«Uno de los chicos me decía: “míster, los primeros veinte minutos no podía mover las piernas”». En el fantástico Asado Reservado, el Cholo Simeone habló largo y tendido sobre la psicología de una recta final de liga eterna. Y quizás, esta frase sintetice gran parte de las emociones que al jugador de élite se le cruzan por la cabeza cuando tiene un campeonato al alcance de la mano.

Cuando el Spartak perdió contra el Akhmat, el cartel de favorito no podía ser más grande para el modesto Lokomotiv. Catorce años más tarde, se encontraba a dos puntos de ganar la Premier Rusa. Incluso el twitter oficial de la liga publicó una encuesta que preguntaba a los usuarios cuándo creían que el Lokomotiv ganaría la liga. La encuesta incluía la posibilidad de que la perdieran. A ojos de todos, esta liga solo la podía perder el Loko.

Como en el béisbol, el Loko tendría tres intentos para ganar el torneo. Contra tres rivales complicados, sí. Pero solo necesitaba dos empates en tres partidos. El primer championship point era en Krasnodar, contra un equipo que se juega la Champions y con 5.000 hinchas visitantes en las gradas.

Durante la previa se habló del interés del Krasnodar en firmar a Alexey Miranchuk, la gran perla del Lokomotiv. También sonó Ancelotti para entrenar al club de Cherizkovo la próxima temporada. Un rumor misteriosamente desaparecido tras el partido. Hablamos del típico ruido alrededor del líder que se acerca al objetivo. Como cuando se hablaba de Arda Turan y el Barça, o de si Courtois iba a poder jugar las semis de Champions contra el Chelsea.

Era curioso ver cómo iba a manejar la presión un equipo tan inexperto. Pese a tener una media de edad superior a los 28 años, tan solo tres de los once que dispuso Semin en Krasnodar habían ganado alguna liga en su carrera. Y el capitán Denisov es el único con un entorchado liguero que no tenga más de diez años. Si al Atleti de Simeone le temblaban las piernas contra el Levante, ¿qué podríamos esperar del Lokomotiv en casa de uno de los equipos del momento?

Simeone, sobre la liga del Atleti en 2014: «Para los que no estamos acostumbrados a salir campeón, como el Atlético de Madrid que llevaba 25 años sin ganar, es muy difícil. Quieras o no, las piernas empiezan a pesar y empiezan a bloquearte. No sabés por qué, no podés jugar»

No me gustaría jugarme el trabajo de un año en un duelo con Fedor Smolov. Al ‘9’ de Rusia se le caen los goles que el Lokomotiv ya no hace. Ya son cinco horas de fútbol sin contar un gol de la locomotora, que tuvo dos ocasiones clarísimas para adelantarse en Krasnodar, pero acabó cayendo tras dos fallos garrafales. Alexey Miranchuk agarró al delantero dentro del área cuando el delantero estaba escoradísimo. Smolov anotó, robó la pelota a los centrales tras el saque de centro y puso el 2-0 en dos minutos.

En rueda de prensa, le preguntaron a Yuri Semin si creía que alguien estaba intentando desestabilizar al equipo. Y el entrenador picó en el anzuelo y confirmó la sospecha. Afirmó creer que el Lokomotiv tiene una quinta columna, expresión que hace referencia a un grupo de conspiradores internos que colabora con el enemigo. Sea cierto o no, parece una manera poco idónea de capear la enorme presión. El Lokomotiv solo necesita dos puntos más para cerrar un año histórico. Pero cada vez parece más difícil intuir cómo va a conseguirlos.

Desde Rusia con Balón, todas las semanas en Underground Football.

Foto de portada: Alexey Miranchuk se lamenta tras el penalti sobre Smolov | Daria Isaeva/Sport Express

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