Con apenas 261 kilómetros cuadrados, las islas de Saint-Kitts y Nevis ostentan el título del país más pequeño del continente americano. Poco más de 54 mil personas habitan en su territorio, independizado del Reino Unido hace apenas 34 años e históricamente usado como tierra de esclavos. Las condiciones de la isla no son las ideales para establecer una selección nacional de fútbol de primer nivel, pero para Jacques Passy (Ciudad de México, 1975) esto no ha sido impedimento.

El único técnico mexicano que dirige una selección nacional llegó al banquillo de los Sugar Boyz en 2015, después de una plática con el presidente de la federación de Saint-Kitts donde el click fue inmediato. Alcanzar el puesto 73 en el Ranking FIFA, amistosos en Europa y un reciente torneo en India son ejemplos de lo alcanzado en un país donde el fútbol se convierte en opción para salir de la pobreza.

En una charla a profundidad para Underground Football, Passy, quien también es presidente del Instituto Johan Cruyff en México, da los detalles de cómo ha llevado a Saint-Kitts a dar ese salto, habla de su filosofía como entrenador y comparte algunos detalles más acerca de su experiencia en el mundo del fútbol.

¿Qué lleva a Jacques Passy a elegir la dirección técnica?

Yo desde muy temprano me di cuenta que veía el fútbol con unos ojos muy distintos. Desde los once años exploraba con distintas áreas del fútbol. Alrededor de los 16-17 años, en la escuela donde estudié la preparatoria había unos torneos, resulta ser que el equipo no tenía entrenador y les empecé a hacer algunos comentarios a la gente de mi generación que jugaba y resultó ser que fueron muy atinados. Y de un día al otro me convertí en entrenador de mi colegio, de ahí se trasladó a dirigir fútbol rápido, fútbol 7, a los 22, 23 años ya estaba encaminada mi carrera a ser entrenador profesional, pero fue muy casual, algo que se fue gestando de forma muy natural, no había estudiado una carrera de entrenador, no tenía experiencia, tenía ojos de entrenador. Pero me salió muy bien y de ahí partió todo. Fue un click inmediato.

Con poca experiencia dirigiendo a nivel profesional das el salto a una selección, a Saint-Kitts, ¿qué te lleva a aceptar la oferta, sabiendo que es una selección caribeña, con un nivel limitado en distintos aspectos, que compite poco… ¿qué te convence de su proyecto?

Es verdad que no tenía muchos partidos dirigidos en el ámbito profesional. Lo que sí tenía eran 14 años dirigiendo el Instituto Johan Cruyff en México, muchos años como consultor, un proyecto profesional en Ecuador en 2012, en segunda división, experiencia también con Dorados de Sinaloa. Cuando a mí me ofrecen la selección nacional de Saint-Kitts, no cabe duda que hubo un entendimiento absoluto entre que yo era la persona indicada para dirigir Saint-Kitts y Nevis, y Saint-Kitts y Nevis era el proyecto indicado para que yo dirigiera.

¿Por qué razón? Porque Saint Kitts requería un técnico que le diera todo lo que tenía. Y por otro lado, a mí me ofertaba todo lo que yo necesitaba para poder innovar, experimentar, probar muchas cosas a mí mismo. Me daba la autoridad para controlar completamente el 100% de la parte deportiva de la selección, tenía la autoridad de nombrar lo que yo quisiera como yo quisiera, fui a implementar una filosofía de juego y había un gran talento. Lo que más me llamó la atención es la posibilidad de dejar un legado, una huella en St. Kitts de que se cambió el futbol para siempre en este país. Entonces fue una oferta muy buena en todo sentido, y además el ritmo de dirigir a una selección nacional se presta muy bien a mi ritmo de vida. Se dio todo perfectamente bien.

“Lo que más me llamó la atención es la posibilidad de dejar un legado, una huella en St. Kitts de que se cambió el futbol para siempre en este país”

Llegas al fútbol caribeño, que en otras épocas era visto como un fútbol amateur, y en el que ha habido un claro salto de calidad en los últimos años, para ti que conoces la situación de primera mano, ¿cuáles han sido los motivos de esta mejoría?

Lo primero que te quiero decir es que en selecciones nacionales es más fácil cerrar la brecha entre selecciones grandes y selecciones chicas. Si tú mañana enfrentas al PSG contra el mejor club de Luxemburgo ¿cómo crees que quede?, ¿te gusta 15-0? Esas distancias normalmente en el fútbol de selecciones nacionales no existen. Han dejado de existir porque las selecciones compiten en términos generales bajo igualdad de circunstancias, en cuestiones de tiempo. Todas las selecciones trabajan en condiciones muy similares; entonces, aunque hay más talento en un lugar que en otro, no hay tantas ventajas competitivas como cuando tú comparas clubes.

Ahora, de cualquier manera el Caribe sí ha dado un salto de calidad que se basa predominantemente en tres razones. La primera razón es que hay entrenadores más capacitados dirigiendo a las selecciones. Te puedo nombrar al menos 10 selecciones caribeñas que han traído técnicos de carácter internacional, y sí hace diferencia por el profesionalismo que se le da a cada uno de los proyectos. Diría que un porcentaje arriba del 60% se debe a eso. El segundo tema es que la FIFA empezó a equilibrar mucho el dinero que se le mandaba a la federación, a partir de la gestión de Gianni Infantino. Esto ya iguala un poco las circunstancias, porque antes había federaciones que no tenían ni para pagar un amistoso en su propia cancha y se pasaban años sin jugar. Y en tercer lugar, no cabe duda que hay una gama muy importante de jugadores caribeños que han salido del Caribe y le han dado un plus a las distintas selecciones. Estados Unidos se ha vuelto un lugar importante para que jugadores de diferentes selecciones tengan lugar en la MLS; diferentes ligas europeas tienen muchos jugadores del Caribe, y además muchos jugadores nacidos en Europa que tienen origen en las distintas islas caribeñas han decidido jugar para el Caribe.

¿Cómo es la infraestructura, en cuánto a estadios y facilidades de entrenamiento, y la infraestructura de la liga en Saint Kitts?

Muy mala la infraestructura. Un estadio bonito pero muy chico, que le caben 5, 6 mil personas. No hay otro lugar para entrenar mas que el mismo estadio. Hay otras canchas pero muy lejos, en las afueras de la capital (Basseterre). Poco material para entrenar, pelotas no tan nuevas. Lo normal que esperas de un país que no tiene los fondos para trabajar como en el primer mundo futbolístico. Actualmente se está construyendo un centro de alto rendimiento, en un nivel más reducido, con apoyo de la FIFA. La liga es de un nivel alto en agresividad y competencia, de un nivel bajo en táctica.

“Antes había federaciones que no tenían ni para pagar un amistoso en su propia cancha y se pasaban años sin jugar”

¿Cómo repercute el nivel de la liga y la infraestructura a nivel selección?

Tengo que manejarlo. Sí repercute mucho. Repercute en que los jugadores no tienen la capacidad de ser bien entrenados en equipos locales, repercute en que cuando llegan a la selección a veces tenemos que hacer cosas con los jugadores locales que normalmente no harías en una selección, como enseñar fundamentos del juego. He tratado de cambiar muchas cosas, en algunas he tenido éxito, en otras no. Hay algunos aspectos que dependen de mí, pero hay otras cosas que no, entonces hay niveles de exigencia que puedo tener, pero tampoco puedo excederme y llegar a un punto donde diga yo “o me tienes esto o me voy”, porque me voy a terminar yendo y amargando.

¿Cómo influye la parte cultural en tu manera de dirigir al equipo?

Parte del ADN “negativo” de la cultura, parecido al caso de México, es que están mucho más cómodos en la zona de confort que en probar nuevos horizontes. Esto he tratado de cambiarlo. El jugador de Saint Kitts cuando yo llegué, lo sacabas a una gira internacional y no estaba cómodo. Hay algunos aspectos culturales que están en la sangre. Por ejemplo, quitar la alegría en el juego sería verdaderamente estúpido si lo hago. Lo que tengo que hacer es añadir a la propia cultura algunos aspectos que ya son de mi cosecha que hacen que el equipo sea más completo.

Has tenido la oportunidad de disputar amistosos en Europa, una victoria contra Andorra, juegos contra Armenia, Estonia, Georgia. ¿Cómo fue la experiencia de llevar por primera vez a Saint Kitts a competir a ese nivel?

Muy satisfactoria la primera experiencia, cuando fuimos por vez primera en 2015. Jugamos en noviembre de 2015 y te puedo decir que fue un día memorable, un momento memorable porque independientemente de que ganamos el partido, lo memorable fue ver a un equipo tan chico en perspectiva, tan chico en estructura, verlo competir en esos lugares, en donde vimos el primer mundo futbolístico a tope.

“Lo memorable fue ver a un equipo tan chico en perspectiva, tan chico en estructura, verlo competir en esos lugares, en donde vimos el primer mundo futbolístico a tope”

Y en el plantel, ¿cómo repercute en ellos la experiencia de salir y jugar en Europa?

Repercute sobre todo en el plano mental, ellos siempre se entendieron como jugadores locales; después de ese viaje a Andorra y Estonia dejaron de entenderse como jugadores locales, comenzaron a entenderse como jugadores que podían aspirar a dejar una zona de comodidad. Entonces mentalmente es un cambio dramático para ellos, dramático en cómo percibían sus propias aspiraciones.

Disputan un torneo histórico en agosto. Experiencia en India, primer rival asiático, primer rival africano. ¿Cuál es el saldo que deja para ti y para los jugadores?

Buenísimo, porque abrimos puertas internacionales como nunca se había hecho. A partir de la India han pasado dos cosas: uno, estamos teniendo una cantidad muy significativa de federaciones que nos están invitando a partidos amistosos, a intercambios, a experiencias, a muchas cosas más. Y dos, llama poderosamente la atención al haber empatado con selecciones africanas, contra selecciones asiáticas en Asia. India venía de nueve partidos consecutivos ganados y le rompimos una buena racha, a partir de ahí hay muchos jugadores de Saint Kitts que están llamando la atención en India, lo que es muy atractivo. En forma total es un saldo muy positivo porque Saint Kitts ya dejó de ser esa selección pequeña del Caribe, es una selección internacional que puede ser invitada a cualquier parte del mundo, y que va a competir, entonces creo que no hay una satisfacción más grande que saber que hiciste de un equipo local, un equipo con aspiraciones internacionales.

Hay varios jugadores con potencial, varios que están en divisiones inferiores, sobre todo en Inglaterra, ¿qué falta para que un jugador de Saint Kitts dé un salto de calidad para competir en un nivel más alto?

Hay dos aspectos. Uno, que haya una mejor preparación en casa, en las bases generales que tienen los jugadores respecto a cómo entrenan, respecto a los conceptos… como se trabaja en los equipos de Saint Kitts es de una manera muy rudimentaria. No existen fuerzas básicas, los jugadores juegan en el barrio, en canchas locales, a veces sin medidas reglamentarias, y son scouteados por equipos de la división más alta y son contratados. Entonces no hay una enseñanza inferior, es necesario crear estructuras más sólidas en los equipos. Y dos, el tema mental es un tema complicado porque el jugador de Saint Kitts, como el ciudadano de Saint Kitts, es una persona muy arraigada a su país, en ese espacio es donde siente su zona de confort. Hay que hacer un trabajo mental muy severo, pero además tienes que tener jugadores con mayores conceptos básicos.

“Creo que no hay una satisfacción más grande que saber que hiciste de un equipo local, un equipo con aspiraciones internacionales”

En tu forma de dirigir, ¿qué aspectos son primordiales en un proyecto para convencer a tus jugadores?

El primer aspecto que considero fundamental es que el entrenador tiene que tener injerencia en prácticamente todos los elementos y todas las instancias del proyecto. Yo creo que el éxito de un proyecto radica en un entrenador que tenga la capacidad de cuidar hasta el más mínimo detalle de la totalidad del proyecto y es por eso que creo mucho en el modelo del manager inglés. En segundo lugar el cuerpo técnico tiene un lugar preponderante. Una de las cosas más significativas que tiene un proyecto de fútbol es cómo gestiona un cuerpo técnico el DT y en esa gestión hay una muy buena parte del éxito.

Tercero, el profundo conocimiento de tus jugadores. El conocer los aspectos mentales, familiares, psicológicos, laborales, encontrar dónde tiene déficits, dónde tiene problemas, dónde tiene áreas de oportunidad. Es decir, conocer al jugador mucho más allá de lo que normalmente un entrenador conoce a un jugador. Y número cuatro, la fortaleza del entrenador en la parte estratégica y táctica. Tiene que haber un grado de especialidad muy alto en el entrenador. Hoy en día plantear un partido va mucho más allá de una formación o un sistema de juego. Representa tener en consideración múltiples escenarios, múltiples variables durante el partido. En la medida que puedas controlar esas variables y te especialices en planteamientos, reajustes, ajustes de partido, vas a tener una ventaja competitiva.

¿Qué opinión te merece el estado actual del periodismo deportivo en México?

Me parece que hay dos aspectos del periodismo deportivo actual que no concuerdo con ellos y que me parecen de bajo nivel. El primero radica en la falta de capacidad de investigación y la falta de cultura táctico-futbolera que tiene el periodismo actual. El periodista que cubre la fuente de fútbol tiene que conocer más de fútbol, hablar de fútbol, tener la capacidad de preguntarle a un técnico por qué cambió la formación a la mitad del partido, darte cuenta qué sucedió. Hay un periodismo muy barato, que trae respuestas muy baratas. Esto causa a su vez un problema: genera una afición inculta. Entonces la prensa tiene un rol muy importante, que es la educación al aficionado. El aficionado no se va a educar de los clubes, el aficionado sigue el radio, la tele, las redes sociales, los periódicos, de ahí obtiene conocimiento futbolístico el aficionado.

En segundo lugar me parece que hay un segmento del periodismo deportivo mexicano que vive del entretenimiento. Creo que ya está muy mal entendido que el aficionado mexicano lo que busca es entretenimiento en los programas deportivos; hay un parteaguas en los medios de comunicación donde las televisoras empiezan a darle un énfasis a comediantes, a hablar de la ciudad, a hablar de las peleas, de todo el desmadre que hay alrededor del fútbol. Y tenemos unos 20 años de un periodismo que privilegia todo lo que está alrededor del debate futbolero. Yo sostengo que hay espacio para ambas partes, aficionados que les interesa cada uno de estas partes.

Como presidente del Instituto Johan Cruyff en México, pudiste compartir con Johan, ¿cómo fue tu relación con él?

A partir de que traigo el instituto a México en 2002, y hasta su muerte, la relación con él fue maravillosa. Fue simplemente extraordinaria, todas las veces que lo vi, para mí fue un maestro de vida. A Johan lo considero el Da Vinci del fútbol, un hombre que podía ser técnico, directivo, consultor, empresario, podía ser todo en el fútbol, porque conocía el fútbol como nadie en el mundo lo ha conocido o lo conocerá. Es la persona más completa en la historia del fútbol mundial, así de fácil.

“A Johan lo considero el Da Vinci del fútbol, un hombre que podía ser técnico, directivo, consultor, empresario, podía ser todo en el fútbol, porque conocía el fútbol como nadie en el mundo lo ha conocido o lo conocerá”

¿Como planes a futuro, dónde te ves? ¿Está dentro de tus planes buscar un puesto directivo, alguna oportunidad en selección, alguna DT en México?

Me veo en dos caminos. Uno es creciendo mi carrera de entrenador en selecciones de mayor envergadura, potencialmente en clubes, pero hoy mi mente está en selecciones nacionales. Mi sueño en el fútbol no es otro más que la selección nacional mexicana, pero la vida hay que llevarla con realidades. Eso es un sueño que no está al alcance hasta que no haya una selección intermedia entre Saint Kitts. Al mismo tiempo, mi carrera como consultor de proyectos de fútbol va caminando, entonces hay una dualidad en mi futuro dentro del fútbol, que tiene como prioridad la parte de entrenador, pero tiene como una segunda prioridad la consultoría.

A poco más de dos años de que llegas a la DT de Saint Kitts, ¿cómo valoras la experiencia? ¿cuál ha sido el saldo? Principales retos y futuros.

La experiencia la valoro como la experiencia más poderosa futbolísticamente en mi vida. Te puedo decir que el éxito te lo resumo en que nos mudamos de nivel en el contexto internacional. Hay selecciones en el mundo de nivel A, B, C, D, E. Cuando llegué Saint Kitts estaba en el E, hoy la veo en un D+ y eso es un éxito significativo. El reto sería trasladar todo lo que hemos logrado en llegar a un torneo de carácter internacional, háblese de una Copa Oro o un Hexagonal Final, ese sería el reto subsecuente para Saint Kitts

¿Ves factible Qatar 2022 o crees que el horizonte está hacia 2026?

Está hacia 2026 pero yo no voy a ser el técnico de Saint Kitts en ese momento. Pero si Saint Kitts sigue con esta estructura, filosofía y camino, va a estar en 2026.

Entrevista realizada vía telefónica en dos partes, el 7 y 11 de septiembre.

Fuente imagen principal: Twitter Jacques Passy.

Share This

Compartir

Share this post with your friends!