Emilio Vega: “Estaba seguro del rendimiento que iba a dar el ‘Cucho’ Hernández”

Emilio Vega: “Estaba seguro del rendimiento que iba a dar el ‘Cucho’ Hernández”

Emilio Vega (Bembibre, 1970) es una persona tranquila. Un hombre de fútbol que se toma el debate como algo pausado y a quien no le gusta la polémica. Una dilatada carrera como futbolista, en la que se desempeñó como lateral izquierdo en Salamanca, Córdoba, Murcia, Cacereño y Linares. Fue en la ciudad jienense donde, como él mismo nos contó, empezó su andadura en los despachos. Y esta faceta, la del traje y corbata, es la que centró nuestra entrevista. Su paso en distintas labores por clubes como el propio Linares, el Córdoba (por partida doble), el Celta de Vigo, el Real Betis Balompié, el Elche o el Huesca, donde trabaja actualmente, nos confirma que es un trabajador cotizado. Con su bagaje e intachable trayectoria, sabemos que se trata de un hombre con experiencia y destila pasión por lo que hace. Cuestión, esta última, que también desprende en sus palabras.

¿Siempre le llamó la atención lo de dirigir un club en los despachos o lo vio como una salida coherente tras finalizar su etapa como futbolista profesional?

Nunca me lo había planteado. El comienzo fue casual: era jugador del CD Linares, querían organizar el club y no había esa figura de Director Deportivo. Me lo ofrecieron y lo acepté, era una forma de seguir vinculado al fútbol, que es mi pasión.

Cuando usted empezó a moverse en los despachos, ¿existía la cantidad de cursos que hay ahora o estaba todo menos regulado?

Cuando yo inicié mi labor en Dirección Deportiva no había apenas nada. Cuando llevaba dos temporadas y llegué al Córdoba comenzaron con el Curso de Director Deportivo en la RFEF. Yo hice el Segundo, y ya van por el 23º.

Entiendo que en la era de principios de los 2000 existía un componente de más riesgo en cuestión de fichajes, ya que no había tanto material audiovisual ni tantos informes como ahora.

Así es, antiguamente no había las herramientas que existen ahora. Antes eran todo viajes para poder ver en directo a los jugadores, incluso había gente que no hacia ni eso y se firmaba por informes de otras personas o directamente por ofrecimientos de agentes. Ahora tenemos a nuestra disposición la posibilidad de ver cualquier competición del mundo en el ordenador.

Emilio Vega: ”Antiguamente no había las herramientas que existen ahora. Antes eran todo viajes para poder ver en directo a los jugadores, incluso había gente que no hacia ni eso y se firmaba por informes de otras personas o directamente por ofrecimientos de agentes”

 ¿Cómo ha experimentado usted la profesionalización de las labores de dirección deportiva? Supongo que, en primer lugar, usted tendrá mucha más gente trabajando a su alrededor que cuando empezó.

Si, todo cambia, aunque también la cantidad de gente depende de la categoría del club y el potencial del mismo. A mí, siempre que he podido, me ha gustado tener lo máximo posible. En mi primera etapa en el Córdoba hace diez años ya tenia cuatro o cinco personas. Ahora tengo casi el doble.

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¿Cuánto terreno geográfico se abarca, en cuanto a seguimiento de jugadores, en un equipo de 2ª B, como el Linares, o el Córdoba al que usted llega en 2006? ¿Cómo se trabaja en esa categoría?

En el Linares, en mis comienzos, me centré en lo que conocía, que era el Grupo IV de Segunda B. Allí estaba prácticamente solo y no había recursos para mucho más. En el Córdoba el potencial era diferente y ya tenía scouts en Cataluña, Pais Vasco y Galicia, además de un Secretario Técnico.

¿Y ya en Segunda? Imagino que, a nivel presupuestario, habrá muchas diferencias entre dirigir a un equipo como el Betis que al Córdoba (incluso en el Córdoba que asciende con usted respecto al que llega de vuelta en 2015), al Elche o al Huesca.

Es diferente dependiendo de la categoría, sí. En el Betis y el Elche, que estaban en Primera, hay muchas mas posibilidades tanto de personas como de medios; se puede hacer seguimiento de ligas a nivel internacional, tanto en vídeo como en directo. En Segunda hay que priorizar las competiciones a seguir aunque, por mi filosofía en este trabajo, intento controlar la mayor cantidad de ligas y mercados mas allá de donde esté trabajando, ya que nunca sabes dónde lo harás mañana y hay que estar preparado.

Emilio Vega: “Hay gente que viene de la empresa y el fútbol no tiene nada que ver con eso. Existen otras variables, y cuando no se asume eso, vienen los conflictos.”

¿Hay alguna competición menos mediática a la que preste más atención o acuda para mirar talentos emergentes?

Estando en Segunda la mayor parte de las competiciones a seguir son poco mediáticas: seguimos las ligas nórdicas por ejemplo, que no tienen grandes figuras, y las segundas divisiones de otras ligas de mayor nivel.

Ha estado usted en clubes con propiedades y entornos complicados, como el Betis o el propio Córdoba. ¿Se ha encontrado con obstáculos desde dentro (ya sean por cuestiones económicas, peticiones desde el banquillo o desde la cúpula de los clubes…) para hacer su trabajo?

El mundo del  fútbol es complicado, y desde la llegada de las Sociedades Anónimas, mucho más. Hay gente que viene de la empresa y el fútbol no tiene nada que ver con eso. Existen otras variables, y cuando no se asume eso vienen los conflictos. En mi trayectoria destacaría cuando tuve de Presidente a Don Rafael Campanero. Era y es un hombre de fútbol, y por esa condición dejaba trabajar con toda confianza. Exigía y controlaba el aspecto económico mucho, pero daba libertad absoluta a los profesionales en lo deportivo, desde la cercanía y el liderazgo que él tiene. En cuanto a mi relación con los entrenadores siempre ha sido buena, yo no entiendo mi trabajo sin tener un feeling perfecto con ellos. Jamás he firmado un jugador que el entrenador no quisiera.

Emilio Vega, sobre el fútbol: “es un mundo complejo con muchos intereses, y la confianza (en el entorno) tiene que ser ciega.”

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¿Cómo fue su experiencia en el Real Betis Balompié?

Para mi fue un orgullo trabajar en el Real Betis, es uno de los grandes de España sin duda, y te das cuenta de su dimensión cuando estás dentro. Estuve casi tres temporadas: las dos primeras todo fue perfecto. Creo que hicimos un buen trabajo en equipo dentro de la Secretaria Técnica, y gracias al gran trabajo de los jugadores y cuerpo técnico se consiguió la permanencia holgada después del ascenso*; La segunda, la clasificación para la Europa League; y en la tercera tuve desavenencias con el Director Deportivo durante el verano porque la filosofía de trabajo cambió y se produjo mi salida antes de comenzar la temporada. Esa temporada el equipo descendió.

*Emilio Vega llega al Betis en diciembre de 2010, con la temporada ya empezada. La primera en la que forma parte de la planificación desde el inicio es la 2011-2012.

Se ha llevado buenos amigos de sus diferentes etapas. En un entorno en el que contactas y te las tienes que ver con gente de todos los colores, es importante tener cerca siempre a personas de confianza, ¿no? ¿Tiene usted un grupo fijo de trabajo que le acompaña donde quiera que va, o se va acoplando a los equipos de trabajo de los clubes?

Sí, es cierto del futbol te deja buenos amigos. Para mí es obligado tener gente al lado muy preparada. En mi opinión, el pensamiento de tener miedo a la capacidad de las personas que tengas cerca es de mediocres, y es prioritario tener confianza en ellas. Es un mundo complejo con muchos intereses y la confianza tiene que ser ciega. Siempre tengo como condición al llegar a un club poder ir acompañado de, al menos, una persona, y por supuesto me encanta contar con gente que ya está en el club. Su implicación siempre es máxima, además del conocimiento del club. En este proyecto tengo a Ramón Tejada de Secretario Técnico, y está desarrollando un trabajo tremendo colaborando con el trabajo del primer equipo, coordinando el área de scouting y supervisando todo lo relacionado con el equipo filial y el Huesca B.

Pasando al Elche, usted llega para trabajar con Víctor Orta y llegan éxitos al conjunto ilicitano. Sin embargo, la deuda con Hacienda condicionó esos éxitos y condenó al equipo al descenso. Más allá de hablar de lo que pasó al final, entre Orta, usted, su equipo de trabajo y Fran Escribá armaron un equipo que funcionaba en Primera División. ¿Cómo fue ese año de trabajo para usted? ¿Le condicionó el tema de la deuda?

Fue un año increíble para mí. En lo deportivo fue espectacular. Descendimos administrativamente después de realizar una gran temporada, con mil problemas económicos. Estando todos los trabajadores (incluidos los jugadores) los últimos 4 meses sin cobrar, sin poder completar la plantilla por falta de dinero y aun así nos salvamos a falta de un mes de competición. En lo profesional y personal fue inolvidable, trabajaba con un referente para mí en esta profesión: Victor Orta. Cada minuto a su lado es un máster, acertó en todos los fichajes y eso es casi imposible. Aprendí mucho con él y me lleve también una amistad para toda la vida. Además, pude disfrutar también de trabajar con un entrenador top como es Fran Escribá, y su segundo Josep Alcacer. Fran para mí es un número uno en los técnicos españoles además de una gran persona, y fue una suerte poder conocerlo y estar día a día con él.

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 Usted forzó su salida del Elche para recalar en el Córdoba. ¿Qué le hizo querer volver a Córdoba con esa convicción?

Yo al Córdoba lo considero mi casa, jugué más de 140 partidos con esa camiseta y he trabajado varios años después como Director Deportivo. Pensé que se podía lograr el ascenso y no me equivoqué: nos quedamos a un pasito en Girona

¿Y cómo ha pasado la SD Huesca de ser 12º hace dos temporadas, a 6º la pasada y, este año, a liderar la clasificación?

Creo que es producto de un trabajo bien hecho, que viene haciendo el club hace muchos años, creciendo cada día. La temporada pasada fue histórica, y en esta hemos mantenido la base del equipo, que era muy bueno, y las incorporaciones están funcionando muy bien. Todo ello sumado al trabajo del míster y su cuerpo técnico, que son grandes profesionales. Aún no hemos hecho nada, pero estamos felices de la trayectoria hasta el momento.

Y todo con uno de los límites salariales más bajos de la categoría.

Sí, creo que somos el 17º presupuesto de la categoría. Pero al final, en esta competición, haciendo las cosas con cabeza y tranquilidad, suelen salir bien.

Emilio Vega: ”Creo que somos el 17º presupuesto de la categoría. Pero al final, en esta competición, haciendo las cosas con cabeza y tranquilidad, suelen salir bien”

En una liga tan apretada como la Segunda División, ¿se planifica la plantilla en base a objetivos como ascender o la permanencia, o es complicado marcarse ese tipo de metas a principio de temporada?

Creo que depende. Los tres equipos que descienden de Primera tienen un potencial económico, con la ayuda al descenso, que debe tener una exigencia mayor. El resto podemos pelear tanto por arriba como, si la cosa se tuerce, por abajo.

¿Cómo funciona la relación con las agencias de representación o representantes independientes? ¿Os ofrecen muchos jugadores o sois vosotros, desde el club, quienes los buscan a ellos para contratar alguno de sus representados?

Hay que escuchar y ver todo. La información es poder. Nos centramos en nuestro seguimiento de jugadores y nuestra base de datos, pero es cierto que hay informaciones que solo manejan los agentes. Hay jugadores que te pueden gustar, pero no sabes si pueden salir cedidos por ejemplo. Esa info solo te la puede dar directamente el agente del jugador. Tener buena relación con ellos es clave para mí. Son parte del negocio y su labor es clave en esto. Evidentemente, hay algunos más profesionales y otros menos, como en todos los ámbitos.

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Una de las claves de su actual equipo es, sin duda, el fichaje de Juan Camilo Hernández. ¿Cómo se produce su fichaje? ¿Cuándo descubre Emilio Vega al ‘Cucho’ y se decide por incorporarlo? ¿Esperaba ese rendimiento?

Como he dicho antes, más allá del club donde esté me gusta ver todas las competiciones posibles. A Juan Camilo le venía siguiendo desde que estaba en Pereira de la Segunda Colombiana. No era normal para un jugador tan joven ser capitán de su equipo en una competición que tiene su dificultad, y llegando a quedar máximo goleador. Luego en el América mostraba mucha personalidad en una liga exigente, se le hizo seguimiento y, de acuerdo con el míster, nos decidimos. Tengo una buena relación con su empresa de representación y con Rafa Monfort, persona que trabaja para el Watford y, para mí, de los mejores profesionales a la hora de detectar talentos. Todo sumó para llegar a feliz término y traer a Cucho a Huesca, porque estaba seguro del rendimiento que podía dar. Estoy seguro de que llegara muy lejos.

Ya para acabar: ¿se moja con un pronóstico para el Huesca a final de temporada?

El objetivo es alcanzar los 50 puntos. A partir de ahí, veremos.

Fuente imagen principal: AJ GONZÁLEZ (Diario de Córdoba)

Jacques Passy: “Saint Kitts ya dejó de ser esa selección pequeña del Caribe”

Jacques Passy: “Saint Kitts ya dejó de ser esa selección pequeña del Caribe”

Con apenas 261 kilómetros cuadrados, las islas de Saint-Kitts y Nevis ostentan el título del país más pequeño del continente americano. Poco más de 54 mil personas habitan en su territorio, independizado del Reino Unido hace apenas 34 años e históricamente usado como tierra de esclavos. Las condiciones de la isla no son las ideales para establecer una selección nacional de fútbol de primer nivel, pero para Jacques Passy (Ciudad de México, 1975) esto no ha sido impedimento.

El único técnico mexicano que dirige una selección nacional llegó al banquillo de los Sugar Boyz en 2015, después de una plática con el presidente de la federación de Saint-Kitts donde el click fue inmediato. Alcanzar el puesto 73 en el Ranking FIFA, amistosos en Europa y un reciente torneo en India son ejemplos de lo alcanzado en un país donde el fútbol se convierte en opción para salir de la pobreza.

En una charla a profundidad para Underground Football, Passy, quien también es presidente del Instituto Johan Cruyff en México, da los detalles de cómo ha llevado a Saint-Kitts a dar ese salto, habla de su filosofía como entrenador y comparte algunos detalles más acerca de su experiencia en el mundo del fútbol.

¿Qué lleva a Jacques Passy a elegir la dirección técnica?

Yo desde muy temprano me di cuenta que veía el fútbol con unos ojos muy distintos. Desde los once años exploraba con distintas áreas del fútbol. Alrededor de los 16-17 años, en la escuela donde estudié la preparatoria había unos torneos, resulta ser que el equipo no tenía entrenador y les empecé a hacer algunos comentarios a la gente de mi generación que jugaba y resultó ser que fueron muy atinados. Y de un día al otro me convertí en entrenador de mi colegio, de ahí se trasladó a dirigir fútbol rápido, fútbol 7, a los 22, 23 años ya estaba encaminada mi carrera a ser entrenador profesional, pero fue muy casual, algo que se fue gestando de forma muy natural, no había estudiado una carrera de entrenador, no tenía experiencia, tenía ojos de entrenador. Pero me salió muy bien y de ahí partió todo. Fue un click inmediato.

Con poca experiencia dirigiendo a nivel profesional das el salto a una selección, a Saint-Kitts, ¿qué te lleva a aceptar la oferta, sabiendo que es una selección caribeña, con un nivel limitado en distintos aspectos, que compite poco… ¿qué te convence de su proyecto?

Es verdad que no tenía muchos partidos dirigidos en el ámbito profesional. Lo que sí tenía eran 14 años dirigiendo el Instituto Johan Cruyff en México, muchos años como consultor, un proyecto profesional en Ecuador en 2012, en segunda división, experiencia también con Dorados de Sinaloa. Cuando a mí me ofrecen la selección nacional de Saint-Kitts, no cabe duda que hubo un entendimiento absoluto entre que yo era la persona indicada para dirigir Saint-Kitts y Nevis, y Saint-Kitts y Nevis era el proyecto indicado para que yo dirigiera.

¿Por qué razón? Porque Saint Kitts requería un técnico que le diera todo lo que tenía. Y por otro lado, a mí me ofertaba todo lo que yo necesitaba para poder innovar, experimentar, probar muchas cosas a mí mismo. Me daba la autoridad para controlar completamente el 100% de la parte deportiva de la selección, tenía la autoridad de nombrar lo que yo quisiera como yo quisiera, fui a implementar una filosofía de juego y había un gran talento. Lo que más me llamó la atención es la posibilidad de dejar un legado, una huella en St. Kitts de que se cambió el futbol para siempre en este país. Entonces fue una oferta muy buena en todo sentido, y además el ritmo de dirigir a una selección nacional se presta muy bien a mi ritmo de vida. Se dio todo perfectamente bien.

“Lo que más me llamó la atención es la posibilidad de dejar un legado, una huella en St. Kitts de que se cambió el futbol para siempre en este país”

Llegas al fútbol caribeño, que en otras épocas era visto como un fútbol amateur, y en el que ha habido un claro salto de calidad en los últimos años, para ti que conoces la situación de primera mano, ¿cuáles han sido los motivos de esta mejoría?

Lo primero que te quiero decir es que en selecciones nacionales es más fácil cerrar la brecha entre selecciones grandes y selecciones chicas. Si tú mañana enfrentas al PSG contra el mejor club de Luxemburgo ¿cómo crees que quede?, ¿te gusta 15-0? Esas distancias normalmente en el fútbol de selecciones nacionales no existen. Han dejado de existir porque las selecciones compiten en términos generales bajo igualdad de circunstancias, en cuestiones de tiempo. Todas las selecciones trabajan en condiciones muy similares; entonces, aunque hay más talento en un lugar que en otro, no hay tantas ventajas competitivas como cuando tú comparas clubes.

Ahora, de cualquier manera el Caribe sí ha dado un salto de calidad que se basa predominantemente en tres razones. La primera razón es que hay entrenadores más capacitados dirigiendo a las selecciones. Te puedo nombrar al menos 10 selecciones caribeñas que han traído técnicos de carácter internacional, y sí hace diferencia por el profesionalismo que se le da a cada uno de los proyectos. Diría que un porcentaje arriba del 60% se debe a eso. El segundo tema es que la FIFA empezó a equilibrar mucho el dinero que se le mandaba a la federación, a partir de la gestión de Gianni Infantino. Esto ya iguala un poco las circunstancias, porque antes había federaciones que no tenían ni para pagar un amistoso en su propia cancha y se pasaban años sin jugar. Y en tercer lugar, no cabe duda que hay una gama muy importante de jugadores caribeños que han salido del Caribe y le han dado un plus a las distintas selecciones. Estados Unidos se ha vuelto un lugar importante para que jugadores de diferentes selecciones tengan lugar en la MLS; diferentes ligas europeas tienen muchos jugadores del Caribe, y además muchos jugadores nacidos en Europa que tienen origen en las distintas islas caribeñas han decidido jugar para el Caribe.

¿Cómo es la infraestructura, en cuánto a estadios y facilidades de entrenamiento, y la infraestructura de la liga en Saint Kitts?

Muy mala la infraestructura. Un estadio bonito pero muy chico, que le caben 5, 6 mil personas. No hay otro lugar para entrenar mas que el mismo estadio. Hay otras canchas pero muy lejos, en las afueras de la capital (Basseterre). Poco material para entrenar, pelotas no tan nuevas. Lo normal que esperas de un país que no tiene los fondos para trabajar como en el primer mundo futbolístico. Actualmente se está construyendo un centro de alto rendimiento, en un nivel más reducido, con apoyo de la FIFA. La liga es de un nivel alto en agresividad y competencia, de un nivel bajo en táctica.

“Antes había federaciones que no tenían ni para pagar un amistoso en su propia cancha y se pasaban años sin jugar”

¿Cómo repercute el nivel de la liga y la infraestructura a nivel selección?

Tengo que manejarlo. Sí repercute mucho. Repercute en que los jugadores no tienen la capacidad de ser bien entrenados en equipos locales, repercute en que cuando llegan a la selección a veces tenemos que hacer cosas con los jugadores locales que normalmente no harías en una selección, como enseñar fundamentos del juego. He tratado de cambiar muchas cosas, en algunas he tenido éxito, en otras no. Hay algunos aspectos que dependen de mí, pero hay otras cosas que no, entonces hay niveles de exigencia que puedo tener, pero tampoco puedo excederme y llegar a un punto donde diga yo “o me tienes esto o me voy”, porque me voy a terminar yendo y amargando.

¿Cómo influye la parte cultural en tu manera de dirigir al equipo?

Parte del ADN “negativo” de la cultura, parecido al caso de México, es que están mucho más cómodos en la zona de confort que en probar nuevos horizontes. Esto he tratado de cambiarlo. El jugador de Saint Kitts cuando yo llegué, lo sacabas a una gira internacional y no estaba cómodo. Hay algunos aspectos culturales que están en la sangre. Por ejemplo, quitar la alegría en el juego sería verdaderamente estúpido si lo hago. Lo que tengo que hacer es añadir a la propia cultura algunos aspectos que ya son de mi cosecha que hacen que el equipo sea más completo.

Has tenido la oportunidad de disputar amistosos en Europa, una victoria contra Andorra, juegos contra Armenia, Estonia, Georgia. ¿Cómo fue la experiencia de llevar por primera vez a Saint Kitts a competir a ese nivel?

Muy satisfactoria la primera experiencia, cuando fuimos por vez primera en 2015. Jugamos en noviembre de 2015 y te puedo decir que fue un día memorable, un momento memorable porque independientemente de que ganamos el partido, lo memorable fue ver a un equipo tan chico en perspectiva, tan chico en estructura, verlo competir en esos lugares, en donde vimos el primer mundo futbolístico a tope.

“Lo memorable fue ver a un equipo tan chico en perspectiva, tan chico en estructura, verlo competir en esos lugares, en donde vimos el primer mundo futbolístico a tope”

Y en el plantel, ¿cómo repercute en ellos la experiencia de salir y jugar en Europa?

Repercute sobre todo en el plano mental, ellos siempre se entendieron como jugadores locales; después de ese viaje a Andorra y Estonia dejaron de entenderse como jugadores locales, comenzaron a entenderse como jugadores que podían aspirar a dejar una zona de comodidad. Entonces mentalmente es un cambio dramático para ellos, dramático en cómo percibían sus propias aspiraciones.

Disputan un torneo histórico en agosto. Experiencia en India, primer rival asiático, primer rival africano. ¿Cuál es el saldo que deja para ti y para los jugadores?

Buenísimo, porque abrimos puertas internacionales como nunca se había hecho. A partir de la India han pasado dos cosas: uno, estamos teniendo una cantidad muy significativa de federaciones que nos están invitando a partidos amistosos, a intercambios, a experiencias, a muchas cosas más. Y dos, llama poderosamente la atención al haber empatado con selecciones africanas, contra selecciones asiáticas en Asia. India venía de nueve partidos consecutivos ganados y le rompimos una buena racha, a partir de ahí hay muchos jugadores de Saint Kitts que están llamando la atención en India, lo que es muy atractivo. En forma total es un saldo muy positivo porque Saint Kitts ya dejó de ser esa selección pequeña del Caribe, es una selección internacional que puede ser invitada a cualquier parte del mundo, y que va a competir, entonces creo que no hay una satisfacción más grande que saber que hiciste de un equipo local, un equipo con aspiraciones internacionales.

Hay varios jugadores con potencial, varios que están en divisiones inferiores, sobre todo en Inglaterra, ¿qué falta para que un jugador de Saint Kitts dé un salto de calidad para competir en un nivel más alto?

Hay dos aspectos. Uno, que haya una mejor preparación en casa, en las bases generales que tienen los jugadores respecto a cómo entrenan, respecto a los conceptos… como se trabaja en los equipos de Saint Kitts es de una manera muy rudimentaria. No existen fuerzas básicas, los jugadores juegan en el barrio, en canchas locales, a veces sin medidas reglamentarias, y son scouteados por equipos de la división más alta y son contratados. Entonces no hay una enseñanza inferior, es necesario crear estructuras más sólidas en los equipos. Y dos, el tema mental es un tema complicado porque el jugador de Saint Kitts, como el ciudadano de Saint Kitts, es una persona muy arraigada a su país, en ese espacio es donde siente su zona de confort. Hay que hacer un trabajo mental muy severo, pero además tienes que tener jugadores con mayores conceptos básicos.

“Creo que no hay una satisfacción más grande que saber que hiciste de un equipo local, un equipo con aspiraciones internacionales”

En tu forma de dirigir, ¿qué aspectos son primordiales en un proyecto para convencer a tus jugadores?

El primer aspecto que considero fundamental es que el entrenador tiene que tener injerencia en prácticamente todos los elementos y todas las instancias del proyecto. Yo creo que el éxito de un proyecto radica en un entrenador que tenga la capacidad de cuidar hasta el más mínimo detalle de la totalidad del proyecto y es por eso que creo mucho en el modelo del manager inglés. En segundo lugar el cuerpo técnico tiene un lugar preponderante. Una de las cosas más significativas que tiene un proyecto de fútbol es cómo gestiona un cuerpo técnico el DT y en esa gestión hay una muy buena parte del éxito.

Tercero, el profundo conocimiento de tus jugadores. El conocer los aspectos mentales, familiares, psicológicos, laborales, encontrar dónde tiene déficits, dónde tiene problemas, dónde tiene áreas de oportunidad. Es decir, conocer al jugador mucho más allá de lo que normalmente un entrenador conoce a un jugador. Y número cuatro, la fortaleza del entrenador en la parte estratégica y táctica. Tiene que haber un grado de especialidad muy alto en el entrenador. Hoy en día plantear un partido va mucho más allá de una formación o un sistema de juego. Representa tener en consideración múltiples escenarios, múltiples variables durante el partido. En la medida que puedas controlar esas variables y te especialices en planteamientos, reajustes, ajustes de partido, vas a tener una ventaja competitiva.

¿Qué opinión te merece el estado actual del periodismo deportivo en México?

Me parece que hay dos aspectos del periodismo deportivo actual que no concuerdo con ellos y que me parecen de bajo nivel. El primero radica en la falta de capacidad de investigación y la falta de cultura táctico-futbolera que tiene el periodismo actual. El periodista que cubre la fuente de fútbol tiene que conocer más de fútbol, hablar de fútbol, tener la capacidad de preguntarle a un técnico por qué cambió la formación a la mitad del partido, darte cuenta qué sucedió. Hay un periodismo muy barato, que trae respuestas muy baratas. Esto causa a su vez un problema: genera una afición inculta. Entonces la prensa tiene un rol muy importante, que es la educación al aficionado. El aficionado no se va a educar de los clubes, el aficionado sigue el radio, la tele, las redes sociales, los periódicos, de ahí obtiene conocimiento futbolístico el aficionado.

En segundo lugar me parece que hay un segmento del periodismo deportivo mexicano que vive del entretenimiento. Creo que ya está muy mal entendido que el aficionado mexicano lo que busca es entretenimiento en los programas deportivos; hay un parteaguas en los medios de comunicación donde las televisoras empiezan a darle un énfasis a comediantes, a hablar de la ciudad, a hablar de las peleas, de todo el desmadre que hay alrededor del fútbol. Y tenemos unos 20 años de un periodismo que privilegia todo lo que está alrededor del debate futbolero. Yo sostengo que hay espacio para ambas partes, aficionados que les interesa cada uno de estas partes.

Como presidente del Instituto Johan Cruyff en México, pudiste compartir con Johan, ¿cómo fue tu relación con él?

A partir de que traigo el instituto a México en 2002, y hasta su muerte, la relación con él fue maravillosa. Fue simplemente extraordinaria, todas las veces que lo vi, para mí fue un maestro de vida. A Johan lo considero el Da Vinci del fútbol, un hombre que podía ser técnico, directivo, consultor, empresario, podía ser todo en el fútbol, porque conocía el fútbol como nadie en el mundo lo ha conocido o lo conocerá. Es la persona más completa en la historia del fútbol mundial, así de fácil.

“A Johan lo considero el Da Vinci del fútbol, un hombre que podía ser técnico, directivo, consultor, empresario, podía ser todo en el fútbol, porque conocía el fútbol como nadie en el mundo lo ha conocido o lo conocerá”

¿Como planes a futuro, dónde te ves? ¿Está dentro de tus planes buscar un puesto directivo, alguna oportunidad en selección, alguna DT en México?

Me veo en dos caminos. Uno es creciendo mi carrera de entrenador en selecciones de mayor envergadura, potencialmente en clubes, pero hoy mi mente está en selecciones nacionales. Mi sueño en el fútbol no es otro más que la selección nacional mexicana, pero la vida hay que llevarla con realidades. Eso es un sueño que no está al alcance hasta que no haya una selección intermedia entre Saint Kitts. Al mismo tiempo, mi carrera como consultor de proyectos de fútbol va caminando, entonces hay una dualidad en mi futuro dentro del fútbol, que tiene como prioridad la parte de entrenador, pero tiene como una segunda prioridad la consultoría.

A poco más de dos años de que llegas a la DT de Saint Kitts, ¿cómo valoras la experiencia? ¿cuál ha sido el saldo? Principales retos y futuros.

La experiencia la valoro como la experiencia más poderosa futbolísticamente en mi vida. Te puedo decir que el éxito te lo resumo en que nos mudamos de nivel en el contexto internacional. Hay selecciones en el mundo de nivel A, B, C, D, E. Cuando llegué Saint Kitts estaba en el E, hoy la veo en un D+ y eso es un éxito significativo. El reto sería trasladar todo lo que hemos logrado en llegar a un torneo de carácter internacional, háblese de una Copa Oro o un Hexagonal Final, ese sería el reto subsecuente para Saint Kitts

¿Ves factible Qatar 2022 o crees que el horizonte está hacia 2026?

Está hacia 2026 pero yo no voy a ser el técnico de Saint Kitts en ese momento. Pero si Saint Kitts sigue con esta estructura, filosofía y camino, va a estar en 2026.

Entrevista realizada vía telefónica en dos partes, el 7 y 11 de septiembre.

Fuente imagen principal: Twitter Jacques Passy.

De Segunda Regional a internacional por Taiwán

De Segunda Regional a internacional por Taiwán

Imagínese su club. El del barrio, el del pueblo, el de toda la vida. Con sus gradas de cemento y ese césped que hasta hace no tanto era tierra. Donde aquel amigo nostálgico sigue pasando las horas, como aferrándose a una adolescencia que ya nos dejó. Piense fijamente en ese amigo que todos tenemos, jugando en lo más bajo de la pirámide del fútbol patrio antes de marcharse de cervezas. ¿Se lo imagina jugando delante de 50.000 personas? Pues deje de imaginar.

Steven (Tsai Meng-Cheng en taiwanés) juega en el CD Parquesol, es estudiante de Marketing en la Universidad de Valladolid y, además, es internacional por Taiwán

En la base de la complicada e ineficiente pirámide del fútbol español encontramos al CD Parquesol, un club que acaba de ascender a Primera Provincial –penúltimo escalón del fútbol español- y es filial del Atlético de Madrid en Valladolid. Un club como cualquier otro, pero con un jugador especial. ”Un amigo mío jugaba en el Cadete del Real Valladolid y nos ayudó a concretar la posibilidad de venir a España para aprender a jugar a fútbol”. Así recaló en el CD Parquesol Steven (Tsai Meng-Cheng en taiwanés), estudiante de Marketing en la Universidad de Valladolid… e internacional por Taiwán.

CHINA TAIPÉI, FORMOSA Y UNA INDEPENDENCIA QUE NO LLEGA

Con más de 23 millones de habitantes, la Isla de Taiwán lleva más de un siglo siendo moneda de cambio entre chinos y japoneses, sin siquiera poder desmarcarse de China a día de hoy –su nombre oficial es China Taipéi-. Y es que Taiwán se encuentra fuertemente dividido entre independentistas y prochinos. El gigante rojo no reconoce la independencia de la isla y niega cualquier futuro lejos de China, mientras que el primer ministro taiwanés, William Lai, habla abiertamente de un estado que ya es independiente y soberano pese a la falta de reconocimiento internacional. Incluso una tercera nomenclatura para el territorio entra en escena a través de los independentistas: Formosa, nombre heredado de la ocupación portuguesa varios siglos atrás y que dio nombre a la última república que conoció la isla, a principios del siglo XX.

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La federación taiwanesa de fútbol también ha sufrido las consecuencias de esta inestabilidad. Originalmente incluida en la federación china, no fue miembro independiente para la FIFA hasta 1981, y no empezaría a competir a nivel asiático hasta 1989. Tercer deporte del país por la influencia japonesa, el fútbol taiwanés es semiprofesional y caladero para el pujante fútbol chino. Alguno de los integrantes de la selección, como Xavier Chen, poseen experiencia en Europa, con más de 200 partidos en la Jupiler Pro League de Bélgica. El combinado nacional disputa sus partidos como local en el curioso Estadio Nacional de Kaohsiung, con capacidad para 55.000 espectadores y una estructura que recuerda a un signo de interrogación.

La federación taiwanesa de fútbol también ha sufrido las consecuencias de esta inestabilidad. Originalmente incluida en la federación china, no fue miembro independiente para la FIFA hasta 1981

DE VALLADOLID A TAIWÁN

Steven regresa cada año a su tierra natal para reunirse con su familia por Navidad. Sin embargo, este año recibió una llamada para volver justo a mitad de año: la del seleccionador absoluto de Taiwán. ”El entrenador me conocía de la sub-18 y me animó a participar en los entrenamientos previos para ver qué tal. En Taiwán, los equipos universitarios suelen entrenar con la absoluta. Cuando se acabaron los entrenamientos y vi que estaba en la lista fue toda una sorpresa”, explica Steven a Underground Football.

Las más de 18 horas de trayecto entre Valladolid y Taiwán tendrían premio especial: Steven iría con sus ídolos a jugar contra Singapur por la clasificación para la Copa de Asia de 2019, el próximo gran objetivo. ”Fue una experiencia muy especial. Mis compañeros son unos elegidos, muy famosos en Taiwán, y de repente me vi entrenando con ellos. Me ha servido para ver qué tengo que mejorar. En la selección nos tratan con todo lujo, y el viaje a Singapur es un gran recuerdo”.

Taiwán acabaría ganando en Singapur, manteniendo intactas sus posibilidades de ir a Emiratos Árabes dentro de poco más de un año. Pero no todo podía ser perfecto. ”Estoy un poco triste por no haber podido debutar, pero me quedo con la alegría de celebrar la victoria con todo el equipo”. Pese al revés, Steven todavía está un paso más cerca de cumplir su meta: ”Ser futbolista profesional siempre ha sido mi sueño, pero sé que es muy difícil. Solamente quiero aprovechar mi vida de jugador sin importar hasta donde llegue”.

Fuente imagen principal: CD Parquesol.

*La entrevista se realizó antes del parón de selecciones de octubre de 2017.

Jon Bakero: ”Los jugadores tienen 4 años para mejorar y, a la vez, sacarse la carrera”

Jon Bakero: ”Los jugadores tienen 4 años para mejorar y, a la vez, sacarse la carrera”

“Trataré de hacerlo en esta semana, no tardaré mucho más tiempo. Para estos días te las respondo”. Quien pronuncia estas palabras es Jon Bakero, hijo de Jon Mari, fantástico ex jugador español que dejó su huella en el FC Barcelona. El joven de 21 años siguió su legado y también se decantó por el deporte, aunque lo más probable es que usted no le conozca. Es lógico, pues ladeó al sistema convencional y persiguió su sueño de una manera distinta. Ingresó al circuito universitario norteamericano y actualmente defiende los colores de Wake Forest University en la División I de la NCAA. En los papeles, es un jugador amateur, pero disfruta de menos tiempo libre que cualquier muchacho de su edad en España que pertenezca a las inferiores de un club, por eso la tardanza a la hora de poder concretar la entrevista. En Estados Unidos exprimen sus capacidades y preparan para, en el futuro, dar el salto al fútbol profesional. Mientras, los deportistas estudian una carrera y acuden a clase como lo hace cualquier otro alumno. En esta nota, que pudimos hacer aprovechándonos del pequeño hueco que tenía en su agenda, desmenuzamos gran parte de la interesantísima estructura estadounidense junto a una de sus principales figuras.

Cuando uno repasa tu corta (pero fructífera) carrera, rápidamente divisa que no tomaste el camino convencional. Como muchos otros hijos de ex futbolistas mundialmente conocidos, te decantaste por seguir los pasos de tu padre, pero lo hiciste de una forma atípica: migrando al fútbol universitario estadounidense. ¿Qué te llevó a tomar esa decisión y cómo fue el proceso?

Al acabar el Bachillerato aún me quedaba un año de juvenil, y tenía opciones para quedarme en mi país natal, España. Pero al mismo tiempo surgió la oportunidad de poder venir a jugar en Estados Unidos, donde también podía estudiar, y hablando con mis padres, decidimos que era la mejor opción. Aquí tenía la oportunidad de competir a un muy buen nivel a la vez que me preparaba para el futuro estudiando una carrera que me agrada. Fue un proceso duro con todo el papeleo para poder venir, pero definitivamente valió la pena.

”Aquí (Estados Unidos) tenía la oportunidad de competir a un muy buen nivel a la vez que me preparaba para el futuro estudiando una carrera que me agrada. Fue un proceso duro con todo el papeleo para poder venir, pero definitivamente valió la pena”

Ya vamos a estar hablando de tus características como futbolista, pero primero me gustaría hacer hincapié en el tópico del sistema donde te encuentras jugando. Tu universidad, Wake Forest, campeonó en el torneo ACC, el más complicado de la nación. ¿Como es el día a día siendo un ‘student athlete’ (como lo llaman en Estados Unidos; estudiante-atleta en español) y que tan competitivo es la División I del torneo NCAA?

Pues ser un Student-Athlete quiere decir que no hay mucho tiempo libre. Entrenamos todos los días de la semana y aparte de eso nos exigen asistir a clase como a cualquier otro alumno. Es intenso pero muy satisfactorio. Y bueno, en cuanto al nivel de la NCAA, te puedo decir que es muy competitiva, viniendo de España no sabía muy bien que esperar pero la verdad que me sorprendió para bien.

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Algunos medios destacan tu labor como centrocampista, mientras que otros remarcan tu facilidad para jugar de delantero. Tus números son completos, puedes asistir y anotar. Si fueses un ojeador y tuvieras que hacer un perfil de tu juego, ¿qué rescatarías del mismo y qué cosas piensas que podrías mejorar antes de dar el salto al próximo nivel?

Antes de venir a Estados Unidos jugaba de mediocampista, pero al llegar empecé a subir posiciones en el campo y a hacerlo de delantero. Ahora mismo diría que me siento más cómodo jugando arriba, pero creo que mis características de juego son compatibles con las tareas desempeñadas en el centro del campo. Si quisiera seguir jugando en este país tendría que continuar trabajando en el aspecto físico, una característica propia del juego local.

Te codeaste con jugadores europeos por doquier y también adquiriste experiencia batallando todas las semanas con el típico futbolista norteamericano. ¿Qué diferencias, ya sean tácticas, de habilidad o físicas, notas entre el balompié estadounidense y el europeo?

Pues como te decía en la pregunta anterior, aquí es un juego más físico, aunque poco a poco va evolucionando en las otras facetas. En España, al haber tantos jugadores de calidad, todo se centra más en lo táctico y no tanto en el porte del futbolista, aunque paulatinamente eso aquí también va cambiando.

Te encuentras en Wake Forest (Winston-Salem, Carolina del Norte) desde tu primer año universitario, allí llamado ‘Freshman year’. ¿Costó hacer ese cambio de mentalidad y dejar Barcelona para poder perseguir este sueño de ser futbolista?

Siempre es difícil hacer un cambio de vida. Pero en mi caso estoy acostumbrado a moverme, aunque como todo, al principio costó un poco. Más que nada por el hecho de estar sin la familia tanto tiempo al año. Sin embargo, una vez que empecé a jugar todo fue mucho más fácil.

Hace apenas unos meses, en Underground Football, publicamos un artículo analizando el sistema de NCAA y contrastandolo con el de las academias europeas. Tu eres una persona que conoce ambas, gracias a tu paso por el Barcelona B, donde hiciste la pretemporada pasada. ¿A tu manera de verlo, son sistemas comparables? Y si lo son, ¿cuál te parece más acertado y el que más potencia a los jóvenes?

En Estados Unidos el fútbol está creciendo a una velocidad increíble. De todas formas, para la cantidad de gente que juega, no están teniendo los resultados que quisieran. Yo creo que la mayor diferencia que hay con España es el nivel de los técnicos, donde son significativamente superiores. Lo bueno que tiene el sistema universitario es que los jugadores que vienen a la NCAA tienen 4 años en los que pueden seguir mejorando y a la vez sacarse la carrera. En España hay muchos jugadores que suelen dejar los estudios por el fútbol y a veces el resultado no es el esperado. Yo creo que el sistema aquí ayuda a los jugadores a tener un futuro después del deporte, lo cual es clave, porque la vida no acaba cuando el jugador se retira.

”En Estados Unidos el fútbol está creciendo a una velocidad increíble. De todas formas, para la cantidad de gente que juega, no están teniendo los resultados que quisieran”

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Todo apunta a que quieres ser futbolista profesional, por lo que algunos planes debes tener en mente. Te encuentras en tu año ‘Senior’ universitario, es decir, el último. ¿Tienes pensado presentarte al SuperDraft de la MLS y probar suerte en la Major League Soccer, o prefieres regresar a España y buscarte un equipo de por allá? 

Todo depende de como me vaya en esta temporada. Mi sueño desde pequeño siempre ha sido ser jugador profesional. Si tengo la oportunidad de presentarme en el Draft y jugar aquí me encantaría, y volver a Europa también es una opción que me apetece. Yo siempre digo que si se me presenta la oportunidad de trabajar haciendo lo que me gusta, no me importa donde tenga que hacerlo.

Los atletas de División I, a pesar de ser puramente amateurs, se someten a entrenamientos dignos de equipos profesionales. Esto sin distinguir deporte, pues sucede en el football, ‘soccer’, baseball, baloncesto, y demás. Este entrenamiento del que hablo, ¿es tan así como la gente se lo imagina desde fuera? Y de serlo, ¿como se hace para combinarlo con el estudio, para lo que, en teoría, ustedes van a la universidad?

La verdad es que aquí es todo muy profesional. Es difícil de explicar porque en España no existe nada así, esto no se asemeja a nada de lo que se conoce allí. Como comentaba antes, entrenamos cada día, jugamos en un estadio con 5000 personas de media, viajamos en avión para jugar en otros estados norteamericanos, entre otras tantas cosas. Nos tratan como profesionales pero a la vez esperan que trabajemos y respondamos como ellos. Hay que trabajar muchísimo, pero la recompensa es ampliamente mayor.

Fuente imagen principal: Facebook Jon Bakero.

*Jon Bakero, el primero empezando por la derecha.

Benjamín Mora: “En Malasia me acerqué a mi sueño”

Benjamín Mora: “En Malasia me acerqué a mi sueño”

Benjamín Mora es un técnico mexicano que vive una experiencia en un fútbol verdaderamente underground. Mora forma parte del cuerpo técnico del Johor Darul Ta’zim, equipo de la Superliga de Malasia que consiguió su tetracampeonato hace algunas semanas, a tres fechas de que el torneo finalice. Con 39 años, Benjamín comenzó su carrera en el fútbol mexicano y tras varias oportunidades en diferentes puestos dejó su país natal para emprender una aventura exótica, la cual compartió a detalle con Underground Football.

Actualmente vives una experiencia que pocos pueden presumir, ¿cómo es el inicio de tu camino en el fútbol?

Definitivamente ha sido una experiencia única, la verdad que no me la esperaba. Mi carrera la inicié en Xoloitzcuintles (‘Xolos’ de Tijuana), desde lo profesional hasta lo académico, aquí en Tijuana (al momento de la entrevista Benjamín se encontraba en Tijuana) estudié la carrera de director técnico. Cuando voy para Malasia estaba trabajando en Cafetaleros de Tapachula, era auxiliar ahí de Carlos de los Cobos. Yo ya había sido asistente en otras dos ocasiones, con Wilson Graniolatti en el Atlante, en el 2013, y en el 2012 había sido asistente de Carlos de los Cobos también, con Gallos Blancos de Querétaro, ahí fue donde yo empiezo.

En el 2014, después de Atlante, me voy a otra faceta a Dorados, como director de fuerzas básicas. Estoy ahí un año, pero pues no era lo mío, la verdad que yo siempre había soñado con dirigir, y tomé la decisión de dirigir lo que fuese ¿No? Más allá de pedir un ascenso, una primera, lo que sea, yo les dije: “¿Sabes qué? Yo ya voy a dirigir, aunque empiece desde abajo”. Entonces me sale una oportunidad con Guerreros del Atlético Chiapas (Segunda división). Estoy dos torneos, exactamente un año, y es ahí cuando tengo la oportunidad en Tapachula, que era de los mismos dueños y del mismo estado.

¿De qué manera das el salto a un país tan exótico futbolísticamente hablando?

Tengo una relación, desde el 2012, con una persona que se llama Martín Hugo Prest, que es un agente, un promotor de futbolistas y de entrenadores. Él hace cuatro años acababa de llegar a Malasia, porque conectó con el dueño del club, entonces me quiso recomendar jugadores para poderlos meter tanto a Atlante como a Querétaro, formamos una relación muy buena y nos seguimos las carreras, hasta que un día me dice: “¿Sabes qué?, tienes un día para tomar una decisión, estamos buscando un director técnico para el ascenso de acá, para el equipo B, si te interesa hay tanto dinero y estas son la condiciones, tienes el día de hoy para decidirlo.” Hablé con la familia… no sabía ni dónde estaba Malasia, ni dónde estaba Johor, no lo ubicaba en el mapa, ignorantemente, pues nunca me había preocupado por el sureste de Asia. Ahí fue cuando empecé a ver las posibilidades, la ciudad, el equipo y tomé la decisión.

”No sabía ni dónde estaba Malasia, ni dónde estaba Johor, no lo ubicaba en el mapa, ignorantemente, pues nunca me había preocupado por el sureste de Asia. Ahí fue cuando empecé a ver las posibilidades, la ciudad, el equipo y tomé la decisión”

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¿Cómo ha sido tu experiencia al mando del Johor DT?

Gracias a Dios llevo dos años allá, el primer año lo hice con el equipo de ascenso (Johor DT II), en el cual tuve muy buenos resultados, llegamos al segundo lugar de la tabla general. De ahí, el entrenador de primera división empezó a tener algunas circunstancias, lo echan y me suben con un día de anticipación para jugar el ‘Charity Shield’ que era el Campeón de Campeones, que coincidía, está planeado así, como el primer partido de liga.

En la Champions League, en fase de clasificación (play-offs) en mi gestión pasamos a la segunda ronda de forma histórica, eliminamos al Bangkok United de Tailandia y en la siguiente ronda nos toca el Gamba Osaka de Japón, un equipo muy fuerte, muy poderoso. Lo hicimos muy bien, fuimos a jugar a Osaka a siete grados bajo cero, nosotros acostumbrados a jugar en Malasia a 39, 40 grados, costó mucho trabajo en el aspecto físico, pero al final con la cara en alto defendimos el prestigio y el orgullo del equipo, se jugó bastante bien fútbol, perdimos 3-0. De ahí te mandan a la AFC Cup (equivalente a Europa League, que el JDT ganó en 2015, siendo el único equipo malayo en lograrlo), pasamos fase de grupos, pasamos cuartos de final y perdimos en la semifinal, Para esto paralelamente estábamos jugando el torneo de copa local, FA Cup, y ahí también perdemos en cuartos de final.

¿Cuál fue la razón para la llegada de Ulises Morais al banquillo del JDT? 

Regresamos de la pausa (mayo-junio), dirigí tres partidos más y a mí se me suscitó una experiencia diferente porque mi título de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) tardó en reconocerlo la Confederación Asiática de Fútbol (CAF), entonces el príncipe (Tunku Ismail Idris), dueño del club, y el director deportivo optaron por poner otra imagen de director técnico para que no tuviera problemas el equipo. En ese momento me dicen que me tengo que hacer a un lado, vino un portugués, Ulises Morais, y trabajamos en conjunto, los entrenamientos, la planeación. El equipo se reforzó además con dos tipos muy importantes, Natxo Insa, que venía de obtener el ascenso con el Levante, y Mohammed Ghaddar, un libanés, goleador de la primera ronda del torneo. El equipo funcionó de la misma manera, con un poquito más de poder. Se dirigió cinco partidos más y la diferencia ya era suficiente para que ya no nos alcanzara el segundo lugar.

¿Qué tanta es la influencia del príncipe en el equipo?

El príncipe es hijo del sultán, que es quien manda en el estado de Johor. Entonces el príncipe es el dueño del equipo, el presidente del equipo, es un tipazo, 33 años tiene y me llevo muy bien con él. La verdad que gracias a él el equipo está donde está, le ha invertido muchísimo dinero, tiempo, esfuerzo, mercadotecnia, redes sociales. Yo creo que él es el primer artífice de que el equipo esté donde esté, ha sido un buen líder y es un cabrón que tiene como prioridad la pasión por el fútbol y ganar, es un ganador nato.

”El príncipe es hijo del sultán, que es quien manda en el estado de Johor. Entonces el príncipe es el dueño del equipo, el presidente del equipo (…) La verdad que gracias a él el equipo está donde está, le ha invertido muchísimo dinero, tiempo, esfuerzo, mercadotecnia, redes sociales”

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Hablando tácticamente, ¿cómo es el estilo de juego en Malasia?

El futbolista malayo tiene la tendencia a obedecer instrucciones. No es tan ‘genio’, ni tan ‘pícaro’… hay algunas excepciones, pero en general son mecánicos. Ellos obedecen a un sistema y los entrenadores son de un sistema tradicional, aprendieron la vieja escuela de un sistema tradicional, seguro, conservador, un 4-4-2, 4-4-1-1, una línea de 5 en algunos equipos, pero sin mucha variante táctica, Lo que hacen es tirar la pelota larga, buscar el error, la segunda jugada, jugar por las bandas, tirar centros. Contratan centros delanteros muy altos, contratan contenciones muy rudos y contratan centrales muy altos y fuertes. Esos son los extranjeros, la columna vertebral siempre.

”El futbolista malayo tiene la tendencia a obedecer instrucciones. No es tan ‘genio’, ni tan ‘pícaro’… hay algunas excepciones, pero en general son mecánicos”

Llegas a un fútbol completamente distinto al que estabas acostumbrado, ¿cuál fue el estilo táctico que adoptas para el equipo?

Con mucho esfuerzo cambiamos el estilo de juego del equipo porque el equipo jugaba un 4-4-2 muy tradicional, muy defensivo, y el príncipe quería que el equipo tuviera la pelota, que jugara un poquito más vistoso. Y creo que esa fue la diferencia, hacer las variantes tácticas y planteamientos tácticos adecuados para que pudiéramos para tener éxito. En Malasia la diferencia que hice fue en lo táctico y en los métodos de entrenamiento, opté por usar un 4-3-3, así jugamos casi todo el torneo, saliendo desde atrás el portero, con variantes, con la pelota dominada. Ahí se hizo la diferencia, con base en esos movimientos específicos que descontrolaban a los rivales.

¿Qué opinión tienes del jugador malayo? ¿Cuál es su principal impedimento para llegar a la élite? 

De hecho, nunca ha salido ningún jugador de Malasia, más que uno a Indonesia que ha sido el referente de la selección nacional, que se llama Safee Sali, el número 10 de la selección. Ningún otro jugador ha salido de la liga de Malasia, ¿por qué? Porque el jugador malayo está muy conectado a lo que es su familia, el desprenderse para buscar un sueño que no corresponde a sus deseos, es decir, ellos no desean ser los mejores del mundo. Hay sus excepciones, que les encantaría salir, pero cuando tienen una opción de sacrificar algo o esforzarse, no lo hacen. Están cómodos en sus equipos, van de equipo en equipo, se rolan entre los mejores equipos, van a selección nacional, juegan partidos internacionales, ganan buen dinero y la vida allá es muy barata y muy cómoda.

Tomando en cuenta esto que mencionas, ¿cuál es el objetivo a alcanzar por parte de la Federación, tanto para la Superliga como para la selección malaya?

La Federación está buscando posicionar la liga un poquito más arriba de lo que está en el ranking FIFA, está exigiendo mejores contrataciones, mejor infraestructura de los clubes, métodos de entrenamiento, asociaciones con otros clubes, por ejemplo, nosotros teníamos antes al Borussia Dortmund cerca, teníamos al Valencia. Y como selección, es complicado. No es de mucho interés que la selección clasifique a un mundial inmediatamente, sabemos que va a tardar. De interés inmediato es que los clubes tengan canteras importantes, que empiecen a generar jugadores que puedan llegar en unos 10, 15, 20 años a darle posibilidades a la selección. Pero si no hay cantera, no hay infraestructura en los clubes, ¿la selección de dónde se va a surtir?

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Respecto a la afición, ¿cómo es la pasión por el fútbol en Malasia? ¿Cómo se viven los partidos dentro del estadio?

Espectacular. Tenemos una porra (grupo de animación) increíble, un respeto por el espectáculo, no se vende alcohol en los estadios. Se llenan la mayoría de los estadios, no ves equipos que no tengan afición. Se identifican mucho con sus colores. Los estadios son grandes, son viejos, pero son grandes la mayoría, 20 mil, 30 mil personas. La afición extraordinaria, entregadísima, a mí me han tratado súper bien siendo extranjero, se han identificado con mi pasión. La verdad que la afición de 10 puntos, muy respetuosa… no saben mucho de fútbol, es decir, el conocimiento de fútbol táctico no es tanto. Ellos están influenciados por la liga inglesa, lo que les gusta es la pelota larga, la lucha, la pelea y los centros y todo ese tipo de cosas.

¿Qué tan difícil fue la adaptación al estilo de vida malasio?

Hubo algunas problemáticas para dirigir allá por el tema del idioma, por el tema de la cultura, el tema de las costumbres, el tema de la religión que es importantísima allá, para ellos es algo increíblemente influenciable en sus vidas cotidianas. La pausa del Ramadán, son 45 días que ellos hacen ayuno, de 7 a 7, de repente hay unos días que entrenamos hasta las 10 de la noche, de 10 a 12. La comida es completamente distinta, el tema del profesionalismo y la alimentación, los cuidados, es otra cosa de lo que vivimos en México y a lo cual yo me tuve que adaptar. Cometí algunos errores en exigirles algunas cosas que no debía porque pues mi ignorancia en el tema, después aprendí y la verdad que me fue muy bien. Yo considero que ha sido uno de los retos más fuertes que he tenido en mi vida.

”La comida es completamente distinta, el tema del profesionalismo y la alimentación, los cuidados, es otra cosa de lo que vivimos en México y a lo cual yo me tuve que adaptar. Cometí algunos errores en exigirles algunas cosas que no debía porque pues mi ignorancia en el tema, después aprendí y la verdad que me fue muy bien”

Hace unos meses tuviste la oportunidad de estar con el Atlético de Madrid de cerca…

Exactamente, me mandaron en noviembre del año pasado. Tuve la oportunidad de que me mandara el príncipe a capacitarme al Atlético de Madrid, tuve algunas entrevistas con el profesor Ortega, con el ‘Cholo’ no alcancé a tener entrevista. Lo que sí hice fue observar los entrenamientos durante 30 días, estuve un mes en Madrid, viendo los entrenamientos y los partidos. Estuve observando, aprendiendo, capacitándome. Muy bonita experiencia y regresando de Madrid fue cuando me dan el primer equipo.

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Volviendo un poco al tema del fútbol mexicano, ¿para ti cuál es el principal problema en la falta de oportunidades a técnicos jóvenes en la Liga MX?

La verdad es que me da mucha pena que en México no se valore lo que llegamos a hacer la gente que quiere una oportunidad, porque es más fácil traer a un argentino, que a lo mejor no ha ganado tampoco nada, que darle la oportunidad a un mexicano que se va al continente asiático con una maletita, con su esposa y su hija, para ver si puede hacerla, y es campeón de la liga. Todavía después dicen “no, es que Malasia no es buen fútbol”, siempre hay un pretexto para decir que los extranjeros son mejores opciones. Yo considero que por tradición el fútbol de Sudamérica… son lugares donde les crees en el fútbol, donde está por descontado que saben de fútbol. Entonces por costumbre el directivo voltea hacia allá primero, porque tiene menos que perder. Es más justificable que le vaya mal a un argentino, a un brasileño.

”La verdad es que me da mucha pena que en México no se valore lo que llegamos a hacer la gente que quiere una oportunidad, porque es más fácil traer a un argentino, que a lo mejor no ha ganado tampoco nada, que darle la oportunidad a un mexicano que se va al continente asiático con una maletita, con su esposa y su hija, para ver si puede hacerla, y es campeón de la liga”

¿Influye la falta de experiencia en el medio para que no le den oportunidad a nuevos técnicos?

¿Dónde está la experiencia del entrenador? La experiencia no está en la edad, está en los minutos entrenados, en los partidos dirigidos y en los años trabajados como entrenador. Yo llevo 10 años trabajando como entrenador. Sí, acabo de cumplir 38, de acuerdo, estoy joven. Pero si tú me dices que a un jugador que se está retirando ahorita, no sé, 36-37 años, le dan un primer equipo, pues no tiene experiencia. Y sí, la ventaja de ellos es que tienen el nombre. No es lo mismo que Hugo Sánchez dirija un equipo a que lo dirija Benjamín Mora, de entrada porque el impacto es mayor porque es Hugo. Y con todos los méritos, es mi ídolo. Pero ya en el día a día, en la planeación, en la estructura, en la estrategia del partido, en las variantes tácticas… ‘ay, cabrón’, entonces ahí ya es distinto.

Desde tu perspectiva, ¿qué falta en la preparación de los directores técnicos en México?

Para mí se necesita probablemente tener muchísimo más cursos, o talleres, diferentes opciones para que uno vaya acrecentando esa capacidad y esa habilidad para dirigir y conocer los métodos nuevos, las actualizaciones, no sé, de la misma FMF o de sus clubes. Y sí, pienso que entre más preparados estemos, más oportunidad tenemos. Sí se necesita echarle muchas ganas en el sentido de la preparación, pero creo que hoy los jóvenes técnicos que están surgiendo, están mucho mejor preparados que los técnicos experimentados a nuestra edad.

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Considerando lo difícil que puede ser dejar la comodidad de tu país, a tu familia, tu hogar para irte al extranjero ¿Ha pasado por tu cabeza dejar Malasia y volver a México?

Son sacrificios muy grandes, dolorosos, pero a la vez remunerables, en la cuestión económica, en la cuestión deportiva… me decían “¿por qué tan lejos? ¿Por qué te fuiste tan lejos de México?”, y yo digo, “estoy lejos de México, pero estoy más cerca de mi sueño acá.” En Malasia me acerqué a mi sueño, viví mi sueño, en México era un auxiliar más, el que iba a ir a casi rogar una oportunidad. No me urge regresar a México, tampoco me voy a morir si no regreso, pero siempre está la cosita de querer estar allá. Va a llegar la oportunidad, vamos a seguir trabajando, a seguirnos preparando, y si ya tuvimos éxito, no veo por qué no podamos tenerlo otra vez.

¿Cuál es tu objetivo a corto plazo? ¿Seguir en Malasia, capacitarte o esperar alguna oferta en México?

Depende, yo tengo la primera opción escuchar al príncipe y a mi equipo, que me ofrezca una renovación. De ahí si surge alguna opción en México, pues también las escucharía. Yo busco crecer deportivamente, si la renovación me conviene, está en buenos términos para las dos partes… primero, mi equipo, donde estoy, que es lo más importante, y después ver si existe una posibilidad en México. A mí me encantaría en algún momento regresar, pero regresar a un proyecto serio. Algo interesante, algo que pueda haber futuro, que te dejen ‘chambear’, porque si no te dejan trabajar es la misma historia. Me gustaría prepararme también. Tengo muchas cosas bonitas acá, pero el deseo de regresar a México, de hacer una diferencia, de mostrar que los mexicanos también podemos, está todavía latente y es cada vez está más fuerte.

Entrevista realizada vía telefónica el 17 de agosto de 2017.

Fuente imagen principal: Goal.

Luis Gómez: ”Unión Adarve es el presupuesto más bajo de Segunda B, pero vamos a pelear”

Luis Gómez: ”Unión Adarve es el presupuesto más bajo de Segunda B, pero vamos a pelear”

Es viernes y en Madrid hace sol. Me presento pronto en las instalaciones de Isla de Tabarca, una de las dos en las que se asienta el Unión Adarve. El primer ascenso de su historia a Segunda División B no ha provocado ninguna revolución. Los murales con el escudo del club están exactamente igual. Los campos, vacíos por la época de verano. El bar, con dos o tres clientes. Uno de ellos Luis Gómez, el presidente del club.

*Entrevista realizada a principios del mes de agosto.

Primero de todo felicidades por el ascenso, que no parecía fácil.

Para un club de nuestras características es un sueño, algo impensable. Por un lado la llevábamos rondando un tiempo, cuando uno juega cuatro playoffs con el paso del tiempo va viendo que eso no está tan lejos, que no está tan lejos de tu alcance. Visto lo ocurrido fue realmente difícil. Tuvimos ese grado de suerte que todo equipo debe tener.

Si, sobre todo tal y como fue el partido de ida con sus goles en el 88 y en el 92.

Si, visto ya con perspectiva si de ese partido salimos con el 0-0 en la vuelta no teníamos nada que hacer. Era un equipo superior, con jugadores que habían jugado en Primera División. Ya nos dijeron que era el mejor filial (Málaga) de toda la Tercera División […] una buena generación con jugadores extranjeros también. Era el mejor filial y creo que visto lo visto, era un equipazo.

El cambio de ascender de Tercera a Segunda B debe haber sido tremendo con respecto al anterior ascenso desde Preferente a Tercera.

Si, nosotros llevamos seis años en Tercera. Cuando ya subimos a Tercera se nos avisó de que era difícil y que “no pintábamos nada”, nosotros somos un club más de cantera. El primer año todos nos señalaban como firme candidato al descenso y quedamos a mitad de tabla. El segundo año también y nos metimos en playoff. En los cinco últimos años hemos jugado cuatro playoffs, en los últimos años ya nos consideraban un firme candidato al playoff, nos lo ganamos. En Tercera sobrevivimos bien con nuestras características, éramos uno de los presupuestos más bajos de la Tercera madrileña. Ahora se repite la historia, solo que el paso de 3º a 2ºB no tiene nada que ver, no es una escala.

Claro, y más aún con las características del grupo madrileño. Compacto, desplazamientos mínimos. Ahora ya hay que ir a Galicia…

La diferencia es que nosotros en 3º no teníamos ningún presupuesto para desplazamiento, los jugadores iban en sus coches. Ahora estamos ante un presupuesto de desplazamiento entre 50.000 y 70.000 euros. Y no es solo eso, un árbitro cobra el triple en 2ºB. Hablando en números redondos, podríamos decir que los gastos se triplican, y para una economía débil como la nuestra siempre es un problema. Pero vamos a tratar de solventarlo con nuestras circunstancias, sabemos que vamos a ser el presupuesto más bajo de 2ºB con claridad pero vamos a pelearlo. Somos el primer candidato al descenso, lo sabemos y lo asumimos.

¿Los planes para subir a 2ºB empiezan desde que regresasteis a Tercera o coincidió con la llegada del míster Víctor Cea?

Fue más que nada un sueño que se fue labrando con el paso del tiempo y con la propia ambición de los jugadores. Sin su ambición deportiva no habría sido posible. Nosotros como club no teníamos un objetivo estratégico de subir a 2ºB, era algo que nos superaba, pero decidimos acompañar su ambición. Cuando tienes una plantilla estable y llega un entrenador con un estilo de juego claro entras en una dinámica. Si tienes un equipo con una dinámica ganadora y buen ambiente, el equipo crece y aspira a todo, ascenso incluido, aunque el objetivo del club siempre era salvar la categoría. El “objetivo oculto” era impuesto por la plantilla y el entrenador, y era subir. Al final cuando te ves ahí todos queremos subir.

”El ascenso a Segunda B fue más que nada un sueño que se fue labrando con el paso del tiempo y con la propia ambición de los jugadores. Sin su ambición deportiva no habría sido posible”

De hecho, si no me fallan las cuentas, todo esto vino “casualmente” cuando cambiasteis Ganapanes por el Estadio Vicente del Bosque.

Eso fue una propuesta del entrenador. Ganapanes tiene sus limitaciones de espacio. Nos hicimos fuertes allí, era un campo inhóspito para nuestros rivales, nadie quería jugar allí. Es un campo largo, 105 metros de largo, pero es un campo estrecho. Es obliga a un juego de más intensidad, más directo. Nos adaptamos bien a eso y habíamos conseguido grandes resultados, pero Víctor Cea estaba insatisfecho con el juego del equipo y nos propuso dos cambios que han sido fundamentales: uno fue cambiar de campo y el otro entrenar por las mañanas. Ambos cambios fueron criticados por la afición atendiendo a ese dicho de “si algo está bien no lo toques”. Nos arriesgamos e inicialmente no salieron bien los resultados. En la jornada 7 estábamos en descenso sin ganar ningún partido, pero yo veía al equipo bien y al final los resultados fueron saliendo. Al final también se juntó que con las entradas gratuitas hubiera un aluvión de gente inesperado.

Eso era uno de los puntos que quería tocar. Os habéis desmarcado en el hecho de no cobrar entrada para ver al equipo. Con el sobrecoste que tiene la 2ºB, ¿vais a seguir igual esta temporada?

Eso se produce por una mezcla de dos situaciones. Nosotros siempre tuvimos una política de entradas muy baratas, a dos euros una temporada, un euro otra. La forma en la que pensamos que la gente de Madrid podría acostumbrarse a ver partidos de 3º división los domingos por la mañana era poner esos precios. Nos granjeó también la simpatía de las aficiones rivales. Venían a Ganapanes y por el precio de una caña y un bocata más esa pequeña entrada se gastaban menos dinero que en cualquier campo de Madrid. Eso nos dio cierto buen rendimiento porque así aumentamos el número de gente que venía. Al pasar al Vicente del Bosque y al ser esta una instalación municipal que está gestionada por la Junta ahí no está permitido cobrar entrada. Lo ofrecimos como contrapartida, que se pueda ver fútbol de 3º y ahora 2ºB en el centro de Madrid y en un buen campo como es el Vicente del Bosque. Eso estalló sobre todo al final de temporada. En 2ºB vamos a seguir igual, con entradas gratuitas. El único equipo en 2ºB que tendrá esa política. Queremos que la gente se enganche y nos parece una buena manera.

*El Unión Adarve confirmó oficialmente que las entradas en Segunda B serían gratuitas.

Entonces el tema de los abonos se desvanece. ¿Pensáis en algo diferente?

Si, como la figura del abonado en nuestro caso no tiene sentido vamos a tratar de sacar adelante una especie de carnet de simpatizante. Por una cantidad de dinero que estimemos seguramente le daremos la camiseta del equipo o algo similar. También queremos que ese carnet sirva en los comercios del barrio, que se use de manera efectiva y así realizar una sinergia entre el barrio y el equipo, volver a la figura del equipo de barrio que estaba ya en desuso.

¿Cómo veis el hecho de intentar ascender en un grupo como es el de Madrid con ciudades como Parla, Móstoles o Alcalá? Ciudades con muchos habitantes y muy potentes.

Hay una primera diferencia, y es que esos equipos que representan a ciudades del extrarradio de Madrid tienen el apoyo de su ayuntamiento, nosotros no. Esos equipos representan a esa ciudad. En Madrid no ocurre esto, los equipos que la representan son Madrid y Atlético, juegan finales de Champions. No nos podemos atribuir la representación de la ciudad. Lo que si representamos es el otro fútbol de la ciudad, su fútbol base. Que el Ayuntamiento de Madrid ayude a estos equipos es complicado. Estamos en ello y queremos que vean la realidad. Instalaciones deficientes y clubs que realizan una labor de supervivencia importante, tal y como hacemos nosotros y otros muchos clubes. Esa realidad la gente no la conoce. En medio está el Rayo Vallecano pero nosotros tampoco somos el Rayo, que se podría considerar un equipo de barrio, aunque creo que ya es algo más que un equipo de barrio. Nosotros tratamos de gestionar bien, de mantener una filosofía de no hacer nada que no podamos hacer, no tener deudas con nadie, acudir al mercado viéndolo de otra forma y buscando jugadores que aún no hayan despuntado pero que puedan hacerlo, tenemos que ser más imaginativos en ese sentido. También ser un club donde el jugador se sienta a gusto y se sienta importante. Un jugador que se sienta bien en el equipo siempre da mejor resultado que uno que está por el dinero. Afortunadamente el fútbol te permite eso, que no sea solo dinero, no gana siempre el favorito.

”En Madrid no ocurre esto, los equipos que la representan son Madrid y Atlético, juegan finales de Champions. No nos podemos atribuir la representación de la ciudad. Lo que si representamos es el otro fútbol de la ciudad, su fútbol base”

Visto el grupo en el que vais a jugar con gallegos, parte de Castilla y León, Toledo y Talavera, ¿en vuestro caso que sobrecoste hay por no haber jugado con vascos como estas últimas temporadas los madrileños?

La diferencia serían unos 10.000 o 20.000 más. En el País Vasco no todos los partidos se podían hacer en el día, pero algunos sí. También cambia mucho porque los equipos vascos juegan en césped artificial y los gallegos en natural. Los vascos también son equipos muy duros –en el buen sentido de la palabra- con un juego más directo, al contrario que los gallegos. Madrid quería jugar con toda Castilla y León, Castilla-la Mancha, Navarra y País Vasco. No ha podido ser […] También es cierto que la 2ºB es hasta el día de hoy una categoría muy ruinosa.

Luego salir de la 2ºB hacia arriba es muy difícil, lo mismo para la Tercera.

Tras la experiencia de este playoff te puedo decir que son una salvajada. No puede ser que hasta finales de junio no sepas en que categoría vas a jugar. Te plantas con 15 días para planificar un equipo, estés en 2ºB o 3º, y con los jugadores machacados descansando 20 días cuando otros han tenido casi dos meses. Tiene que haber otro sistema, sé que es complejo… Partido único, sedes únicas… De alguna manera que en dos o tres semanas esté solucionado. Si llegas hasta el final es una barbaridad.

Ahora, con vuestro ascenso, ¿cómo ha cambiado vuestro presupuesto? El cambio debe haber sido brutal.

En nuestro caso tenemos cierta suerte ya que el 80% del equipo es el mismo. Sabíamos que no nos íbamos a volvernos locos y no íbamos a hacer una plantilla nueva. Eso nos da cierta tranquilidad y también en el ámbito presupuestario. Somos rigurosos en ese aspecto pero es complicado ya que no llegas a saber cuanto te corresponde por televisiones y demás. No tenemos ni tan siquiera un presupuesto aproximado, tenemos ahora más ayudas y patrocinadores. Estamos accediendo a una categoría casi profesional y querríamos que el comportamiento fuera también en esa línea, no puede ser que un club si sepa los gastos que va a tener pero no los ingresos que le corresponden.

Los sueldos irán por la misma línea. He visto que habéis fichado a un contrastado como Iván Mateo. 

Si, los sueldos igual. Iván Mateo ya es un jugador veterano, pero nuestras incorporaciones son jugadores jóvenes. Les damos una oportunidad de jugar en una mejor categoría. A la hora de negociar ofrecemos eso y pedimos a cambio que no nos pidan lo que pedirían a otros.

”Nuestras incorporaciones son jugadores jóvenes. Les damos una oportunidad de jugar en una mejor categoría. A la hora de negociar ofrecemos eso y pedimos a cambio que no nos pidan lo que pedirían a otros”

¿Ves también un extra de inversores y en el plano de la publicidad con el ascenso?

Nuestro final de temporada fue fantástico en el sentido de la publicidad. Tuvimos mucha cancha en los medios de comunicación, cuatro partidos televisados… Tuvimos mucha publicidad, y sobre todo positiva. Vieron en nosotros a un equipo modesto, con partidos gratuitos, equipo de barrio… Son valores que funcionan bien para atraer más patrocinadores.

El Adarve es un club que se conoce por sus categorías inferiores. El juvenil está siempre en División de Honor. ¿Se les da mucha importancia a esos jugadores?

Nosotros siempre hemos sido un equipo de cantera. Con la complicación que eso tiene teniendo en nuestro territorio, con dos equipos depredadores como son el Madrid y el Atleti. Sabemos que si sale un jugador muy bueno se lo van a llevar, no va a durar de alevines a juveniles. Tenemos que manejarnos con una clase media-alta de calidad, algo superior nos lo quitan enseguida. Si viene el Madrid, el Atleti, el Rayo, el Getafe, el Leganés ahora, el Alcorcón… Los chavales que funcionan bien miran más arriba, se mueven a un club que su primer equipo esté bien situado. Nosotros en cuestión de cantera tenemos a nuestros primeros equipos en las máximas divisiones posibles, y a los seguidos en la inmediata inferior. Aunque te pueda parecer petulante nos definimos como el cuarto equipo de Madrid. Aunque al cuarto seamos nosotros o sea otro, no lo conoce nadie.

De hecho ahora mismo sois ese cuarto al subir. Y si no me fallan las cuentas sois el sexto en haber jugado en 2ºB tras Rayo Vallecano, Colonia Moscardó, Santa Ana, Puerta Bonita, y luego ya vosotros.

No había hecho esa cuenta y me parece bien, pero nosotros siempre nos consideramos el cuarto equipo incluso antes del ascenso. Alguien tiene que ser el cuarto y podemos buscar formas diferentes de medir quien puede ser el cuarto. Alguien tiene que serlo, pero la desgracia es que nadie sabe quién es el cuarto. Somos otro mundo, ese que no se ve. Ahora se nos ve más con el ascenso, pero el club no ha cambiado. No hemos sido un club que hemos apostado todo al primer equipo, nosotros tenemos 35 equipos. Queremos que este ascenso ayude al club y a su visibilidad, no solo al primer equipo.

¿Y el tema scouting como se plantea en un club tan modesto como el vuestro? 

Nuestra estructura es muy pequeña. Al tener tal modestia económica no nos podemos permitir directores de nada, y tampoco creemos en ello. Cada uno de nuestros entrenadores tiene muchísima autonomía, desde Víctor Cea hasta cada uno de los de las categorías inferiores. Ellos hacen el equipo y tienen la obligación de ver partidos y buscar chavales de otros equipos para que vengan al club. Nos ha funcionado bien y no lo vamos a cambiar. Además Víctor Cea es entrenador y mánager del primer equipo. El sabe lo que se puede gastar y el ficha en función de eso. Me informa y me puede pedir una pequeña ayuda para dar un último empujón, pero el tiene toda la potestad para fichar.

”Cada uno de nuestros entrenadores tiene muchísima autonomía, desde Víctor Cea hasta cada uno de los de las categorías inferiores. Ellos hacen el equipo y tienen la obligación de ver partidos y buscar chavales de otros equipos para que vengan al club”

Ahora con la Segunda B como nuevo foco, colocar la marca Unión Adarve es vuestro objetivo junto con el otro primordial: la salvación. 

El objetivo primordial en Segunda B es salvarse por un lado y competir dignamente por otro. Es nuestro estilo de club, ser un equipo difícil de ganara. No tenemos un estilo de juego definido dentro del club, el cadete puede jugar diferente al juvenil, pero si tenemos una cultura de pelar hasta el final. Ser competitivos y con nuestro objetivo puesto en salvar la categoría. Si nos toca descender que sea compitiendo dignamente. El sueño sería adaptarnos a la categoría como pasó en Tercera, estabilizarnos en 2ºB y coger experiencia cada año. Si tenemos que bajar, bajaremos, y no sería una hecatombe.

Como sueño “superior”, ¿os planteáis para el futuro un escenario como lo que le ha ocurrido este año al Rayo Majadahonda, que tras un primer año complicado pero que se solventó al final juegan playoffs?

Es otro caso, el Majadahonda subió creo recordar que tres veces. A la tercera ya logró estabilizarse y han logrado el sueño de los playoffs. Su presidente me comentó que su primer año fue un infierno, últimos desde la primera hasta la última jornada, no salían de ahí. Eso es lo que no queremos, eso es muy duro, querríamos tener momentos de la temporada en los que estemos fuera del hoyo si estamos en ese caso de estar tan abajo. Ahora mismo la mentalidad es crear un buen equipo, competir y crear una buena dinámica. Si tienes eso vas a pelar y vas a estar ahí. Con el tiempo si eso funciona y sigue su curso el equipo al final acabará compitiendo por encima de las posibilidades que se le atribuían en un inicio.

Este año os estrenáis también en otra competición como es la Copa del Rey, supongo que habrá una ilusión tremenda por jugarla.

Si, este año es nuevo para muchas cosas y también estaremos ahí. Iremos sin ninguna exigencia y veremos que tal se nos da. Vamos sin ninguna presión y a disfrutarla. Si nos eliminan no pasa nada. Es una competición muy bonita y la vamos a disfrutar.

De hecho, pasar una sola ronda os daría un plus económico muy fuerte.

Si, una cosa positiva de la Copa es que está bien dotada económicamente. Es una competición bonita y muy rentable. Vamos a competir y a tratar de pasar eliminatorias, pero vamos a disfrutarla, sin duda.

Y se podría plantear el compaginar las dos competiciones si las cosas se dan bien y se pasan rondas, tener cuatro partidos más en las piernas.

Nosotros en eso no tenemos problema. Hay entrenadores que gustan de usar plantillas cortas pero a Víctor Cea le gustan las plantillas largas, es un entrenador que rota mucho. Estamos mejor adaptados a esa posible situación que otros equipos por ese motivo.

Fuente imagen principal: Facebook Unión Adarve.