Un año después, Chapecoense

Un año después, Chapecoense

Se cumple un año del fatal accidente de avión que se cobró la vida de 22 jugadores, 23 miembros del staff técnico y 21 periodistas que se dirigían a Medellín para disputar la ida de la final de la Copa Sudamericana contra Atlético Nacional. Ese día, la Associação Chapecoense de Futebol se hizo famosa para el mundo del fútbol por una catástrofe que cortaba de un tajo una historia digna de admiración que había empezado entre los años 2009 y 2012.

UN CORTO CAMINO A LA ÉLITE

Chapecó es un municipio de algo más de 200.000 habitantes del Estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil. Se encuentra en el interior, más cerca del bonito paraje de Foz de Iguaçu que de las conocidas playas de la conocida y bonita costa que baña a Florianópolis, entre otras ciudades. Es conocida por su origen indígena, su carácter agrario y un alto nivel de negocios. Difícilmente entraría en el plan de viaje de cualquiera que viaje a Brasil, y concretamente al maravilloso estado de Santa Catarina.

Chapecó es conocida por su origen indígena, su carácter agrario y un alto nivel de negocios. Difícilmente entraría en el plan de viaje de cualquiera que viaje a Brasil, y concretamente al maravilloso estado de Santa Catarina

Sin embargo, hay un foco de atención que hace que muchos sitúen este municipio en el mapa con mayor facilidad: la Associação Chapecoense de Futebol. El Verdão del Oeste, como es conocido entre sus hinchas, se convirtió en la gran sorpresa de la Serie B del Campeonato Brasileño de fútbol y consiguió el ascenso a la máxima categoría del fútbol nacional por primera vez desde 1979. Un auténtico logro totalmente inesperado. Los catarinenses llegaron a disputar las ediciones de 1978 y 1979, en las que participaban 74 y 94 clubes respectivamente por la influencia de la política militar; eran años convulsos en Brasil y el fútbol no se escapaba de ello. Sus actuaciones fueron distintas, alcanzando un meritorio puesto 51 en el primer año y acabando en el 93, sin obtener ninguna victoria, en la edición de 1979.

Este club de fútbol – unido a su sección de fútbol sala (deporte referencia en la juventud brasileña) – tiene una corta historia. Fue creado en 1973 para dar a la ciudad una entidad deportiva que jugará al deporte por el que se mueve el país. El club tiene cinco campeonatos estaduales de Santa Catarina, la mayoría conseguidos desde la década de 1990, lo que demuestra que la historia reciente del club indica un crecimiento claro de su rendimiento deportivo.

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El año que sirve de referencia para el seguimiento del Chapecoense es, como para otros muchos clubes pequeños de Brasil, el 2009. En ese año, la CBF decide crear la Serie D del Campeonato Brasileño. Se trata de la cuarta división, última del fútbol profesional, a la que acceden 40 equipos de a través de los campeonatos estaduales del país. El club de Chapecó consiguió quedar sub-campeón tras perder con Avaí en la prórroga de la final, y con ello accedió a la nueva división profesional de Brasil.

Tras una campaña larga, como todas las del calendario brasileño, el club consigue llegar a las semifinales junto a São Raimundo, Alecrim y Macaé (con el que pierde en dicha ronda), consiguiendo el ascenso directo a la Serie C. En su primer año en la tercera división, consigue alcanzar los cuartos de final del Campeonato – cae eliminado por el valor de los goles fuera de casa -, quedándose a un paso del ascenso directo a Serie B. Como dato indicativo de la buena campaña del Furacão Verde, observamos como el São Raimundo (PA), que fue campeón de la Serie D el año anterior, acaba descendiendo directamente en su aventura en la Serie C. En la temporada de 2011 el club vuelve a quedarse cerca del ascenso al finalizar tercero en la segunda fase de la temporada, algo que instauró la CBF en ese año – siendo los dos primeros clasificados de cada grupo los que obtenían plaza para la Segunda División Brasileña –.

Y por fin llegó el año 2012, clave en la historia de este humilde club de Santa Catarina. Tras quedar tercero en la primera fase enfrentando a equipos de talla como Paysandu, Brasiliense, Santo André o Duque de Caxias, el equipo consiguió entrar en la segunda fase con la motivación de tratar de obtener el lugar que tan cerca había tenido en los años anteriores. Tras una eliminatoria épica contra el Luverdense, finalmente consigue acceder a las semifinales del torneo – que acaba perdiendo con el Oeste – (que vuelve al formato de eliminatorias un año después) y se garantizaba así jugar en la Serie B en el año 2013. Esto implicaba que el Chapecoense se confirmaba como uno de los 40 equipos más importantes de Brasil. Aquella misma temporada, el club de Santa Catarina se consolidaba en el ascenso al Brasileirão, tras Palmeiras. El sueño, la hazaña, se completaba.

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Dado la hazaña conseguida, la pregunta que todos se hacen es quién está detrás del éxito deportivo del equipo de este municipio catarinense, y la respuesta puede estar en alguno de los patrocinadores del mismo: Unimed, que es el patrocinador principal de Fluminense, o la Caixa Económica Federal (con incidencia en clubes como Flamengo o Corinthians) son las empresas que apoyaron al Chapecoense en su camino a la élite, lo que nos indica que se observaba como un valor al alza.

La pregunta que todos se hacen es quién está detrás del éxito deportivo del equipo de este municipio catarinense, y la respuesta puede estar en alguno de los patrocinadores del mismo

EL RENACIMIENTO DE LA CHAPECOENSE

Casi un año después del accidente, la Chape sigue compitiendo y lo hace con la misma corrección que mostraba antes del accidente que se puso en medio de su camino al éxito. Pero pocos se han parado a pensar en la dificultad y los obstáculos que supone para un club humilde que el catarinense la dura realidad de tener que volver a empezar casi de cero en el plano deportivo. En 2016, el accidente ocurrió en un momento de estabilidad, con el equipo asentado en la Serie A brasileña por tercer año sin haber sufrido en demasía para mantener la categoría. Además de eso, y debido al número de cupos de la liga brasileña en competiciones continentales, el equipo ya se había mostrado en cuartos de final de la Copa Sudamericana de 2015 de la que fue eliminada de forma ajustada por River Plate. Podemos hablar sin duda de un buen trabajo por parte de la entidad que se estaban plasmando en resultados. Pero aquel vuelo LaMia Flight 2933 lo cambiaría todo.

Las muestras de apoyo y solidaridad por parte del fútbol fueron ejemplares: desde la consagración del equipo como campeón de la Copa Sudamericana a partir de una petición de Atlético Nacional (su rival en la final) hasta la intervención de algunos equipos de la Serie A brasileña ofreciéndose para cederles jugadores para la reconstrucción de la plantilla o la petición a la CBF para exonerar a la Chape del descenso por 3 temporadas (que finalmente no se produjo). Por todo el planeta se hicieron homenajes de todo tipo a los fallecidos y al propio club, siendo destacable los partidos disputados en el Joan Gamper de Barcelona o los acaecidos en el propio Arena Condá de Chapeco.

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Sin embargo, como ocurre con la mayoría de las tragedias, con el tiempo la Chapecoense volvió a su rutina diaria lejos de los focos y el trabajo volvió a empezar. Con la parcela deportiva prácticamente destruida, comenzó el trabajo de renacimiento del equipo para afrontar las competiciones de 2017. Como era de esperar, todas las incorporaciones que hizo el club para la temporada actual fueron cesiones o jugadores libres, de tal forma que se intentó conseguir formar una plantilla competitiva. Según la prestigiosa base de datos TransferMarkt, llegaron 41 jugadores a la Chapeco para este curso, con coste cero.

Se nombró a un técnico experimentado como Vagner Mancini para reconstruir el equipo tras la tragedia de Colombia y todo parecía ir perfectamente con la consecución del campeonato catarinense por segundo año consecutivo y el buen inicio en el Brasileirão – llegaron a liderar la tabla -. Sin embargo, la crisis no tardó en llegar y ello provocó que el equipo cambiara de entrenador hasta en tres ocasiones, batiendo el récord de la entidad desde que debutó en Serie A en 2014, culminando con el nombramiento de Gilson Kleina el pasado mes de Octubre. Kleina, que cuenta con etapas en equipos como Ponte Preta, Palmeiras (al que subió de Serie B en 2013) o Coritiba, ha traído estabilidad y una gran racha de resultados al equipo haciendo que a falta de 1 partido el equipo esté salvado y aún con opciones de entrar en previa de Copa Libertadores. Algo impensable para un club que ha empezado desde cero, o incluso desde más abajo tras la tragedia de Colombia.

Al cumplirse el primer año de la tragedia que cambió su historia para siempre, la Chapecoense volverá a ser recordada por el mundo del fútbol por fatídico avión, pero al mismo tiempo debemos fijarnos en el camino que han recorrido durante esta temporada donde han demostrado con creces que es posible superar adversidades con esfuerzo y trabajo. Y eso será parte del legado de la Chapecoense para siempre, como el recuerdo a los fallecidos en aquella noche de Noviembre en 2016.

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Corinthians, fiel a la victoria

Corinthians, fiel a la victoria

A mediados de la pasada semana, el Sport Clube Corinthians se proclamó campeón del Campeonato Brasileiro de 2017 al vencer a Fluminense por 3-1. Lo hace a falta de 3 jornadas y tras haber hecho una campaña impresionante en la que se ha mantenido como líder desde la quinta jornada del torneo en una de las mayores muestras de regularidad que se recuerdan en el país en la última década.

Sin embargo, hace casi 10 años, Corinthians empataba en Porto Alegre contra Gremio y sellaba su descenso a la Serie B del Campeonato Brasileño de fútbol. Un drama para una de las dos mayores hinchadas del país (que según sus propios aficionados es de 30 millones de torcedores) y para un club tetracampeón del torneo y que había contado solo dos años antes con jugadores de la talla de Carlos Tévez o Javier Mascherano en sus filas. Para completar la fotografía, uno de sus mayores rivales (São Paulo) se proclamaba bicampeón en ese curso. Todo eran malas noticias.

Esta semana Corinthians se ha proclamado campeón del Brasileirao 2017. hace casi 10 años, Corinthians empataba en Porto Alegre contra Gremio y sellaba su descenso a la Serie B del Campeonato Brasileño de fútbol

Al auxilio apareció Mano Menezes, que llevó al equipo de vuelta a la Serie A con una autoridad aplastante, a falta de seis partidos, y comenzó a poner las bases del proyecto que les encumbraría al título en 2011, ya entrenados por el actual seleccionador brasileño, Tite. Pero el Timão no se conformaría con ese regreso, sino que en la temporada siguiente ganaría por fin su primera Copa Libertadores de América ante Boca Juniors para acabar añadiendo la guinda con el Mundial de Clubes de esa misma temporada ante el Chelsea.

Durante esos años, grandes nombres han pasado por el club que antes llenaba el Pacaembu y el Parque São Jorge como Ronaldo, Adriano, Liedson, Paulinho o Vágner Love, el cual fue fundamental en el título de 2015, nuevamente con Tite de regreso en el banquillo, pero desde la llegada de Mano en 2008 el modelo de juego varió de una forma nunca vista en Brasil. Se pasó de un juego muy poco disciplinado, a veces sin ritmo y con una estructura débil en lo defensivo, a un esquema muy compacto que encaja pocos goles y hace uso de sus preciadas armas ofensivas. De esta manera, Corinthians fue campeón invicto de la Libertadores y se ha caracterizado por mantener su portería a cero de manera habitual.

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En este 2017, Corinthians se ha caracterizado por su sólido esquema 4-2-3-1 con el que solo ha encajado 24 goles en 35 partidos y acabando siete partidos con su portería a cero. Las buenas actuaciones de su portero Cássio, el cual tuvo un discreto paso por el PSV holandés a finales de la pasada década, unidas a la defensa liderada por Balbuena y las grandes actuaciones de los laterales Fágner y Guilherme Arana han hecho posible que el conjunto entrenado por Fabio Carille (antiguo asistente de Mano Menezes y Tite) sea el menos goleado del Brasileirão. Sin embargo, no podemos olvidar a Jô Alves, cuyos 18 goles – incluyendo un doblete en el encuentro del pasado miércoles – hayan sido fundamentales para la consecución del título. El ex del Manchester City ha estado bien acompañado por el talentoso Jádson y del joven Clayson, cuyas seis asistencias desde la banda han sido añadidas a las cinco del mediapunta Rodriguinho.

En este 2017, Corinthians se ha caracterizado por su sólido esquema 4-2-3-1 con el que solo ha encajado 24 goles en 35 partidos y acabando siete encuentros con su portería a cero

La fidelidad de Corinthians ante este modelo de juego se puede observar en su columna vertebral que está formada por jugadores que llegaron al equipo como mínimo para ganar el título de 2015 con Tite: Cássio, Arana, Fágner, Rodriguinho o Angel Romero ya componían la plantilla en esa temporada, haciendo que los cambios fueran simplemente para complementar un grupo unido que conoce a la perfección los automatismos de su juego. El cambio en el juego no es el único que impresiona, dado que la estabilidad de los entrenadores (y hasta directivas) en el país no es una tendencia al alza, dada la presión de los aficionados en cuanto se produce una mala racha. Y en eso, Corinthians es uno de los dos mayores clubes del país, siendo el que mayor afluencia de torcedores lleva a sus encuentros, con los reconocidos Gaviões da Fiel siempre presentes.

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El séptimo título brasileño llega tras la salida de jugadores importantes durante el pasado mercado como Malcolm, Gil o Felipe y sin una gran inversión en traspasos para este curso. La fuerza del grupo se ha impuesto a equipos con mayor gasto en fichajes como los vecinos de Palmeiras o el Flamengo de Rio de Janeiro, pero ninguno de ellos ha llegado a acercarse al nivel del Timão. Para finales de 2017 se espera la salida de varios jugadores, algunos importantes como el lateral Guilherme Arana, pero la directiva ya ha asegurado que la planificación ya está adelantada con el objetivo de luchar por la Copa Libertadores en 2018, algo que sin duda harán si mantienen este nivel.

El séptimo título brasileño llega tras la salida de jugadores importantes durante el pasado mercado como Malcolm, Gil o Felipe y sin una gran inversión en traspasos para este curso. La fuerza del grupo se ha impuesto a equipos con mayor gasto en fichajes como los vecinos de Palmeiras o el Flamengo de Rio de Janeiro

La fidelidad de Corinthians a la victoria desde 2008 es tal, que les ha hecho superar en títulos ligueros a históricos como São Paulo o Flamengo mostrándose sin duda como el equipo más laureado de esta década aún por terminar. Y si mantienen la estabilidad, parece que los Gaviões serán muy fieles a las celebraciones.

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El futuro es de Wesley Moraes

El futuro es de Wesley Moraes

Si os gusta el baloncesto os sonará el nombre de Fab Melo. Formado en la universidad de Syracuse (4,9 ppp y 3.8 rpp en sus dos temporadas universitarias), el brasileño fue drafteado en el puesto 22 del Draft de 2012 por Boston Celtics. Únicamente jugó seis partidos con el equipo estadounidense en la NBA. No tuvo más experiencias en la mejor liga de baloncesto del mundo, ningún equipo confió en él. Hace unos meses, en febrero de 2017, fue encontrado muerto en su casa de Juiz de Fora, su localidad natal, la misma donde nació Wesley Moraes, nuestro protagonista.

Wesley Moraes (26 de noviembre de 1996, Juiz de Fora) nació en Juiz de Fora, en el estado de Minas Gerais, a 1.100 kilómetros del club en el que despuntó: el Itabuna Sporte Clube. Allí, desde el vecino estado de Bahía, dio el salto a Europa, al Trencin eslovaco.

Debutó en partido oficial con el que era el vigente campeón de la liga de Eslovaquia en fase previa de Champions League, segunda ronda ante el Steaua de Bucarest de Nicolae Stanciu o Alexandru Chipciu, con los que hoy convive en la Jupiler Pro League de Bélgica. Entró en el 59’, justo a tiempo para ver los dos goles del equipo rumano. 0-2 en el partido de ida, tenían pie y medio fuera de la Champions League 2015/16. Una semana después, tras volver a tener minutos, sin ser titular, en el estreno en liga local, fue de inicio en el partido de vuelta en tierras rumanas. Los eslovacos ganaron 2-3 con doblete del brasileño, quedándose a las puertas de la clasificación pero cayendo eliminados con dignidad. Fue la primera experiencia con el gol para Wesley en tierras europeas.

Wesley Moraes abandonó el Trencin rumbo Bélgica tras 19 partidos, con un balance de 8 goles y 5 asistencias

19 partidos después, en el mercado invernal, Wesley abandonaba Eslovaquia rumbo al Club Brugge. Su balance en el Trencin era bastante positivo y su fútbol entraba de lleno por los ojos de los ojeadores del club flamenco: 8 goles y 5 asistencias en 22 partidos. No estaba nada mal para un futbolista que tenía mucho por pulir, pero un gran fondo físico, técnico y, sobre todo, goleador que ya se apreciaba en sus primeros partidos.

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‘’Para nosotros, como club, esta es otra transacción interesante en el mercado belga. Moses Simon, Leon Bailey… y Wesley puede seguir sus pasos. En el AS Trencin creemos que será tan bueno como estos dos jugadores. Aunque todavía necesita ganar experiencia, Brujas sabe muy bien por qué eligió esta transferencia”, declaró el director general del Trencin, Róbert Rybníček, tras su venta. Y era cierto, Moses Simon había fichado por el KAA Gent en 2015 a cambio de 650.000 euros; Leon Bailey en el mismo periodo de traspasos por una cantidad algo superior. Ambos rindieron de forma increíble desde el primer momento. Wesley únicamente debía crecer. Evolucionar como futbolista. ¿El montante por el que se cerró el traspaso? Un millón de euros. ‘’Wesley era un jugador completamente desconocido hace siete meses. Hoy en día puede difundir el nombre de nuestro club por el fútbol europeo. Es un ejemplo para todos los futbolistas de nuestro país. Todo el mundo tiene la oportunidad de aparecer y encontrar un lugar en la liga superior’’, añadía Rybníček.

Contrato por tres temporadas y media (hasta 2020) y minutos desde el primer momento. Debutó el 19 de febrero en Jupiler Pro League ante el Westerlo, saltando al campo con 4-0 en el marcador al minuto 75. Tuvo tiempo para anotar el primero de sus 13 goles (hasta la fecha, 24.09.2017) como futbolista del Club Brugge.

Hasta la fecha (24.09.2017), Wesley Moraes ha anotado 13 goles con el Club Brugge

Desde su fichaje, y aunque ha tenido que competir con delanteros de mucho nivel como Abdoulay Diaby o Jelle Vossen, ha ido escalando en la plantilla y gozando cada vez de más minutos, primero con Michel Preud’homme y ahora con Ivan Leko, con el que es titular. Esto comentaba Preud’homme en su presentación como futbolista del equipo belga: “Wesley es un atacante rápido que también puede jugar de espaldas a portería. Es un jugador joven con mucho potencial, que ha demostrado ser útil cuando es necesario para su equipo. Ya tenemos varios buenos delanteros en nuestro equipo, pero con Wesley tenemos un perfil que aún no teníamos”.

Y acertaba el legendario portero y entrenador belga. Wesley (1,90m de altura y 90 kg de peso) se ha caracterizado por una imponente zancada, siendo uno de los futbolistas de la liga belga que mejor ataca el espacio y la espalda del defensa. Es imparable si caza a su marcador despistado en la transición defensiva. Además, como comentaba Preud’homme, su físico le permite ser un futbolista muy útil en el juego de espaldas al área rival, siendo referencia para los centrocampistas de su equipo y permitiendo que el ataque pivote en torno a él.

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Si desgajamos su juego, y sus goles, podemos afirmar que hemos visto a Wesley manejar prácticamente todas las facetas del juego. Sin ser el futbolista más técnico de la liga, no es patoso pese a su altura y suele caer a banda para iniciar contragolpes o conducciones con muchos metros por delante, siendo en muchas ocasiones él la única referencia ofensiva. Cargando solo contra el mundo, vaya. Por añadido, su altura le permite manejar el juego aéreo a la perfección y es una pesadilla para los defensas. Y además, no son pocos los goles que ha marcado al rechace durante su etapa en Bélgica, estando siempre en el momento y lugar adecuado.

Por el contrario, su carácter dentro del terreno de juego es un aspecto a pulir. Demasiado competitivo, en múltiples ocasiones ha perdido los estribos ante la insistencia defensiva de los rivales. Tras una expulsión vS Anderlecht, Preud’homme comentó esto en rueda de prensa: “Tenía el corazón roto. Tras el partido, Wesley estaba llorando en mi hombro. Yo no he visto la acción, pero él me dijo que era correcta la decisión del árbitro. Él es muy bueno, pero todavía es muy joven, sigue siendo un niño, tiene que aprender a no responder después de la provocación”.

Con la titularidad en el bolsillo y únicamente 20 años cumplidos, el futuro de Wesley Moraes pinta espectacular. La 2017/18 debe ser, sin duda, la de su confirmación como referencia ofensiva en el Club Brugge y en la liga belga.

Fuente imagen principal: Belga Photo News.

Donato: ”Fichar por el Deportivo fue lo mejor que me pudo pasar”

Donato: ”Fichar por el Deportivo fue lo mejor que me pudo pasar”

Formó parte de uno de los mejores Vasco Da Gama de la historia justo antes de dar el salto al fútbol español. En La Liga pasó por el Atlético de Madrid y el Deportivo de la Coruña, donde dejó huella y se retiró a los 40 años, tras más de 350 partidos y diez temporadas con el conjunto gallego. Su juego era pundonor, pura garra… Daba igual la edad, siempre marcaba la diferencia sobre el terreno de juego gracias a su entrega y sus ganas de hacerlo bien. Hoy, Donato descuelga el teléfono para hablar con Underground Football y repasar su carrera futbolística. Amable, risueño… Sin nada que callarse. Fue un placer poder charlar con Donato para tratar su carrera futbolística y su forma de ver el fútbol.

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¿A qué se dedica hoy Donato?

Estoy colaborando con una empresa de consultoría que lleva productos españoles a Brasil y trae productos brasileños a España. Además, estoy mirando y analizando jugadores, además de colaborar para la revista Coruña Sport donde se habla mucho del Deportivo, del Real Madrid, del Barcelona, del Atlético de Madrid… Yo ahora mismo estoy contento y veremos lo que me depara el futuro, aunque me gustaría seguir ligado al fútbol.

He leído que trabajabas como vendedor o cerrajero mientras jugabas al fútbol, en tus inicios…

Sí, sí. Yo empecé a trabajar desde muy pequeño. Trabajaba en tiendas de ropa, vendía paraguas… Y esto lo hacía porque mi padre trabajaba, era electricista, y hacía grandes cosas para traer dinero a casa. Y yo quería ayudar. No quería que dependiéramos únicamente de su dinero. Además, era un adolescente… Y quería comprarme mis chicles, mis golosinas… Entonces empecé a trabajar temprano, justo antes de empezar al fútbol yo era cerrajero en la ciudad de Rio de Janeiro. Y allí empecé a jugar en mi primer equipo, el America de Rio de Janeiro.

¿Cuándo te das cuenta de que puedes dedicarte al fútbol como dedicación profesional?

Mira, yo siempre pensé que era muy complicado vivir del fútbol. Era de un barrio humilde, de familia trabajadora… Era muy difícil. Y en Rio de Janeiro hay muchísimos chavales buscando un club para jugar, entonces… Yo lo tenía complicado. No era nada fácil, porque además estaba trabajando. De hecho, comencé mi carrera en el America con 18 años, una edad muy avanzada para empezar. Pero a partir del momento en el que tuve la oportunidad de poder entrenar, poder demostrar lo que era capaz de hacer… Desde ahí fue todo más fácil. Desde que tuve la oportunidad, ese fue el momento. Con once años, cuando era alevín, tuve la oportunidad de fichar por el Flamengo. Estaba a prueba, llevaba tiempo entrenando con ellos, en su escuela con los niños que ya estaban federados… Pero la persona que me llevaba para entrenar tuvo que cambiar de ciudad y tuve que dejar de ir. Era complicado. Y a raíz de eso se comentaba… Ir a Sao Paulo… Pero nunca se concretaba la ocasión. Y fue con 18 años cuando comencé a entrenar con el America, fue una gran oportunidad y la aproveché. Empecé como lateral derecho en un grupo de 30 o 40 chavales. No era mi posición, pero llevaba mucho tiempo esperando la oportunidad de jugar y me daba igual donde tener minutos. Se lesionó el lateral derecho y no había otra persona. El entrenador me dijo: ‘’Chaval, ¿tú de que juegas?’’. Y yo salté. Me daba igual. Solo quería hacerlo de la mejor forma posible. A los dos, tres meses, me federaron… Y desde ahí hasta ahora. Como lateral derecho subí a profesional, y, de hecho, me ficha Vasco Da Gama como lateral. De ahí pasé a central, centrocampista… Fueron muchas ganas de luchar, de querer vencer… Y gracias a eso lo he conseguido. Mucha gente me decía entonces… ‘’¿Por qué no juegas de centrocampista?’’ . Y es que mira, yo quería jugar como fuera, el tema de las posiciones era secundario… Tenía que adaptarme. Aquella década fue maravillosa en el fútbol brasileño, con grandes equipos y el America tenía una gran plantilla. Yo acababa de llegar y había jugadores que llevaban allí desde pequeñitos… Era muy difícil. Y fíjate, estuve muy cerca de ir al Torneo de Toulon con Brasil como lateral. Yo me adaptaba donde me colocaban. Por eso me llamaban el ‘jugador todoterreno’, porque donde me ponían lo intentaba hacer lo mejor posible. Y en ese aspecto me ayudó muchísimo jugar en la calle con mis amigos, con mi padre…

¿Cómo llega el interés del Atlético de Madrid?

Mira como son las cosas… Tras fichar por el America, yo vine a España a jugar el Trofeo Naranja. Me acuerdo que jugué contra el Recreativo de Huelva, el Betis… Y todavía no tenía representante. Después volví a España con el Vasco Da Gama, primero en 1984 para jugar el trofeo del Deportivo de la Coruña y, después, en 1988, para disputar el Trofeo Carranza, en Cádiz. Ganamos aquel torneo porque habíamos ganado en la temporada anterior, y el campeón siempre volvía. Recuerdo que en 1988 jugué contra el Atlético de Madrid y lo hice en el centro del campo. Es una anécdota increíble… Se lesionó un centrocampista, había terminado el contrato y no quería forzar. El entrenador no tenía a quién colocar y yo quise ayudar al entrenador. Me ofrecí y jugué en esa posición. Me puse el número 8 y jugué un partido tremendamente bueno. Después ganamos al Atlético de Madrid con otro gran partido, 2-0. Y cuando estaba en el aeropuerto para volver a Brasil me llamaron para decirme que el Atlético de Madrid me había fichado. Para mi fue una sorpresa tremenda que me abrieran las puertas para jugar en España sin ser yo un futbolista internacional por Brasil. Fue una gran oportunidad que cogí con todas las ganas del mundo y la ilusión de triunfar aquí en España.

Te ficha Jesús Gil… Un personaje curioso, cuanto menos. ¿Cómo era con el futbolista?

La verdad es que Jesús Gil fue muy bueno conmigo. Él me dio una gran oportunidad y fue un privilegio conocerlo. Tenía un lado bueno y uno malo… Su lado malo era cuando se cabreaba, que todo el mundo tenía que salir corriendo. Cuando perdíamos un partido nadie quería estar en el vestuario y todos corríamos a la ducha cuando entraba el presidente (risas). Pero era todo corazón, una persona, desde mi punto de vista, que me acogió a mi y a mi familia. Me trató como a un hijo, como a un amigo. Pero con el paso de los tiempos tuvimos desacuerdos… Al final me quedé enfadado, triste por estar allí y salió la oportunidad del Deportivo. Y me vendieron. Fue bueno el cambio… Él luego se arrepintió y dijo que haberme dejado marchar del Atlético de Madrid es una de las peores cosas que ha hecho. Para mi fue un personaje pero me alegro de haberlo conocido. Era una buena persona.

¿Por qué España y no Brasil? 

Mira, esto es diferente a lo que pasó con Diego Costa u otros jugadores… Es diferente. Yo no tuve la oportunidad de vestir la camiseta de Brasil. Vine para España en 1988 y llegaba de la mejor época del Vasco Da Gama, habíamos ganado varias ligas y, después de que me fuera, siguió ganando. Y era el momento de ir a la selección. Pero no… Y no entendía el porqué. Llegué a España, hice buenas temporadas y era uno de los mejores centrocampistas de España. Yo estaba con Baltazar, que había sido el pichichi de La Liga en el Atlético de Madrid. Pero él fue a la selección porque fue el máximo goleador… Nadie vino a verle jugar. A mi me olvidó el seleccionador, la prensa… Fueron pasando los años y surgió la opción de nacionalizarme y obtener la doble nacionalidad, la española y la brasileña. Eso me daba la opción de jugar tanto con Brasil como con España. Y es curioso porque surgió la oportunidad de Brasil en un amistoso ante Dinamarca, pero esa semana tenía partido de Copa del Rey con el Atlético de Madrid… Entonces, yo no pude ir. Y a raíz de ahí nunca más me volverían a llamar. Y la selección española… Después de obtener el pasaporte, tenía mucha ilusión de jugar con España. Llega Clemente después del Mundial de 90 y fue complicado. Él no confiaba en mi y, sin embargo, es el que me acaba haciendo debutar. Pero, por ejemplo, no me llevó al Mundial de 1994… Y toda la prensa en Brasil hablaba de que yo jugaría ese Mundial con España. Y curiosamente tuve mi oportunidad después del Mundial de 1994 en un partido ante Dinamarca…

Y llegas al Súper Depor…

Sí, la verdad es que desde que fiché por el Deportivo sabía que encontraría acomodo y un buen equipo. Estaban Mauro Silva, Bebeto… Habían hecho una gran temporada y para mi el objetivo era poder ayudar lo máximo posible. Iba a un equipo grande pero era un riesgo porque dejaba el Atlético de Madrid. Pero para mi fue lo mejor que pudo pasar. Firmé un contrato por cuatro temporadas y tenía 31 años. La gente se quejaba y decía que Lendoiro estaba loco. Y mira, luego estuve diez años. Entonces, para mi fue una gran etapa. Estuve con muy buenos jugadores, dejamos huella y creo que lo conseguimos hacer aquí será difícil que alguien lo repita. Creo que ahora mismo la situación del club no es la mejor y el Deportivo difícilmente montará un equipo como aquel.

Teníais una plantilla increíble… Con futbolistas es primer nivel. ¿Cuál fue el secreto del éxito?

Yo creo que era la unión del equipo. Teníamos jugadores de todos lados pero había un feeling, un respeto dentro del vestuario y cuando la gente venía de fuera y veía ese respeto… Entraba bien en la filosofía, en esta familia. El Deportivo tenía eso de bueno… Teníamos jugadores como Bebeto, Mauro Silva, Naybet… Un gran equipo. Gente que venía con ganas de ganar títulos, y el Deportivo lo hizo muy bien porque traía gente de equipos grandes que llegaba con ganas de ganar títulos. Yo, por ejemplo. Creo que eso fue el mayor mérito del Deportivo, el mayor acierto. Traer jugadores para formar una buena plantilla. Llegabas y estabas con gente que sabía donde estaba y lo que quería conseguir. Cada uno jugaba e intentaba aportar lo máximo posible. El vestuario del Deportivo era como una familia.

Javier Irureta fue un entrenador con el que jugaste muchos partidos y, sin embargo, siempre fue una relación difícil…

Sí, sí… Yo tengo mucho respeto a Irureta, como con todos los entrenadores, pero tuve una gran lucha con él por el tema de la edad… Yo creo que alguien en mi situación… Parece que tuve que romper la barrera que indica que los jugadores con 32 o 33 años tienen que estar en el banquillo sí o sí. Y no. Lo veo injusto. Con Irureta pasaba esto. Siempre estaba mirando la edad. Si me quitaba del once titular la excusa era la edad. Y no, oye, mira mi trabajo deportivo pero la edad… Si tú no estás contento con mi trabajo vienes y me lo dices pero no puedes estar todo el tiempo con el tema de la edad. Y eso era lo que más me molestaba. Pero ya te digo, tenía mucha respeto porque siempre he tenido que pelear con mis entrenadores para demostrarles que estaban equivocados, e Irureta fue uno más. Porque siempre que yo jugaba el equipo mejoraba, y no es por ser presumido. No me gusta ser así. Pero era la verdad, cuando yo entraba en el campo el equipo mejoraba, los jugadores tenían confianza conmigo… Y eso ayudaba. Yo marqué el primer gol que nos dio La Liga en el año 2000 y después hice una pretemporada increíble. Yo era el mayor del equipo, tenía 38 años. Y empecé la competición, la temporada siguiente, en el banquillo. Y esto era difícil… Tenía que esperar la oportunidad para volver a entrar. Seguía entrenando, seguía entrenando… Y cuando entraba en el campo las cosas mejoraban, por una razón o por otra, pero mejoraban. Y el último año fue duro… Cada vez que perdía el equipo parecía que la culpa era mía. Si ganábamos seguía jugando pero si se perdía salía yo del once. Fue una última temporada muy dura. Pero ya te digo, no tengo nada en contra de Irureta, tampoco en contra de Clemente… Ellos deciden quién tiene que jugar y quién no. Pero a mi me fastidiaba el tema de la edad… Y al final tuve que tirar la toalla porque no tenía nada que hacer.

Y te retiras con 40 años… Casi nada…

Yo pienso que aguanté tanto por la ilusión, las ganas de trabajar, de vencer… Yo sé de donde he venido, sé lo difícil que fue tener una oportunidad… Y cuando la tuve quería abrazarla y disfrutar lo máximo posible. Mi oportunidad llegó tarde pero también pude terminar tarde. Acabar tu carrera con 40 años no es algo que pueda hacer cualquiera. Era uno de los jugadores que más jugaba, además. Yo no quería tener 40 años y estar en la grada o en el banquillo, quería jugar todos los partidos. Y eran muchos… Sábado, domingo, miércoles… Eran muchos.

¿Esperas volver algún día al Deportivo de la Coruña?

Bueno, ahora mismo… Si te digo la verdad no tengo más ilusión por trabajar con el Deportivo. Te lo digo de verdad. He esperado muchos años. Con Lendoiro primero; después con la nueva directiva. Pero nadie nunca me llamó. Y para mi esto es muy triste. Después de jugar diez años que te traten de esta manera… Como si yo tuviera que deberle favores al Deportivo. Y yo no quiero que la gente piense eso. Yo llegué al Deportivo para ayudar, colaborar lo máximo posible. Y ahora mismo ya te digo, perdí la ilusión de volver a trabajar en el Deportivo.

Para acabar… Siempre has comentado que la religión fue un punto muy importante en tu fútbol, algo que te daba fuerza para continuar tras cada partido.

Sí, sí, sin duda… Yo me convertí en 1984, cuando estaba en el Vasco Da Gama. Desde entonces yo decidí confiar en Dios. Yo no hablo de religión, yo hablo de Dios y Jesucristo, que es el camino para llegar a Dios. Siempre que hago algo procuro agradecerle a Dios. No solo buscamos a Dios cuando necesitamos algo, yo lo busco siempre. Intento darle en todo momento agradecerle por lo que me ha dado. Yo cada partido que era titular salía a dar lo máximo posible, no para agradar a la gente, sino para agradar a Dios… Intentaba aprovechar todas las oportunidades por ello. Y sé que todo lo que ha ocurrido en mi vida es porque él me ayudó a llegar hasta ahí. Yo sé que él está conmigo. Con Dios mi vida cambió y veía las cosas totalmente diferentes… Pero yo lo único de lo que hablo es de Dios, no soy como la gente que adora figuras… Yo únicamente Dios.

Fuente imagen principal: Alex Livesey /Allsport.

Donato pelea con Thierry Henry por un balón en un Arsenal-Deportivo disputado en Highbury el 3 de marzo del año 2000 en la Copa de la UEFA. 

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El despertar de William Pottker

El despertar de William Pottker

El caso de William Pottker es uno de los tantos despertares sorpresivos que ha tenido el planeta fútbol. En Europa se volvió moneda corriente ver goleadores impensados y tapas de diarios colmadas de futbolistas que, algunos años atrás, ni siquiera asomaban su cabeza del banquillo. Los constantes cambios lograron que estos aparecieran en ligas de renombre donde se pedía a gritos protagonistas outsiders o no convencionales.

El resurgir del Atlético y la consagración de Simeone tuvieron varios factores claves. Koke y Gabi fueron pilares en el mediocampo; Courtois, un hallazgo fundamental; Juanfran y Filipe, dos de los mejores del mundo en su posición y vías de escape para los interiores. Sin embargo, quien hizo de aquella plantilla un equipo inolvidable fue Diego Costa, hoy en día uno de los mejores arietes del mercado, pero que, sin repercusión, formó parte del Albacete, Rayo Vallecano, Real Valladolid y el Penafiel portugués, clubes donde, en total, logró anotar en 34 ocasiones, la mitad de veces que con los colchoneros. Un despertar impensado y festejado por la afición del Atleti. Costa no es el único. Harry Kane en el Tottenham, Ilija Nestorovski en Palermo, Gustavo Bou, como exponente en el fútbol sudamericano en Racing, y Jamie Vardy, son pruebas explícitas de que se puede pasar del anonimato al estrellato en cuestión de meses. No obstante, es más común ver estos fenómenos en el viejo continente, y se los encuentra en cada plantel y liga que uno revisa. Quizá se deba al estilo de juego practicado en Europa, donde todo es más estructurado y cada competición tiene un estilo predeterminado y casi unísono, antítesis de lo que sucede en Sudamérica. Allí el deporte es más desprolijo, librado al azar y atolondrado, complicando más las cosas a la hora de encontrar un prototipo de futbolista que pueda salirse del esquema y romper las líneas con facilidad.

[pullquote]La repentina aparición del delantero William Pottker y su avasallante carácter tomaron por sorpresa a todo Brasil[/pullquote]

Por eso la repentina aparición del delantero William Pottker y su avasallante carácter tomaron por sorpresa a todo Brasil. William, junto a Maycon y Leandrinho, entre otros, convirtieron al Ponte Preta en un equipo pragmático y atractivo para ver. Hicieron un torneo espectacular, colocándose entre los mejores 10 del país. Nunca en la historia habían escalado tan alto en la general, ya que la institución se especializó por alternar entre la primera división y la categoría de plata.

La bonanza deportiva y socioeconómica del club tiene varios responsables, y entre ellos se encuentra Sergio Carnielli, un presidente que honró los colores del Ponte y supo rozar lo más alto del balompié continental en 2013 cuando, tras una gran gestión, logró constituir un equipo que alcanzó la final de la Copa Sudamericana, en la que fue derrotado por el Lanús de Guillermo Barros Schelotto. Tras aquel hito les tocó descender a la Serie B, torneo que dominaron de principio a fin pero que no pudieron levantar, a pesar de lograr el tan ansiado ascenso al Brasileirao. Pero el mayor acierto de este apasionado fue, sin lugar a dudas, Harry Pottker, como se lo apodó al mayor goleador del certamen, quien, con apenas 23 años, acumuló 14 goles. El sobrenombre se lo puso la prensa, cuando tras un gol al Gremio, Pottker hizo de cuenta que tenía una varita y ‘convirtió’ a un compañero en pescado.

[pullquote]Con tan solo 23 años, Pottker ha jugado en Armenia, Japón, Portugal y Brasil[/pullquote]

Si hablamos de magia, es inevitable hacer mención a su arranque. Es un jugador joven, con carácter ganador y un olfato goleador envidiable. Esto no significa que no haya pasado por aguas turbulentas, y su carrera pendió de un hilo hace algunos meses. El paulista debutó en el Figueirense, que lo despachó como si fuera una valija a varias partes del mundo antes de concederle una oportunidad. Gandzasar, en Armenia, resultó su casa durante el 2013, para luego mudarse a la exótica ciudad de Kofu en Japón y representar al Ventforet. También se colocó las camisetas del Linense, Braga B y Red Bull Brasil, proyecto que no termina de despegar. Por eso su carrera se asimila a un realismo mágico. Todo apuntaba a que sería uno del montón, pero, inexplicablemente, se tornó en el jugador más codiciado de la nación.

El artífice de su actualidad ha sido Eduardo Baptista, que hizo un trabajo fenomenal para colocar a los Macacos en una posición privilegiada. Le puso el ojo a William cuando estaba en Fluminense, pero comenzó a apadrinarlo en 2015, año en el que lo pidió para emprender la aventura del Ponte Preta. Ahora, Eduardo firmó con el Palmeiras, flamante campeón del Brasileirao, razón por la cual se espera que Pottker también emigre. Corinthians, un conjunto con un caudal ofensivo potente, que tiene cuatro futbolistas con 5 o más conquistas en el pasado campeonato, pretende contratarlo. Si suma al ‘ilusionista del gol’, el Timao será de temer. Diego Souza, Marinho y Grafite son otros fieles exponentes de que en Sudamérica apareció una ola de delanteros que nadie tenía agendados. Souza es el ‘9’ del Sport y comparte el privilegio de ser ‘Pichichi’ junto con nuestro protagonista. A los 31 años atraviesa los mejores capítulos de su historia, y hasta incluso se dio el lujo de ser convocado por Tité. Los vanguardistas aparecieron. Ahora, toca esperar y ver cuantos más deciden despertarse de su siesta.

Fuente imagen principal: Ale Cabral/Agif/Folhapres

Pottker celebra un gol con Ponte Preta.

Gabriel Jesus, talento y un ascenso meteórico

Gabriel Jesus, talento y un ascenso meteórico

Un año de crecimiento sin reparos. Actuaciones sobresalientes, goles, asistencias, títulos. En poco más de una temporada, Gabriel Jesus se ganó un lugar en el primer equipo, llegó a la Selección y fue transferido por una cifra exorbitante al fútbol europeo. Su habilidad no pasó desapercibida para varios clubes grandes al otro lado del charco, al punto que desde muchas ligas de élite llegaron ofrecimientos para contratar al delantero de Palmeiras. Sin embargo, el Manchester City adquirió a mediados de año al virtuoso atacante, que se incorporará en enero al equipo ciudadano tras una negociación que superó las 30 millones de libras.

Los 12 goles convertidos en 27 partidos de Brasileirao atestiguan la importancia del jugador en la consecución de la liga por parte del Palmeiras. El Verdao atravesó una sequía de 22 años sin obtener el título del campeonato nacional, y se alzó en diciembre con su noveno torneo de la historia, convirtiéndose así en el club más ganador de Brasil. La aparición de Gabriel fue fulgurante desde un primer momento, anotando en partidos clave y permitiendo que su equipo comience a sostener un liderato que mantendría por mucho tiempo. En medio de la competencia, su nivel decreció, tal vez perjudicado por los rumores incesantes de salida pronta o debido a esos bajones propios de futbolistas de excelsa presentación en el profesionalismo. Para el final del certamen, retornó a la producción de la que se había alejado por algunos partidos, para acabar siendo clave en encuentros ante Fluminense y Atlético Mineiro.[pullquote]A los 16 años, ya había firmado su primer contrato en Palmeiras[/pullquote]

A los 19 años, el paulista se transformó en un futbolista clave por su capacidad para anotar, dentro de un colectivo donde sus características se adaptaron de la mejor manera y potenciaron las de los compañeros. Dirigido por Cuca, Gabriel Jesus fue la figura de un conjunto en el que también dejaron un sello importante el zaguero Yerry Mina, el inagotable Zé Roberto, el mediocentro Moisés o el mediapunta Dudú. En los primeros meses del año, Gabriel ya había dado muestras a Sudamérica y el mundo de sus cualidades en la Copa Libertadores; pese a la temprana eliminación de su equipo, dejó muy buenos partidos como el disputado ante Rosario Central en Argentina.

“Siempre fue delantero y tuvo fuerza de voluntad. Es muy rápido y dinámico. Sale del área, no se queda plantado, y la altura no es un problema” – José Francisco Mamede, primer entrenador del atacante, en Pequeninos Do Meio Ambiente

Hábil, dinámico y siempre dispuesto a moverse por todo el frente de ataque, el diestro es una amenaza constante para el rival. Posee una capacidad excelsa de crear oportunidades de gol ante el mínimo toque de balón cerca del área, y sus movimientos sin pelota producen ventajas continuas al poseedor. Durante su año de carrera, se pudieron observar sus constantes desmarques en diagonal para profundizar, o aprovechamientos de los espacios una y otra vez hasta machacar a la defensa adversaria. Partiendo como centro delantero (jugó algunos encuentros como extremo), es inquieto y sale frecuentemente de su zona de influencia, para no brindar referencias y participar de la gestación colectiva. Lejos de ser un ‘9’ de rol y solo un finalizador, Gabriel Jesus conoce cuándo y cómo caer a banda para atraer a un defensa y generar un vacío. Sin tener un físico portentoso, su juego de espaldas también es un aspecto a destacar, por su protección de balón y descargas hacia los llegadores. Los distintos goles que ha marcado han llegado con todo tipo de facturación, hasta mediante conducciones y desequilibrio entre varios rivales que finalizó con cualquiera de sus piernas.

Previamente a la coronación en el Brasileirao, había llegado la obtención de la Copa de Brasil a finales de 2015. La acumulación de buenos rendimientos y goles importantes abrieron la puerta a Gabriel del seleccionado. Si hace un año y medio ya había estado entre los jugadores más destacados del Mundial Sub 20 que ganó Serbia, su aporte en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro no fue menor. Como dueño de casa, Brasil tenía ante sí la presión absoluta de su pueblo ante el fin de conseguir el único título que le faltaba. La historia no comenzó bien en Brasilia, aunque pronto el rumbo se tornaría positivo, hasta alcanzar la goleada en semifinales a Honduras y la definición desde el punto del penal ante Alemania que Neymar cerró. Precisamente, el atacante que pronto exhibirá sus condiciones en Manchester compartió delantera en la competición con el crack del Barcelona y Gabriel Barbosa, recientemente adquirido por el Inter de Milán.

Días antes del inicio de los J.J.O.O, Tite se había transformado en director técnico del combinado verdeamarelho, posteriormente a su buen hacer en Corinthians. Abocado a visitar jugadores para la Mayor y realizar una gira por Europa, dejó que Rogerio Micale, uno de sus ayudantes, condujese al equipo olímpico Sub 23. Luego, en un contexto de renovación necesaria del equipo tras la caída en primera ronda de la Copa América Centenario y un sexto puesto en Eliminatorias que lo alejaba de todo, Tite convocó a siete futbolistas ganadores de la medalla dorada. Entre ellos, Gabriel tuvo su primera oportunidad y no la desperdició.[pullquote]Veloz, dinámico y hábil, Gabriel Jesus parte por dentro y se mueve por todo el frente de ataque[/pullquote]

Pronto, se erigió en la punta de lanza de un equipo que escaló posiciones hasta llegar a la cima de la tabla en Sudamérica. Celebró dos goles clave para la primera victoria de Brasil en la altura de Quito, uno con un tacazo impecable, además del penal generado con el que Ney abrió el marcador. Tiempo más tarde, sacó provecho de un fallo del arquero venezolano para definir con sutileza, y anotó en Perú para un triunfo trascendental. Ahora mismo, Brasil tiene nuevamente una identidad colectiva de la mano de su nuevo entrenador, y Gabriel Jesus se ha asentado en el once titular.

“No me gustan las comparaciones (con Ronaldo o Romario), cada uno tiene su forma de jugar y yo quiero tener la mía. Sólo espero ser tan victorioso como esos cracks. Me divierto cuando ayudo al equipo a conseguir cosas importantes. Para rendir al máximo, necesito sentir placer” – Gabriel Jesus, al diario O Globo

El joven atacante hizo que diferentes instituciones depositasen los ojos en él, pero fue Josep Guardiola quien logró convencer al brasileño mediante una llamada telefónica. El Manchester City es uno de los mejores clubes del mundo y estoy encantado de llegar aquí. Este equipo está plagado de jugadores muy talentosos y tiene un fantástico entrenador como Pep Guardiola, de quien podré aprender muchas cosas”, señaló Jesus. Ante defensas que no ofrecen demasiados espacios y fortalecen su estructura defensiva, a Gabriel le cuesta encontrar sitios dónde recibir. No obstante, el carácter de un juego tan dinámico y de transiciones vertiginosas como el inglés puede beneficiar al ariete.

Atrás han quedado los días en que defendía la camiseta de Pequeninos do Meio Ambiente, en el barrio Tremembé de Sao Paulo, y Anhanguera, el club formador de Gabriel. Por aquel tiempo, también pasaba las horas en Jardim Peri, en la zona norte paulista, con rivales más fuertes y mayores. “Eso te hace madurar, en especial por jugar ante adversarios adultos. Es un óptimo aprendizaje, aunque las categorías de base también cumplen un papel importante”, sostenía al diario O Globo. Mientras intenta ser ese jugador que devuelva las esperanzas al pueblo carioca de ver un ‘9’ a la altura de los históricos Ronaldo, Bebeto o Romario, Gabriel Jesus aterrizará en Inglaterra.

Fuente imagen principal: NELSON ALMEIDA (AFP/Getty Images)