Ya habréis oído hablar del SKA de Jabárovsk. Juanvi Safont radiografió al milímetro a un equipo que no solo vive alejado en la clasificación de la Premier Rusa, sino también a miles de kilómetros de todos sus rivales. «Mi familia está en Buenos Aires y hay 13 horas de diferencia con ellos. Cada vez que quiero hablar con mi hijo se me complica, solo puedo hablar dos veces al día porque cuando aquí es de mañana, en Argentina todavía no han hecho la cena del día anterior. Es mucha diferencia, pero siempre veo el lado positivo de todo».

Alejandro Barbaro (20 de enero de 1992, Lomas de Zamora, Argentina), jugador argentino del SKA, ilustra la dificultad de jugar al otro lado del mundo. Con experiencia en clubes como Banfield o Nacional de Montevideo, llegó a Rusia con la expectativa de poder lucirse y llegar a alguna de las grandes ligas europeas tras curtirse en Sudamérica. «En Nacional pude coincidir con Abreu, Eguren, Fucile, Seba Fernández… Grandes jugadores de los que he aprendido un montón. El mismo Nacho Fernández ha jugado en todos lados y eran una referencia para mí. Nos quedamos con la espina de perder contra Boca y no poder ganar la Libertadores, que es un gran sueño para todos en Uruguay, pero sentir la exigencia de un grande como Nacional y el cariño de toda su gente fue una experiencia maravillosa».

El equipo de Alejandro Barbaro recorre medio continente en cada una de las 15 salidas que marca el calendario liguero desde un rincón bastante ajeno al mundo occidental

El relato de Barbaro resultaría increíble si no tuviéramos un mapa en la mano. Su equipo recorre medio continente en cada una de las 15 salidas que marca el calendario liguero desde un rincón bastante ajeno al mundo occidental. «Tengo dos compañeros que hablan inglés y con ellos tengo más relación, pero para todo lo demás tengo que ir con un traductor al lado que me ayude a relacionarme. Es complicado, pero son sacrificios que uno tiene que hacer».

  • Facebook
  • Twitter

Fuente: Undergroundfootball.com

A falta de ocho jornadas para el final del campeonato, el colista visitaba esta semana la casa del equipo más en forma del torneo, la del Spartak de Moscú. Sin Barbaro en el once, la estrella fue el veterano portero del SKA, Alexander Dovbnya. Con once paradas, entre ellas un penalti detenido, dejó a los suyos muy cerca de la victoria. «Hay muchos partidos que perdemos por detalles, en los últimos minutos» advertía Barbaro en la entrevista antes del partido. Es el principal mal de «un club grande, con unas instalaciones magníficas que no se ven en todas partes en Sudamérica». Como si de una premonición se tratara, Fernando pondría una falta inalcanzable ya en el tiempo de descuento que dejaría al SKA sin puntos y con una salvación bastante complicada.

«Jugar aquí es difícil. Es otra cultura, otro idioma, otro clima… Incluso otra forma de ver el fútbol. Muchas veces jugamos con cinco defensas y para un delantero a veces es complicado. Pero es una liga que paga bien, con buen nivel y que puede abrirte una puerta a jugar en las grandes ligas. De momento está bien, en verano veremos qué pasa», concluye nuestro protagonista de esta semana.

LA PELEA POR LA LIGA

Fue un partido denso de un Spartak que cerca estuvo de pinchar, en una semana donde Krasnodar y Zenit volvieron a facilitar al Lokomotiv su camino hacia el título con sendos empates a cero ante Dinamo y Rostov. Tan solo el CSKA pareció dar la cara ganando en Chechenia ante el Akhmat Grozny para homenajear a los gemelos Berezutski, que la pasada semana anunciaron su retiro de la selección nacional.

Desde Rusia con Balón, todos los lunes en Underground Football.

Foto de portada: Amurmedia.ru

Share This

Compartir

Share this post with your friends!