está en el ranking FIFA, está exigiendo mejores contrataciones, mejor infraestructura de los clubes, métodos de entrenamiento, asociaciones con otros clubes, por ejemplo, nosotros teníamos antes al Borussia Dortmund cerca, teníamos al Valencia. Y como selección, es complicado. No es de mucho interés que la selección clasifique a un mundial inmediatamente, sabemos que va a tardar. De interés inmediato es que los clubes tengan canteras importantes, que empiecen a generar jugadores que puedan llegar en unos 10, 15, 20 años a darle posibilidades a la selección. Pero si no hay cantera, no hay infraestructura en los clubes, ¿la selección de dónde se va a surtir?

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Respecto a la afición, ¿cómo es la pasión por el fútbol en Malasia? ¿Cómo se viven los partidos dentro del estadio?

Espectacular. Tenemos una porra (grupo de animación) increíble, un respeto por el espectáculo, no se vende alcohol en los estadios. Se llenan la mayoría de los estadios, no ves equipos que no tengan afición. Se identifican mucho con sus colores. Los estadios son grandes, son viejos, pero son grandes la mayoría, 20 mil, 30 mil personas. La afición extraordinaria, entregadísima, a mí me han tratado súper bien siendo extranjero, se han identificado con mi pasión. La verdad que la afición de 10 puntos, muy respetuosa… no saben mucho de fútbol, es decir, el conocimiento de fútbol táctico no es tanto. Ellos están influenciados por la liga inglesa, lo que les gusta es la pelota larga, la lucha, la pelea y los centros y todo ese tipo de cosas.

¿Qué tan difícil fue la adaptación al estilo de vida malasio?

Hubo algunas problemáticas para dirigir allá por el tema del idioma, por el tema de la cultura, el tema de las costumbres, el tema de la religión que es importantísima allá, para ellos es algo increíblemente influenciable en sus vidas cotidianas. La pausa del Ramadán, son 45 días que ellos hacen ayuno, de 7 a 7, de repente hay unos días que entrenamos hasta las 10 de la noche, de 10 a 12. La comida es completamente distinta, el tema del profesionalismo y la alimentación, los cuidados, es otra cosa de lo que vivimos en México y a lo cual yo me tuve que adaptar. Cometí algunos errores en exigirles algunas cosas que no debía porque pues mi ignorancia en el tema, después aprendí y la verdad que me fue muy bien. Yo considero que ha sido uno de los retos más fuertes que he tenido en mi vida.

”La comida es completamente distinta, el tema del profesionalismo y la alimentación, los cuidados, es otra cosa de lo que vivimos en México y a lo cual yo me tuve que adaptar. Cometí algunos errores en exigirles algunas cosas que no debía porque pues mi ignorancia en el tema, después aprendí y la verdad que me fue muy bien”

Hace unos meses tuviste la oportunidad de estar con el Atlético de Madrid de cerca…

Exactamente, me mandaron en noviembre del año pasado. Tuve la oportunidad de que me mandara el príncipe a capacitarme al Atlético de Madrid, tuve algunas entrevistas con el profesor Ortega, con el ‘Cholo’ no alcancé a tener entrevista. Lo que sí hice fue observar los entrenamientos durante 30 días, estuve un mes en Madrid, viendo los entrenamientos y los partidos. Estuve observando, aprendiendo, capacitándome. Muy bonita experiencia y regresando de Madrid fue cuando me dan el primer equipo.

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Volviendo un poco al tema del fútbol mexicano, ¿para ti cuál es el principal problema en la falta de oportunidades a técnicos jóvenes en la Liga MX?

La verdad es que me da mucha pena que en México no se valore lo que llegamos a hacer la gente que quiere una oportunidad, porque es más fácil traer a un argentino, que a lo mejor no ha ganado tampoco nada, que darle la oportunidad a un mexicano que se va al continente asiático con una maletita, con su esposa y su hija, para ver si puede hacerla, y es campeón de la liga. Todavía después dicen “no, es que Malasia no es buen fútbol”, siempre hay un pretexto para decir que los extranjeros son mejores opciones. Yo considero que por tradición el fútbol de Sudamérica… son lugares donde les crees en el fútbol, donde está por descontado que saben de fútbol. Entonces por costumbre el directivo voltea hacia allá primero, porque tiene menos que perder. Es más justificable que le vaya mal a un argentino, a un brasileño.

”La verdad es que me da mucha pena que en México no se valore lo que llegamos a hacer la gente que quiere una oportunidad, porque es más fácil traer a un argentino, que a lo mejor no ha ganado tampoco nada, que darle la oportunidad a un mexicano que se va al continente asiático con una maletita, con su esposa y su hija, para ver si puede hacerla, y es campeón de la liga”

¿Influye la falta de experiencia en el medio para que no le den oportunidad a nuevos técnicos?

¿Dónde está la experiencia del entrenador? La experiencia no está en la edad, está en los minutos entrenados, en los partidos dirigidos y en los años trabajados como entrenador. Yo llevo 10 años trabajando como entrenador. Sí, acabo de cumplir 38, de acuerdo, estoy joven. Pero si tú me dices que a un jugador que se está retirando ahorita, no sé, 36-37 años, le dan un primer equipo, pues no tiene experiencia. Y sí, la ventaja de ellos es que tienen el nombre. No es lo mismo que Hugo Sánchez dirija un equipo a que lo dirija Benjamín Mora, de entrada porque el impacto es mayor porque es Hugo. Y con todos los méritos, es mi ídolo. Pero ya en el día a día, en la planeación, en la estructura, en la estrategia del partido, en las variantes tácticas… ‘ay, cabrón’, entonces ahí ya es distinto.

Desde tu perspectiva, ¿qué falta en la preparación de los directores técnicos en México?

Para mí se necesita probablemente tener muchísimo más cursos, o talleres, diferentes opciones para que uno vaya acrecentando esa capacidad y esa habilidad para dirigir y conocer los métodos nuevos, las actualizaciones, no sé, de la misma FMF o de sus clubes. Y sí, pienso que entre más preparados estemos, más oportunidad tenemos. Sí se necesita echarle muchas ganas en el sentido de la preparación, pero creo que hoy los jóvenes técnicos que están surgiendo, están mucho mejor preparados que los técnicos experimentados a nuestra edad.

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Considerando lo difícil que puede ser dejar la comodidad de tu país, a tu familia, tu hogar para irte al extranjero ¿Ha pasado por tu cabeza dejar Malasia y volver a México?

Son sacrificios muy grandes, dolorosos, pero a la vez remunerables, en la cuestión económica, en la cuestión deportiva… me decían “¿por qué tan lejos? ¿Por qué te fuiste tan lejos de México?”, y yo digo, “estoy lejos de México, pero estoy más cerca de mi sueño acá.” En Malasia me acerqué a mi sueño, viví mi sueño, en México era un auxiliar más, el que iba a ir a casi rogar una oportunidad. No me urge regresar a México, tampoco me voy a morir si no regreso, pero siempre está la cosita de querer estar allá. Va a llegar la oportunidad, vamos a seguir trabajando, a seguirnos preparando, y si ya tuvimos éxito, no veo por qué no podamos tenerlo otra vez.

¿Cuál es tu objetivo a corto plazo? ¿Seguir en Malasia, capacitarte o esperar alguna oferta en México?

Depende, yo tengo la primera opción escuchar al príncipe y a mi equipo, que me ofrezca una renovación. De ahí si surge alguna opción en México, pues también las escucharía. Yo busco crecer deportivamente, si la renovación me conviene, está en buenos términos para las dos partes… primero, mi equipo, donde estoy, que es lo más importante, y después ver si existe una posibilidad en México. A mí me encantaría en algún momento regresar, pero regresar a un proyecto serio. Algo interesante, algo que pueda haber futuro, que te dejen ‘chambear’, porque si no te dejan trabajar es la misma historia. Me gustaría prepararme también. Tengo muchas cosas bonitas acá, pero el deseo de regresar a México, de hacer una diferencia, de mostrar que los mexicanos también podemos, está todavía latente y es cada vez está más fuerte.

Entrevista realizada vía telefónica el 17 de agosto de 2017.

Fuente imagen principal: Goal.

Luis Gómez: ”Unión Adarve es el presupuesto más bajo de Segunda B, pero vamos a pelear”

Luis Gómez: ”Unión Adarve es el presupuesto más bajo de Segunda B, pero vamos a pelear”

Es viernes y en Madrid hace sol. Me presento pronto en las instalaciones de Isla de Tabarca, una de las dos en las que se asienta el Unión Adarve. El primer ascenso de su historia a Segunda División B no ha provocado ninguna revolución. Los murales con el escudo del club están exactamente igual. Los campos, vacíos por la época de verano. El bar, con dos o tres clientes. Uno de ellos Luis Gómez, el presidente del club.

*Entrevista realizada a principios del mes de agosto.

Primero de todo felicidades por el ascenso, que no parecía fácil.

Para un club de nuestras características es un sueño, algo impensable. Por un lado la llevábamos rondando un tiempo, cuando uno juega cuatro playoffs con el paso del tiempo va viendo que eso no está tan lejos, que no está tan lejos de tu alcance. Visto lo ocurrido fue realmente difícil. Tuvimos ese grado de suerte que todo equipo debe tener.

Si, sobre todo tal y como fue el partido de ida con sus goles en el 88 y en el 92.

Si, visto ya con perspectiva si de ese partido salimos con el 0-0 en la vuelta no teníamos nada que hacer. Era un equipo superior, con jugadores que habían jugado en Primera División. Ya nos dijeron que era el mejor filial (Málaga) de toda la Tercera División […] una buena generación con jugadores extranjeros también. Era el mejor filial y creo que visto lo visto, era un equipazo.

El cambio de ascender de Tercera a Segunda B debe haber sido tremendo con respecto al anterior ascenso desde Preferente a Tercera.

Si, nosotros llevamos seis años en Tercera. Cuando ya subimos a Tercera se nos avisó de que era difícil y que “no pintábamos nada”, nosotros somos un club más de cantera. El primer año todos nos señalaban como firme candidato al descenso y quedamos a mitad de tabla. El segundo año también y nos metimos en playoff. En los cinco últimos años hemos jugado cuatro playoffs, en los últimos años ya nos consideraban un firme candidato al playoff, nos lo ganamos. En Tercera sobrevivimos bien con nuestras características, éramos uno de los presupuestos más bajos de la Tercera madrileña. Ahora se repite la historia, solo que el paso de 3º a 2ºB no tiene nada que ver, no es una escala.

Claro, y más aún con las características del grupo madrileño. Compacto, desplazamientos mínimos. Ahora ya hay que ir a Galicia…

La diferencia es que nosotros en 3º no teníamos ningún presupuesto para desplazamiento, los jugadores iban en sus coches. Ahora estamos ante un presupuesto de desplazamiento entre 50.000 y 70.000 euros. Y no es solo eso, un árbitro cobra el triple en 2ºB. Hablando en números redondos, podríamos decir que los gastos se triplican, y para una economía débil como la nuestra siempre es un problema. Pero vamos a tratar de solventarlo con nuestras circunstancias, sabemos que vamos a ser el presupuesto más bajo de 2ºB con claridad pero vamos a pelearlo. Somos el primer candidato al descenso, lo sabemos y lo asumimos.

¿Los planes para subir a 2ºB empiezan desde que regresasteis a Tercera o coincidió con la llegada del míster Víctor Cea?

Fue más que nada un sueño que se fue labrando con el paso del tiempo y con la propia ambición de los jugadores. Sin su ambición deportiva no habría sido posible. Nosotros como club no teníamos un objetivo estratégico de subir a 2ºB, era algo que nos superaba, pero decidimos acompañar su ambición. Cuando tienes una plantilla estable y llega un entrenador con un estilo de juego claro entras en una dinámica. Si tienes un equipo con una dinámica ganadora y buen ambiente, el equipo crece y aspira a todo, ascenso incluido, aunque el objetivo del club siempre era salvar la categoría. El “objetivo oculto” era impuesto por la plantilla y el entrenador, y era subir. Al final cuando te ves ahí todos queremos subir.

”El ascenso a Segunda B fue más que nada un sueño que se fue labrando con el paso del tiempo y con la propia ambición de los jugadores. Sin su ambición deportiva no habría sido posible”

De hecho, si no me fallan las cuentas, todo esto vino “casualmente” cuando cambiasteis Ganapanes por el Estadio Vicente del Bosque.

Eso fue una propuesta del entrenador. Ganapanes tiene sus limitaciones de espacio. Nos hicimos fuertes allí, era un campo inhóspito para nuestros rivales, nadie quería jugar allí. Es un campo largo, 105 metros de largo, pero es un campo estrecho. Es obliga a un juego de más intensidad, más directo. Nos adaptamos bien a eso y habíamos conseguido grandes resultados, pero Víctor Cea estaba insatisfecho con el juego del equipo y nos propuso dos cambios que han sido fundamentales: uno fue cambiar de campo y el otro entrenar por las mañanas. Ambos cambios fueron criticados por la afición atendiendo a ese dicho de “si algo está bien no lo toques”. Nos arriesgamos e inicialmente no salieron bien los resultados. En la jornada 7 estábamos en descenso sin ganar ningún partido, pero yo veía al equipo bien y al final los resultados fueron saliendo. Al final también se juntó que con las entradas gratuitas hubiera un aluvión de gente inesperado.

Eso era uno de los puntos que quería tocar. Os habéis desmarcado en el hecho de no cobrar entrada para ver al equipo. Con el sobrecoste que tiene la 2ºB, ¿vais a seguir igual esta temporada?

Eso se produce por una mezcla de dos situaciones. Nosotros siempre tuvimos una política de entradas muy baratas, a dos euros una temporada, un euro otra. La forma en la que pensamos que la gente de Madrid podría acostumbrarse a ver partidos de 3º división los domingos por la mañana era poner esos precios. Nos granjeó también la simpatía de las aficiones rivales. Venían a Ganapanes y por el precio de una caña y un bocata más esa pequeña entrada se gastaban menos dinero que en cualquier campo de Madrid. Eso nos dio cierto buen rendimiento porque así aumentamos el número de gente que venía. Al pasar al Vicente del Bosque y al ser esta una instalación municipal que está gestionada por la Junta ahí no está permitido cobrar entrada. Lo ofrecimos como contrapartida, que se pueda ver fútbol de 3º y ahora 2ºB en el centro de Madrid y en un buen campo como es el Vicente del Bosque. Eso estalló sobre todo al final de temporada. En 2ºB vamos a seguir igual, con entradas gratuitas. El único equipo en 2ºB que tendrá esa política. Queremos que la gente se enganche y nos parece una buena manera.

*El Unión Adarve confirmó oficialmente que las entradas en Segunda B serían gratuitas.

Entonces el tema de los abonos se desvanece. ¿Pensáis en algo diferente?

Si, como la figura del abonado en nuestro caso no tiene sentido vamos a tratar de sacar adelante una especie de carnet de simpatizante. Por una cantidad de dinero que estimemos seguramente le daremos la camiseta del equipo o algo similar. También queremos que ese carnet sirva en los comercios del barrio, que se use de manera efectiva y así realizar una sinergia entre el barrio y el equipo, volver a la figura del equipo de barrio que estaba ya en desuso.

¿Cómo veis el hecho de intentar ascender en un grupo como es el de Madrid con ciudades como Parla, Móstoles o Alcalá? Ciudades con muchos habitantes y muy potentes.

Hay una primera diferencia, y es que esos equipos que representan a ciudades del extrarradio de Madrid tienen el apoyo de su ayuntamiento, nosotros no. Esos equipos representan a esa ciudad. En Madrid no ocurre esto, los equipos que la representan son Madrid y Atlético, juegan finales de Champions. No nos podemos atribuir la representación de la ciudad. Lo que si representamos es el otro fútbol de la ciudad, su fútbol base. Que el Ayuntamiento de Madrid ayude a estos equipos es complicado. Estamos en ello y queremos que vean la realidad. Instalaciones deficientes y clubs que realizan una labor de supervivencia importante, tal y como hacemos nosotros y otros muchos clubes. Esa realidad la gente no la conoce. En medio está el Rayo Vallecano pero nosotros tampoco somos el Rayo, que se podría considerar un equipo de barrio, aunque creo que ya es algo más que un equipo de barrio. Nosotros tratamos de gestionar bien, de mantener una filosofía de no hacer nada que no podamos hacer, no tener deudas con nadie, acudir al mercado viéndolo de otra forma y buscando jugadores que aún no hayan despuntado pero que puedan hacerlo, tenemos que ser más imaginativos en ese sentido. También ser un club donde el jugador se sienta a gusto y se sienta importante. Un jugador que se sienta bien en el equipo siempre da mejor resultado que uno que está por el dinero. Afortunadamente el fútbol te permite eso, que no sea solo dinero, no gana siempre el favorito.

”En Madrid no ocurre esto, los equipos que la representan son Madrid y Atlético, juegan finales de Champions. No nos podemos atribuir la representación de la ciudad. Lo que si representamos es el otro fútbol de la ciudad, su fútbol base”

Visto el grupo en el que vais a jugar con gallegos, parte de Castilla y León, Toledo y Talavera, ¿en vuestro caso que sobrecoste hay por no haber jugado con vascos como estas últimas temporadas los madrileños?

La diferencia serían unos 10.000 o 20.000 más. En el País Vasco no todos los partidos se podían hacer en el día, pero algunos sí. También cambia mucho porque los equipos vascos juegan en césped artificial y los gallegos en natural. Los vascos también son equipos muy duros –en el buen sentido de la palabra- con un juego más directo, al contrario que los gallegos. Madrid quería jugar con toda Castilla y León, Castilla-la Mancha, Navarra y País Vasco. No ha podido ser […] También es cierto que la 2ºB es hasta el día de hoy una categoría muy ruinosa.

Luego salir de la 2ºB hacia arriba es muy difícil, lo mismo para la Tercera.

Tras la experiencia de este playoff te puedo decir que son una salvajada. No puede ser que hasta finales de junio no sepas en que categoría vas a jugar. Te plantas con 15 días para planificar un equipo, estés en 2ºB o 3º, y con los jugadores machacados descansando 20 días cuando otros han tenido casi dos meses. Tiene que haber otro sistema, sé que es complejo… Partido único, sedes únicas… De alguna manera que en dos o tres semanas esté solucionado. Si llegas hasta el final es una barbaridad.

Ahora, con vuestro ascenso, ¿cómo ha cambiado vuestro presupuesto? El cambio debe haber sido brutal.

En nuestro caso tenemos cierta suerte ya que el 80% del equipo es el mismo. Sabíamos que no nos íbamos a volvernos locos y no íbamos a hacer una plantilla nueva. Eso nos da cierta tranquilidad y también en el ámbito presupuestario. Somos rigurosos en ese aspecto pero es complicado ya que no llegas a saber cuanto te corresponde por televisiones y demás. No tenemos ni tan siquiera un presupuesto aproximado, tenemos ahora más ayudas y patrocinadores. Estamos accediendo a una categoría casi profesional y querríamos que el comportamiento fuera también en esa línea, no puede ser que un club si sepa los gastos que va a tener pero no los ingresos que le corresponden.

Los sueldos irán por la misma línea. He visto que habéis fichado a un contrastado como Iván Mateo. 

Si, los sueldos igual. Iván Mateo ya es un jugador veterano, pero nuestras incorporaciones son jugadores jóvenes. Les damos una oportunidad de jugar en una mejor categoría. A la hora de negociar ofrecemos eso y pedimos a cambio que no nos pidan lo que pedirían a otros.

”Nuestras incorporaciones son jugadores jóvenes. Les damos una oportunidad de jugar en una mejor categoría. A la hora de negociar ofrecemos eso y pedimos a cambio que no nos pidan lo que pedirían a otros”

¿Ves también un extra de inversores y en el plano de la publicidad con el ascenso?

Nuestro final de temporada fue fantástico en el sentido de la publicidad. Tuvimos mucha cancha en los medios de comunicación, cuatro partidos televisados… Tuvimos mucha publicidad, y sobre todo positiva. Vieron en nosotros a un equipo modesto, con partidos gratuitos, equipo de barrio… Son valores que funcionan bien para atraer más patrocinadores.

El Adarve es un club que se conoce por sus categorías inferiores. El juvenil está siempre en División de Honor. ¿Se les da mucha importancia a esos jugadores?

Nosotros siempre hemos sido un equipo de cantera. Con la complicación que eso tiene teniendo en nuestro territorio, con dos equipos depredadores como son el Madrid y el Atleti. Sabemos que si sale un jugador muy bueno se lo van a llevar, no va a durar de alevines a juveniles. Tenemos que manejarnos con una clase media-alta de calidad, algo superior nos lo quitan enseguida. Si viene el Madrid, el Atleti, el Rayo, el Getafe, el Leganés ahora, el Alcorcón… Los chavales que funcionan bien miran más arriba, se mueven a un club que su primer equipo esté bien situado. Nosotros en cuestión de cantera tenemos a nuestros primeros equipos en las máximas divisiones posibles, y a los seguidos en la inmediata inferior. Aunque te pueda parecer petulante nos definimos como el cuarto equipo de Madrid. Aunque al cuarto seamos nosotros o sea otro, no lo conoce nadie.

De hecho ahora mismo sois ese cuarto al subir. Y si no me fallan las cuentas sois el sexto en haber jugado en 2ºB tras Rayo Vallecano, Colonia Moscardó, Santa Ana, Puerta Bonita, y luego ya vosotros.

No había hecho esa cuenta y me parece bien, pero nosotros siempre nos consideramos el cuarto equipo incluso antes del ascenso. Alguien tiene que ser el cuarto y podemos buscar formas diferentes de medir quien puede ser el cuarto. Alguien tiene que serlo, pero la desgracia es que nadie sabe quién es el cuarto. Somos otro mundo, ese que no se ve. Ahora se nos ve más con el ascenso, pero el club no ha cambiado. No hemos sido un club que hemos apostado todo al primer equipo, nosotros tenemos 35 equipos. Queremos que este ascenso ayude al club y a su visibilidad, no solo al primer equipo.

¿Y el tema scouting como se plantea en un club tan modesto como el vuestro? 

Nuestra estructura es muy pequeña. Al tener tal modestia económica no nos podemos permitir directores de nada, y tampoco creemos en ello. Cada uno de nuestros entrenadores tiene muchísima autonomía, desde Víctor Cea hasta cada uno de los de las categorías inferiores. Ellos hacen el equipo y tienen la obligación de ver partidos y buscar chavales de otros equipos para que vengan al club. Nos ha funcionado bien y no lo vamos a cambiar. Además Víctor Cea es entrenador y mánager del primer equipo. El sabe lo que se puede gastar y el ficha en función de eso. Me informa y me puede pedir una pequeña ayuda para dar un último empujón, pero el tiene toda la potestad para fichar.

”Cada uno de nuestros entrenadores tiene muchísima autonomía, desde Víctor Cea hasta cada uno de los de las categorías inferiores. Ellos hacen el equipo y tienen la obligación de ver partidos y buscar chavales de otros equipos para que vengan al club”

Ahora con la Segunda B como nuevo foco, colocar la marca Unión Adarve es vuestro objetivo junto con el otro primordial: la salvación. 

El objetivo primordial en Segunda B es salvarse por un lado y competir dignamente por otro. Es nuestro estilo de club, ser un equipo difícil de ganara. No tenemos un estilo de juego definido dentro del club, el cadete puede jugar diferente al juvenil, pero si tenemos una cultura de pelar hasta el final. Ser competitivos y con nuestro objetivo puesto en salvar la categoría. Si nos toca descender que sea compitiendo dignamente. El sueño sería adaptarnos a la categoría como pasó en Tercera, estabilizarnos en 2ºB y coger experiencia cada año. Si tenemos que bajar, bajaremos, y no sería una hecatombe.

Como sueño “superior”, ¿os planteáis para el futuro un escenario como lo que le ha ocurrido este año al Rayo Majadahonda, que tras un primer año complicado pero que se solventó al final juegan playoffs?

Es otro caso, el Majadahonda subió creo recordar que tres veces. A la tercera ya logró estabilizarse y han logrado el sueño de los playoffs. Su presidente me comentó que su primer año fue un infierno, últimos desde la primera hasta la última jornada, no salían de ahí. Eso es lo que no queremos, eso es muy duro, querríamos tener momentos de la temporada en los que estemos fuera del hoyo si estamos en ese caso de estar tan abajo. Ahora mismo la mentalidad es crear un buen equipo, competir y crear una buena dinámica. Si tienes eso vas a pelar y vas a estar ahí. Con el tiempo si eso funciona y sigue su curso el equipo al final acabará compitiendo por encima de las posibilidades que se le atribuían en un inicio.

Este año os estrenáis también en otra competición como es la Copa del Rey, supongo que habrá una ilusión tremenda por jugarla.

Si, este año es nuevo para muchas cosas y también estaremos ahí. Iremos sin ninguna exigencia y veremos que tal se nos da. Vamos sin ninguna presión y a disfrutarla. Si nos eliminan no pasa nada. Es una competición muy bonita y la vamos a disfrutar.

De hecho, pasar una sola ronda os daría un plus económico muy fuerte.

Si, una cosa positiva de la Copa es que está bien dotada económicamente. Es una competición bonita y muy rentable. Vamos a competir y a tratar de pasar eliminatorias, pero vamos a disfrutarla, sin duda.

Y se podría plantear el compaginar las dos competiciones si las cosas se dan bien y se pasan rondas, tener cuatro partidos más en las piernas.

Nosotros en eso no tenemos problema. Hay entrenadores que gustan de usar plantillas cortas pero a Víctor Cea le gustan las plantillas largas, es un entrenador que rota mucho. Estamos mejor adaptados a esa posible situación que otros equipos por ese motivo.

Fuente imagen principal: Facebook Unión Adarve.

Álex Geijo: “Inzaghi no se conforma nunca”

Álex Geijo: “Inzaghi no se conforma nunca”

A sus 35 años, Álex Geijo (Ginebra, Suiza, 11 de marzo de 1982) transmite la misma ilusión y vitalidad que un canterano. No parece que el momento de colgar las botas le quede cerca, y es que a este trotamundos del fútbol -que ha jugado en LaLiga, la Serie A y la Premier League- le quedan muchos sueños por cumplir.

Tras desvincularse de Udinese, Geijo firmó en el verano de 2015 con el Brescia de la Serie B para posteriormente, en julio de 2016, enrolarse al interesante proyecto del Venezia. Con Pippo Inzaghi como técnico y el millonario Joe Tacopina como propietario del club, los lagunari han encadenado su segundo ascenso consecutivo y han regresado a la Serie B. El ambicioso proyecto les invita incluso a soñar con un triplete que les lleve de vuelta a la Serie A, categoría en la cual no militan desde la temporada 2001/02.

En Underground Football hemos tenido la suerte de poder repasar el pasado, presente y futuro del futbolista hispano-suizo, en una entrevista que queremos brindar a nuestros lectores.

El Venezia es un equipo que ha jugado muchas temporadas en Serie A y ahora se encuentra inmerso en un proyecto que ya desgranamos en Underground Football. En su primera temporada en Lega Pro, tras ascender en la 15/16, ha conseguido el ascenso a la Serie B y además has marcado 10 goles. ¿Esperábais que fuera todo tan rápido?

Llevan dos años seguidos ascendiendo. Nunca puedes saber si vas a ascender antes del inicio de una liga porque es difícil para ti y para todo el mundo, lo que sí sabíamos era que habían hecho un proyecto para intentarlo al menos. Habían hecho un equipo con experiencia, un equipo en el que la mayoría de jugadores, por no decirte todos, han jugado en categorías superiores, y el objetivo era al menos pelear por ascender. Lo que pasa es que luego tienes enfrente equipos como la Reggiana, el Parma, el Cremonese, Foggia, Lecce… otros equipos que se reparten también en otros grupos, que son muy buenos también, pero uno de los objetivos era meterse al menos en playoff para pelear por ascender, sí.

El entrenador es Pippo Inzaghi, más consolidado aún como jugador que como entrenador a pesar de que en su trayectoria ya ha pasado por el banquillo del primer equipo del Milan. ¿Cómo valoráis su temporada? ¿Cree que tiene futuro en el banquillo de un grande de Italia o Europa?

Él ha sido la cara visible que ha hecho que muchos de nosotros vengamos para acá, porque claro cuando hace dos o tres años el Venezia había quebrado y después hicieron este proyecto, pues te entra alguna duda, pero tener al director deportivo que teníamos como Perinetti, muy famoso aquí en Italia, tener a Pippo Inzaghi de entrenador, es lo que ayuda a que muchos de nosotros hayamos venido. De entrenador es como jugador; tiene una mentalidad de querer ganarlo todo, de querer ganar siempre, de no conformarse nunca. Coger el banquillo del Milan le pilló en el inicio, cuando empezaba a ser entrenador que venía de la cantera del Milan. Para un entrenador coger un equipo de esa envergadura, en su primer paso como entrenador, tampoco es nada fácil. Es un equipo donde te exigen todo. Pierdes una semana y ya es un drama. A lo mejor se le vino un poco encima, pero ya te digo, ahora ha bajado a Lega Pro y en un futuro, sea cercano o lejano, claro que puede tomar un gran equipo.

En su caso, ¿cómo llega al Venezia? ¿Por qué toma la decisión de dejar el Brescia y bajar a una categoría menor?

Yo había rescindido contrato el verano anterior con Udinese en el último día de mercado y me fui a Brescia, donde estuve súper cómodo y había una gran afición, pero claro, es un equipo que tiene muchos problemas económicos y en verano el planteamiento fue fácil. Tenía algunas cosas en el extranjero, en Italia me encontraba bien y llegó el Venezia, que me propone ganar un campeonato. En mi cabeza me planteé si era mejor pelear por salvarte o irte a un equipo para luchar por un campeonato e intentar volver a segunda. Por lo deportivo, para mí era importante tener una motivación. No es que en Brescia no la hubiera, pero lo de Venezia era algo bonito por conseguir. Bueno, se ve después de un año, pero creo que no me equivoqué.

¿Cómo vive la gente el fútbol en Venecia? ¿La gente está muy encima del equipo desde la llegada de los nuevos propietarios o a la gente le es indiferente? ¿Se siente el calor de la afición?

Sentimos el calor de la afición que viene al estadio, pero es algo complicado porque hubo una fusión. Te explico: nosotros jugamos en el agua como quien dice… vamos en barco al campo, no hay coches, pero hace unos años hicieron una fusión con el Mestre y ahora mismo la gente está un poquito confundida. Hay gente que se ha quedado con el Mestre, gente que sólo quería al Venecia, y gente que se ha adecuado a la fusión. Lo que tengo entendido es que el club en los próximos años, y no muy lejanos, quiere hacer un nuevo estadio en tierra firme, justo antes de que empiece Venecia, en lo que se llama Mestre, y seguramente ahí cabría mucha más afición. Ahora mismo es un poco follón para la gente, incluso venir a ver un partido, pero los que vienen sí que nos dan calor; no son muy numerosos, pero está bien.

¿Tenéis relación directa con Joe Tacopina? Ha sido propietario y ha estado metido en consejos de administración de otros clubes de Italia y no sé si es con los jugadores con quien habla directamente o por el contrario tenéis que pasar por más filtros para poneros en contacto con él.

Depende de para qué, pero sí que es alguien que está bastante presente. Vive en Nueva York, pero viene, ahora menos desde que ascendimos, pero es una persona que está aquí mínimo una semana al mes. Es decir, un partido mínimo en casa ve siempre, cuando puede alguna vez viaja, pero es alguien que está muy presente, cercano al jugador… Cuando necesitas cualquier cosa, claro que puedes hablar con él, o con el director deportivo, depende de para qué cosa. Es un presidente que, a pesar de vivir en el extranjero, sí que está bastante presente.

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Como me decía antes, no es su primera experiencia en el extranjero, ¿ha sido la del Venezia la mejor hasta la fecha?

Cuando estuve en Inglaterra, a pesar de jugar poco, tuve una buena experiencia. Llegamos a una final en Wembley, que fue algo muy especial, y el año pasado en el Brescia, llegué el último día y la gente me dio muchísimo cariño, el equipo se salvó muy fácil, que era el objetivo y también fue una temporada buena, lo que pasa que a nivel de ‘títulos’, el haber ascendido, claro que te da algo especial. En general, por donde he pasado, sí que me he encontrado muy a gusto.

Ahondando un poco más en el pasado, empieza a despuntar en la cantera del Málaga, y quería preguntarle sobre ese vivero que se ha convertido la cantera malaguista en los últimos años de grandes jugadores.

El fútbol, al haber habido muchos problemas económicos, ha dado muchas oportunidades a mucha gente, y están demostrando que muchas veces no hace falta ir a buscar fuera lo que puedes tener en casa. Hay muchos jóvenes que tienen mucha calidad, y a los que lo único que les falta es tener una oportunidad. Clubes como el Málaga les están dando ahora mismo esa oportunidad, y están demostrando que tienen calidad, que tienen nivel y que no han desaprovechado esas oportunidades.

En el Levante también guardan un gran recuerdo tuyo. Allí, tras marcar 10 goles tienes una grave lesión que casi te aparta del equipo. ¿Cree que esa lesión frenó su carrera?

No te puedo decir ni sí ni no, porque no puedo saber lo que habría pasado. A lo mejor no me lesiono y no marco más… quién sabe.  No lo sé, pero sí que me hizo mucho daño, porque estuve siete u ocho meses parado y cuando volví tarde casi que otro año en estar bien porque fue una lesión muy grave. Tuve lo del peroné, que de eso sí que me recuperé bastante bien, pero también me arranqué los ligamentos del tobillo, y quieras o no, eso nunca se vuelve a recuperar. Es decir, aunque pierdas un milímetro o dos de movilidad en tu tobillo, lo sientes, y eso sí que es verdad que me ha hecho mucho daño. ¿Si me ha frenado en mi carrera o no? No te puedo decir si por culpa de eso hubiera ido mejor o peor. No lo puedo saber, pero sí que me hizo mucho daño esa lesión. Mucho, mucho.

Tras pasar por el Racing de Santander, llega, no sé si la consideras la mejor carrera de tu temporada, en el Granada, con los que consigues el ascenso a Primera.

Sí, sin duda es la mejor. Por ascender a Primera, por marcar un montón de goles ese año, por cómo fue la temporada, por ser también un equipo recién ascendido de 2ªB. Habían hecho un muy buen equipo, teníamos un gran equipo, pero nadie pensaba que en la primera temporada podíamos llegar a subir del tirón. Conocerás a la afición del Granada, es una afición espectacular. Jugar allí en Segunda delante de no sé cuántas mil personas… Fue una temporada increíble. Ya te digo, seguramente  en lo general y en lo colectivo sea la temporada que más recuerdo en mi carrera.

Del Granada pasa a Udinese, Watford, como muchos futbolistas de ese grupo de equipos. ¿Cree que ese tipo de consorcios entre clubes beneficia al futbolista o lo perjudica?

No lo sé si beneficia o perjudica. Habrá gente a la que beneficie y a gente a la que menos. Por ejemplo cuando el Granada estaba en Segunda, el Udinese en Serie A y el Watford también estaba en Segunda, yo creo que beneficia sobre todo a los propietarios porque si tú tienes, como Udinese tenía en su día a 100 jugadores si no recuerdo mal bajo su supervisión, obviamente todos no pueden estar en Udinese. Cogen a los que no están listos para jugar en Primera, los más jóvenes o los que vienen del extranjero, les dan un año en Segunda, piensan que pueden volver… yo creo que beneficia más a ellos que al jugador, porque cuando firmas por un equipo, es para intentar estar con ese equipo, pero luego si no tienes la oportunidad de estar en ese equipo, en Udinese por ejemplo, es lo mismo que irte cedido, lo único es que el club es del mismo propietario. Al jugador la verdad es que no le cambia tanto. Da igual del equipo que seas, que si tu club no cuenta contigo ese año, tendrás que irte cedido a algún lado.

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Quizás su asignatura pendiente ha sido la de consolidarse en un equipo de primer nivel. En Udinese imagino que no ha tenido todas las oportunidades que en un principio le habría gustado. 

No, para nada. Yo llegué a Udinese en un mercado invernal, casi el último día, y me encuentro aquí con un equipazo en el que no te puedes ni siquiera quejar de no jugar. Firmas y tienes la suerte de venir a un equipo así, de aprender de otros jugadores y ves que en la delantera están jugando Alexis Sánchez, Di Natale o Simone Pepe, tienes que entender que tú estás por debajo de ese nivel y que no te queda otra que entrenar y luchar. Oportunidades y haber jugado más me habría gustado, pero también sé y soy consciente de que, a lo mejor, no tenía el nivel que tenían otros.

Con 35 años, ¿le quedan sueños aún por cumplir en el fútbol?

Sí, pero siempre te quedan sueños. Este año me he venido como a 2ªB, que es Lega Pro aquí, y vienes con toda la ilusión del mundo, porque al final es bonito. Hasta cuando vas con tus colegas a jugar un domingo, te gusta ganar, y este año me volvieron a dar la oportunidad de volver a hacer algo grande para el equipo, para la ciudad, para los que estábamos ahí. A lo mejor para uno que lleva 15 años en Primera, no significa nada, pero te digo que vine con toda la ilusión del mundo y cuando terminó la liga, para mí fue una gran satisfacción. El día que no tenga eso, lo mejor será no seguir jugando.

Por tanto, a Álex Geijo aún le quedan muchas pilas, ¿no?

Sí. Bueno, físicamente está claro que cuando tienes 35 no es lo mismo que cuando tienes 20. Las pequeñas lesiones se hacen más difíciles, tienes que trabajar más, tienes que estar más atento, pero sí, me encuentro con fuerzas y con ganas. El día que no tengas eso, yo creo que en un campo no disfrutas y no merece la pena seguir jugando.

 El día que tenga que colgar las botas, ¿le gustaría dedicarse a algo relacionado con el fútbol?

Sí me gustaría. No me preguntes el qué porque no lo sé todavía, tampoco lo he pensado demasiado, pero sí que hay cosas que me gustan. Por ejemplo entrenador no es algo que me plantee ahora mismo, no es algo que me motive ahora. A lo mejor en un año o en dos te digo “joder, pues ahora tengo ganas o me gustaría lanzarme en eso”. A lo mejor representante es algo que me puede gustar, director deportivo… Pero algo relacionado con el deporte, con el fútbol al que llevo toda la vida dedicado, sí que me gustaría.

Fuente imagen principal: VeneziaUnited

Álex Geijo celebra un gol con el Venezia. 

Idiakez: “Lillo es víctima de un mundo donde lo fácil es ser como los demás”

Idiakez: “Lillo es víctima de un mundo donde lo fácil es ser como los demás”

Imanol Idiakez (San Sebastián, 1972) me espera en el bar del hotel mientras el televisor roba toda su atención. Está viendo a Roger Federer hacer historia en Wimbledon, quizá buscando una referencia con la que inspirar a su equipo, el AEK Larnaca, y así poder clasificar al conjunto chipriota a la fase de grupos de la próxima Europa League. Desde la pasada temporada este realista de cuna entrena a un club con acento ibérico (dirección deportiva, cuerpo técnico y 14 jugadores españoles completan la plantilla), y ha tenido la amabilidad de atender a Underground Football antes de afrontar el que puede ser el reto más importante de su temporada: clasificarse a un torneo que no han pisado desde hace un lustro.

¿Cuál es la primera inquietud de un entrenador que va a vivir en Chipre? ¿Cuáles fueron sus primeros pasos?

Lo primero fue mirar el mapa. Sabemos más o menos dónde están los sitios en el mundo pero realmente hasta que no sales de casa no somos conscientes de nuestra incultura. Así que lo primero fue mirar el mapa y después descubrir qué significaba vivir allí. Después evidentemente comencé a fijarme en el ámbito profesional; en este caso ya sabía a donde iba porque el AEK Larnaca es un club que lleva años fichando gente española.

¿Cómo lleva la barrera de la comunicación?

Es uno de los grandes retos que he tenido. Un gran cambio para mí, porque hasta ahora siempre había dirigido equipos en castellano y euskera. De repente me encuentro en un vestuario que tengo que dirigir en inglés a jugadores de todo tipo de países. El idioma puede convertirse en una gran barrera y tienes que tratar de entenderte y comunicar. Es un reto apasionante porque el idioma condiciona las relaciones. Afrontas el reto de tocar registros que hasta ahora nunca te habías planteado; para dirigirte a un jugador macedonio, por ejemplo, hablas en inglés, que no es ni mi idioma ni el suyo. Puede haber muchos malentendidos cuando lo que yo estoy diciendo no es lo que él ha entendido.

Además de adaptarse al estilo de los futbolistas, ¿se adapta el entrenador a la cultura futbolística del país?

Creo que el futbol se ha globalizado, pero es curioso porque ahora que lo comentas me estaba acordando de cuando llegué al Guijuelo [equipo que Imanol entrenó en la temporada 2011-12] porque había partidos en los que el lateral decidía frenarse en medio de una conducción para reiniciar la jugada con el defensa central y la gente comenzaba gritar “tira para adelante”. Es verdad que se ha globalizado y a la vez que hay lugares en los que las sensibilidades respecto al juego son unas u otras. En ese aspecto yo nunca he tenido dificultades, y en este caso en el AEK el director deportivo (Xavi Roca) ha marcado el estilo del club durante los últimos años, que coincide con mi visión del juego. Al final el objetivo de un entrenador es adaptarse para sacar rendimiento, pero yo he tenido la suerte de poder ir eligiendo sitios en los que las ideas eran más o menos parecidas a las mías.

“Xavi Roca ha marcado el estilo del AEK durante los últimos años”.

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¿Qué le falta al AEK para dar un salto y alcanzar al APOEL?

Ganar un título. Sucede que, siendo imparciales, la realidad numérica del APOEL y el AEK es totalmente diferente. Nosotros hemos crecido principalmente porque hay un presidente que ha apostado fuerte por el club y le ha dado una estabilidad que nos permite luchar con el APOEL. Pero ellos son un gigante; para entendernos es como si la Real le peleara durante tres años el título de liga al Real Madrid. Somos un equipo pequeño con un potencial de 3.000-4. 000 aficionados contra un club que tiene 15.000-20.000.

Devoto de Lillo, le gustará la iniciativa.

Juanma para mí fue, primero el mejor entrenador que tuve jamás [fue su entrenador en la temporada 2002-03 cuando jugada en Murcia] y luego mi gran maestro [Lillo entrenó a la Real cuando Idiakez era técnico del Sanse]. Si a alguien le debo algo por los conocimientos que he adquirido es a él. En cuanto a la filosofía no soy muy original: a mí me gusta ganar, como a todos. En la vida puedes esperar a que ocurran las cosas o intentar ir a buscarlas, y a mí siempre me gustó más esta segunda opción. Si pierdes, tener la satisfacción de aunque sea haberlo intentado. Esa es mi idea, pero luego también hay un rival y todo se reduce a saber competir.

¿Qué supuso Lillo en su carrera?

Un cambio en mi vida. Le conocí con 30 años y me abrió una mirada diferente respecto al juego. Anteriormente había conocido entrenadores de los que aprendí un montón, pero él me interiorizo una nueva forma de entender el juego en su conjunto.

“Lillo me abrió una mirada diferente respecto al juego”

Con Lillo sucede que hay una corriente que considera su discurso muy propagandístico. ¿Por qué cree Ud. que sucede?

Juanma se encontró con el problema de haber debutado muy joven en Primera División, aunque si analizamos sus números son en la mayoría positivos, como en su reciente etapa sevillista al lado de Sampaoli. Tiene una manera de hablar y posee una inteligencia que probablemente supera a la media. Esto en determinados sitios, como en el país que vivimos, se convierte en una amenaza. Ese es su mayor problema, ser víctima de un mundo donde es más fácil ser como los demás y no pensar mucho. Lo bueno es que el 98% de las personas que le conocen o han convivido con él te hablan de una persona diferente, incluso de un genio.

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Habiendo sido parte de Zubieta, cómo de único es el vivero realista. ¿Se valora más estando lejos de la Real?

Mi vida ha estado unida a la Real desde que tengo 2 años. Me hicieron socio de Atocha, somos una familia realista de toda la vida, de las que van a muerte con el equipo. He estado en la Real de jugador hasta que me fracturé la tibia con 20 años, luego estuve dos años de entrenador en el Sanse, y además tuve la suerte de tener a mi hermano durante diez años en el primer equipo de la Real Sociedad. Para un realista poder trabajar para el club que llevas dentro es lo máximo. Por ese motivo no necesito estar fuera para valorar lo que significa Zubieta.

“Para un realista poder trabajar para el club que llevas dentro es lo máximo”

¿Reside ahí el éxito de la actual Real Sociedad?

Sí, es clave. Y el crecimiento del sentimiento en Gipuzkoa también. En los últimos años con la llegada de Anoeta, el hecho de tener más aforo… la Real es ahora un club de gran fortaleza.

Dos piedras angulares del último lustro crecieron contigo. La primera es Illarramendi, al que ya en 2011 definías como un jugador “al que da igual quien entrene, porque tiene un don”. ¿Tan claro era?

Totalmente. Cuando tú te haces entrenador tienes que empezar a pensar hacer consciente cosas que cuando eres jugador las haces de manera inconsciente. De hecho es como uno debe jugar, de manera inconsciente. Y por eso cuando te encuentras con alguien como Asier Illarramendi, que con 17 años juega sin importarle mucho lo que tú le digas porque entiende el juego, te das cuenta que da igual quien sea su entrenador. Daba gusto verle jugar incluso en campos como el del Sestao, un barrizal en el que apenas podían los jugadores aguantar de pie, y veías a Illarra recibir patadas de tíos de 30 tacos pero siendo capaz de llevar el balón hacia adelante. Es un jugador diferente. Sonrío cada vez que le veo jugar.

Y el otro es Iñigo Martínez, al que reconvertirse en central.

Iñigo venia de jugar el año anterior en el centro del campo, alternaba las dos posiciones y es cierto que con nosotros se asentó. Como Illarra, fue un jugador muy fácil de manejar, porque era evidente que sería un jugador grande.

En el caso de Iñigo Martínez el cambio de posición fue un movimiento ganador pero, ¿y si no hubiera sido así? Igual nos estamos perdiendo a un gran mediocentro. ¿Tiene en cuenta que puede perjudicar al jugador tomando este tipo de decisiones o lo asume como una parte más de su trabajo?

En el caso de Iñigo lo veía muy claro. Aunque si se lo propone puede jugar de mediocentro porque es un muy buen futbolista. Tenía muy buenas condiciones para ser central zurdo y así ha sido finalmente. En cualquier caso, creo que damos demasiada importancia a las posiciones. Los comportamientos varían dependiendo de la zona del campo, pero no tanto. Con Jon Gaztañaga podría haber un debate en Zubieta acerca de si es central o mediocentro. Al igual que Iñigo, también jugaba de mediocentro en el juvenil y sin embargo conmigo jugó casi todo el año de central; creo que reúne todas las condiciones para ser un magnifico central pero también puede jugar de organizador. Al final se trata de que los jugadores sepan jugar al futbol, que es algo que por desgracia a veces no ocurre. Nuestra tarea es enseñar a jugar, que tiene que ver evidentemente con una posición, pero sobre todo con unos comportamientos respecto a los demás, a los rivales, a la pelota… Si tú le das el contexto adecuado, el futbolista acabará saliendo bien.

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“Nuestra tarea es que los jugadores sepan jugar”

¿Qué diferencia hay entre ser un formador de canteranos y ser el líder de un proyecto como Real Unión, Toledo, Lleida, ahora el AEK…?

La diferencia principal es que cuando estás en un juvenil la prioridad es el primer equipo. Todo lo que hagas está enfocado a que la primera plantilla salga beneficiada. Cuando trabajas en el primer equipo, en cambio, el resultado del domingo condiciona la siguiente semana. También es verdad que como entrenador tampoco puedes cambiar de esencia. Un entrenador debe ayudar a los jugadores a aprender a jugar. No es que él les vaya a enseñar, son ellos los que van a aprender. Estés en un primer equipo o en un filial eso es imposible de cambiar. A los que nos gusta el juego lo que nos mueve es intentar ayudar a todo el mundo, incluso a uno mismo, a entender el juego cada día mejor.

¿Es Ud. ambicioso o vive el presente? ¿o las dos?

Es compatible. Claro que soy ambicioso, de hecho estamos soñando con meternos en fase de grupos de la Europa League después de habernos eliminado el año pasado en última ronda. Pero tengo un trabajo que tampoco me permite mirar muy lejos. Como siempre suelo decir, cada semana compramos otra semana de trabajo. El entrenador no tiene más remedio que afrontar lo que viene e intentar tener los mejores resultados para sobrevivir.

Fuente imagen principal: NICOS SAVVIDES (AFP/Getty Images)

*Imanol Idiakez (AEK Larnaca) durante un partido ante el Slovan Liberec en UEFA Europa League.