El sueño del ascenso de categoría y la pesadilla del descenso rondan desde siempre las mentes de jugadores y aficionados al fútbol. Una temporada mala y te vas a la B, un gran año y das el salto a una de esas muchas ligas patrocinadas por la banca donde el dinero de la TV todo lo inunda. Así se mueve el fútbol y es ésta una máxima interiorizada desde su más tierna infancia por aquellos que enloquecen con el balón en los 5 continentes. Sin embargo, como en muchos otros órdenes de la vida, para esto también hay excepciones. EE.UU y Canadá son ajenos a estos usos y costumbres y no dudan a la hora de plegar los mismos a su afán por corporativizar, haciendo ligas cerradas, todos los deportes profesionales. El fútbol, como era de esperar, no es una excepción.

La Major League Soccer (“MLS”), creada en 1996, es una organización cerrada. Una liga cuyos miembros son intocables y que, salvo la conjunción de fracaso deportivo, financiero y social, disfrutan sine die del derecho a jugar en la máxima competición de fútbol de EE.UU. y Canadá. Las temporadas finalizan sin dramas, no hay descensos y las únicas lágrimas son de alegría y no vienen sólo del equipo que se alza con la MLS Cup sino que también provienen de aquellos clubs que logran incorporarse al selecto grupo de la MLS. Las franquicias de expansión, tal y como se denomina a aquellos clubs que no formaban parte de los 10 equipos que dieron lugar a la primera MLS, obtienen el derecho a jugar en esta liga lejos de los terrenos de juego. Es una labor de despacho, una tarea más próxima a la que desempeñan las ciudades candidatas a ser sede olímpica que a la propia de un club de fútbol que ansía crecer en Europa o Suramérica.

La figura del equipo descendido no existe en la MLS. Es una liga cerrada donde los equipos no temen verse relegados a divisiones inferiores

Actualmente la MLS la componen 22 franquicias, 11 por Conferencia, siendo las 2 últimas en unirse a la fiesta del balón Atlanta United y Minnesota United. El crecimiento de esta liga es claro, no sólo en número de equipos sino también en asistencia a los estadios, donde se ha pasado de una entrada media de 14.000 personas a superar los 22.000 este curso, pero el Comisionado Don Garber quiere ir más allá. El objetivo públicamente anunciado es alcanzar una MLS con 28 equipos pero hay quien apunta a números todavía mayores. Para empezar, el año que viene se contará con una nueva franquicia, Los Ángeles FC (con el mexicano Carlos Vela, por ahora, como fichaje estrella) y también se espera, aunque genera algunas dudas debido a los retrasos en la construcción del nuevo estadio, dar cabida antes o después a la franquicia promovida por David Beckham en Miami. Con éstos dos, ya serán 24 los equipos de la MLS y es precisamente en estos días cuando las dos siguientes ciudades que serán bienvenidas a la liga norteamericana serán anunciadas. Las franquicias 25 y 26 están en juego y por eso es buen momento para explicar qué factores influyen en esta decisión que cambiará, para siempre, la vida de los aficionados al fútbol de dos ciudades de EE.UU.

Columbus, Dallas, Kansas, Washington, New England, Nueva York, Tampa, Colorado, Los Ángeles y San José acogieron a las primeras 10 franquicias de la MLS

Tras un proceso competitivo que incluyó a 12 ciudades ahora son sólo 4 las finalistas y de ellas únicamente 2 serán las elegidas en esta ronda de expansión. Cincinnati, Detroit, Nashville y Sacramento son las urbes que se disputan el honor, y el negocio, de formar parte de la MLS a partir de 2020. El precio a pagar por las candidaturas finalmente seleccionadas está fijado en USD 150 MM, concepto que funciona como una especie de matrícula o coste hundido por pertenecer a la MLS (expansion fee) y cuyo importe hace palidecer a los USD 10 MM que en 2007 pagó Toronto FC por este mismo derecho. Hasta aquí, todas las candidaturas están en igualdad de condiciones siendo factores más subjetivos los que decantan la balanza a favor de unas u otras.

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Históricamente el criterio en el que basaba su decisión el órgano director de la MLS era fundamentalmente geográfico. Aquellos mercados sin explotar comercialmente y donde podía existir una masa de aficionados suficientemente numerosa y desatendida por la MLS eran los buscados para el desarrollo de nuevas franquicias. Así Chicago, Seattle y Philadelphia, Nueva York y más recientemente Atlanta se incorporaron poco a poco, y bajo este criterio de localización, a la MLS vía las franquicias de expansión. Hoy, tras 21 años de MLS, la liga comienza a dar síntomas de madurez y aunque todavía existen mercados que alimentar (especialmente el MidWest) los parámetros por los que se rige la estrategia a corto y medio plazo de la MLS no son estrictamente geográficos.

La experiencia reciente muestra que son las franquicias con una estructura accionarial más poderosa en lo económico y más comprometida con el desarrollo de la MLS las que están haciendo avanzar a la liga. Seattle Sounders, New York City, Toronto FC, Orlando City y Atlanta United son claros ejemplos de clubs que apuestan por la MLS y que no dudan a la hora de invertir importantes cantidades de dinero en sus franquicias. Designated players de nivel mundial (“jugadores franquicias” no sujetos al límite salarial por los que se apuesta como Miguel Almirón (Atlanta United), David Villa (New York City), Sebastian Giovinco (Toronto FC)), soccer specific stadiums (estadios puramente de fútbol como el construido por Orlando City con un coste de USD 155 MM), instalaciones deportivas modernas (Atlanta United invirtió USD 60 MM en las suyas) e inversión en las categorías inferiores son aspectos que diferencian a las franquicias exitosas de las que fracasan y de ello es plenamente consciente la MLS. Por ello, en esta nueva ronda de expansión el peso de la decisión ha migrado desde la localización hacia el compromiso y la capacidad financiera de los propietarios de las franquicias. Se está yendo hacia un modelo que prima el have vs el have not (los que tienen recursos vs los que no los tienen)

La MLS busca franquicias sólidas financieramente y dispuestas a invertir en soccer

La decisión final se espera antes de fin de año y aunque las apuestas están abiertas sí se empiezan a ver candidaturas mejor posicionadas que otras. De forma breve mostramos a continuación las principales fortalezas y debilidades de cada una de las ciudades en lucha por esas ansiadas plazas en la MLS

NASHVILLE I Nashville SC

Fortalezas: Equipo en USL a partir de 2018 (teórica segunda división del fútbol en EEUU y Canadá), estructura accionarial sólida (dueño de Minnesota Vikings – NFL), plan de inversión en estadio propio (USD 275 MM y 27.500 espectadores), apoyo municipal y buena acogida local a los partidos de la Gold Cup disputada este verano (47.622 espectadores)
Debilidades: 3º mercado de TV entre los candidatos

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SACRAMENTO I Sacramento Republic

Fortalezas: Exitoso equipo en la USL (campeón en 2014), estructura accionarial sólida (CEO de Hewlett-Packard, CEO de San Francisco 49ers – NFL, accionista minoritario de Sacramento Kings – NBA, etc.), plan de construcción de estadio propio (inversión privada por USD 226 MM y 20.000 espectadores)

Debilidades: 2º mercado de TV entre los candidatos

CINCINNATI I FC Cincinnati

Fortalezas: Exitoso equipo en USL (record de asistencia en la competición y semifinalista en la Open Cup 2017) y plan de inversión en estadio propio (inversión privada por USD 200 MM y 21.000 espectadores),
Debilidades: Mercado de TV más reducido de entre los candidatos (competencia casi directa con la franquicia existente de Columbus Crew distante en poco más de 100 millas), localización del estadio no definida y apoyo financiero municipal inferior al esperado

DETROIT I Se eligió un nombre, pero tuvo que ser desechado al estar registrado por un equipo amateur

Fortalezas: Estructura accionarial sólida (Familia Ford, Dueños de Cleveland Cavaliers y Detroit Pistons – NBA) y mayor mercado de TV entre los candidatos
Debilidades: Ausencia de planes para estadio propio ofreciendo como alternativa el Ford Field de los Detroit Lions – NFL (65.000 espectadores) y ausencia de equipo en divisiones inferiores

La decisión final no se hará esperar y serán el Comisionado Don Garber y el Comité de Expansión de la MLS, formado por representantes de New England Revolution, Chicago Fire, Columbus Crew, Orlando City y Philadelphia Union, quienes la tomen. Nashville y Sacramento son las ciudades que hoy parten como favoritas pero la MLS mira hacia el futuro, buscando incorporar aquellas franquicias que más puedan aportar al fútbol de EE.UU. y Canadá durante las próximas décadas. En pocas semanas tendremos la decisión final y posiblemente ésta nos ayudará a entender mejor hacia dónde quiere ir la MLS.

Fuente imagen principal: Adidas.

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