Dan Gosling se internó en el área por el perfil izquierdo, avanzó unos pocos metros y puso un centro que fue fácilmente despejado por la defensa del Manchester City. El balón dio un bote hacia la dirección de Charlie Daniels. Este perfiló su cuerpo para pegarle y la enganchó justo a bote pronto. Fue un misil teledirigido hacia la escuadra de la portería defendida por Ederson. Impactó por la potencia y por la forma de entrar: incluso tocó el palo antes de besar la red. Dean Court se volvió loco. Twitter se volvió loco. Y no era para menos.

La gran parte de gente hasta ese momento no conocía al lateral izquierdo del Bournemouth y, a buen seguro, al ver ese maravilloso tanto, cogieron su teléfono u ordenador para buscar su nombre en Google. Se llevaron una sorpresa: el primer Charlie Daniels que sale no es el futbolista, sino un cantante.

Fue el Ridgeway Rovers quien vio a nuestro protagonista dar sus primeros pasos en el fútbol, un club juvenil que tuvo en sus filas a David Beckham y Harry Kane. De todos modos, las coincidencias entre el lateral y el delantero inglés, considerado por muchos el mejor de la liga, no terminan ahí, puesto que ambos coincidieron en el Leyton Orient cuando Harry solo tenía 17 años. De hecho, Daniels le solía llevar a los entrenamientos. Charlie se terminó de formar en la cantera del Tottenham y pasó, como todos, el clásico proceso de cesiones a equipos de divisiones inferiores. Uno se pone a pensar en la intención de estos movimientos y deja la sensación de que, más allá de una supuesta progresión, lo que se quiere es ganar tiempo cuando no se sabe qué hacer con el chaval.

Charlie se terminó de formar en la cantera del Tottenham y pasó, como todos, el clásico proceso de cesiones a equipos de divisiones inferiores

Al igual que muchos otros, Daniels empezó como extremo izquierdo y fue Martin Jol el que le aconsejó pasarse al literal. Una decisión acertada, vista con perspectiva, pero que dificultó su llegada al escalafón más alto del fútbol inglés. A esto se le añadió el hecho de que el Tottenham fichó a Gareth Bale para su posición. Es decir, dos dificultades: jugando más atrás, el futbolista llama menos la atención y, en consecuencia, recibe menos ofertas para seguir progresando en equipos mejores; y más competencia en el primer equipo, o, lo que es peor, una demostración de que en realidad no confían en ti. Por esto último, y tras una conversación con Harry Redknapp, llegó el momento de tomar decisiones importantes: “Había intentado lo más que pude entrar en el primer equipo del Tottenham. había tenido varios periodos de cesiones y decidí que era el momento de irme. Tuve una temporada entera el curso anterior en Orient, lo había disfrutado mucho y no tenía que mudarme porque era mi equipo local“.

Embed from Getty Images

En 2011 fichó por el Bournemouth, primero en calidad de cesión y después de manera permanente. Ese sería el tren que le llevaría a la Premier League, previa parada en Championship. Como se comentó antes, para los defensores es más complicado que un ojeador se fije en ti. No son tan vistosos como los que atacan. Charlie tiene su teoría al respecto: Es a través de ascensos [cómo los defensas consiguen su oportunidad en lo más alto]. Para muchos defensas tiene que ocurrir de esa manera, a no ser que juegues desde muy joven. Todo se relaciona con que te den la oportunidad. Si alguien te va a fichar o no, es otra cosa. Muchos entrenadores ficharán jugadores que hayan jugado en esa división anteriormente. No es una crítica a los entrenadores; es su prerrogativa. Pero hay muchos futbolistas en divisiones inferiores que podrían jugar en la Premier League“.

En consecuencia, el propio Daniels consideraba que, si le daban la chance, estaba preparado para rendir en los mejores campos del país. Al final no se tuvo que mover del sur para acabar llegando a donde siempre quiso. Junto al Bournemouth, que aún ahora mantiene a algún futbolista de su tiempo en League One, llegó a la Premier League.

Era la primera vez para la institución, pero no se notó. Ya es la tercera campaña consecutiva y, aunque esta les está costando más, ver sus partidos sigue siendo un ejercicio bastante divertido. En su sistema, los laterales tienen bastante peso y suelen incorporarse al ataque siempre que pueden, llegando incluso a pisar área. Daniels alberga unas estadísticas más que decentes si tenemos en cuenta su posición: ocho goles y nueve asistencias en 82 partidos. Se trata, seguramente, del lateral más infravalorado de toda la liga. ¿Por qué afirmo esto? Por lo que se expondrá en las siguientes líneas.

No se trata, ni mucho menos, de un defensor excepcional, pero es muy aguerrido en los duelos individuales, aguanta bien a su oponente y utiliza con acierto el recurso de ir al suelo

Empezaremos por su faceta menos llamativa: la defensiva. No se trata, ni mucho menos, de un defensor excepcional, pero es muy aguerrido en los duelos individuales, aguanta bien a su oponente y utiliza con acierto el recurso de ir al suelo. De todas formas, cuando se enfrenta a rivales muy explosivos y veloces, sufre porque su velocidad sostenida, sin ser baja, tampoco es alta. En cuanto a posicionamiento, no es un déficit para su equipo. Es cierto que a veces le pueden coger la espalda, pero está capacidad para corregir. Grosso modo, defensivamente suma en determinados momentos y no resta -casi- nunca. Cumple.

Embed from Getty Images

Por otra parte, entrando ya en lo que le hace bueno de verdad, llega su aportación en ataque. Lo primero a tratar en esto es que tiene una zurda maravillosa. En torno a su pierna izquierda gira todo lo que le puede dar al Bournemouth ofensivamente hablando. A esto añade un poso, tanto en campo rival como en campo propio, que le lleva habitualmente a elegir la mejor decisión posible y a no ponerse nervioso cuando es presionado. En salida de balón, aun con gente encima, es preciso para asociarse en espacios cortos y sacarla jugada. Si eso no es posible, su golpeo con la zurda le permite habilitar con un balón largo al delantero que se deje caer por el lado siniestro.

Por otra parte, entrando ya en lo que le hace bueno de verdad, llega su aportación en ataque. Lo primero a tratar en esto es que tiene una zurda maravillosa. En torno a su pierna izquierda gira todo lo que le puede dar al Bournemouth ofensivamente hablando

Instalado ya su equipo en campo contrario, de nuevo hay que hacer mención a su capacidad asociativa. Se junta con el extremo izquierdo (sea quien sea, aunque su entendimiento con Pugh, por el tiempo que llevan jugando juntos, es mayor) y puede doblarle tanto por dentro como por fuera, dependiendo de lo que pida la jugada y de donde se sitúe su compañero. Cuando pisa zonas interiores, demuestra que cuenta con un punto de técnica extra en comparación con otros laterales y también trenza buenas triangulaciones con el medio centro o punta que se le acerque. En términos de desborde, tiene un buen regate corto, tanto hacia dentro como, sobre todo, hacia fuera.

Llegando ya a la altura del área, puede hacer prácticamente todo: desde centros por alto buscando la cabeza del delantero, hasta centros rasos para la llegada de alguien desde segunda línea (como, por ejemplo, Arter). Lo cierto es que lee muy bien qué tipo de centro requiere cada jugada. Por último, si se le presenta la oportunidad de enfilar portería (es decir, si hay ángulo de disparo claro), no se lo piensa. Eso explica la cantidad de goles que ha anotado partiendo desde el lateral izquierdo, a través de definiciones, en muchos casos, más asociadas con atacantes. Ahí se nota que comenzó sus andaduras en este deporte jugando más arriba.

Como se comentó al inicio, esa obra de arte contra el Manchester City hizo que se le conociera más. Que se haya apuntado al proyecto de Mata, consistente en donar un 1% de su sueldo para apoyar organizaciones que utilizan al fútbol para un cambio social, quizás ayude a la causa. Pese a todo, aunque a la gente se le empiece a quedar su nombre en la cabeza, seguirá estando infravalorado. Su alta edad (31) y que nunca logre tener la oportunidad con Inglaterra (a pesar de que esto no alude a temas de nivel, porque podría jugar perfectamente con la selección, sino más bien a un tema de juventud de sus competidores por el puesto) hará que nunca se le valore como merece, pero se le puede -y se le debe- disfrutar igual. La fama no define todo, al fin y al cabo.

Fuente imagen principal: Dan Istitene (Getty Images)

Share This

Compartir

Share this post with your friends!