El futuro pasa por Leandro Paredes

El futuro pasa por Leandro Paredes

El Zenit de San Petersburgo está construyendo los cimientos para convertirse en una dinastía, con oportunidades de ganar títulos como nunca antes. A los ojos del público, el plantel del equipo ruso puede pasar desapercibido, pero posee futbolistas de gran calidad técnica y entendimiento táctico, además de un balance entre la voracidad de los jóvenes y la experiencia de los veteranos. Uno de sus mayores exponentes es Leandro Paredes, llegado desde Roma hace apenas unos meses. El mediocampista defensivo argentino, que comenzó actuando como nexo entre el centro del campo y los delanteros cuando jugaba en Boca Juniors, aprendió de los mejores profesores mientras duró su aventura en tierras italianas, y mutó su posición de la mano de Luciano Spalletti en la capital, tras su estadía en Empoli. El puesto evolucionó, y en Europa comienzan a dominar los futbolistas de su estilo. La venta al Zenit obligó  a Monchi a tener que reemplazarlo, y eligió ,en consecuencia, a Lorenzo Pellegrini, proveniente del Sassuolo. Aunque Paredes disponga de mayor visión estratégica, en una plaza centrada en lo defensivo ambos cuentan con la ventaja de conocer en profundidad las zonas altas del campo.

El mediocampista defensivo argentino, que comenzó actuando como nexo entre el centro del campo y los delanteros cuando jugaba en Boca Juniors, aprendió de los mejores profesores mientras duró su aventura  en tierras italianas

A pesar de haber sido titular indiscutido, el paso a préstamo por el Empoli no le permitió, por razones de engranaje táctico, mostrar sus mejores atributos. Marco Giampaolo prefería colocar dos puntas (Maccarone y Pucciarelli) y eso forzó al argentino, ya consolidado como mediocampista defensivo, a recurrir al pase corto y al juego asociado, impidiéndole mostrar lo que mejor sabe hacer: quitar prolijamente el balón, gambetear para generar espacio, y jugar largo para alguno de sus dos compañeros en banda, los encargados de tejer el ataque. También pudimos verle, por una cuestión de inmadurez y prematura inclusión en el once titular, falencias a la hora del retroceso. Estos fallos, sobre los que trabajó Spalletti en Roma, fueron los responsables de que su impacto en Europa no fuera inmediato. A día de hoy le siguen persiguiendo, razón por la cual Jorge Sampaoli considera que otros futbolistas están más capacitados que el ex Boca para salir de arranque en el seleccionado argentino. Percibe en Ever Banega, Enzo Pérez y Lucas Biglia un orden del cual carece el nacido en San Justo.

Embed from Getty Images

Su irrupción en la capital fue abrupta. Protagonistas de clase mundial como Mohamed Salah y Stephan El-Shaarawy se potenciaron con la ubicación de Paredes en la medular. Además, al saber cuando recurrir al toque de primera, le facilitó el armado de la ofensiva por carriles internos a Radja Nainggolan, pues la subida se le simplificaba al contar con un pivote de tanta habilidad como Leandro. En Italia  hubo discrepancias acerca de si su salida iba a implicar una baja considerable para la Roma. Lo cierto es que hubo una correlación positiva entre la titularidad de Paredes y los triunfos romanos sobre el final de la temporada anterior. De los once encuentros finales, fue titular en siete, y todos terminaron exitosamente. Cuando no alineó, se produjeron dos victorias (goleada 3-0 a Bologna y ajustado  3-2 frente Genoa), un empate (1-1 ante Atalanta) y una derrota (caída contra Lazio por 1-3). En el presente, quien tomó la titularidad fue Kevin Strootman, que se benefició con el cambio de esquema. La base continúa estando, pero el rombo central (Nainggolan-De Rossi-Strootman), más ajustado, acercó a Nainggolan a los gestadores, sector que la pasada campaña no frecuentó debido a la presencia de nuestro protagonista, situación que lo catapultaba y liberaba de obligaciones.

Es sólo cuestión de tiempo para que Paredes sea de la partida en la Selección. Resta que Sampaoli le conceda la oportunidad y que él, como hizo cada vez que se la dieron, la aproveche…

Es sólo cuestión de tiempo para que Paredes sea de la partida en la Selección. Circunstancias tales como su apresurada salida de Boca, la cesión al Empoli, club pequeño al cual llegó luego de asomar en uno grande de la Argentina, y la venta de la Roma cuando atravesaba un momento fantástico, lo han convertido en un futbolista maduro, listo para enfrentar cualquier obstáculo que se le presente en el futuro. Resta que Sampaoli le conceda la oportunidad y que él, como hizo cada vez que se la dieron, la aproveche…

Fuente imagen principal: Epsilon/Getty Images.

Lamadrid y la prisión, una relación histórica

Lamadrid y la prisión, una relación histórica

El título de 1977 es un bálsamo para General Lamadrid. Significa su primera consagración y el ascenso de la Primera D, última categoría del fútbol argentino, hacia la C. Pero por aquel tiempo se iniciaba la dictadura militar más sangrienta y trágica de la historia nacional, y no era extraño que sobre el campo de juego aterrizaran helicópteros que traían gente encapuchada rumbo a la cárcel. Es que frente a la cancha del humilde club se encontraba el presidio, un establecimiento que se asentó previamente a la institución deportiva y que aún hoy funciona a su lado. Solo los separa una angosta calle y, durante más de medio siglo, la cárcel y el club han construido una relación de amor y odio que da lugar a muchas historias.

A día de hoy, Lamadrid se encuentra nuevamente en la divisional más baja, afrontando una competencia de la que le ha costado salir y a la que volvió más rápido que tarde tras sendos ascensos. Es un club de barrio más en Argentina, de esos que generan un arraigo que trasciende límites y son bastiones de identidad de los sitios donde están ubicados. Además de fútbol, allí se practican otras disciplinas deportivas y las instalaciones son muy serviciales para contener a los jóvenes. Villa Devoto, el sitio que aloja la pasión, se encuentra en Buenos Aires, aunque es un lugar de casas bajas en el que se vive alejado del fervor de Capital Federal.

Lamadrid se encuentra nuevamente en la divisional más baja, afrontando una competencia de la que le ha costado salir y a la que volvió más rápido que tarde tras sendos ascensos

El apodo de los hinchas del club ha sido tradicionalmente el de Carceleros. Pese a que en principio fue tomado como una consideración despectiva, pronto lo tomaron como propio. Y desde las tribunas a las ventanas enrejadas del predio penitenciario, las idas y vueltas han sido infinitas. Los aficionados protagonizan peleas dialécticas con los presos, más aún tras las decisiones gubernamentales de prohibir el ingreso de público visitante a las canchas de cualquier categoría. Así como para quienes están encerrados el fútbol es un motivo para evadirse de la oscuridad por unos instantes, los locales encuentran un rival con quien entablar los clásicos cantos de tribuna. Las miradas y gritos viajan de un sentido a otro, aunque no pasen de eso, y los convictos utilizan lo que tienen a su alcance para demostrar a quién apoyan: toallas de colores afines a la escuadra contraria, o camisetas que consiguen en la semana y les alcanzan las visitas.

Desde los pabellones que dan una vista privilegiada del campo, los apoyos al dueño de casa o al equipo visitante se multiplican. Existen casos de reos que alientan al adversario de Lamadrid y cambian de camiseta cada fin de semana, aunque también están quienes se volvieron fanáticos de la entidad blanquiazul después de ingresar al penal y observar cada partido del equipo por largos años. Un claro ejemplo es el de Mario Loco Oriente, hincha de Boca que fuera detenido en la década del ‘50; una vez que salió en libertad, se asentó en el barrio, atendió el buffet del club y hasta compuso su himno oficial.

Un centenar de pelotas, en tanto, van a parar al patio de la cárcel durante el año. Cada vez que llega una nueva, devuelven una vieja. Los presos también patean el balón como pasatiempo, y han llegado a hacerlo en la propia cancha de Lamadrid en jornadas de recreación

Un centenar de pelotas, en tanto, van a parar al patio de la cárcel durante el año. Cada vez que llega una nueva, devuelven una vieja. Los presos también patean el balón como pasatiempo, y han llegado a hacerlo en la propia cancha de Lamadrid en jornadas de recreación. El vínculo entre los dos ámbitos tuvo quiebres sentimentales, partidos en que presos e hinchas se fusionaron y también un nexo que trajo consigo las discusiones históricas por los terrenos del club. La prisión data de 1927, y Lamadrid fue fundado en 1950 por jóvenes deportistas de la región en un campo empedrado. Desde aquel tiempo a la actualidad, la entidad que milita en la D nunca ha tenido su territorio escriturado, y observó en numerosas oportunidades cómo el Servicio Penitenciario Nacional intentó tomar sus sectores. El punto álgido se dio en 1963, cuando guardiacárceles tomaron parte del predio que hoy se usa como depósito de camiones y que, de cierta manera, hasta esconde al club detrás de la mole. Por esos días, los hinchas se atrincheraron en las instalaciones y evitaron la usurpación. De hecho, construyeron un muro en una noche que salió en diagonal, y nunca más lo remodelaron. Acaso porque rememora aquellos momentos en que la gente del barrio dijo presente para salvar al equipo.

General Lamadrid es el único club del que se tenga registros en el mundo cuya cancha se ubique frente a una prisión. La directiva y los simpatizantes prefieren que la cárcel se mude cuanto antes, porque de ese modo atraerían más a las personas de la zona y podrían agrandar su aún módico presupuesto, aunque la promesa de que en 2015 sería trasladada aún no se cumplió. No obstante, la relación que se ha construido no escapa de ninguna manera a su identidad. El establecimiento correccional de Devoto es el único que queda en pie en la Ciudad de Buenos Aires, y pocas veces su infraestructura ha sido renovada. Dentro de sus celdas se dio el trágico motín de 1987 en que la quema de colchones propició 61 muertes, y de ellas se escaparon dos delincuentes que alcanzaron notoriedad en la Argentina: Luis Valor y Hugo Sosa.

Los relatos se suceden y se cruzan a cada paso. Al equipo supo dirigirlo en la década del ‘80 Juan Carlos Chango Cárdenas, autor de gol en 1967 que dio a Racing el título de Copa Europeo Sudamericana ante Celtic de Escocia. En medio de la campaña que finalizó con ascenso, los hinchas de Racing presos realizaban gestos de admiración y otros le pasaban información de jugadores contrarios. General Lamadrid, nombre proveniente de un ex militar argentino -la acepción también deriva de la leyenda de un español que atendía el bar frente al estadio y expresaba ofuscado “no soy gallego, soy de la Madrid”-, es un club que forzó su historia con el apoyo de socios a lo largo de los años.

Al equipo supo dirigirlo en la década del ‘80 Juan Carlos Chango Cárdenas, autor de gol en 1967 que dio a Racing el título de Copa Europeo Sudamericana ante Celtic de Escocia

Ahora mismo, el equipo de camiseta azul atravesada por una franja blanca se adentra en una nueva esperanza con el inicio del certamen. El sexto puesto alcanzado en la temporada pasada le permitió clasificar al Reducido (compiten por un segundo ascenso aquellos equipos ubicados entre el segundo y octavo puesto de la tabla), aunque la ilusión se desmoronó temprano. El Enrique Sexto, que posee capacidad para 3.500 personas aunque cada fin de semana acoge no más de 500, ve iniciarse una nueva ilusión, mientras los hinchas vuelven a cruzarse con aquellos que apoyan al Lama o al rival tras las rejas y a distancia de tan solo una calle angosta.

Fuente imagen principal: Globedia.

Alario y el crecimiento sostenido

Alario y el crecimiento sostenido

Es martes por la tarde. Lucas Alario merienda en soledad minutos antes de abordar la concentración previa a las semifinales de la Copa Libertadores 2015. Marcelo Gallardo, el entrenador de River Plate, se acerca y le cuestiona cómo se siente para ser titular al día siguiente. El delantero acaba de llegar al club proveniente de Colón, y no titubea ni un instante al responder que está preparado para afrontar una fase decisiva. El parate (compás de espera, palabra que se suele usar en Argentina) al que se vio obligado la competencia, por la realización de la Copa América de Chile, ha significado que algunos jugadores abandonen el barco y el club deba salir a buscar nuevos nombres en el mercado de pases.

Uno de ellos fue el de Alario, que reemplazó al colombiano Teófilo Gutiérrez. Pasadas más de 24 horas de la charla con el director técnico, el atacante responderá con creces, siendo clave en los dos goles y brindando una asistencia. Ya en la vuelta, su gol sobre el arquero significa el pasaje a los partidos cumbres, esos que el equipo argentino no alcanzaba desde hacía 19 años. A tan solo dos meses de haber firmado contrato, ya se avizoraba su intención de insertarse en la historia, algo que quedaría de manifiesto con su cabezazo a la red en la noche lluviosa que definió el título en el Monumental.

A tan solo dos meses de haber firmado contrato con River Plate, ya se avizoraba su intención de insertarse en la historia

Llegaron goles decisivos en Recopa, final de Copa Argentina -hat-trick-, fases decisivas de eliminatorias directas y hasta en semifinal de Mundial de Clubes. Incluso, muchos de sus tantos significaron aperturas de marcador. Además de añadir trofeos a su palmarés, sus dos años en River finalizaron con una escalofriante suma de 41 goles en 81 partidos. A Alario no le pesan las situaciones límites, esas en las que parece no haber un mañana. Con múltiples registros, anotó goles de cualquier clase y nunca evidenció que le costara la adaptación a un club grande.

Embed from Getty Images

En Colón de Santa Fe, una institución por entonces apremiada por los desmanejos económicos y el descenso, ya había dado muestras de su capacidad de decir presente en los momentos de mayor zozobra. Un gol suyo valió un desempate para no bajar a segunda división en el que no se pudieron imponer, aunque luego su anotación de penal en un partido trascendental otorgó a los sabaleros el retorno a la élite. Solo habían transcurrido seis meses entre la desazón y la vuelta a Primera. Si dentro del fútbol argentino y sudamericano demostró que puede imponerse en situaciones límite, no fue diferente su debut en Bayer Leverkusen, puesto que convirtió y brindó un pase gol.

Fue César Luis Menotti, el entrenador campeón del mundo con Argentina en 1978, quien lo recomendó a la dirigencia de River cuando Gutiérrez había dejado un hueco difícil de llenar con su salida antes de dos partidos vitales

Fue César Luis Menotti, el entrenador campeón del mundo con Argentina en 1978, quien lo recomendó a la dirigencia de River cuando Gutiérrez había dejado un hueco difícil de llenar con su salida antes de dos partidos vitales. La directiva trasladó el nombre a los integrantes del cuerpo técnico, y estos respondieron que Alario era un jugador que ya seguían con anterioridad. Pese a que la operación estuvo a punto de caerse por un problema en la rodilla detectado en la revisión médica, la firmeza del delantero fue clave para permanecer en Buenos Aires y establecer la rúbrica en su contrato.

Alario tuvo un crecimiento imponente en su físico con el correr de los años, y su calidad técnica fue evolucionando a medida que competía. Tiene un perfil muy similar a Robert Lewandowski, por la plasticidad y finura de sus movimientos, la adaptación al juego colectivo y la capacidad de crear oportunidades de gol en cualquier contexto. El argentino sale a bandas para crear espacios, pivotea acertadamente al asociarse con los centrocampistas y se desplaza en el área con mucho criterio para desmarcarse. Con el tiempo, mejoró sus apariciones en el primer palo, atacando el balón. Marcelo (Gallardo) y sus ayudantes me inculcaron esto de ir al anticipo y es una herramienta más que me sirve para seguir agregándole cosas a mi juego. Si uno viene en carrera, puede sacar ventaja. Si te quedás parado a esperar la pelota, el defensor te desestabiliza al mínimo toque y estás fuera de carrera. Ir en busca del balón es una ventaja más del delantero hacia el defensor”, señaló en una entrevista con la revista El Gráfico.

Embed from Getty Images

El nivel de sus controles es top, y en conducción puede optar por la gambeta más allá de su físico espigado. Animal competitivo, no deja de agregarle cosas a su juego y, en más de una oportunidad, ha señalado que nunca es tarde para sumar virtudes. Es un centro delantero que de ninguna manera se limita al gol y a aportar al equipo por la diferencia en el marcador, sino que va más allá y se inmiscuye en el accionar de sus compañeros. Tal ha sido su crecimiento que Edgardo Bauza y Jorge Sampaoli lo citaron en sus períodos en el seleccionado y dejaron en claro que es una pieza elemental del futuro albiceleste; el primero lo citó para Eliminatorias y lo hizo de jugar de carrilero tras la expulsión de Paulo Dybala, el segundo lo llevó a una gira asiática en la que convirtió ante Singapur.

Lo extraño de su carrera es que se decantó tarde por el fútbol. Fue a los 12 años que optó por comenzar a jugar en San Lorenzo de Tostado, un club chico del interior argentino que hoy vive también su propia revolución. Es que a los 17 años, tras una prueba en Newell’s en la que no avanzó, Alario fue transferido a Colón por 200.000 pesos. Pero lo que determina el futuro de la pequeña institución que vendió a su promisorio futbolista es que se quedó con un 20% de lo que fuera a entrarle a Colón en una futura venta al exterior. Y los rojinegros, que se habían quedado con poco menos de la mitad de la ficha del jugador, lograron aumentar considerablemente sus dividendos tras el millonario salto del futbolista a la Bundesliga.

Lo extraño de su carrera es que se decantó tarde por el fútbol. Fue a los 12 años que optó por comenzar a jugar en San Lorenzo de Tostado, un club chico del interior argentino que hoy vive también su propia revolución

Actualmente, a la entidad tostadense ingresarán cerca de 20 millones de pesos (unos 984.000 euros al cambio). Tiempo atrás, con la plata obtenida habían arreglado campo de juego y vestuarios, ahora mismo la iririsoria suma obliga a pensar con racionalidad los pasos a seguir en un lugar que subsiste con venta de pollos, sorteos u organización de bailes.

Tostado el la segunda ciudad del delantero, el sitio donde nació porque en Cuatro Bocas, el lugar en el que vivió su infancia, no había maternidad. De hecho, su madre debió viajar 40 kilómetros y salir de la provincia para dar a luz. Cuatro Bocas es un pequeño pueblo de no más de 300 habitantes, y allí Lucas jugaba descalzo en el campo porque pensaba que de esa manera tenía más velocidad para escaparse de sus rivales. Al no haber colegio secundario, su familia se trasladó nuevamente a Tostado, y el chico deleitó por su calidad en el vóley dentro de torneos interescolares. Ulteriormente, especificó que ese deporte le dio mayor capacidad de salto. Frente a su casa se encontraba el estadio Juan Francisco Chiapello, ese que lo cobijó y le dio inicio en el fútbol, en la intimidante liga ceresina en la que jugaba con rivales de mayor edad.

Fuente imagen principal: Dean Mouhtaropoulos (Bongarts/Getty Images)

Heinze y Argentinos Juniors, contra la corriente

Heinze y Argentinos Juniors, contra la corriente

Una bandera en la tribuna lo alentaba a seguir en el club. “Quedate a cambiar el fútbol”. Días antes, luego de consumar el ascenso a la élite del fútbol argentino cuatro fechas antes del final, Gabriel Heinze había expresado palabras similares. “Voy a luchar para cambiarlo, a trabajar para que haya más gente honesta y se dejen de buscar beneficios propios”. Con un impulso renovador y que va a contramano del rumbo poco organizado del fútbol argentino, el hombre dio identidad a Argentinos Juniors, un conjunto histórico que había caído a segunda división el año anterior. Y en una sola temporada, creó un equipo que se llevó el certamen sin discusión alguna.

Torció las duras críticas iniciales por muchos elogios, dado que arrasó en una categoría siempre equilibrada con un estilo que recuerda las bases del club y sus equipos históricos. Sin embargo, tras el ascenso, decidió no continuar dirigiendo al equipo que tenía como ambición imponer sus ideas en un campeonato que le obligaría a levantar la vara. Como si se encontrase creando cada día un escudo de protección, nunca se dejó llevar por los halagos múltiples a su trabajo. Se preparó para cuando le tocara perder. “Me putearon tanto, y nunca me quebraron. ¿Por qué debería creerles ahora los elogios?”, manifestó al diario La Nación.

Gabriel Heinze torció las duras críticas iniciales por muchos elogios, dado que arrasó en una categoría siempre equilibrada con un estilo que recuerda las bases del club y sus equipos históricos.

Su escaso currículum como entrenador fue lo que apuntaló las dudas de los aficionados. Heinze había dirigido un puñado de partidos en Primera División al mando de Godoy Cruz, con mayoría de derrotas y las polémicas en torno a si tenía o no título de entrenador. Debió ver varios partidos desde un palco, alejado de la línea de cal. Ya en la segunda categoría y con rótulo de DT, fue uno de los artífices principales del renacimiento, en un club que a día de hoy continúa siendo de los que más deben a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Cristian Malaspina, presidente de la entidad, vio al equipo caer a B Nacional durante el primer semestre de gestión -sucedió a Luis Segura, quien había gobernado al club durante 14 años y tomó el lugar de Julio Grondona en AFA tras su fallecimiento-; las finanzas cayeron sobremanera, pero decidió confiar en un nuevo cuerpo técnico y no realizó grandes gastos.

Embed from Getty Images

Heinze siempre se ha mostrado arisco frente a la prensa. En más de un año, casi no concedió entrevistas a medios de comunicación y sólo habló en conferencias de prensa. Incluso, en muchas de ellas, su carácter fuerte terminó derivando en una discusión de la que pronto salió disculpándose. Poco se supo de su vida personal, habiéndose dedicado exclusivamente al fútbol en una campaña que pareció interminable. En la vida interna del club, su palabra fue muy valorada y cambió muchos aspectos, como la alimentación, el lugar de entrenamiento y la logística, pero los roces con la dirigencia lo fueron deteriorando. Después de recibir ofertas para dirigir en equipos grandes de Argentina y hasta en Europa, es hora de ver qué será de su futuro.

Heinze siempre se ha mostrado arisco frente a la prensa. En más de un año, casi no concedió entrevistas a medios de comunicación y sólo habló en conferencias de prensa.

De todas maneras, hay una razón esencial que parece haber empujado al ex-defensor de la Selección Argentina y equipos como Real Madrid o Manchester United a decir adiós. Dice no disfrutar de los partidos, observando el juego con mucho nerviosismo y sin descansar incluso cuando el resultado está sellado. En un torneo que tuvo 46 fechas, el recorrido quita energías. Siempre marca algún aspecto a corregir, y su equipo nunca cambió el guión a pesar de que no podía obtener su propósito. Para muestra, el encuentro en el que consiguió el ascenso, convirtiendo en el último minuto después de dominar con su fluido trato de balón.

Argentinos Juniors se llevó el certamen de punta a punta y, promediando la segunda rueda de competencia, no había dudas de que volvería a Primera División. De hecho, logró el ascenso cuatro partidos antes del cierre del torneo, y el título al encuentro siguiente. Sometió a varios rivales mediante un ataque organizado que nacía de su virtuoso arquero Federico Lanzillota (se lesionó de gravedad en la rodilla a fin de curso), juntándose mediante el pase y creando infinidad de oportunidades de gol. El juego iniciaba en campo propio, contaba con jugadores de salida muy prolija en mediocampo, y arriba comenzaba un concierto de intercambio de posiciones y de asociaciones. Dentro de un esquema 4-3-3, los interiores se turnaban con el mediocentro para posicionarse cerca de los zagueros y ser primer pase. Ya en campo rival, el equipo creaba muchas líneas de toque para progresar, y los extremos caían hacia dentro para dejar el carril a los laterales. No fueron pocas las veces en que se observó a un extremo en posición de interior, mientras uno de ellos se descolgaba hacia el área.

La inmejorable temporada del Bicho de barrio La Paternal ha tenido varios nombres propios, pero ninguno con la personalidad de Esteban Rolón, un volante central que ya firmó contrato con el Málaga sin haber pisado la primera división argentina. Su salida desde atrás y desplazamientos en largo son virtudes que reflejó en cada partido y sirvieron de base para la ideología colectiva. No obstante, su injerencia en el equipo ha estado más allá: combinando con compañeros, ha llegado a crear paredes que lo dejaron de cara al arco en el área adversaria. Su juego tiene la impronta de otros futbolistas que también salieron de Argentinos e hicieron historia, como Sergio Batista, Esteban Cambiasso, Fernando Redondo o Lucas Biglia. Facundo Barboza e Iván Colman, quienes fueron casi siempre sus laderos en el mediocampo, también exhibieron una categoría para el pase y una precisión por encima de la media. Cualquiera de los volantes podía aparecer en situación de peligro cerca del portero rival.

Embed from Getty Images

Pese a que el conjunto sufrió la temprana lesión de Fabricio Lenci, el goleador que había colaborado a salir de un primer tramo de campaña no alentador, tuvo en Francisco Fydriszewski y Braian Romero a sus mejores armas. Romero acabó siendo el mayor anotador del equipo, convirtió los dos goles que aseguraron el primer puesto en la tabla, y fue clave por sus constantes desmarques y diagonales. Fydriszewski, quien fuera compañero de su entrenador en Newell’s, colaboró con una cuota goleadora imponente durante la época de torneo en que el equipo sacó mayor diferencia a sus perseguidores.

Si River Plate o Independiente debieron sufrir hasta las últimas consecuencias para registrar su retorno al primer escalón del fútbol argentino, no fue el caso de Argentinos Juniors. Sin grandes erogaciones a partir de las considerables deudas que tal vez intente saldar con la venta de algún gran nombre que dejó su campaña, y con muchos jugadores jóvenes en el plantel. De ese modo, eliminó dos clichés de la categoría: que se necesitan jugadores de amplia trayectoria y experiencia en el Ascenso, y que no se puede ofrecer una idea de juego que vaya a contramano de la frecuente fricción.

Si River Plate o Independiente debieron sufrir hasta las últimas consecuencias para registrar su retorno al primer escalón del fútbol argentino, no fue el caso de Argentinos Juniors.

Las tribunas del estadio Diego Armando Maradona deliraron con un equipo que hizo recordar a aquellas escuadras históricas que llevaron al club a la cima de América y a disputar la Intercontinental ante la Juventus (igualó y cayó en penales en 1985). Siempre se ha identificado a la institución por su prolífica cantera y los nombres particulares que dio históricamente al universo futbolístico. Maradona jugó desde los 15 años a los 20 en el lugar que desde 2003 lleva su nombre, y al club se lo ha llamado el Semillero del Mundo. Juan Román Riquelme, otro hombre de las bases juveniles, había retornado al club para lograr el último ascenso. Esta vez, sin nombres fulgurantes y con jugadores de los que se seguirá hablando, vuelve al lugar al que siempre perteneció. Heinze, que incluso ha albergado a diferentes jugadores en su hogar para inculcarles un mejor hábito alimentario y enseñarles a ser mejores profesionales, fue el gran artífice del logro. E incluso en la conferencia posterior, dejó que sus colaboradores fueran aplaudidos y se alejó de la gran escena.

Fuente imagen principal: Asociación Atlética Argentinos Juniors.

Fratelli d’Italia (IX): Papu Gómez

Fratelli d’Italia (IX): Papu Gómez

Alejandro Darío Gómez (15 de febrero de 1988), conocido futbolísticamente como El Papu Gómez está viviendo en la 2016/17 su mejor temporada como profesional. El futbolista bonaerense de 29 años ha encontrado en Bérgamo su perfecto ecosistema para consolidarse como uno de los futbolistas más decisivos de la Serie A en la actualidad. Capitaneando (con sus particulares brazaletes con motivos divertidos y nostálgicos) a la Atalanta, el simpático -cuyos perfiles en redes sociales recomendamos- neroblù, sueña con llevar a los bergamascos a Europa tras 26 años ausentes.

Tras despuntar en las inferiores de Arsenal de Sarandí, ser campeón de la Copa Sudamericana con el conjunto bonaerense o vencer junto a Banega, Fazio, Mercado, Agüero, Pablo Piatti, Di María o Sergio Romero el Mundial Sub 20 de 2007 en Canadá, el camino de El Papu no ha sido todo lo sencillo que pudiera llegar a parecer para llegar a liderar a un equipo de una gran liga.

Su escasa estatura y su insistencia en la pelea por el balón hicieron que muchos creyeran que se estancaría con el paso del tiempo y que no llegaría a ser lo que prometía en sus inicios. “Pibe, ¿qué hacés acá vos? ¡Volvé al colegio!” le gritaron una vez desde la grada, a lo que El Papu respondió con unas carcajadas.

Su increíble 2007 hizo que San Lorenzo lo hiciera cambiar de aires. Viéndose confirmada su progresión en El Ciclón, el Catania entrenado por el Cholo Simeone, quien ya tuvo en sus filas al Papu en el cuadro de Boedo, le dio la primera oportunidad en Europa. Con el cuadro siciliano, Alejandro Gómez gozó de regularidad en su primera experiencia europea y se asentó como un fijo en los esquemas de los distintos técnicos del cuadro rossazzurri, pero nunca destacó como un goleador, característica que sólo ha ido adquiriendo en su madurez profesional.

Llegado el final de la temporada 2010/11, y habiendo igualado con el Catania la mejor posición histórica de la entidad (8º), el futbolista argentino decide marcharse tras más de 100 partidos con el Catania a sus espaldas a Ucrania con el objetivo de disputar la Champions. Es en concreto el Metallist Khárkiv quien se hace con el rápido atacante, que a los pocos meses de su desembarco en el este de Europa pretende abandonar el barco dada la prohibición impuesta por la UEFA al club de jugar la Champions League por un escándalo de amaño de partidos.

El Papu no consigue marcharse del club y finaliza la campaña con los ucranianos, pero ese mismo verano, con el conflicto bélico acuciando la zona de Járkiv, Alejandro y su familia decidieron no regresar y romper su contrato con el equipo al igual que hicieron otros muchos futbolistas sudamericanos de la misma liga. 

“Cuando me llamaron, pensé: es la elección correcta, Kharkiv es una hermosa ciudad, había otros jugadores argentinos. Pero estalló la guerra civil en Ucrania y lo común fue empezar a ver personas armadas en las calles. Un drama. Un día estaba con mi esposa y mi hijo y quedamos en medio de un violento enfrentamiento entre las dos facciones, la prorrusa y la que está a favor de la Unión Europea. Acá no nos podemos quedar, fue lo primero que nos dijimos.” – Alejandro Gómez en una entrevista

Es entonces, en el último día del mercado de fichajes veraniego de 2014, cuando la Atalanta se cruza en su camino y firma a un jugador que lograría en sus primera temporada como jugador neroblù salvar al conjunto lombardo del descenso y conseguir una cómoda permanencia en una 2015/16 que finalizó con la obtención de la nacionalidad italiana por su parte y los rumores sobre una posible convocatoria con la selección italiana para la Eurocopa de Francia a la que la FIFA no accedió acogiéndose al artículo número 8 según el cual “un jugador puede optar por un cambio de selección si al momento de la primera convocatoria para su país de origen, ya contaba con la doble nacionalidad”, algo que no cumplía al haber participado con la selección argentina en el Mundial Sub 20 sin tener la nacionalidad italiana.

Sus 1.65 metros nunca han sido un impedimento para que El Papu -conocido con este apodo por el sobrenombre de Papuchi con el que lo llamaba su madre- muestre su voluntad de hacer cosas grandes con el balón en los pies ya sea actuando como punta, o desde cualquiera de las dos bandas, aunque como él mismo confiesa, es un “falso segundo delantero”. 

Es precisamente en esta posición en la que más ha brillado esta la temporada de su ‘resurrección y ascensión’, actuando por detrás de Andrea Petagna. Entre ambos, han anotado 19 tantos -él 14, su temporada más goleadora-, lo que supone un tercio del total de goles marcados por una Dea que, con jugadores como Conti, Caldara, Kessié o Cristante, sueña con Europa. Su electricidad, potente arrancada y movilidad permiten que sea en esta posición en la que más consiga brillar y ser determinante a la hora de atacar los espacios otorgados por las predominantemente ordenadas defensas que pueblan la Serie A.

Son muchos los que lo reclaman para una selección argentina en declive y una vez finalice la temporada -e incluso antes- serán varios los equipos ‘top’ con los que se relacionará a un Papu Gómez que, consciente de su edad y de su grandísimo momento de forma, no parece dispuesto a desaprovechar su oportunidad de medrar. A pesar de tener contrato hasta 2020, Alejandro ya ha avisado de que sólo firmará por otro club, “si se trata de un grande”, y es que a pesar de su reducida talla, El Papu está acostumbrado a soñar alto.

Fuente imagen principal: Marco Luzzani/Getty Images.

Alejandro Darío Gómez, ‘El Papu’, conduce un balón durante un partido de la Serie A entre Atalanta y Bologna disputado el 22 de abril de 2017 en el Stadio Atleti Azzurri d’Italia de Bérgamo. 

Artículo relacionado: Serial Fratelli d’Italia

Racing, en busca de otro Eusebio

Racing, en busca de otro Eusebio

Los mozambiqueños tienen pocos recuerdos agradables sobre quienes en algún momento tuvieron el control de su territorio. El reparto de África entre los imperialistas forzó una situación social tensa, consecuencia de un mando que se negó a negociar y se entrometió en geografías totalmente desconocidas. El impacto a corto plazo, según los expertos, fue fructífero, trayendo orden, trabajo y bienestar a una gran parte de la población. Pero los años pasaron, y también lo hicieron los colonizadores. Actualmente, el continente se encuentra hundido en la pobreza, sucumbiendo ante deudas externas que lo sofocan y mostrándose muy permeable a la inseguridad. No cabe duda de que todos, sin contar algunas excepciones como Sudáfrica y Marruecos, corrieron la misma suerte. La pobreza en África no se asemeja con la de ningún otro lugar en el mundo, pero tampoco lo hace su pasión por el fútbol. Gambia, Costa de Marfil, Camerún o Botswana viven exactamente lo mismo. La pasión va más allá de que tan buenas sean las selecciones y de cuántos futbolistas consagrados hayan fabricado a través de los años. Las naciones del primer mundo sembraron odio y resignación, pero también les hicieron conocer el fútbol, y aquellos que lo practican actualmente conforman el diamante en bruto más codiciado desde Marrakech a Ciudad del Cabo.

Racing Club de Avellaneda, una organización de renombre y de una enorme trascendencia en la República Argentina, vio a Mozambique como una oportunidad única e inigualable. Las fundaciones de Samuel Eto’o y Didier Drogba y las sucursales de clubes europeos coparon la zona noroeste de la África subsahariana, pero no incursionaron en los países ocupados por ingleses y portugueses. A pesar de que haya proyectos como Sports is Life, las iniciativas constituyen cuestión de debate, y ninguna, hasta el momento, ha mostrado ser tan eficaz como la de Racing, la cual lleva apenas unos meses trabajando.

El Padre Juan Gabriel Arias es un sacerdote único. Fanático de Racing, presidió la Comisión de tareas solidarias de la institución, lleva el escudo tatuado en su brazo izquierdo, asiste a la tribuna popular cada vez que puede y bendijo el estadio previo al campeonato del 2014. Cuando cambió Buenos Aires por Maputo, su único miedo fue mantenerse cuerdo estando privado de su única adicción: La Academia. Al llegar y ver las multitudes que movía el fútbol, pensó en grande y comenzó a darle vuelo a un sueño distintivo. La idea era sumarle una filial a la escuadra de Avellaneda, la cual ya trasladó sus valores desde el conurbano bonaerense hasta la mayoría de las provincias argentinas, además de México, Costa Rica, Ecuador y Perú. Tras contactarse con su segunda casa, le dieron el visto bueno y ahora es todo un éxito.

Más de 600 chicos desayunan diariamente en el predio, además de tener la oportunidad de practicar deporte. La ayuda desde Sudamérica es constante, desde donde se envían bidones Hippo-Roller que facilitan el transporte de agua a las comunidades locales, y haciendo campañas de recaudación para expedir material de manera continua. Acciones que hablan de la inmensidad de la institución albiceleste. El plan está basado en el crecimiento de la cantera. Y no se crean que no compiten, porque es algo de todas las semanas. Lograron aglomerar juveniles interesantes y se hicieron un lugar en la segunda división nacional. Glorioso.

Los asuntos avanzan rápidamente en el país descubierto por Vasco da Gama, y en Sudamérica ya sueñan con hacerse de su primera joya. La página web no da lugar a malentendidos, pues advierte que “el convenio incluye la posibilidad de que los futbolistas destacados se prueben en el Cilindro”. Es inevitable pensar en la aparición de otro Eusebio, aunque la producción de los clubes de Primera, en los últimos años, ha sido escasa. Poco ruido en ligas aledañas y menos aún en Europa. No obstante, el relevamiento y el control de juveniles es exiguo, por lo cual resulta difícil establecer el verdadero potencial.

Haya talento o no, se encuentren muchos o pocos jugadores, lo que están haciendo el Padre Arias y Racing supera los réditos futbolísticos y económicos. Están encargándose de abrirles una puerta a los jóvenes, ocupando su tiempo libre y guiándolos por el camino del deporte. A pesar de que estén a 15.000Km de distancia tienen el fervor de cualquier fanático local. Por eso, cada fin de semana, la excelsa zurda de Marcos Acuña y la potencia goleadora de Gustavo Bou calan hondo en los corazones de los pibes mozambiqueños, que sueñan con hacer un gol y gritarlo ante la ovación de un Cilindro repleto…

Estoy sorprendido por la enorme repercusión que está teniendo esta misión. Especialmente en Racing. Gracias por el apoyo. Esto estimula para poder seguir trabajando con más ganas todavía. Hace 10 años que estoy haciendo trabajos pastorales …y solidarios en Mozambique. Siempre con la presencia de Racing. De esos años, 3 estuve viviendo allá. Seguramente, ahora que estoy en la CD, tiene más trascendencia.

En mi perfil de FB hay más fotos y algunos videos. Voy a subir también las reseñas del viaje que fui enviando desde allá, para que los que se quieran enterar de los trabajos solidarios que se hicieron puedan hacerlo.

El dinero del viaje me lo dieron amigos míos. En especial uno de Racing que me ayuda mucho en todas mis tareas.

Aprovecho a agradecer a la Filial España por las camisetas que donó, al departamento de Merchandising que consiguió las gorras, y, junto a Pablo Ruiz, hicieron las remeras especiales para esta misión.

Gracias al cariño y apoyo de toda la gente de Racing. Uno misiona con lo que es. Y Racing es parte constitutiva de mi persona.

Si Dios quiere, vamos a tener más noticias buenas desde Mozambique para Racing. Aproveché para establecer contactos institucionales interesantes.

Que Dios los bendiga y nos acompañe en este campeonato.

Carta escrita por el Padre Juan Gabriel Arias desde Mozambique y publicada por Racing.

Fuente imagen principal: Racing.

La plantilla de Racing de Mozambique posa con su formación inicial.