A las puertas de 2018 es muy difícil encontrar una liga de las más potentes del mundo en la que 15 millones suponga una cifra estratosférica. A la Eredivisie todavía no le han llegado las consecuencias de Neymar y Mbappé; tampoco las de Cristiano Ronaldo. Es otro mundo, donde el Ajax, club más laureado del país nacional e internacionalmente no puede pagar más de veinte ‘kilos’ ni tras dos temporadas ingresando ochenta por ventas de jugadores y el correspondiente premio económico que otorga la UEFA por llegar a la final de la Europa League.

Sin saber muy bien a dónde ha ido a parar tal cantidad de dinero más allá de la reforma en la que está inmerso el Amsterdam ArenA, hoy en día ni el Ajax parece ser capaz de igualarse con las principales ligas en cuanto a fichajes. Por ello David Neres continúa siendo el segundo fichaje más caro de la historia del club, solo por detrás de Sulejmani, quien casi 16 millones de euros en 2008.

El fichaje de Neres se dio en las circunstancias perfectas para pensar que sería un fracaso. Marc Overmars, por razones que solo él conoce, llevó a la dirección técnica del club a comenzar una política de fichajes sudamericanos desconocidos en los Países Bajos. Algunos mostraron un rendimiento excelente, como Davinson Sánchez, y a otros todavía se les espera, como a Mateo Casierra y Luis Orejuela. Las dudas de que este podría ser otro intento más del exfutbolista del Barcelona por confiar en su apuesta y no ser una buena inversión deportiva estaban en los coffee shops. Era mucho dinero, demasiado para que la presión de la afición y la autoimpuesta por él mismo se comieran a aquel adolescente.

Las circunstancias invitaban a pensar que el fichaje sería un fracaso. Y lo fue… durante solamente cuatro meses

Y las sospechas eran ciertas. Tras llegar a mediados de febrero por estar disputando el Sudamericano sub-20 con Brasil, David Neres aterrizó en Amsterdam para, básicamente, ser el suplente de Bertrand Traoré. El brasileño todavía no había podido demostrar que es muchísimo más futbolista que el burkinés. Quizá él mismo supiese que podía mejorar el rendimiento de alguien que solo encontraba en su manual de juego correr y un increíble repertorio de regates fallidos con los que perder la posesión, capaces de impresionar incluso a su propia afición. Al igual que cada vez que armaba el tiro, el espectador nunca sabía qué extraño haría con el balón, aunque sí tuviese la certeza de que aquello no acabaría bien.

Suerte para él, los de Peter Bosz llegaron a las rondas finales en Europa y en los partidos de la ya casi descartada Eredivisie podía lucirse. Ante NEC y Herenveen, dos jornadas ligueras consecutivas previas a jugar los cuartos de final contra el Schalke 04, el equipo goleó con un 1-5 y 5-1 respectivamente en los que Neres brilló con un gol y una asistencia en cada uno de ellos. Podíamos imaginar su potencial, pero todavía era pronto.
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Ahora a base de auténticas exhibiciones se ha ganado el puesto en un equipo que, tras cinco meses de competición, sigue intentando dar con la tecla. Se ha vuelto imprescindible en el juego ajacied, tanto o más que Amin Younes la temporada pasada, añadiendo al desborde y la individualidad alemana unas cifras que le colocan muy arriba tanto en la tabla de goleadores como de asistentes de la Eredivisie. Es pura imaginación fuera del área, y dentro de ella está decidiendo todo lo que duda un Kasper Dolberg que no pasa por sus mejores días. Tanto es así, que incluso Kluivert, quien comenzó como titular en la banda derecha, hizo unas declaraciones para decir públicamente que, aunque la mayoría de las veces ha jugado a pierna buena, también podía hacerlo en la izquierda. Sabía que aquella batalla ya la tenía perdida.

Su jugada típica no es la que lleva el sello Arjen Robben, no tiene ni calidad, ni físico, ni imaginación suficiente para batirse en semejantes batallas, aunque sí traza esa diagonal sin balón. Es un futbolista que está constantemente pensando en el desmarque y mira más la línea del fuera de juego que cualquier delantero de área. Si bien es cierto que con lanzadores como Schöne, Frenkie de Jong o Ziyech buscarla al espacio es más fácil, nadie es tan insistente como él.

Como todo sudamericano tuvo que adaptarse a Europa y a su fútbol. No podemos culparle de estar cuatro meses firmando más stories graciosas en Instagram con sus compañeros que regates. Seguramente su gran personalidad y su buena relación con el vestuario le han ayudado a integrarse al máximo con la ciudad, el equipo y el club, donde ya es un nuevo ídolo. Si el PSV tiene a Hirving Lozano, el Ajax ya tiene a David Neres. Hablamos de algo serio y que ya está aquí.

Tite ha dejado caer que si mantiene este nivel incluso podríamos verle en Rusia. Quizá ahora sería algo precipitado verle entre Gabriel Jesús, Neymar y Coutinho, pero que el seleccionador brasileño tenga constancia de tu buen rendimiento y te tenga en cuenta para futuras convocatorias en un claro síntoma de que estás en buen camino

Tite ha dejado caer que si mantiene este nivel incluso podríamos verle en Rusia. Quizá ahora sería algo precipitado verle entre Gabriel Jesús, Neymar y Coutinho, pero que el seleccionador brasileño tenga constancia de tu buen rendimiento y te tenga en cuenta para futuras convocatorias en un claro síntoma de que estás en buen camino. Neres lo está y si, como dice Tite, mantiene este increíble nivel, en 2018 no se cambiará de camiseta solo durante las fechas de selecciones.

Fuente imagen principal: ANP / Olaf Kraak.

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