Rusia es un polvorín a menos de ocho meses para el arranque de la Copa del Mundo. 5000 nuevas cámaras de seguridad, 4000 voluntarios aprendiendo inglés a todo tren ya sabéis que los rusos y el inglés no se llevan muy allá– y el elemento estrella en toda previa de Mundial: retrasos en la construcción de los estadios.

Y curiosamente, el estadio problemático es uno de los que ya lleva tiempo estrenado. El Krevstoski, nueva casa del Zenit de San Petersburgo, es posiblemente el estadio más espectacular de cuantos acogerán el Mundial. Con calefacción en su interior, está situado en un medio de un parque de atracciones, en una pequeña meseta que lo permite observar desde varios kilómetros a la redonda, como si uno estuviera peregrinando al Cristo del Corcovado y no a ver un capítulo más del declive de Branislav Ivanovic. Ya ha acogido eventos de altura, como la final de la Copa Confederaciones del pasado verano, un torneo al que llegó muy forzado por las fechas y con problemas de goteras.

Tanto es así que los contratiempos se extienden hasta la pasada semana, cuando la selección española pisó tierras rusas para el amistoso frente a Rusia. El césped del Krestovski no está para muchos trotes, por lo que España tuvo que entrenarse en el antiguo Petrovski, la tradicional casa del Zenit. En sus pasillos siguen vivas las lonas de hace varios años, que convive con los carteles de su nuevo equipo. Juanvi Safont ya habló del Tosno, que está debutando en Premier rusa apenas cuatro años después de su creación. Repleto de ambición, el Tosno trasladó su sede a San Petersburgo, dejando de lado su ciudad natal para convertirse en el segundo equipo de la tercera ciudad más grande de Europa, un antiguo anhelo de Leonid Khomenko, su fundador.

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El Dinamo de San Petersburgo, el club histórico de la ciudad, actualmente pelea por volver a la Premier rusa, lo que dejaría una rivalidad a tres bandas sin precedentes en la ciudad

Y en el Petrovski tienen un vecino incómodo, el Dinamo de San Petersburgo, el club histórico de la ciudad que compite por recuperar su estatus frente a dos equipos forjados a fuerza de rublos. Actualmente pelea por volver a la Premier rusa, lo que dejaría una rivalidad a tres bandas sin precedentes en la ciudad. Una batalla a tres que promete más incertidumbre que el Zenit-Tosno de este fin de semana, con una manita del hermano mayor que deja las cosas tal cual en el campeonato liguero. Ganaron Zenit, CSKA, Spartak y el inesperado Lokomotiv, gracias a otra gran actuación de Alexei Miranchuk, la gran esperanza rusa para el Mundial. La rivalidad por reinar en San Petersburgo parece bastante decidida, con el Zenit varios escalones por delante y una pelea más trascendente en forma de título liguero.

Fuente imagen principal: Nahuel Miranda (Underground Football / Todos los derechos reservados)

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