A mediados de la pasada semana, el Sport Clube Corinthians se proclamó campeón del Campeonato Brasileiro de 2017 al vencer a Fluminense por 3-1. Lo hace a falta de 3 jornadas y tras haber hecho una campaña impresionante en la que se ha mantenido como líder desde la quinta jornada del torneo en una de las mayores muestras de regularidad que se recuerdan en el país en la última década.

Sin embargo, hace casi 10 años, Corinthians empataba en Porto Alegre contra Gremio y sellaba su descenso a la Serie B del Campeonato Brasileño de fútbol. Un drama para una de las dos mayores hinchadas del país (que según sus propios aficionados es de 30 millones de torcedores) y para un club tetracampeón del torneo y que había contado solo dos años antes con jugadores de la talla de Carlos Tévez o Javier Mascherano en sus filas. Para completar la fotografía, uno de sus mayores rivales (São Paulo) se proclamaba bicampeón en ese curso. Todo eran malas noticias.

Esta semana Corinthians se ha proclamado campeón del Brasileirao 2017. hace casi 10 años, Corinthians empataba en Porto Alegre contra Gremio y sellaba su descenso a la Serie B del Campeonato Brasileño de fútbol

Al auxilio apareció Mano Menezes, que llevó al equipo de vuelta a la Serie A con una autoridad aplastante, a falta de seis partidos, y comenzó a poner las bases del proyecto que les encumbraría al título en 2011, ya entrenados por el actual seleccionador brasileño, Tite. Pero el Timão no se conformaría con ese regreso, sino que en la temporada siguiente ganaría por fin su primera Copa Libertadores de América ante Boca Juniors para acabar añadiendo la guinda con el Mundial de Clubes de esa misma temporada ante el Chelsea.

Durante esos años, grandes nombres han pasado por el club que antes llenaba el Pacaembu y el Parque São Jorge como Ronaldo, Adriano, Liedson, Paulinho o Vágner Love, el cual fue fundamental en el título de 2015, nuevamente con Tite de regreso en el banquillo, pero desde la llegada de Mano en 2008 el modelo de juego varió de una forma nunca vista en Brasil. Se pasó de un juego muy poco disciplinado, a veces sin ritmo y con una estructura débil en lo defensivo, a un esquema muy compacto que encaja pocos goles y hace uso de sus preciadas armas ofensivas. De esta manera, Corinthians fue campeón invicto de la Libertadores y se ha caracterizado por mantener su portería a cero de manera habitual.

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En este 2017, Corinthians se ha caracterizado por su sólido esquema 4-2-3-1 con el que solo ha encajado 24 goles en 35 partidos y acabando siete partidos con su portería a cero. Las buenas actuaciones de su portero Cássio, el cual tuvo un discreto paso por el PSV holandés a finales de la pasada década, unidas a la defensa liderada por Balbuena y las grandes actuaciones de los laterales Fágner y Guilherme Arana han hecho posible que el conjunto entrenado por Fabio Carille (antiguo asistente de Mano Menezes y Tite) sea el menos goleado del Brasileirão. Sin embargo, no podemos olvidar a Jô Alves, cuyos 18 goles – incluyendo un doblete en el encuentro del pasado miércoles – hayan sido fundamentales para la consecución del título. El ex del Manchester City ha estado bien acompañado por el talentoso Jádson y del joven Clayson, cuyas seis asistencias desde la banda han sido añadidas a las cinco del mediapunta Rodriguinho.

En este 2017, Corinthians se ha caracterizado por su sólido esquema 4-2-3-1 con el que solo ha encajado 24 goles en 35 partidos y acabando siete encuentros con su portería a cero

La fidelidad de Corinthians ante este modelo de juego se puede observar en su columna vertebral que está formada por jugadores que llegaron al equipo como mínimo para ganar el título de 2015 con Tite: Cássio, Arana, Fágner, Rodriguinho o Angel Romero ya componían la plantilla en esa temporada, haciendo que los cambios fueran simplemente para complementar un grupo unido que conoce a la perfección los automatismos de su juego. El cambio en el juego no es el único que impresiona, dado que la estabilidad de los entrenadores (y hasta directivas) en el país no es una tendencia al alza, dada la presión de los aficionados en cuanto se produce una mala racha. Y en eso, Corinthians es uno de los dos mayores clubes del país, siendo el que mayor afluencia de torcedores lleva a sus encuentros, con los reconocidos Gaviões da Fiel siempre presentes.

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El séptimo título brasileño llega tras la salida de jugadores importantes durante el pasado mercado como Malcolm, Gil o Felipe y sin una gran inversión en traspasos para este curso. La fuerza del grupo se ha impuesto a equipos con mayor gasto en fichajes como los vecinos de Palmeiras o el Flamengo de Rio de Janeiro, pero ninguno de ellos ha llegado a acercarse al nivel del Timão. Para finales de 2017 se espera la salida de varios jugadores, algunos importantes como el lateral Guilherme Arana, pero la directiva ya ha asegurado que la planificación ya está adelantada con el objetivo de luchar por la Copa Libertadores en 2018, algo que sin duda harán si mantienen este nivel.

El séptimo título brasileño llega tras la salida de jugadores importantes durante el pasado mercado como Malcolm, Gil o Felipe y sin una gran inversión en traspasos para este curso. La fuerza del grupo se ha impuesto a equipos con mayor gasto en fichajes como los vecinos de Palmeiras o el Flamengo de Rio de Janeiro

La fidelidad de Corinthians a la victoria desde 2008 es tal, que les ha hecho superar en títulos ligueros a históricos como São Paulo o Flamengo mostrándose sin duda como el equipo más laureado de esta década aún por terminar. Y si mantienen la estabilidad, parece que los Gaviões serán muy fieles a las celebraciones.

Fuente imagen principal: Alexandre Schneider (Getty Images)

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