Vertonghen fuera del baúl

Vertonghen fuera del baúl

“¡Cómo pasa el tiempo!”. Eso dice todo el mundo cuando se inaugura un nuevo año. “Parece ayer cuando empezábamos 2017 y ya estamos en 2018…”. Esta es otra frase muy repetida (con la variación del año al que se refiere). Y es verdad: la vida pasa muy rápido. A alguien una hora le puede parecer cinco minutos y a otro le puede parecer días enteros. De todos modos, todos tenemos en común el hecho de creer que las cosas suelen ocurrir demasiado deprisa.

En el fútbol la cosa resulta bastante parecida. Nos emocionamos constantemente con los nuevos proyectos de futbolistas que salen de las canteras o de divisiones inferiores, pero, pasado uno o dos años, si ese chico todavía no ha irrumpido definitivamente, nos olvidamos de él para poner nuestra atención en el siguiente. Su nombre se guarda en el baúl mientras va siendo cubierto por otros que han corrido la misma suerte. Un ejemplo de esto ha sido Jan Vertonghen.

El central belga no es joven, pero cuando salió a escena en el Ajax se le consideraba uno de los mejores centrales jóvenes del mundo. Ganó ligas con el club más grande de Holanda y, en 2012, el Tottenham llamó a su puerta. Llegó el salto a la liga más mediática del planeta. El conjunto de aquella etapa, entrenado por Villas-Boas, compitió durante todo el año para entrar en Champions League, pero finalmente se quedó en la orilla. El aficionado neutral no iba a poder ver a Jan en la máxima competición continental.

Jan Vertonghen no es joven, pero cuando salió a escena en el Ajax se le consideraba uno de los mejores centrales jóvenes del mundo

Como añadido, la segunda temporada de Vertonghen en Londres fue complicada, tanto para él como para el equipo. De André Villas-Boas a Tim Sherwood, sin idea de juego, a la deriva. No había identidad. Si uno veía a Jan en un campo, se daba cuenta de sus virtudes, especialmente de su elegancia, pero también notaba cómo estaba lejos del que podría ser su nivel. Por eso al belga, como a tantos otros, Pochettino le cambió la carrera.

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Lo primero de todo es que Mauricio dio una dirección clara a su plantilla, una identidad que la definiera. En ese primer curso del argentino sentado en el banquillo de White Hart Lane, el Tottenham mezclaba momentos brillantes en la faceta ofensiva, que nos daban pinceladas de lo que iba a ser en un futuro, con otros horrorosos atrás. Solo el Burnley, descendido en esa 2014/2015, recibió más goles que los Spurs. Y uno de los centrales titulares era Vertonghen, por lo que acabó recibiendo críticas. Una de ellas fue realmente llamativa, dado que Sherwood, que le había entrenado, dijo literalmente que “no sabía defender”. Una sentencia muy dura.

No sabemos con exactitud si Jan utilizó esas palabras de su ex-técnico como motivación para un futuro, pero en la campaña siguiente hubo un salto cualitativo. Este salto no fue meramente individual, sino más bien colectivo. La llegada de Alderweireld y una mejor organización defensiva hicieron que el Tottenham fuera uno de los conjuntos de la Premier League con mejor diferencial entre goles marcados y recibidos, algo impensable meses atrás. Vertonghen, junto a su compatriota Toby, formaron la mejor pareja de centrales de toda la competición.

La llegada de Alderweireld y una mejor organización defensiva hicieron que el Tottenham fuera uno de los conjuntos de la Premier League con mejor diferencial entre goles marcados y recibidos, algo impensable meses atrás

Lo fueron en la 2015/2016, pero también en la 2016/2017. Ambos se complementaban a la perfección: conocían las virtudes de su compañero y sabían, también, como compensar los errores del otro. Sin embargo, en esta 2017/2018, las cosas cambiaron. Se había afianzado la defensa de tres centrales, formada por los dos belgas y Davinson Sánchez, la nueva incorporación. Cuando el Tottenham estaba disputando en Wembley su duelo contra el Madrid, Alderweireld sintió algo en la pierna y se tumbó en el césped. Se lesionó solo.

Esto dejó a Vertonghen en una situación parecida a la primera temporada de Pochettino en el Tottenham. Sin Toby, aunque con mejor compañía (Davinson es superior a lo que eran Kaboul y Chiriches en esa época, por poner un ejemplo), tenía que dar un paso adelante. Vaya si lo hizo: no solo su nivel no bajó, sino que seguramente rindió como nunca antes lo había hecho. Eso se vio premiado con la inclusión en el mejor once de la liga y en el reconocimiento de la afición lilywhite, que lo nombró mejor jugador del año por delante de Kane (récord personal de goles en Premier) y Eriksen (máxima regularidad siendo la cabeza pensante y el organizador del juego pese a partir desde 3/4).

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Digamos que, después de estar su nombre guardado en el baúl, Vertonghen hizo que volviera a salir por méritos propios. Lo único extraño es que, en la conversación de mejores centrales del momento, se le obviaba. Se le reconocía, sí, pero hasta cierto punto. Otamendi, su “compañero” en el once de la Premier, sin embargo, siempre salía mencionado ahí. Aun habiendo sido la temporada del argentino muy buena, no se puede dejar de lado cómo el sistema le facilitó las cosas. Nicolás se gustó batiendo líneas por raso, pero esas líneas estaban creadas gracias, en gran parte, a la mente de Pep, además de que los que recibían eran muy buenos desde un punto de vista técnico (De Bruyne, Silva, Sterling…). Por lo tanto, hay que relativizar lo hecho por Otamendi debido al gran funcionamiento del sistema. En el caso de Vertonghen, no obstante, aunque también es cierto que Pochettino busca un fútbol para el que Jan es perfecto, la relación es más bidireccional: el estilo/sistema le ayuda a él y él potencia el estilo/sistema. ¿Cómo? Ahora lo veremos…

Teniendo en cuenta que el Tottenham es un bloque cuya idea primaria es tener la pelota, para hablar de Vertonghen debemos comenzar por esta fase. Las limitaciones del zurdo belga, en este apartado, simplemente no existen: puede conducir superando rivales gracias a un cambio de ritmo (zancada), puede dividir marcas para después soltar, puede superar una o dos líneas por raso e, incluso, a pesar de que esta es más la especialidad de Alderweireld, cambiar de orientación con bastante precisión. Cuando el rival se decide por una presión adelantada para dificultar la salida de los de Pochettino, Vertonghen también tiene la capacidad de salir de ella, ya sea con conducciones (de la misma forma mencionada anteriormente) o con algunos destellos técnicos que le permiten ganar espacio y tomar la próxima decisión.

Teniendo en cuenta que el Tottenham es un bloque cuya idea primaria es tener la pelota, para hablar de Vertonghen debemos comenzar por esta fase. Las limitaciones del zurdo belga, en este apartado, simplemente no existen

En el aspecto puramente defensivo, también es capaz de rendir en contextos muy diferentes. Es capaz de gestionar mucho espacio a su espalda por dos motivos: gusta de anticipar (y lo hace con un gran timing) y su zancada le permite recuperar metros (es bastante rápido para un central). En el área se posiciona de manera excelente y despeja muchos balones, convirtiendo, en algunas ocasiones, un despeje en un pase a un compañero. Además, pese a su finura con el esférico, es duro: sabe cuerpear con los rivales y va al suelo con decisión en situaciones de 1vs1 con un porcentaje de acierto bastante alto.

Quizás esta temporada fuera lo que necesitaba para que su nombre nunca vuelva a entrar en el baúl del que logró salir y para que se le reconozca como lo que demostró ser en competición doméstica y europea: uno de los centrales más completos del mundo.

Fuente imagen principal: EMMANUEL DUNAND (AFP)

Guía Mundial 2018 I Underground Football

Guía Mundial 2018 I Underground Football

La primera portada de Underground Football fue en noviembre de 2012 y estaba protagonizada por Siphiwe Tshabalala. En ella, el extremo sudafricano celebraba el primer gol de la historia en un Mundial celebrado en tierras africanas. Aquello ocurrió en el Mundial de 2010 y es una de las mil historias que se han sucedido a través de las historias de los Mundiales.

Tras Corea y Japón, Alemania, Sudáfrica y Brasil, en el quinto Mundial del Siglo XXI viajamos hasta Rusia. Será un torneo apasionante, seguro, pues nos encontramos candidatos al cetro mundial por doquier.
Por un lado Brasil, pentacampeona, que lleva 16 años sin levantar el título. Gracias a Tite llegan en uno los mejores momentos de los últimos años y Neymar lidera sobre el césped una camada de nuevos jugadores jóvenes llamados a llevar a Brasil a las cotas más altas.

Desde un poco más al sur llega la Argentina de Messi, necesitada de que Lionel se ponga la capa de héroe y obre un milagro en busca del único título que le queda por ganar al astro del FC Barcelona. Al otro lado del charco, en Europa, esperan a las potencias sudamericanas múltiples rivales. Por supuesto Alemania, el vigente campeón y un equipo siempre a tener en cuenta. Han mantenido la línea de Löw y su fiabilidad es su mejor arma. Además, los equipos ibéricos llegan en pleno apogeo con una Portugal campeona de Europa y una España que estrena seleccionador en una gran cita.

Más al norte, Francia acude al Mundial tras la decepción sufrida en su propia Eurocopa e Inglaterra y Bélgica querrán sorprender al mundo desde el Grupo G, donde comparten plaza.
Además, echaremos de menos, y mucho, a dos selecciones históricas. Italia, que sufrió el cruel desenlace de un proceso que llegaba a su fin, y Holanda, que está volviendo a nacer.

Sin duda, nos espera una Copa del Mundo preciosa. Como todas las Copa del Mundo.

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Ampomah, la ilusión de Beveren

Ampomah, la ilusión de Beveren

Sobre el Waasland Beveren hemos escrito y hablado en diversas ocasiones. Por un lado, aquel equipo que en los setenta y ochenta llegó a ganar en varias ocasiones la liga belga; por otro, el club en el que se formó Jean-Marie Pfaff, uno de los mejores porteros de la historia de Bélgica; o el club al que llegaron decenas de talentos marfileños como Yaya Touré, Gervinho o Eboué antes de rebotar por toda Europa; además del conjunto en el que empezó a despuntar hace apenas unos años el joven Zinho Gano. Hoy, sin embargo, toca escribir sobre Ampomah, un extremo ghanés que se está consolidando como una de las grandes perlas del equipo flamenco y uno de los futbolistas a seguir en la Jupiler Pro League.

Nana Opoku Ampomah (02.01.1996, Ghana) llegó a Bélgica a principios de 2016 procedente del Bravo Bravo ghanés para probar con el KV Mechelen. No convenció al staff técnico ni al equipo de ojeadores y se marchó del club flamenco dirección al norte, a Beveren, a únicamente 35 kilómetros de distancia, para probar suerte con el equipo de Freethiel. Allí cuajó desde los primeros entrenamientos de la pretemporada 2016/17 y la segunda semana de julio firmaba contrato por tres temporadas con opción a una cuarta con el Waasland Beveren. Sin duda, y visto su rendimiento, en Mechelen se estarán tirando de los pelos por haber dejado escapar a Ampomah.

Su primera temporada en el Waasland Beveren no fue brillante. Gozó de pocos minutos en temporada regular (265′) y fue en el último partido del certamen cuando -con un doblete ante el Saint Gilloise, en Play Off II- cerró la 2016/17 con buenas sensaciones de cara a la nueva campaña que se venía. Un jugador joven, con 21 años, que parecía adaptado al fútbol europeo tras año y medio ya en Bélgica.

Gozó de pocos minutos en temporada regular (265′) y fue en el último partido del certamen cuando -con un doblete ante el Saint Gilloise, en Play Off II- cerró la 2016/17 con buenas sensaciones de cara a la nueva campaña que se venía

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En la 2017/18 empezó como titular indiscutible para Philippe Clement desde el primer partido y Ampomah respondió con grandes actuaciones. Dos goles y dos asistencias en los cuatro primeros partido de la temporada. Se mantuvo la tónica durante los siguientes meses. El Beveren sorprendía con buenos resultados y sus jugadores brillaban. Gano se marchaba traspasado al Oostende con la temporada comenzada; Clement abandonaba el club para marcharse a entrenar al Genk y se llevaba a Ibrahima Seck, el centrocampista más influyente del equipo y un pilar en el vestuario; y Morioka -clave en el enganche entre centro del campo y ataque- se iba traspasado en el reciente mercado invernal al Anderlecht. El equipo se desgajaba y, sin embargo, los buenos resultados han continuado. Parte de culpa tiene un Ampomah que en noviembre de 2017 estrenó convocatoria y minutos con la selección absoluta de Ghana en premio a su buena temporada con el Waasland Beveren.

Ampomah es un futbolista rápido y eléctrico, que se desenvuelve bien en ambas bandas -aunque tiende a actuar más por la derecha- y gusta de llegar a línea de fondo, apurando su velocidad en busca del pase atrás, recurso con el que ha regalado varios goles a sus compañeros (ocho goles y tres asistencias a 5.02.2018 en la 2017/18). Tiene un arranque muy potente y un gran 1v1, además de sorprender con una conducción de balón notable para un futbolista con un físico tan potente y que, a prori, pudiera parecer que prioriza la velocidad y la potencia sobre la técnica y la calidad individual.

Ampomah es un futbolista rápido y eléctrico, que se desenvuelve bien en ambas bandas -aunque tiende a actuar más por la derecha- y gusta de llegar a línea de fondo, apurando su velocidad en busca del pase atrás, recurso con el que ha regalado varios goles a sus compañeros

Tras la marcha de Clement y la confirmación de que Ampomah seguirá como jugador del Beveren hasta, al menos, final de temporada, se abre un nuevo horizonte en un Waasland Beveren que sigue confiando en pelear hasta la última jornada de fase regular por entrar al Play Off por el título. Sin Morioka ni Gano, la responsabilidad ofensiva recae ahora sobre Ampomah y Kiese Thelin, y ellos, junto con Sven Vermant, el nuevo técnico, están llevando al equipo flamenco a cotas imposibles de imaginar para sus aficionados a principio de temporada.

Fuente imagen principal: Facebook Nana Opoku Ampomah.

Dembélé, el distinto del Tottenham

Dembélé, el distinto del Tottenham

Con Gareth Bale, en el Real Madrid, la situación por momentos resulta difícilmente sostenible. No se debe a que los aficionados piensen que de verdad es malo; más bien al contrario. Saben lo que puede dar (recuerdan su año 2016 tirando del carro) y si sus constantes lesiones enfadan tanto es por eso. Las pocas veces que logra ponerse al 100% genera ilusión y, sobre todo en los últimos meses, el Madrid lo necesita. Proporcionaría (siempre dando por hecho que rindiera a su máximo nivel) autosuficiencia en el ataque, además de agresividad de cara a portería. Dicho de otra forma: daría algo al colectivo que, sin él, no existe. Algo parecido, aunque en menor escala, sucede con Mousa Dembélé en el Tottenham.

De pequeño, sin embargo, no tenía ninguna aspiración de llegar a jugar a este nivel, ni mucho menos de ser tan importante para su equipo. Le gustaba el fútbol, lógicamente, y en el salón de su casa refinaba su exquisito control de balón. Rompía cosas y su madre lo sabía, pero no se enfadaba, sino que le daba otra pelota para que siguiera practicando. No obstante, no albergaba esa ambición de convertirse en futbolista profesional. Fue con 17 años cuando un entrenador del Germinal Beerschot le vio y le invitó a jugar con su equipo.

Llegó al mundo Premier después de estar cinco años en la Eredivisie, donde fue entrenado cuatro de ellos por Louis van Gaal en el AZ, en 2010. Fue el Fulham el club que le firmó

Llegó al mundo Premier después de estar cinco años en la Eredivisie, donde fue entrenado cuatro de ellos por Louis van Gaal en el AZ, en 2010. Fue el Fulham el club que le firmó. Mousa eligió Londres porque era una ciudad que le gustaba y que estaba cerca de Bélgica. Además, había visto jugar al conjunto londinense y le parecía que contaba con un buen nivel. De todos modos, desde el primer momento, esperaba que su paso por el Fulham le permitiera llegar a una institución mayor. Así fue y fichó por el Tottenham en 2012.

Su primer curso con los Spurs, el 2012/2013, vio al Tottenham pelear por la cuarta posición hasta la última jornada. Fue cuando Bale, precisamente, explotó de manera definitiva y se ganó un traspaso millonario al verano siguiente. Más allá del galés, Dembélé se erigió como una de las figuras más importantes para Villas-Boas. Así lo atestiguan los datos: jugó 36 partidos de 38 posibles en competición doméstica y en solo dos de ellos entró desde el banquillo.

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Lo lógico era pensar que de esa pelea por los puestos de Champions League se podía construir algo bonito y duradero, pero la marcha de Bale y la mala elección de los fichajes lo hizo imposible. Villas-Boas fue destituido en los primeros meses y Tim Sherwood asumió el cargo. Dentro de este contexto tan convulso, lo cierto es que Dembélé destacaba. El problema era que lo hacía más bien con acciones puntuales y en actuaciones irregulares que no lograban durar los 90 minutos. Su sobresaliente técnica e imponente físico llamaban la atención de cualquiera, pero no se le veía capaz de saber potenciar sus cualidades al 100%.

Afortunadamente para el belga, y realmente para toda la institución, Mauricio Pochettino asumió el cargo de técnico para el curso 2014/2015. Lo hizo tras firmar una temporada por encima de las expectativas en el Southampton. El entrenador argentino colocó a Mousa tanto en el doble pivote como algo más adelantado y en ambas ubicaciones su principal defecto salía a la luz: se excedía en la conducción. Ralentizaba la circulación de balón si partía desde posiciones más atrasadas y desperdiciaba buenas situaciones cerca del área porque sobaba demasiado la pelota. Le faltaba un último toque que a veces ni siquiera existía. Hubo rumores que lo situaban fuera de White Hart Lane, incluso en el mercado invernal, pero finalmente nada fructificó. Se quedó una temporada más.

Pochettino colocó a Mousa tanto en el doble pivote como algo más adelantado y en ambas ubicaciones su principal defecto salía a la luz: se excedía en la conducción. Ralentizaba la circulación de balón si partía desde posiciones más atrasadas y desperdiciaba buenas situaciones cerca del área porque sobaba demasiado la pelota

Empezó la 2015/2016 jugando en zonas bastante adelantadas y dejando unas sensaciones distintas en comparación con momentos pasados. Caído a la derecha en 3/4, aprendió a soltarla más y aumentó su trabajo defensivo una barbaridad. Se lesionó contra el Everton en casa y uno podía pensar que llegaba en el peor momento posible, pero justo después de esos problemas físicos fue cuando asistimos, sin duda, a la mejor versión del belga. Pasó al doble pivote, posición en la que parecía imposible verlo, y simplemente se salió. Jugó 29 partidos en total (tuvo alguna lesión y dos partidos de sanción al final de la campaña) y fue, seguramente, el mejor centrocampista de toda la liga solo por detrás de N’Golo Kante, uno de los protagonistas de la hazaña del Leicester City.

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Explotado por fin su tremendo potencial, siguió a este nivel en la siguiente temporada, aunque comenzaron a aparecer molestias físicas que aún a día de hoy están presentes. De hecho, el propio Dembélé admitió que nunca juega totalmente libre de dolor y que eso ya no será posible en un futuro. Y es aquí donde podemos comprender el paralelismo con Bale.

Si miramos las estadísticas, no avistaremos un número especialmente bajo de partidos jugados, independientemente de la temporada que escojamos, pero es cierto que en muchos encuentros Mousa jugó limitado físicamente. En lo que va de temporada, por ejemplo, no está teniendo tanto protagonismo porque le está costando acercarse a su 100%. El proceso está siendo lento y, de hecho, es Winks el que ha llamado más la atención hasta ahora. Harry es fantástico y tiene un futuro brillante, como pudo demostrar en cierta manera ante el Real Madrid en el Bernabéu, pero no tiene las cualidades concretas que hacen a Mousa indispensable en determinados contextos.

Si miramos las estadísticas, no avistaremos un número especialmente bajo de partidos jugados, independientemente de la temporada que escojamos, pero es cierto que en muchos encuentros Mousa jugó limitado físicamente

Siempre dando por hecho que Dembélé esté al 100%, tenemos que tener en cuenta a lo que se enfrenta el Tottenham habitualmente. En el fútbol, si haces las cosas bien, la gente se fija en ti. En cómo juegas, en cuáles son tus puntos fuertes y en cuáles son tus puntos débiles. La mayoría de equipos saben que la mejor manera de limitar el potencial del Tottenham es implementando un bloque bajo, cerrando líneas de pase por dentro, estando muy juntos y, en general, minimizar los espacios que puedan ser atacados por su rival. Los de Pochettino, en estos casos, suelen caer en la monotonía, en un ritmo parsimonioso y lento que permite al adversario mantener el orden sin dificultad. Se necesita a gente que aumente la velocidad. Son, por ejemplo, lo hace, pero cuando está cerca del área. Para él es más fácil si ya hay algo de desorden antes de que él reciba, porque si no tiene que hacer demasiado trabajo solo. Aquí emerge la figura de Dembélé.

Comentaba Ginola hace algo más de un mes que Pochettino le dijo que necesitaba un jugador como él, alguien que cogiera la pelota y avanzara con ella para crear espacios para él o para los demás. De ahí se pueden entender los rumores que situaban a Barkley en la órbita del Tottenham y, más aún, los que decían que Mauricio veía a Ross como un futuro sustituto de Mousa.

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El belga es el único en plantilla capaz de coger la pelota en el centro del campo y conducirla hasta el otro sin perderla, con el añadido de que tiene mucho más dominado el momento de soltarla. Si le presionan, la protege como un maestro. Cuenta con la capacidad para hacer fintas y quebrar la cintura de los defensores, además de que su conducción es potente y difícil de parar. Sus virtudes son únicas, porque combinan talento técnico (De Bruyne dijo que en fútbol sala Dembélé sería el mejor del mundo) y un físico impresionante. Gracias a esto último marca diferencias en defensa, sobre todo en situaciones de transición defensiva, tan presentas en una competición como la Premier League.

El belga es el único en plantilla capaz de coger la pelota en el centro del campo y conducirla hasta el otro sin perderla, con el añadido de que tiene mucho más dominado el momento de soltarla. Si le presionan, la protege como un maestro

Quizás lo expuesto antes, que Mousa esta temporada no esté brillando, explique el sufrimiento del Tottenham en ataque posicional ante rivales encerrados. Cuando estaba bien, si había alguna limitación en este sentido, no se notaba. En caso de que el Tottenham quiera acercarse a cumplir sus objetivos, necesitará a un Mousa al que las lesiones le respeten. El Mousa que marca diferencias por ser el más distinto de la plantilla.

Fuente imagen principal: Michael Regan (Getty Images)

La irrupción de Emmanuel Dennis

La irrupción de Emmanuel Dennis

Está claro que los miembros del staff técnico de la selección de fútbol de Nigeria tienen puesto un ojo cada fin de semana en la liga belga. En la última convocatoria estuvieron William Troost-Ekong (ex KAA Gent) o Wilfried Ndidi (ex Genk), así como Uche Agbo (Standard Liége) o Henry Onyekuru (Anderlecht), y en fechas internacionales anteriores estuvieron Kingsley Madu (Zulte Waregem) o Moses Simon (KAA Gent). Además, futbolistas como Samuel Kalu (KAA Gent) o Dennis (Club Brugge) están en la lista para futuros llamados. Precisamente, Emmanuel Bonaventure Dennis (15.11.1997) es el protagonista de este artículo.

En julio de 2017, el Club Brugge pagaba millón y medio de euros por el joven atacante nigeriano al Zorya Luhansk ucraniano. A Ucrania había llegado en 2016 y los seis tantos anotados en la máxima división del fútbol ucraniano le hacían valedor de consolidarse como uno de los grandes talentos extranjeros del país

En julio de 2017, el Club Brugge pagaba millón y medio de euros por el joven atacante nigeriano al Zorya Luhansk ucraniano. A la Premier League de Ucrania había llegado en 2016 y los seis tantos anotados en la máxima división del fútbol ucraniano le hacían valedor de consolidarse como uno de los grandes talentos extranjeros del país. ”Veloz y agresivo. Si me piden describirle en dos palabras utilizo esas dos. Su paso por Ucrania no ha sido del todo fácil. Al llegar, tuvo sus faltas disciplinarias, que le llevaron a entrenar y jugar más de dos meses con el segundo equipo del Zorya Lugansk. Ante la falta de jugadores de ataque, y de gol, volvió al primer equipo. En su vuelta tardo otros dos meses en afianzarse como jugador titular. Muy inquieto, su toma de decisiones fue más que discutible. Aspecto en el que aún debe mejorar mucho. Como finalizador tampoco destacó muchísimo en todo el tiempo que jugo en Ucrania. Marco goles, pero su hiperactividad le cuesta goles cuando encara la portería rival”, explica Abraham Campomar, periodista y analista para la televisión ucraniana, a Underground Football. ”En lo que demostró poder ser un jugador con enorme futuro, ha sido los desmarques y primeras presiones. Ahí sí que es un jugador muy destacable. La espalda de la defensa para el es un pastel en la puerta de un colegio. Pica siempre tirándose a la banda izquierda, para sacar el disparo con la derecha. Su movilidad en punta saca siempre a los centrales de posición. Físicamente es un toro, y cuesta chocar contra él. Le gustó y se gustó jugando con el equipo más estirado. En la asociación no es muy bueno, pero busca apoyos y los da”, añade.

Con su llegada, el Club Brugge esperaba fichar un proyecto de futuro pensando en volver a pelear por el título de liga aquella misma temporada, pero, sobre todo, asentando las bases para ganar de forma repetida en las próximas campañas. Sin embargo, desde el primer momento destacó. Así presentaba Sergiy Serebrennikov, ex futbolista del Club Brugge e internacional por Ucrania, al joven talento nigeriano en su presentación como nuevo fichaje del equipo flamenco: ”Dennis es un jugador con mucho potencial. Hizo un gran progreso en poco tiempo y semanalmente demostró ser uno de los mejores jugadores de la liga. Es un atacante muy rápido que puede romper con una acción individual y que es impredecible. Es ambicioso y ya demostró ser un ganador. Fue muy importante para su equipo en la lucha por un billete europeo. Muchos equipos estaban interesados ​​en él”.

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Especialmente impactantes fueron sus primeros partidos con la camiseta del Club Brugge. Con apenas 19 años se presentaba como el futbolista más desequilibrante de un frente de ataque que ya empezaba a buscar el reemplazo de José Izquierdo. Y parecía haberlo encontrado, aunque en un perfil diferente, en la persona de Dennis.

Marcó un gol en el partido de ida de la previa de Champions League ante el Istanbul Medipol Basaksehir, con un gran disparo desde la frontal. Tres días después hizo doblete en la primera jornada de liga (0-4 vS Lokeren), con dos tantos donde demostró su capacidad para romper a las defensas aprovechando su velocidad y destrozando a los centrales con balones al espacio o a la espalda de los mismos. En la jornada tres marcaría y asistiría, en la jornada cuatro volvería a marcar. Únicamente una lesión, que lo tuvo ausente varias semanas de los terrenos de juego, pudo frenar su meteórico ascenso.

Asentado en el 1-3-4-1-2 de Ivan Leko, Dennis ha demostrado ser un delantero totalmente complementario a sus compañeros. Sobre todo a Wesley Moraes, su acompañante en el frente de ataque. Wesley es un delantero centro al uso, tradicional. Un portento físico que fija a los centrales y abre espacios a Dennis gracias a su lucha sin fin con los hombres que lo marcan. Dennis cae a banda, baja a recibir al centro del campo, tira desmarques… Es un delantero centro que aporta movilidad y desequilibrio al equipo, sentenciando a las defensas rivales cuando tiran el fuera de juego demasiado arriba.

Dennis cae a banda, baja a recibir al centro del campo, tira desmarques… Es un delantero centro que aporta movilidad y desequilibrio al equipo, sentenciando a las defensas rivales cuando tiran el fuera de juego demasiado arriba

A día de hoy (4.12.2017) las cifras de Dennis (once goles y dos asistencias en 20 partidos) son notables y han generado el interés de numerosos clubes europeos en su fichaje, además del pensamiento generalizado de, porqué no, participar en la próxima Copa del Mundo con Nigeria si mantiene el alto nivel en el equipo que más opciones tiene de levantar el título en la liga belga.

Fuente imagen principal: Belga Photo News.

Les Diablotins I Once futbolistas belgas sub 23

Les Diablotins I Once futbolistas belgas sub 23

Bélgica se ha consolidado los últimos años como una de las grandes canteras del fútbol europeo. Los buenos resultados de su selección han llegado a través de buenos jugadores como Eden Hazard, Kevin De Bruyne, Thibaut Courtois, Romelu Lukaku o Dries Mertens, entre muchos otros. Y, pensando en ellos como referencia, los ojeadores europeos visitan cada fin de semana la liga belga en busca de nuevo talento. Lo mismo hacemos nosotros en Football Manager. En este once hemos elegido futbolistas nacidos en Bélgica o con nacionalidad belga y menores de 23 años, todos ellos de gran calidad -y no muy caros- en Football Manager.

MILE SVILAR I PORTERO I BENFICA I 27.08.1999 (18 AÑOS)

Aunque la posibilidad real de que Mile Svilar opte por Serbia y no por Bélgica de cara a un futuro, el ex portero del Anderlecht nació en Amberes, se formó en la cantera bruseliense y ha formado parte de prácticamente todas las categorías inferiores de la selección belga. Con tan solo 18 años ya ha debutado con el primer equipo del Benfica en liga portuguesa y Champions League, parando un penalti en Old Trafford incluso. En Bélgica se pensaba en él como el futuro gran portero del Anderlecht pero los 3 millones que puso sobre la mesa el Benfica y las ganas de Svilar de crecer fuera en una liga mayor fueron demasiado. Estamos sin duda ante uno de los grandes porteros del futuro.

En Bélgica se pensaba en él como el futuro gran portero del Anderlecht pero los 3 millones que puso sobre la mesa el Benfica y las ganas de Svilar de crecer fuera en una liga mayor fueron demasiado

DION COOLS I LATERAL DERECHO I CLUB BRUGGE I 04.06.1995 (21 AÑOS)

Nacido en Kuching (Malasia), Dion Cools se formó en la cantera del OH Leuven hasta que en 2015 dio el salto al Club Brugge. Desde el primer momento destacó como un lateral con mucha proyección ofensiva y en la actualidad se ha ganado un hueco en el once jugando como carrilero diestro, con mucha presencia en campo rival. Es un fijo en las convocatorias de la sub21 belga y aunque no ha debutado con la absoluta de Bélgica, muchos lo ven como una alternativa a Thomas Meunier en el lateral derecho.

HANNES DELCROIX I CENTRAL I ANDERLECHT I 28.02.1999 (18 AÑOS)

Delcroix, nacido en Haití, es el capitán de la sub19 belga y la gran esperanza de la cantera del Anderlecht para el centro de la zaga tras los sinsabores que ha dejado en Bruselas un Wout Faes que no ha terminado de despuntar. Ha debutado con el primer equipo únicamente en partidos amistosos pero ya ha dejado buenas sensaciones en torneos exigentes de categorías inferiores como la UEFA Youth League. Es un portento físico.

ZINHO VANHEUSDEN I CENTRAL I INTER DE MILÁN I 29.09.1999 (18 AÑOS)

Aunque se encuentra lesionado de gravedad por una lesión en los ligamentos, y no se espera su vuelta hasta enero de 2018, encontramos en Zinho Vanheusden el central con más proyección de todo el fútbol belga. Con únicamente 18 ya ha debutado con la sub21 y sabe lo que es ir convocado -además de entrenar a diario- con el primer equipo del Inter de Milán. Un jugador con mucho carácter, aplomo y buena salida de balón. Un auténtico káiser con un futuro de oro.

Aunque se encuentra lesionado de gravedad por una lesión en los ligamentos, y no se espera su vuelta hasta enero de 2018, encontramos en Zinho Vanheusden el central con más proyección de todo el fútbol belga

ELIAS COBBAUT I LATERAL IZQUIERDO I MECHELEN I 24.11.1997 (19 AÑOS)

Su versatilidad lo convierten en un jugador interesantísimo. Zurdo y con capacidad para jugar tanto en el lateral izquierdo como en el centro de la zaga, Cobbaut es un fijo con la sub21 belga, clave en la defensa del histórico Mechelen (Primera División belga, donde ya ha jugado más de 30 partidos) y la gran esperanza blanca para la absoluta de Bélgica, que no termina de encontrar un lateral izquierdo en condiciones.

LEANDER DENDONCKER I CENTROCAMPISTA I ANDERLECHT I 15.05.1995 (22 AÑOS)

La gran perla de esta selección de futbolistas belgas. Es, sin duda, el más maduro de todos. Ha debutado con la absoluta, tiene experiencia en Champions League y es una referencia en el campeonato de liga, siendo considerado el mejor pivote defensivo por prácticamente todos los analistas. Tiene una gran salida de balón, puede jugar como defensa central y es el más inteligente sobre el campo, sabiendo siempre qué hacer de forma correcta. En el mercado real, el Anderlecht lo ha tasado en 25-30 millones de euros.

DANTE RIGO I CENTROCAMPISTA I PSV I 11.12.1998 (18 AÑOS)

Ya ha debutado con el PSV en la Eredivisie, y fue parte de la excelente camada de futbolistas belgas que consiguió el tercer puesto en el Mundial sub 17 de Chile, en 2015, donde brilló con buenísimas actuaciones. Un centrocampista con recorrido, llegada al área rival y un gran golpeo de balón. Es un fijo en el Jong PSV de Segunda División holandesa, donde sigue creciendo a la espera de dar el salto definitivo al primer equipo.

BRYAN HEYNEN I CENTROCAMPISTA I GENK I 06.02.1997 (20 AÑOS)

Formado en la excelentísima cantera del Genk -de donde han salido jugadores como Benteke, Courtois o De Bruyne– Heynen acumula ya más de 70 partidos en el centro del campo del equipo de Limburgo pese a sus escasos 20 años y con una competencia feroz en el puesto, con rivales como Sander Berge, Alejandro Pozuelo o Ruslan Malinovskiy. Internacional sub21, Heynen es un futbolista de corte defensivo pero con buen toque de pelota.

INDY BOONEN I EXTREMO I MANCHESTER UNITED I 04.01.1999 (18 AÑOS)

La última gran perla belga en salir de la academia del Manchester United fue Adnan Januzaj. Boonen -todavía- no ha despertado tanta expectación como el extremo de la Real Sociedad pero los informes que llegan desde Inglaterra y las actuaciones que firma el belga invitan al optimismo. Es internacional sub 19 con Bélgica (dos goles en tres partidos) y ya ha debutado con el Manchester United en la UEFA Youth League.

THIBAUD VERLINDEN I EXTREMO I STOKE CITY I 09.07.1999 (18 AÑOS)

Hijo del gran Dany Verlinden, Thibaud llegó al Stoke City en 2016 procedente de la cantera del Standard Liége. Ya ha debutado con el primer equipo en EFL Cup y -como Rigo- brilló en el pasado Mundial sub 17 de Chile, donde alcanzaron el bronce. Verlinden es un extremo rápido y habilidoso, con problemas -de momento- de gol y de físico, pero con todo el futuro por delante para pulir dos aspectos que, en muchos casos, perfecciona la experiencia y la suma de partidos.

Verlinden es un extremo rápido y habilidoso, con problemas -de momento- de gol y de físico, pero con todo el futuro por delante para pulir dos aspectos que, en muchos casos, perfecciona la experiencia y la suma de partidos

LANDRY DIMATA I DELANTERO CENTRO I WOLFSBURGO I 01.10.1997 (20 AÑOS)

El Wolfsburgo pagó nueve millones de euros el pasado verano al Oostende por él, tras realizar el internacional sub21 belga una gran temporada en su primera campaña como futbolista profesional. El ex de la cantera del Standard Liége ya ha tenido minutos en Bundesliga y aunque sufre por hacerse un hueco con Mario Gómez y Divock Origi, es un jugador con mucho potencial. De gran potencia física e imponente en el cuerpo a cuerpo con los defensas, Dimata es un futbolista diferencial cuando está al 100% fisicamente.

Porta

Montaje imagen principal: FUT Ultimate Team.

Fuente imagen principal: Getty Images.