El fútbol, al igual que ocurre con muchos otros deportes, se explica frecuentemente a partir de la confrontación. La rivalidad, el enemigo común y recurrente alimenta el fútbol hasta tal punto que nos resulta difícil entenderlo sin él. Basta con pasear por Triana para empaparse de odio al Sevilla, cruzar tres frases con un hincha de Corinthians para percibir menosprecio a los herederos del gran Raí, bucear por un foro del Saint Etienne para entender que nada bueno hay en la ribera del Ródano… El fútbol sin rivalidad se queda vacío, pierde su esencia y por eso todo aficionado que se precie anhela tanto una victoria propia como una derrota de sus íntimos enemigos.

La Major League Soccer es una competición joven, surgió en 1996, pero desde el comienzo tuvo claro que su consolidación estaba vinculada a la rivalidad que fuese capaz de generar. Bien sea de forma natural, promoviendo la competencia entre ciudades próximas y exportando al fútbol rivalidades de otros deportes con más poso en Norte América o de forma artificial, a través de la Heineken Rivalry Week, fecha en la que de forma simultánea coinciden varios derbys de la MLS, la liga norteamericana está logrando enganchar a los aficionados. Son muchos los enfrentamientos calificados como derbys pero hay algunos que están a otro nivel.

La Major League Soccer es una competición joven, surgió en 1996, pero desde el comienzo tuvo claro que su consolidación estaba vinculada a la rivalidad que fuese capaz de generar

En varias piezas separadas os contamos dónde y cuándo hierve más fuerte la sangre de los aficionados al fútbol en Norteamérica.

CALI CLÁSICO

Los partidos entre San José Earthquakes y Los Ángeles Galaxy conforman el derby más antiguo de la MLS. Las dos ciudades están presentes en la MLS desde sus orígenes por lo que las rencillas acumuladas entre ambas llenan las mochilas de aficionados y jugadores. NoCal (California del Norte) vs. SoCal (California del Sur), Liberales vs. Conservadores, Sillicon Valley vs. Hollywood… el Cali Clásico, tal y como se le conoce en Estados Unidos en un claro guiño a otros clásicos más globales, es sólo otra expresión más del fuerte choque social y cultural que existe entre el norte y el sur del llamado Estado Dorado.

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La distancia que separa a estas dos ciudades no alcanza los 600 kilómetros, prácticamente ciudades vecinas en escala norteamericana, por lo que en los más de 75 enfrentamientos ocurridos hasta la fecha la presencia de aficionados visitantes en uno y otro estadio ha sido una constante. A ojos europeos, o de aquel recién llegado a la MLS, la mayor notoriedad de Los Ángeles Galaxy resulta evidente, si bien esto no siempre fue así. En los inicios de este siglo tanto la franquicia angelina como la del sur de la Bahía de San Francisco conformaban la nobleza de la MLS, alzándose entre ambas de forma alterna con 4 MLS Cups en 5 temporadas (6 si se incluye el periodo de 2 años en los que, por causas extradeportivas, San José Earthquakes se trasladó a Houston y en los que jugó bajo el nombre de Houston Dynamo).

Aquellos tiempos de igualdad es cierto que ya quedaron atrás y en estos últimos años Los Ángeles Galaxy, sí aparece con claridad como el primer equipo de California. Su poderío deportivo, es el equipo más laureado de la MLS, va también unido a su poderío económico (la masa salarial de los Galaxy multiplica varias veces a la de San José Earthquakes). Este diferencial convierte el Cali Clásico en lo que muchos ahora llaman el partido del Haves vs Have not (los que tienen contra los que no tienen). Una suerte de David contra Goliat que tuvo su máxima expresión en 2005 cuando la estrella de los victoriosos San José Earthquakes, Landon Donovan (apodado Capitán América y posiblemente el mejor futbolista estadounidense de la historia), abandonó San José para recalar en Los Ángeles Galaxy. De ídolo a judas, de hijo pródigo a un Figo cualquiera. La reacción de la afición de San José fue algo pocas veces visto en el fútbol norteamericano. El primer tailgate de la era post Donovan llegó a contar con una piñata representativa del jugador angelino y el chico que con un bate rompió la piñata fue portada del diario San José Mercury News… Pura pasión.

El poderío deportivo de los Galaxy, es el equipo más laureado de la MLS, va también unido a su poderío económico: la masa salarial de los Galaxy multiplica varias veces a la de San José Earthquakes

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Son muchos años cruzándose en el camino por lo que las historias que rodean el Cali Clásico no escasean. Por ello, el imaginario de los aficionados de San José está lleno de partidos imborrables y entre aquellos que hoy llenan el Avaya Stadium se marcan en rojo dos grandes hitos. El primero, el que dio a San José Earthquakes su primera MLS Cup el 21 de octubre de 2001. Frente a sus odiados Galaxy y en terreno neutral, el conjunto de la Bahía logró hacerse con el título de campeón de la MLS mediante el gol de oro conseguido en la prórroga por el canadiense Dwayne de Rosario. Gol de oro y título frente a los Galaxy, el sueño de cualquier Quake. El segundo hito llegó dos años más tarde, en eliminatoria de play offs, y fue considerado durante mucho tiempo como el mejor partido de la historia de la MLS. Tras ganar 2 a 0 en la ida y verse 0 a 2 arriba al inicio del partido de vuelta, Los Ángeles Galaxy tenía pie y medio en la siguiente ronda. Sin embargo, el desenlace fue tan inesperado que el encuentro finalizó con victoria de San José Earthquakes por 5 a 2 para locura de los que entonces sí abarrotaban el vetusto Spartan Stadium de San José. Se trata únicamente de dos partidos, si bien, éstos, junto a otras grandes tardes del conjunto de la Bahía, contribuyen a alimentar entre los aficionados de San José la esperanza de volver a hacerse con el liderazgo del fútbol en California. Esta temporada, gracias al desastroso año de los Galaxy, los Quakes sí finalizarán por encima de éstos pero está por ver que este hecho no quede en anécdota.

El curso que viene Los Ángeles Galaxy tendrán un nuevo rival, todavía más próximo, en Los Ángeles FC. El impacto que su llegada tendrá en la animosa rivalidad norte y sur de California es una incógnita para muchos. ¿Aguantará el Cali Clásico como el derby por excelencia del sur de Estados Unidos? Apuesto que sí. En el pasado las Chivas USA no pudieron con él y estoy seguro que los aficionados de San José seguirán honrándolo de tal manera que nadie podrá obviar que los mejores partidos del clásico californiano se juegan al sur de la Bahía de San Francisco. Como si de un aviso a navegantes se tratara, este mes de julio más de 50.000 personas se juntaron en el campo de la Universidad de Stanford para asistir a una nueva edición del Cali Clásico. A ver de qué es capaz el nuevo Los Ángeles FC de Carlos Vela y Bob Bradley.

Fuente imagen principal: Thearon W. Henderson (Getty Images)

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