El fútbol femenil (o femenino) en México ha tenido una historia de altibajos. En los setenta, cuando se disputaron los dos primeros mundiales femeniles (no oficiales), el tricolor obtuvo un tercer lugar, en 1970, y un subcampeonato, en 1971, frente a un récord de asistencia en el Estadio Azteca, sede del torneo. A pesar de ello la emoción se dispersó pronto y la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) relegó a las mujeres. Sin una liga profesional, su participación en el fútbol estaba limitada a dos opciones: ligas amateur, donde a veces buscaban un espacio entre los equipos masculinos, o, si tenían manera, salir al extranjero a buscar oportunidades. De ahí, a la expectativa de ser consideradas para representar a la selección femenil.

En los setenta, cuando se disputaron los dos primeros mundiales femeniles, el tricolor obtuvo un tercer lugar, en 1970, y un subcampeonato, en 1971, frente a un récord de asistencia en el Estadio Azteca, sede del torneo

Por eso, el anuncio de la creación de la Liga MX Femenil, en diciembre de 2016, representó un punto nuevo para el fútbol en México: por primera vez en la historia se abriría un circuito profesional para las mujeres futbolistas del país, que a lo largo del tiempo han demostrado su calidad a nivel nacional e internacional. 16 de los 18 equipos de la liga varonil accedieron a participar, creando un equipo femenil que estaría compuesto al menos de 21 mujeres, todas mexicanas. Cuatro de las jugadoras debían ser menores de 17 años y el resto menores de 23, con excepción de dos de categoría libre. A inicios del 2017 se llevó a cabo la Copa Femenil MX como preámbulo del torneo de liga, con 12 equipos participantes. La liga logró generar suficiente interés en la afición, que respondió bien al primer torneo, en parte gracias a la difusión que cada uno de los clubes dio a sus equipos femeniles, y a la transmisión por televisión de varios de los partidos.

Para el Clausura 2018, que finalizó hace días, la liga se afianzó más en el gusto de los aficionados. La final, que enfrentó a Monterrey contra Tigres en una repetición del derby regiomontano ocurrido en la final del torneo varonil, rompió el récord de asistencia para un partido de clubes, con 51,211 aficionados en el Estadio BBVA Bancomer. Al tiempo que en México la Liga MX Femenil crece poco a poco, en Europa las jugadoras mexicanas destacan por sus éxitos. Aunque no son las únicas representantes, Charlyn Corral y Kenti Robles en España, y Stephany Mayor en Islandia, dejan ver que el fútbol femenil mexicano tiene potencial para aspirar a ser potencia.

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Charlyn Corral se acostumbró a jugar en su infancia con equipos masculinos, aprovechando que su padre era entrenador de equipos amateur. Su talento llamó la atención de federativos que la acercaron a la Selección Nacional, con la que debutó apenas a los 13 años; sin embargo, la falta de oportunidades en su país y una oferta de la Universidad de Louisville, en Estados Unidos, la llevaron a emigrar. Tras ser diagnosticada con síndrome compartimental, una enfermedad neuromuscular que le provocaba intensos dolores, Charlyn llegó a pensar en el retiro. La operación para sanar la dolencia la alejó por varios meses del balón, pero el regreso marcó para ella un punto de inflexión en su carrera.

“Gracias a la operación me convertí en jugadora profesional. Me ayudó mi mentalidad. Antes era niña tímida, pero el futbol me ayudó a sacar el carácter que no pensé que tenía”, compartía a la Revista Proceso a principios de este año. Después del trago amargo le llegó la oportunidad de jugar en Europa, con el Merilappi United de Finlandia, en su primera experiencia profesional. Con solo ocho partidos en el Merilappi, Corral se vio frente a una nueva oportunidad para jugar en Europa: el Levante UD de la Liga Femenina Iberdrola buscaba sus servicios. La mexicana accedió a fichar por el equipo valenciano, al que llegó sin mucha expectativa; a pesar de tener experiencia en cinco mundiales, tres sub-20 y dos de selección mayor, su paso en el fútbol femenil profesional era mínimo. El inicio fue difícil para Corral, pero una vez que se adaptó se volvió imparable. 22 goles en su primera temporada la ubicaron en el segundo puesto de la pelea por el Pichichi y 20 tantos en la segunda campaña la mantuvieron en el top 4 de goleadoras en la Liga Iberdrola. La tercera fue la vencida para Charlyn, que consiguió el Pichichi, primero en la historia para una mexicana, en la temporada 2017-18 tras marcar 24 goles.

Mientras Corral se convertía en la mejor goleadora en la historia del Levante UD femenil, Kenti Robles era pieza clave para el bicampeonato del Atlético de Madrid

Mientras Corral se convertía en la mejor goleadora en la historia del Levante UD femenil, Kenti Robles era pieza clave para el bicampeonato del Atlético de Madrid. Con 11 años jugando en España, Robles es una de las mexicanas con más experiencia y títulos en el Viejo Continente. Kenti debutó con 18 años en el Espanyol, tras pasar cuatro años en cantera, obteniendo un título de la Copa de la Reina; en 2011 fue fichada por el Barcelona, con el que logró un tricampeonato de liga y el bicampeonato de la Copa. En 2015 volvió al Espanyol, pero su paso fue breve tras llegar a un acuerdo con el Atlético de Madrid.

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Con las colchoneras, Robles obtuvo el título de liga en las temporadas 2016-17 y 2017-18; en esta última disputó 2.326 minutos en 27 partidos, convirtiéndose en titular indiscutible en la lateral derecha. Javier Villacampa, entrenador del Atleti, previo a un partido de Champions femenil, era claro respecto a Robles: “No tengo inconveniente en decirlo, es la mejor lateral de la Liga”.

En Islandia, Stephany Mayor se ha erigido como la estrella del Þór/KA de la primera división de aquel país, donde comparte vestidor con Blanca Sierra y Natalia Gómez Junco. La delantera, que llegó para la temporada 2017, resultó fundamental para que su equipo se coronara en septiembre del año pasado por segunda vez en su historia. Mayor se convirtió en la goleadora del Þór/KA, con un gol suyo ayudando a definir el título en la última jornada; reconocida como la mejor jugadora del 2017, en abril de este año fue clave para los triunfos en la Copa de la Liga y la Supercopa islandesa.

De acuerdo a la FIFA, más de dos millones de mujeres juegan al fútbol en México. Actualmente hay poco más de once mil niñas registradas ante la Federación Mexicana de Fútbol (FMF). Aunque aún hay retos grandes, como los bajos salarios o la falta de patrocinadores, la creación de la Liga MX femenil y las destacadas participaciones de las mexicanas en Europa son motivo de esperanza para el crecimiento del fútbol femenil mexicano.

Fuente imagen principal: Posta.mx.

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