Re(u)surrección

Re(u)surrección

Cuando uno entra a un estadio de fútbol, las historias se suceden. Un número determinado de personas tiene su propio relato, su visión, algo que cuenta y que incluye perspectivas parecidas o diametralmente opuestas. Pero es algo que siempre puede, y debe, ser contado. Algunas de esas historias tienen que ver con lo que pasa en sus vidas; otras tienen que ver con las vidas de otro. Pero todas ellas tienen que ver con una pelota, tres jueces (o alguno más) y veintidós jugadores, con un grupo de personas en el banquillo y otros catorce involucrados más, testigos todos ellos, de los cuentos, de los mitos y de las leyendas que surgen a partir de lo que pasa. Algo que acaricia lo divino y, al mismo tiempo, surge desde lo terrenal, de lo humano, de la vinculación que hay entre error y acierto. La cancha siempre cuenta una historia y cada uno cuenta la suya. Se puede creer o no, pero eso siempre estará ahí.

Quizá Marco Reus cuente la suya desde una perspectiva divina, aunque eso no tiene que implicar que sea un fußbalgott, que para más de un aficionado del Borussia Dortmund y teutón lo será. Reus puede contar la historia de su propia resurrección a través de unas enseñanzas morales de lo que es correcto y lo que no. En esa perenne metáfora de creer en lo que no parece posible o probable, Reus bien podría encarnar un auténtico via crucis sobre el verde. Un auténtico Jesucristo de amarillo y negro cuyo camino nunca fue el más sencillo por culpa de su estado físico o de algunas malas decisiones, sean de él o de otros, eso es lo de menos.

Marco Reus es un auténtico Jesucristo de amarillo y negro cuyo camino nunca fue el más sencillo por culpa de su estado físico o de algunas malas decisiones, sean de él o de otros, eso es lo de menos.

Marco Reus hoy está en la lista de los veintitrés imprescindibles de Joachim Lów. Los alemanes han viajado a Rusia con más dudas que certezas, a pesar de su relativamente sencilla e inmaculada clasificación para la cita mundialista. El verde de los estadios que cuenta historias, también tiene algo de justicia, debido al camino que ha recorrido ese joven rubio, de 1,81 metros de altura, facciones teutonas clásicas y una habilidad para interpretar el juego como lo hacen los elegidos. Una historia con épica que busca su cenit, su cima particular.

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Como todo relato, es necesario dibujar un contexto que recuerde de qué clase de futbolista estamos hablando. Marco, nacido en la misma ciudad de Dortmund, no fue profeta en su tierra hasta que le llegó su oportunidad en 2012. Antes, le costó alcanzar una altura “aceptable” para ser admitido entre los juveniles del Dortmund. Pese a haberse desarrollado en su Borussia desde la temprana edad de 7 años, a Reus le dijeron “que se buscase la vida” en otros clubes. Le faltaba “condición física” y “mentalidad” para poder tener oportunidades en el primer equipo. Así que, como otros tantos chicos que buscan su camino en el fútbol profesional (algo que él eligió por encima de ser un gran estudiante), ingresó en el filial de un modesto equipo del Rot-Weiß Ahlen, un pequeño equipo de una pequeña ciudad a una hora de camino hasta Dortmund, y que pronto se le quedaría pequeña a Marco Reus. Su ascenso al primer equipo fue una cuestión de meses. Allí habían decidido bien, muy al contrario de lo que parecieron decidir los técnicos del Borussia aurinegro. Se convirtió en un héroe, pese a que sus cifras se podrían considerarse discretas. Debutó en la entonces tercera categoría del fútbol alemán y conseguiría uno de los goles que le daba el ascenso al Rot-Weiß Ahlen al fútbol profesional, frente al conocido e histórico Osnabrück. En ese equipo, Reus aún no era el jugador que era hoy día: recibía, de manera habitual, en zona de interiores. Canalizaba más que finalizaba; hacía jugar, más que sacar provecho del juego colectivo. Fueron esos años donde Reus aprendió a leer mejor el juego, a interpretarlo y consagrarle como el mediapunta que estaba destinado a ser en un futuro inmediato.

Fueron sus años en el Rot-Weiß Ahlen donde Reus aprendió a leer mejor el juego, a interpretarlo y consagrarle como el mediapunta que estaba destinado a ser en un futuro inmediato.

Un futuro que apuntaba a incógnita. Por entonces, el Borussia Mönchengladbach miraba más hacia abajo que a las zonas nobles de la tabla. Lo entrenaba el conocido Michael Frotzeck. Reus había sido desplazado a la banda y, pese a que encaja en el once titular, sus actuaciones pasan bastante desapercibidas. Ocho goles y cuatro asistencias es su bagaje en liga, con un entrenador que pertenecía más a una escuela clásica y que no explotaba el potencial suficiente a los futbolistas. Eso se demostraría la temporada siguiente, donde Lucièn Favre sustituye a Frontzeck, tras una desastrosa primera vuelta y con una situación que parecía desembocar hacia un nuevo descenso a segunda, tal como había pasado tres temporadas atrás. El técnico helvético, clave para el desarrollo del propio Marco Reus o Marc André ter Stegen, era alguien conocido por su pasado en el Hertha Berlín. Favre salva al equipo, destapa a Reus y lo convierte en una segunda punta que cae a banda, que se mueve con libertad por todo el frente atacante. Ese 1-4-4-2 hace que Reus eclosione al amparo del Borussia Park. Diez goles y nueve asistencias para un equipo que consigue salvarse en la promoción, casi in extremis.

Favre salva al equipo, destapa a Reus y lo convierte en una segunda punta que cae a banda, que se mueve con libertad por todo el frente atacante. Ese 1-4-4-2 hace que Reus eclosione al amparo del Borussia Park

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Prácticamente la misma plantilla en la 2011-12 para afrontar una temporada histórica. Reus se destapa como una de las grandes claves de ese equipo a mediados de 2012: 18 goles y 8 asistencias ayudan al Gladbach a clasificar para la ronda previa de Champions League. Es entonces cuando en Dortmund, cuatro años después de que Reus se marchase por la puerta trasera de Ardystraße, paga 17 millones de euros por su pase. Reus encaja con Klopp casi al instante. El 1-4-2-3-1 del hoy técnico del Liverpool con aquel Dortmund va a las mil maravillas. Pese a todo, el Dortmund queda a unos 25 puntos del Bayern de Heynckes, en la que los bávaros hacen un triplete histórico; al fin y al cabo, ese Borussia Dortmund que explota los espacios como nadie, que revienta a los rivales a través de sus contras, se había encontrado con problemas en la construcción de juego. A pesar de todo eso, Reus encuentra en Robert Lewandowski un socio inestimable y consigue anotar 14 goles en Bundesliga y dar 10 asistencias, amén de ser finalistas en Champions League.

En la selección nacional, las opciones de consolidarse con un puesto no paraban de crecer; Joachim Löw intentaba construir un equipo que pelease por el título Mundial en 2014, tras caer con España cuatro años antes, y con Italia en la Eurocopa de 2012, ambas en semifinales. Marco había entrado ya en la lista en 2012 pero no obtuvo plaza de titular hasta el paso a 2013, la verdadera temporada de su consagración con el Dortmund a nivel individual. Reus no solo era bueno yendo al espacio, sino bajando una marcha, recibiendo de cara y haciendo girar a todo su equipo entre líneas; el alemán hace mejor a Lewandowski y viceversa, pero nuevamente se ve opacado por un doblete del Bayern de Pep Guardiola. Ante la falta de nueves en la selección alemana, los mediapuntas toman el relevo y Reus se erige como un jugador tan valioso como lo es Thomas Müller. Había sido una temporada convulsa para el Dortmund, una muy mala primera vuelta termina con los aurinegros en descenso. Una buena segunda vuelta les lleva hasta la séptima plaza. Las cifras y el impacto de Reus esa temporada eran discretas debido, entre otras cosas, a las sucesivas molestas y lesiones musculares.

Cuando se disponía a comenzar el Mundial de 2014, Alemania se encuentra con la mala noticia de una nueva lesión de Marco: el tobillo le deja fuera del que, a la postre, sería el cuarto entorchado mundialista para la Mannschaft. Las siguientes dos temporadas han sido un calvario. Pasaban muchos sucesos alrededor de Reus y del cuadro aurinegro. Tres entrenadores distintos en menos de tres años, temporadas discretas y con la sensación de que el Dortmund aún no ha podido superar del todo a Jürgen Klopp.

Tras el Mundial de 2014, que se perdió por una lesión en el tobillo, las siguientes temporadas fueron un calvario para Marco Reus

Thomas Tuchel devuelve a Reus a un nivel alto, pero en el desarrollo de la segunda temporada del exentrenador del Mainz en el banquillo aurinegro fue peor debido, entre otras cosas, a una a la prolongada ausencia de Reus, uno de los líderes y capitanes del equipo. El Dortmund gana la Copa nacional, pero no convence. Diferentes desacuerdos entre entrenador y directiva hacen que Tuchel se vaya y venga Peter Bosz como segunda opción, por lo difícil que estaba la contratación del entonces técnico del Niza, Lucièn Favre, otra vez en escena. El neerlandés Bosz, que venía con una fama de ser un entrenador de ser continuista con la atractiva propuesta de Tuchel, consigue un arranque de temporada fulgurante en Bundesliga y dubitativo en Champions, terminando con el neerlandés fuera del club y la contratación, en el parón invernal, del despedido técnico del Colonia, Peter Stöger. Tiempos convulsos donde lo único bueno es la recuperación total de Marco, quien se había pasado prácticamente todo 2017 en el dique seco.

Sus problemas con las lesiones no han impedido demostrar que, una y otra vez, Reus está entre los elegidos para llevar a la selección alemana a conseguir una reedición del titulo conseguido en Brasil. Reus se ha encontrado crucificado por las lesiones, un camino de espinas, de subida a los cielos y bajada a los infiernos. Su vuelta, a con 29 años recién cumplidos, puede considerarse como una resurrección, como un milagro de que no está todo perdido y aún puede seguir siendo ese jugador importante y con impacto suficiente en la selección. No será fácil, pero… ¿Quién dijo que lo fuera?.

Fuente imagen principal: Agencias.

Guía Mundial 2018 I Underground Football

Guía Mundial 2018 I Underground Football

La primera portada de Underground Football fue en noviembre de 2012 y estaba protagonizada por Siphiwe Tshabalala. En ella, el extremo sudafricano celebraba el primer gol de la historia en un Mundial celebrado en tierras africanas. Aquello ocurrió en el Mundial de 2010 y es una de las mil historias que se han sucedido a través de las historias de los Mundiales.

Tras Corea y Japón, Alemania, Sudáfrica y Brasil, en el quinto Mundial del Siglo XXI viajamos hasta Rusia. Será un torneo apasionante, seguro, pues nos encontramos candidatos al cetro mundial por doquier.
Por un lado Brasil, pentacampeona, que lleva 16 años sin levantar el título. Gracias a Tite llegan en uno los mejores momentos de los últimos años y Neymar lidera sobre el césped una camada de nuevos jugadores jóvenes llamados a llevar a Brasil a las cotas más altas.

Desde un poco más al sur llega la Argentina de Messi, necesitada de que Lionel se ponga la capa de héroe y obre un milagro en busca del único título que le queda por ganar al astro del FC Barcelona. Al otro lado del charco, en Europa, esperan a las potencias sudamericanas múltiples rivales. Por supuesto Alemania, el vigente campeón y un equipo siempre a tener en cuenta. Han mantenido la línea de Löw y su fiabilidad es su mejor arma. Además, los equipos ibéricos llegan en pleno apogeo con una Portugal campeona de Europa y una España que estrena seleccionador en una gran cita.

Más al norte, Francia acude al Mundial tras la decepción sufrida en su propia Eurocopa e Inglaterra y Bélgica querrán sorprender al mundo desde el Grupo G, donde comparten plaza.
Además, echaremos de menos, y mucho, a dos selecciones históricas. Italia, que sufrió el cruel desenlace de un proceso que llegaba a su fin, y Holanda, que está volviendo a nacer.

Sin duda, nos espera una Copa del Mundo preciosa. Como todas las Copa del Mundo.

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Chemie Leipzig o sobrevivir ante un nuevo gigante

Chemie Leipzig o sobrevivir ante un nuevo gigante

Uno encuentra muchas formas de inspirarse para poder escribir sobre algo o alguien. A veces se necesita algo de literatura y documentación sobre un hecho, persona o colectivo concreto; otras veces simplemente la música desata la literatura que acompaña a un relato y éste, a su vez, se adereza de detalles que marcan la diferencia. Hace no mucho tiempo pude escuchar cierta canción que, de alguna manera, me desató recuerdos sobre un equipo de fútbol. Dicho colectivo se encuentra dentro de los olvidados.

Los olvidados son ese colectivo del que no suele acordarse nadie, que sufre o se desangra día a día, gota a gota de sudor y de sangre, pero que sobreviven a día de hoy, cual perenne esperanza de mejora que nunca termina de convertirse en una realidad perceptible. Esa canción, que comentaba en el párrafo anterior, pertenece a un grupo de soft-rock norteamericano, cuya actividad fue destacada en la década de los 90 del pasado siglo. Y esa melodía, acompañada de esas letras, trae recuerdos del Chemie Leipzig.

Es necesario ponerse en contexto: en el año 2006, Dieteer Mateschitz (dueño de Red Bull) decide crear un equipo de fútbol en Alemania. La empresa ya había cerrado con éxito el trato por el que compró la franquicia neoyorkina en la MLS y, anteriormente, había hecho lo propio en Austria, país natal de la corporación, comprando y absorbiendo al Austria Salzburgo que, a su vez, tenía problemas económicos. El magnate centroeuropeo decide preguntar y/o asesorarse de los mandamases del Bayern (Hoeneß y Beckenbauer) y estos le aconsejan que busquen acomodo en una ciudad alemana grande, huérfana de un club en la élite y con capacidad para pelear en las máximas categorías del balompié teutón. Mateschitz hace caso y ve en la ciudad de Leipzig una oportunidad. Allí se encuentra con un panorama desolador: el club más famoso y laureado de la urbe, el VfB Leipzig (ya reconvertido en Lokomotiv Leipzig), andaba perdido entre las categorías regionales más modestas del país y el FC Sachsen Leipzig, con problemas económicos serios por aquél entonces por la fuerte inversión que se había llevado a cabo, buscaba el ascenso a la Regionalliga (por aquél entonces tercera división nacional). Red Bull no podía comprar a un equipo de primera división como había hecho en Estados Unidos o Austria, por lo que en Alemania fue prácticamente obligado a empezar desde divisiones bajas para que no rompiera el equilibrio de la competición. El elegido fue el FC Sachsen Leipzig y… Las cosas no salieron bien. La DFB no permitía renombrar el equipo en favor de un patrocinador y los aficionados se posicionaron en contra de la compra del club, algo que a la larga terminó pesando en sus finanzas, pese a haber recuperado la tercera división, gracias a la reorganización del fútbol semi-profesional en Alemania con la incorporación de la 3.Liga. Lo que siguieron a estos acontecimientos ya es historia en la ciudad: Red Bull buscó otro equipo, en otro barrio de Leipzig, en una categoría inferior y el FC Sachsen Leipzig terminó en una segunda bancarrota económica y desaparición del club como tal en 2011.

Cuando Dieteer Mateschitz llega a Leipzig se encuentra un panorama desolador. El Lokomotiv Leipzig andaba perdido en las categorías regionales y el Sachsen Leipzig tenía problemas económicos

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Otro sonido viene en ese clásico traqueteo que cruza la ciudad hasta el distrito de Leutzsch, llegan hasta los oídos del más sordo. Bajándote en la parada de la estación, al otro lado de la calle, en dirección norte, uno se encuentra un estadio modesto, vetusto, y con olor a hormigón, plástico duro y soledad. Allí está el Alfred-Kunze Sportpark. Remodelado y readaptado a los tiempos que corren, hoy caben 5.000 donde antiguamente cabían 10.000 de pie. Sonidos que retumban en un recinto que vivió tiempos mejores son los que alimentan, cada quince días, los destinos del BSG Chemie Leipzig. El verde reina en el ambiente, en el estadio, en la equipación de la de entonces y la de ahora. El primigenio BSG Chemie Leipzig se disolvió con la caída del muro. Siete años después, el BSG se refundó y peleó con distintas formas de sucesivas entidades que reclamaban el hueco dejado por el FC Sachsen tras 2011. Muchas disputas después, acuerdos de unión en categorías inferiores de los clubes y posterior bancarrota de la otra entidad que peleaba por ser el sucesor de los verdinegros, cedió todos esos derechos de sucesor legítimos al BSG. La separación, al final, fue unión. El éxtasis, tras empezar en la 12º división del fútbol alemán (y en las más bajas de la ciudad de Leipzig), llegó a finales de la 2016/17: un ascenso más se conseguía ante cinco mil personas. Un largo peregrinaje, muy propio de aquellos que no tiran la toalla y hoy, en la Liga Regional del Noreste (junto al histórico Lokomotive) trata de sobrevivir e intentar mantener la esperanza de aquellos olvidados en una categoría inmisericorde. Soldados que visten verde, blanco (a veces en negro) honrando viejos tiempos que no volverán hasta seguir atravesando obstáculos y cimas que parecen, a día de hoy, casi imposibles, cuales melodías de épocas gloriosas de Mamfred Walter, de campeonatos que se levantaban antes de la injerencia del estado socialista, en el supuesto lado feliz del muro.

El primigenio BSG Chemie Leipzig se disolvió con la caída del muro. Siete años después, el BSG se refundó y peleó con distintas formas de sucesivas entidades que reclamaban el hueco dejado por el FC Sachsen tras 2011

No se puede vivir del recuerdo, ni se le puede dar atrás a las manecillas de los relojes analógicos, ni viajar en el tiempo para evitar desapariciones dolorosas, o reediciones de glorias pasadas. Sin embargo, de las gradas con hedor a fútbol de verdad, el que no es glamuroso, el balón que arranca de cuajo la superficialidad que rodea al deporte rey en la élite, el que saca a la luz las emociones más básicas y sinceras; el fútbol que entona la melodía de cualquier grupo que parezca sonar a olvidado, pero cuya memoria sigue permaneciendo y resistiendo, contra todo pronóstico, como esa melodía de los olvidados… Pero jamás olvidan.

Fuente imagen principal: Fussball.de.

Leon Goretzka, el terrateniente

Leon Goretzka, el terrateniente

La RAE define a los terratenientes como esa “persona que posee tierras, la que es dueña de grandes extensiones agrícolas” y con un grado de autoridad respetado desde tiempos inmemoriales. Infundir respeto, cuando éste también es/era sinónimo de miedo o temor que destilaba entre sus enemigos directos. Colaboradores necesarios de parte en algunos conflictos bélicos, explotadores (en el sentido más peyorativo de la palabra) y dueños de esclavos en esas tierras colonizadas con un puño de hierro inapelable sobre modestas y desconocidas poblaciones locales. En pocas palabras: el terrateniente es tan sinónimo de poder como de tiranía, según se mirase y el bando en el que estuviese cada uno.

Sin embargo, en el fútbol, ser dueño de unas tierras tiene un sentido mucho más metafórico que real. Especialmente si se pone el foco en aquellos que se visten de corto y dejan, día tras día, jornada tras jornada, su calidad y dominio patentes en sus propias tierras, así como en las enemigas. Leon Goretzka bien podría encajar en la definición de poder y tiranía que se comentaba en el párrafo anterior.

En una ciudad importante del estado federado de Renania del Norte, Goretzka creció y avanzó rápidamente entre las categorías inferiores del club de la ciudad: el VfL Bochum

No obstante, no se trata de una tiranía en el uso literal de la palabra, sino más bien en términos de dominio. No creo que pille de nuevas a todo aquél que haya seguido la carrera del joven futbolista nacido en Bochum, ciudad universitaria de la cuenca del Ruhr por excelencia. Allí, en una ciudad importante del estado federado de Renania del Norte, creció y avanzó rápidamente entre las categorías inferiores del club de la ciudad: el VfL Bochum. El club conoce las mieles de estar en la élite durante muchos años en Alemania, pero hoy vive una situación diferente en segunda división. En su fuero interno nunca dejaron de anhelar volver a primera, pero su realidad les ha empujado a vivir en las medianías de la tabla. Como otros clubes históricos, han tenido que subastar el talento que destaque a los clubes más exitosos de la zona: el Borussia Dortmund y el FC Schalke 04. El traspaso del futbolista al Schalke fue normal en Bochum, pero no en Gelsenkirchen; la dirección deportiva del club (gestionada por aquél entonces por Horst Heldt, hoy en el Hannover), decidió apostar fuertemente por él. Dar cinco millones por un futbolista que no conocía la élite, aunque destacase sobradamente en categorías inferiores de la selección nacional, era una apuesta de riesgo. No es que el Schalke sea un club pobre, precisamente, pero sí se entendía que era un riesgo considerable. El tiempo y el desarrollo del futbolista terminaron dándole la razón al hoy director deportivo del Hannover.

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Se habían creado muchas expectativas en torno al terrateniente. Muchos le comparaban con el omnipresente y recordado Michael Ballack. Un futbolista de buenas dotes técnicas, pero de probado desarrollo y despliegue físico que destacó sobradamente en la primera década del siglo XXI. Igual de alto y espigado que el futbolista de Görlitz, León posee un punto adicional de técnica individual que le ha permitido desarrollar labores similares a Ballack, aunque con un mayor protagonismo en lo que a la posesión del cuero se refiere. Sus casi 190 centímetros le permitían (y permiten) llegar a cualquier balón aéreo, a poco que potencia el timming y ejecución del cabezazo a la salida de balones parados laterales. Pero Goretzka no solo es eso, sino que también permite amplificar su ámbito de actuación a los apoyos de la base de la jugada, donde es un transportista y canalizador de juego. Como el Guadiana: llega, viene, toca balón y se va a zonas intermedias, donde es definitivamente más decisivo. No es un 10, un 7-8 o un 6, pero al mismo tiempo lo abarca todo en diferentes momentos del encuentro y necesidades del juego. Su finura y personalidad recuerdan más a Steven Gerrard que a Michael Ballack.

gual de alto y espigado que el futbolista de Görlitz, León posee un punto adicional de técnica individual que le ha permitido desarrollar labores similares a Ballack, aunque con un mayor protagonismo en lo que a la posesión del cuero se refiere

Ese dominio de la zona ancha se debe, entre otras cosas, a los diferentes entrenadores que ha tenido en los últimos cinco años. Con Jens Keller debuta en Bundesliga, a los 18 años. Juega en torno a los 30 partidos en una temporada, la mayoría de ellos en la liga nacional, aunque disputa también partidos de Champions League. Jens Keller consigue, esa temporada, volver a clasificar al Schalke para la Liga de Campones de la temporada que viene. Goretzka juega de interior ese año. En la mayoría de los casos se trata de un 1-4-2-3-1, en el que Meyer era el mediapunta y Goretzka el interior guadianesco que se define en párrafos anteriores. Sin ser una temporada brillante, el ocho demuestra tener aplomo y personalidad suficiente para caer de pie en la plantilla. Sin embargo, la temporada siguiente, sufre una lesión muscular de gravedad y no participa en toda la primera vuelta. Una vez recuperado, Keller es despedido por la marcha del equipo, contratando así a Roberto Di Matteo. El estilo del técnico italiano y el gran periodo de inactividad, mantienen a Goretzka lejos del once inicial. Neustädter se hace con el puesto en el centro del campo y, dado el esquema habitual del técnico italiano, así como los jugadores utilizados, la mayoría de sus participaciones se redujeron a salir desde el banquillo. Aunque el Schalke salva la temporada alcanzando el sexto lugar, las sensaciones generales del equipo no son nada buenas. Goretzka, con Di Matteo, juega también más cerca de la base y, en el poco tiempo que juega, lo que desarrolla más es su posicionamiento y su disciplina en el plano táctico. Se posiciona mejor, la suelta más rápido (a la par que precipitado), pero no tiene apenas participación en el tramo final de la jugada. No es una temporada en la que él se desarrolle y aún está lejos de debutar con la absoluta. La temporada siguiente, el exuberante Leroy Sané le roba el protagonismo con André Breitenreiter en el banquillo en la 2015-16. El Schalke se vuelve a quedar fuera de la Champions League, pero consigue una quinta plaza que le devuelve a Europa League. Los números de Goretzka vuelven a ser los de su debut en la máxima categoría, aunque con actuaciones discretas. Goretzka vuelve a ser ese interior guadianesco, destacando más en la zona intermedia. Sus números son discretos, pobres y daba la sensación que aún lo mejor estaba por llegar. No tenía el peso suficiente en el Schalke como para poder destacar y capitanear el timón. El estilo del Schalke sigue siendo bastante directo, parecido al que se jugaba con Jens Keller dos temporadas atrás. Sin embargo, Breitenreiter se marcharía a final de temporada, contratando así a Markus Weinzierl para la siguiente.

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Las sucesivas marchas de Draxler, Sané o Huntelaar hicieron que Goretzka cobrase un mayor protagonismo entre líneas, como la temporada anterior. Weinzierl intentó matizar, en cierta manera, el juego vertical y directo que el Schalke proponía en temporadas anteriores con sendos técnicos. Sin embargo, el equipo se vio con muchos problemas extradeportivos y, pese al lucimiento personal de Goretzka, el equipo no dio la talla y se quedó fuera de Europa. Weinzierl se marchó a final de temporada y Heidel, director deportivo desde 2016 procedente del Mainz, decidió confiar en un joven técnico que lo había hecho bien en la pequeña localidad de Aue.

Quinto técnico y quinta temporada, en la que se cumple la finalización de su contrato. La evolución de Goretzka está más visible que nunca a ojos del público y de la prensa especializada. Leon se convierte en todo un terrateniente, capaz de gestar juego, como ser disciplinado cuando la pelota no la tiene el Schalke o de acudir al pressing escalonado (ya sea medio o alto) que Domenico Tedesco le solicita. Tras un dubitativo comienzo, el Schalke empieza a conseguir resultados, confianza y en una forma de jugar mucho más asociativa que años anteriores. Los partidos del Schalke termina con posesiones superiores al 50 y 60% de manera habitual, con muchas ocasiones de gol (bajo porcentaje de acierto) y, en definitiva, mejores números y sensaciones.

La evolución de Goretzka está más visible que nunca a ojos del público y de la prensa especializada. Leon se convierte en todo un terrateniente, capaz de gestar juego, como ser disciplinado cuando la pelota no la tiene el Schalke o de acudir al pressing escalonado

Su trayectoria es discretamente ascendente, pero no pasa inadvertido para los diferentes seleccionadores. Löw le incluye en la pre-lista de treinta jugadores previo al Mundial de 2014, del que solo la lesión muscular le deja fuera. Ese año, Alemana se proclama campeona del mundo por cuarta vez en su historia, goleada a Brasil incluida. Tras estar fuera por lesión, Goretzka sigue llamando la atención de diferentes técnicos, tal y como había hecho en las categorías inferiores. Incluido, junto a su compañero Max Meyer, en la lista de dieciocho jugadores que integraron la selección sub-23 y logrando una medalla de plata en las Olimpiadas también disputadas en Brasil. A partir de 2016, Löw le convoca de manera habitual a la fase de clasificación para el Mundial de Rusia. Hoy es uno de los futbolistas más cotizados en Alemania y se confirmó su fichaje, en enero del presente año, por el Bayern Múnich la próxima temporada.

Para definir tácticamente a Goretzka se podría adjetivar como completo. Encaja perfectamente en diversos estilos, mientras él esté en contacto con la pelota o se asome al área, jugando detrás del punta. Fino en el aspecto técnico, no es veloz, ni tiene una gran zancada, pero ve el fútbol casi de forma panorámica, como le enseñaran técnicos anteriores y ha desarrollado potenciado Tedesco esta temporada. Sin embargo, su encaje en Múnich va a depender de la configuración de la plantilla, así como el técnico que se ocupe de gestionarla. Su encaje en Múnich es una incógnita, a día de hoy. Rudy, Tolisso, Vidal, Javi Martínez, Thiago e incluso Kimmich o Alaba, pueden ejercer diferentes papeles y variantes tácticas al futuro técnico del Bayern. A sus 23 años recién cumplidos, se centrará en terminar el mes de competición con el Schalke, el cual está peleando por la segunda plaza y ser incluido en la lista de Löw para Rusia. Al fin y al cabo, el terrateniente del verde debe expandir sus horizontes y qué mejor sitio para hacerlo que el club más laureado de Alemania, a coste cero. Un negocio redondo para Goretzka y el Bayern Múnich; el primer paso para mandar en el centro del campo alemán.

Fuente imagen principal: Agencias.

Holstein Kiel, alzando el vuelo

Holstein Kiel, alzando el vuelo

El mar implica tener tranquilidad, sosiego y reflexión. Cuando se tiene y te alejas de él, lo echas de menos. Te agobias por sentirte ahogado, casi como faltándote el oxígeno. Ese sonido ambiente te da una vitalidad buscada por muchos. Solo el que vive en una ciudad con mar (o en una isla) lo sabe.

Kiel es una ciudad situada en el norte de Alemania, a orillas del Mar Báltico. Lugar donde los astilleros y cruceros intercambian trayectos, siendo una parada fundamental si se quiere recorrer las zonas bálticas y escandinavas. Es un mar frío, casi congelado en invierno. En verano es destino habitual de aquellos que buscan no salir del país, aunque sí ese sol que les dejan rojos los mofletes y quemados hasta la planta de los pies. Un lugar tranquilo donde veranear entre casas de un estilo más propio de otro tiempo en Escandinavia. Entre mercadillos y museos, la capital del Bundesland de Schleswig-Holstein es una ubicación perfecta para aquellos que “sol sí, pero tampoco te pases”.  Siendo el mar un gran baluarte de Kiel, no es el único atractivo del lugar. A este emplazamiento le acompañan sitios de desarrollo como la Universidad (una de las facultades más exitosas de Alemania), así como sus siempre transitadas zonas comerciales y mercadillos. Sin embargo, existe otro motivo por el que Kiel también es conocido en el país: sus entidades deportivas. Principalmente el balonmano y el fútbol, por este orden.

El balompié ha vivido a la sombra del THSV Kiel, un histórico del balonmano alemán que necesitó más de tres décadas para volver a ganar una liga. Su palmarés, básicamente, se ha multiplicado por diez en los últimos 25 años. Hoy, domina la Bundesliga alemana con relativa autoridad y su cancha, el Spartkassen-Arena, es un enclave importante para entender su importancia en la región. Por otro lado, está el Holstein Kiel, un equipo de fútbol que ha vivido en la marginalidad del deporte rey desde los tiempos de la formación de la Bundesliga, en los comienzos de los sesenta. En el reparto de plazas de equipos del norte, las cigüeñas quedaron relegados a la segunda división de entonces, cuyo salto de nivel era importante en lo económico y deportivo. A partir de ahí, puro infierno.

El balompié ha vivido a la sombra del THSV Kiel, un histórico del balonmano alemán que necesitó más de tres décadas para volver a ganar una liga. Su palmarés, básicamente, se ha multiplicado por diez en los últimos 25 años

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Antes de evaluar su presente, es necesario poner un poco de contexto o perspectiva histórica: ¿Por qué el Holstein Kiel es un histórico? Nacido de diferentes fusiones de clubes en los albores del siglo XX, la I Guerra Mundial unió a los dos clubes más grandes del lugar para terminar conjuntando al club que se conoce hoy en día. Entre el primer gran conflicto bélico y la llegada del Tercer Reich, el Holstein Kiel peleaba de tú a tú con el Hamburgo y Werder Bremen por ser los mejores de las Oberligas norteñas. Con las diferentes reorganizaciones bajo la dictadura de Adolf Hitler (llamadas Gauligas), Kiel alcanzaba con relativa facilidad las eliminatorias por el campeonato nacional, siendo su mejor resultado en 1943, donde consiguieron la tercera plaza tras ser eliminados por el mítico Dresdener y venciendo al equipo austriaco (Anschluss) del First Vienna.

Tras la caída del régimen nazi, el Holstein Kiel compitió durante 16 años en la segunda división nacional, que por entonces se reordenaba en grupos regionales. Durante todo ese tiempo fueron subcampeones de la Liga Regional del Norte en varias ocasiones. Además, su equipo filial llegó a conseguir el campeonato amateur alemán. Con el reparto de las plazas en Bundesliga, el Holstein Kiel se quedó en la segunda división, donde intentó acedar a la máxima categoría sin mucho éxito. A mediados de la década de los setenta, la federación alemana decidió crear la segunda división alemana con la intención clara de profesionalizar el fútbol y evitar que ocurrieran sucesos como el escándalo destapado por Canellas. Kiel fue, de facto, reagrupada en la tercera división, una categoría que consiguió abandonar en 1978, permaneciendo varias temporadas en ella y descendiendo en 1981 definitivamente a las categorías regionales. Nunca pudo volver a sus primorosos comienzos de siglo. Con la reunificación germana, el club se ha pasado durante más de 25 años en categorías regionales. En 2013 accedió a la 3.Liga y cuatro años más tarde, en junio de 2017, alcanzó la 2.Bundesliga 36 años después. Algún año antes consiguió títulos coperos regionales que le abrieron, de par en par, las puertas de la Copa Nacional, alcanzando los cuartos de final, logrando eliminar a algunos equipos de dos y tres categorías por encima. Es lógico pensar que hayan celebrado volver a una categoría mucho más profesionalizada que cuando la abandonaron, más de tres décadas antes.

A mediados de la década de los setenta, la federación alemana decidió crear la segunda división alemana con la intención clara de profesionalizar el fútbol y evitar que ocurrieran sucesos como el escándalo destapado por Canellas

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Su presente se dibuja con letras de plata e intacta esperanza por continuar su escalada, como ya hiciesen otros antes (Hoffenheim, Leipzig o Darmstadt). Esos rayos de sol, generalmente fríos, que iluminan su puerto, hoy son sonrisas prudentes pero convincentes de que el equipo puede llegar a la primera división nacional. Una categoría que nunca ha conocido y con la que le gustaría tener cita en 2018, y así establecer una relación que se antoje duradera, teniendo el Holstein-Stadion como protagonista de tales escenas. El jefe de todo es su nuevo presidente: Steffen Schnekloth, quién sucedió en el cargo al difunto (y querido) Roland Reime en junio del presente año. Designado por la junta directiva como el indicado para llevar la nave, el nuevo máximo responsable del club es un hombre preparado: además de ser abogado y banquero, ha estado relacionado durante más de veinte años con la representación de jugadores. En el club ya le conocen, dado que hizo labores de asesor en el pasado. Con una política continuista, y de acuerdo con lajunta directiva, el nuevo máximo mandatario del club ha llevado una política de contratación razonablemente ambiciosa: jugadores jóvenes sin minutos en sus plantillas seniors, futbolistas que provienen de equipos descendidos a una categoría inferior, así como aquellos que están sin equipo y tienen experiencia al máximo nivel. Mezcla de juventud y experiencia a un coste ajustado a una expectativa de gasto. Todo esto se debe a dos hombres primordiales para el actual funcionamiento del Holstein Kiel: el director deportivo Ralf Becker y el entrenador Markus Anfang. Becker trabajó, durante al menos cinco años como jefe de scouters en el VfB Stuttgart; Anfang, técnico con el que consiguió el ascenso la pasada temporada a 2.Bundesliga, fue entrenador de las categorías inferiores del Bayer Leverkusen hasta la oportunidad surgida en Kiel, allá por agosto de 2016. La combinación de ambos hicieron posible, entre otras, la contratación de jugadores como Marvin Ducksch (con experiencia en la élite con Dortmund o Paderborn), Dominick Drexler (un trotamundos de las categorías inferiores alemanas desde que salió del filial del Leverkusen) o el hamburgués de ascendencia ghanesa Kingsley Schindler (que llegó la pasada temporada procedente del Hoffenheim). A ellos se les suma jugadores como Lukas Kruse o Johannes van den Bergh (con experiencias en Paderborn y Augsburgo respectivamente), o Aaron Seydel (joven promesa cedida desde Maguncia para que se curta y vaya teniendo minutos en la categoría), así como el exuberante David Kisombi, que ya asombrase en su día por Karlsruhe. Estos son algunos de los nombres propios que empiezan a escribir, con un fútbol pragmático, en donde las transiciones, el orden defensivo y la verticalidad actúan como elementos importantes en lo que va de temporada. A fecha del presente artículo, el recién ascendido vive un sueño que es posible o alcanzable de poder escalar dos categorías en apenas dos años.

El frío existente en las aguas del norte hace que estén pensando en alzar el vuelo del frío y busquen un lugar más cálido donde habitar en invierno. Las cigüeñas blancas desaparecen por largos periodos de tiempo y vuelven cuando las temperaturas son más suaves, menos frías y más apetecibles. Son aves de largos vuelos y estancias en sus respectivos viajes migratorios. Al Holstein Kiel no se le apoda las cigüeñas por casualidad: parecen haber emprendido un viaje largo hacia primera división para acabar, de un plumazo, con la nostalgia de un tiempo que aún no han vivido. Alzan el vuelo buscando el calor del éxito y no parecen que quieran moverse de allí en mucho tiempo.

Fuente imagen principal: Selim Sudheimer (Bongarts/Getty Images)

Clubes de Erasmus por el mundo

Clubes de Erasmus por el mundo

Ya sea por motivos políticos, de seguridad, de crecimiento o simplemente por comodidad, pero hay muchos equipos alrededor del mundo que juegan en ligas diferentes a las de sus Estados. Desde España hasta Nueva Zelanda hay muchos equipos que se sienten más cómodos jugando fuera de sus fronteras y, aunque muchos han tenido la posibilidad de regresar a sus países de origen, lo han desechado. A pesar de que la FIFA es reacia a que los clubes jueguen lejos de sus Estado, permite algunas excepciones históricas. Vamos a hablar sobre ellas

ESPAÑA

En la década de 1920, en pleno Vall d ‘Aràn, las malas comunicaciones del pueblo con los núcleos más cercanos de la provincia obligaron a Bossòst a estrechar lazos con las regiones francesas adyacentes, un trato que se extendió al fútbol. Las nevadas impedían a los habitantes del pueblo a cruzar el valle. En aquellos años Manuel Hughet, un francés que trabajaba en una de las empresas explotadoras de zinc en la localidad fundó la UE Bossòst y desde entonces juegan en las categorías inferiores del fútbol francés.  A pesar de la construcción del túnel de Vielha y la mejora en las comunicaciones que ya le permitían disputar las competiciones catalanas, el club decidió quedarse en Francia y actualmente compiten en la Excellence del Alto Garona, una categoría equiparable a la tercera división catalana.

En la década de 1920, en pleno Vall d ‘Aràn, las malas comunicaciones del pueblo con los núcleos más cercanos de la provincia obligaron a Bossòst a estrechar lazos con las regiones francesas adyacentes, un trato que se extendió al fútbol

ANDORRA

El FC Andorra es el club más antiguo del Principado. Fundado en 1942, cuando aún no existía una Federación Andorrana de Fútbol, está afiliado a la Real Federación Española de Fútbol. Es por ello que, excepcionalmente y previo consentimiento de la FIFA el Club disputa las ligas españolas, en su caso está en la Primera Catalana, y la Copa del Rey. De hecho, la ley del deporte en España sólo permite a un Estado no español disputar competiciones en el territorio nacional y ese Estado es Andorra. En 1994 se fundó la Federación Andorrana de Fútbol que organiza la Liga Andorrana de Fútbol y la Copa Constitución que dan acceso a sus equipos a las rondas previas de Champions y Europa Legue. Sin embargo el FC Andorra declinó jugar en la liga del Principado y siguió jugando en España.

MÓNACO

Quizás el caso más famoso en el mundo sea el del AS Mónaco. El Principado de Mónaco es un país tan sumamente pequeño que no tiene infraestructura para crear un campeonato propio y por eso se le permite jugar en la liga gala desde 1919, año en el que se apuntó a la Federación de Fútbol de Francia. De hecho, tiene el número de afiliación 91 enmarcándose dentro del grupo más antiguo de la Federación Francesa de Fútbol. El AS Mónaco es el actual campeón de la Ligue 1 francesa.
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INGLATERRA

Un caso muy curioso es The New Saints, campeón de la liga de Gales los seis últimos años, pero que juega sus partidos en territorio inglés aunque su sede social está en País de Gales. Esto es debido a que el equipo proviene de la fusión entre dos ciudades fronterizas  Llansantffraid ym-Mechain (Gales) y Oswestry (Inglaterra) y en su germen jugaba la liga galesa. Además, por razones de proximidad y comodidad el Bishop Castle Town, Trefonen FC y Morda United también compiten en las categorías de fútbol galés a pesar de estar en territorio inglés.

Por el mismo motivo tanto Berwick Rangers como Tweedmouth Rangers ubicadas en la ciudad inglesa de  Berwick-upon-Tweed fronteriza en este caso con Escocia, disputan las competiciones del país vecino desde su fundación.

LIECHTENSTEIN

Liechtenstein es la única federación admitida por la UEFA que no tiene liga propia debido a su diminuto tamaño, por ello todos sus equipos disputan las distintas categorías del fútbol suizo. El más representativo de todos es el FC Vaduz, que la temporada pasada estuvo en la Super Liga suiza aunque descendió a Challenge League donde se encuentra actualmente. Estos equipos no pueden disputar competición europea por la vía del fútbol suizo aunque lo mereciesen deportivamente ni les contaría el título aunque lo ganasen, por lo que su única opción de disputar competiciones europeas, en este caso la Europa League, es a través de la Copa de Liechtenstein.

Liechtenstein es la única federación admitida por la UEFA que no tiene liga propia debido a su diminuto tamaño, por ello todos sus equipos disputan las distintas categorías del fútbol suizo. El más representativo de todos es el FC Vaduz, que la temporada pasada estuvo en la Super Liga

PAÍS DE GALES

El país británico no tuvo liga propia hasta 1992 y de ahí que muchos clubes disputaran las competiciones inglesas por razones de proximidad. Entre ellos los dos más famosos, Swansea City y Cardiff City que militado de forma simultánea en Premier League. Además son los dos únicos clubes no ingleses en lograr títulos en Inglaterra, la FA Cup de 1927 para el Cardiff y la Copa de la Liga de  2013 para el Swansea. Con la puesta en marcha de la Welsh Premier League ambos rechazaron la invitación para participar en ella por razones económicas y de competitividad y en 1996 dejaron de participar también en la Welsh Cup. Pero ellos no son los únicos galeses en Inglaterra ya que Colwyn Bay, Merthyr County, Wrexham y Newport County también renunciaron a disputar la liga de su país pero en su caso por razones de proximidad geográfica con las categorías inferiores de fútbol inglés.

AUSTRIA, ALEMANIA E ITALIA

En Los Alpes, la otra gran cadena montañosa de Europa, se da un caso parecido al de Bossòst en Los Pirineos, pero más drástica, puesto que para la zona de Kleinwalsertal, donde se ubica el SV Kleinwalsertal, la única vía de salida del Valle es por Alemania ya que no tiene ningún tipo de comunicación con Austria, su país. Como es evidente el Club disputa el campeonato alemán.

La localidad de Büsingen am Hochrhein es una isla alemana en Suiza. Completamente rodeada por territorio suizo, la localidad se encuentra a menos de tres kilómetros de la frontera con el resto del país, pero los límites del término municipal (siete kilómetros cuadrados de superficie) están todavía más cerca, a setecientos metros de la frontera. En ese entorno, el FC Büsingen es el único equipo adscrito a la Federación Alemana de Fútbol que disputa los torneos fuera del territorio germano, en este caso en Suiza. Un caso idéntico es el AP Campionense Calcio, situado en un enclave italiano en terreno suizo que también está enrolado en las categorías inferiores del país helvético.

IRLANDA DEL NORTE

El Derry City es un caso muy particular pues ha sido campeón en dos países, Irlanda del Norte y la República de Irlanda. Originario del país norirlandés juega en la República por motivos de seguridad, afectado de lleno por los Troubles, conflicto étnico en Irlanda del Norte durante la segunda mitad del siglo XX. Enfrentó por un lado a los Unionistas, de religión protestante (mayoritaria en el país) y partidarios de permanecer en el Reino Unido y por otro lado a los republicanos, de religión católica y partidarios de la independencia o de la integración en la República de Irlanda, mayoritariamente de religión católica. Fue una batalla durísima, que duró 30 años,  con muchos muertos puesto que ambos bandos recurrieron a las armas. En medio de todo ello el Derry City FC, fundado en 1928 compitió en la liga de Irlanda del Norte hasta 1972. El club, católico, tuvo que dejar de jugar en Brandywell debido a los problemas de inseguridad generados por los enfrentamientos y se trasladó a Coleraine. La temporada siguiente las fuerzas de seguridad norirlandesas no les permitieron volver a a Drandywell y la la Federación de Belfast, de religión protestante, expulsó al equipo por lo que tuvieron que pedir su inscripción en la Federación de la República de Irlanda donde juega desde esa fecha habiendo logrado 17 titulos.
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FINLANDIA

En pleno mar Báltico aparecen las islas finlandesas de Aland de etnia y habla mayoritariamente suecas.  No se sienten finlandeses y para jugar al fútbol tampoco y es por ello que los dos equipos de las islas, el Lemlands IF y su vecino Hammarlands juegan en el sistema de ligas del fútbol sueco.

SAN MARINO

En Italia también encontramos un caso de un equipo de un país pequeño que juega en el Calcio italiano. Se trata del San Marino Calcio, representante del pequeño país europeo San Marino y que compite en la Lega Pro Prima Divisione, que corresponde a la Tercera División de España. El club fue fundado en 1960 y es el único equipo de fútbol profesional de la república de San Marino.

BRUNEI

El Duli Pengiran Muda Mahkota Football Club, más conocido como DPMM FC, es el equipo de la Casa Real de Brunei y tiene el honor de haber participado ya en la liga de tres estados distintos. Fundado en el año 2000, en sus primeros años formaron parte de la Brunei Premier League, la cual ganaron en 2 ocasiones además de un título de Copa y dos Supercopas. En 2005 decidieron jugar la Super Liga de Malasia hasta que al término de la temporada 2007/2008 fueron obligados a abandonarla al dejar de pertenecer a la Asociación de Fútbol Amateur de Brunei. Dado que desde 2004 ya disputaban la Copa de Singapur, en 2009 se integraron también en la Liga de ese estado en la que siguen jugando.

NUEVA ZELANDA

El Welligton Phoenix FC sea quizás el caso más particular de todos, ya que el equipo de la capital de Nueva Zelanda es el único club en el mundo que forma parte de un liga que no es de la confederación a la que pertenece la Federación de su país. Y es que la Nueva Zelanda pertenece a la Confederación de Oceanía, sin embargo la australiana, que es donde juega, forma parte de la Confederación Asiática desde 2006. El Welligton Pheonix juega en la A-League de Asutralia desde su fundación en el año 2007. A pesar de contar con una liga en su país,  la ISPS Handa Premiership, ésta es semiprofesional y para tener un equipo completamente profesional la única opción es participar en el campeonato australiano.

El Welligton Phoenix FC sea quizás el caso más particular de todos, ya que el equipo de la capital de Nueva Zelanda es el único club en el mundo que forma parte de un liga que no es de la confederación a la que pertenece la Federación de su país

CANADÁ

Tres equipos canadienses, Vancouver Whitecaps, Toronto FC y Montreal Impact disputan la Major League Soccer de Estado Unidos. A pesar de que Canadá cuenta con liga propia, estos tres conjuntos aprovechando que la MLS stá bajo el régimen de ambas Federaciones, decidieron participar el campeonato norteamericano al tener mayor proyección internacional y más competitividad.

Existen otros conflictos territoriales que aún no están formalmente resueltos, casos como Crimea en Ucrania, Transnitria en Moldavia, la República Turca del Norte de Chipre o la disputa de Nagorno-Qarabag entre Azerbayán y Armenia que hace que algunos clubes no tengan muy claro en que Estado juegan según seas de un bando u otro.

Fuente imagen principal: Getty Images.