Benjamín Mora es un técnico mexicano que vive una experiencia en un fútbol verdaderamente underground. Mora forma parte del cuerpo técnico del Johor Darul Ta’zim, equipo de la Superliga de Malasia que consiguió su tetracampeonato hace algunas semanas, a tres fechas de que el torneo finalice. Con 39 años, Benjamín comenzó su carrera en el fútbol mexicano y tras varias oportunidades en diferentes puestos dejó su país natal para emprender una aventura exótica, la cual compartió a detalle con Underground Football.

Actualmente vives una experiencia que pocos pueden presumir, ¿cómo es el inicio de tu camino en el fútbol?

Definitivamente ha sido una experiencia única, la verdad que no me la esperaba. Mi carrera la inicié en Xoloitzcuintles (‘Xolos’ de Tijuana), desde lo profesional hasta lo académico, aquí en Tijuana (al momento de la entrevista Benjamín se encontraba en Tijuana) estudié la carrera de director técnico. Cuando voy para Malasia estaba trabajando en Cafetaleros de Tapachula, era auxiliar ahí de Carlos de los Cobos. Yo ya había sido asistente en otras dos ocasiones, con Wilson Graniolatti en el Atlante, en el 2013, y en el 2012 había sido asistente de Carlos de los Cobos también, con Gallos Blancos de Querétaro, ahí fue donde yo empiezo.

En el 2014, después de Atlante, me voy a otra faceta a Dorados, como director de fuerzas básicas. Estoy ahí un año, pero pues no era lo mío, la verdad que yo siempre había soñado con dirigir, y tomé la decisión de dirigir lo que fuese ¿No? Más allá de pedir un ascenso, una primera, lo que sea, yo les dije: “¿Sabes qué? Yo ya voy a dirigir, aunque empiece desde abajo”. Entonces me sale una oportunidad con Guerreros del Atlético Chiapas (Segunda división). Estoy dos torneos, exactamente un año, y es ahí cuando tengo la oportunidad en Tapachula, que era de los mismos dueños y del mismo estado.

¿De qué manera das el salto a un país tan exótico futbolísticamente hablando?

Tengo una relación, desde el 2012, con una persona que se llama Martín Hugo Prest, que es un agente, un promotor de futbolistas y de entrenadores. Él hace cuatro años acababa de llegar a Malasia, porque conectó con el dueño del club, entonces me quiso recomendar jugadores para poderlos meter tanto a Atlante como a Querétaro, formamos una relación muy buena y nos seguimos las carreras, hasta que un día me dice: “¿Sabes qué?, tienes un día para tomar una decisión, estamos buscando un director técnico para el ascenso de acá, para el equipo B, si te interesa hay tanto dinero y estas son la condiciones, tienes el día de hoy para decidirlo.” Hablé con la familia… no sabía ni dónde estaba Malasia, ni dónde estaba Johor, no lo ubicaba en el mapa, ignorantemente, pues nunca me había preocupado por el sureste de Asia. Ahí fue cuando empecé a ver las posibilidades, la ciudad, el equipo y tomé la decisión.

”No sabía ni dónde estaba Malasia, ni dónde estaba Johor, no lo ubicaba en el mapa, ignorantemente, pues nunca me había preocupado por el sureste de Asia. Ahí fue cuando empecé a ver las posibilidades, la ciudad, el equipo y tomé la decisión”

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¿Cómo ha sido tu experiencia al mando del Johor DT?

Gracias a Dios llevo dos años allá, el primer año lo hice con el equipo de ascenso (Johor DT II), en el cual tuve muy buenos resultados, llegamos al segundo lugar de la tabla general. De ahí, el entrenador de primera división empezó a tener algunas circunstancias, lo echan y me suben con un día de anticipación para jugar el ‘Charity Shield’ que era el Campeón de Campeones, que coincidía, está planeado así, como el primer partido de liga.

En la Champions League, en fase de clasificación (play-offs) en mi gestión pasamos a la segunda ronda de forma histórica, eliminamos al Bangkok United de Tailandia y en la siguiente ronda nos toca el Gamba Osaka de Japón, un equipo muy fuerte, muy poderoso. Lo hicimos muy bien, fuimos a jugar a Osaka a siete grados bajo cero, nosotros acostumbrados a jugar en Malasia a 39, 40 grados, costó mucho trabajo en el aspecto físico, pero al final con la cara en alto defendimos el prestigio y el orgullo del equipo, se jugó bastante bien fútbol, perdimos 3-0. De ahí te mandan a la AFC Cup (equivalente a Europa League, que el JDT ganó en 2015, siendo el único equipo malayo en lograrlo), pasamos fase de grupos, pasamos cuartos de final y perdimos en la semifinal, Para esto paralelamente estábamos jugando el torneo de copa local, FA Cup, y ahí también perdemos en cuartos de final.

¿Cuál fue la razón para la llegada de Ulises Morais al banquillo del JDT? 

Regresamos de la pausa (mayo-junio), dirigí tres partidos más y a mí se me suscitó una experiencia diferente porque mi título de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) tardó en reconocerlo la Confederación Asiática de Fútbol (CAF), entonces el príncipe (Tunku Ismail Idris), dueño del club, y el director deportivo optaron por poner otra imagen de director técnico para que no tuviera problemas el equipo. En ese momento me dicen que me tengo que hacer a un lado, vino un portugués, Ulises Morais, y trabajamos en conjunto, los entrenamientos, la planeación. El equipo se reforzó además con dos tipos muy importantes, Natxo Insa, que venía de obtener el ascenso con el Levante, y Mohammed Ghaddar, un libanés, goleador de la primera ronda del torneo. El equipo funcionó de la misma manera, con un poquito más de poder. Se dirigió cinco partidos más y la diferencia ya era suficiente para que ya no nos alcanzara el segundo lugar.

¿Qué tanta es la influencia del príncipe en el equipo?

El príncipe es hijo del sultán, que es quien manda en el estado de Johor. Entonces el príncipe es el dueño del equipo, el presidente del equipo, es un tipazo, 33 años tiene y me llevo muy bien con él. La verdad que gracias a él el equipo está donde está, le ha invertido muchísimo dinero, tiempo, esfuerzo, mercadotecnia, redes sociales. Yo creo que él es el primer artífice de que el equipo esté donde esté, ha sido un buen líder y es un cabrón que tiene como prioridad la pasión por el fútbol y ganar, es un ganador nato.

”El príncipe es hijo del sultán, que es quien manda en el estado de Johor. Entonces el príncipe es el dueño del equipo, el presidente del equipo (…) La verdad que gracias a él el equipo está donde está, le ha invertido muchísimo dinero, tiempo, esfuerzo, mercadotecnia, redes sociales”

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Hablando tácticamente, ¿cómo es el estilo de juego en Malasia?

El futbolista malayo tiene la tendencia a obedecer instrucciones. No es tan ‘genio’, ni tan ‘pícaro’… hay algunas excepciones, pero en general son mecánicos. Ellos obedecen a un sistema y los entrenadores son de un sistema tradicional, aprendieron la vieja escuela de un sistema tradicional, seguro, conservador, un 4-4-2, 4-4-1-1, una línea de 5 en algunos equipos, pero sin mucha variante táctica, Lo que hacen es tirar la pelota larga, buscar el error, la segunda jugada, jugar por las bandas, tirar centros. Contratan centros delanteros muy altos, contratan contenciones muy rudos y contratan centrales muy altos y fuertes. Esos son los extranjeros, la columna vertebral siempre.

”El futbolista malayo tiene la tendencia a obedecer instrucciones. No es tan ‘genio’, ni tan ‘pícaro’… hay algunas excepciones, pero en general son mecánicos”

Llegas a un fútbol completamente distinto al que estabas acostumbrado, ¿cuál fue el estilo táctico que adoptas para el equipo?

Con mucho esfuerzo cambiamos el estilo de juego del equipo porque el equipo jugaba un 4-4-2 muy tradicional, muy defensivo, y el príncipe quería que el equipo tuviera la pelota, que jugara un poquito más vistoso. Y creo que esa fue la diferencia, hacer las variantes tácticas y planteamientos tácticos adecuados para que pudiéramos para tener éxito. En Malasia la diferencia que hice fue en lo táctico y en los métodos de entrenamiento, opté por usar un 4-3-3, así jugamos casi todo el torneo, saliendo desde atrás el portero, con variantes, con la pelota dominada. Ahí se hizo la diferencia, con base en esos movimientos específicos que descontrolaban a los rivales.

¿Qué opinión tienes del jugador malayo? ¿Cuál es su principal impedimento para llegar a la élite? 

De hecho, nunca ha salido ningún jugador de Malasia, más que uno a Indonesia que ha sido el referente de la selección nacional, que se llama Safee Sali, el número 10 de la selección. Ningún otro jugador ha salido de la liga de Malasia, ¿por qué? Porque el jugador malayo está muy conectado a lo que es su familia, el desprenderse para buscar un sueño que no corresponde a sus deseos, es decir, ellos no desean ser los mejores del mundo. Hay sus excepciones, que les encantaría salir, pero cuando tienen una opción de sacrificar algo o esforzarse, no lo hacen. Están cómodos en sus equipos, van de equipo en equipo, se rolan entre los mejores equipos, van a selección nacional, juegan partidos internacionales, ganan buen dinero y la vida allá es muy barata y muy cómoda.

Tomando en cuenta esto que mencionas, ¿cuál es el objetivo a alcanzar por parte de la Federación, tanto para la Superliga como para la selección malaya?

La Federación está buscando posicionar la liga un poquito más arriba de lo que está en el ranking FIFA, está exigiendo mejores contrataciones, mejor infraestructura de los clubes, métodos de entrenamiento, asociaciones con otros clubes, por ejemplo, nosotros teníamos antes al Borussia Dortmund cerca, teníamos al Valencia. Y como selección, es complicado. No es de mucho interés que la selección clasifique a un mundial inmediatamente, sabemos que va a tardar. De interés inmediato es que los clubes tengan canteras importantes, que empiecen a generar jugadores que puedan llegar en unos 10, 15, 20 años a darle posibilidades a la selección. Pero si no hay cantera, no hay infraestructura en los clubes, ¿la selección de dónde se va a surtir?

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Respecto a la afición, ¿cómo es la pasión por el fútbol en Malasia? ¿Cómo se viven los partidos dentro del estadio?

Espectacular. Tenemos una porra (grupo de animación) increíble, un respeto por el espectáculo, no se vende alcohol en los estadios. Se llenan la mayoría de los estadios, no ves equipos que no tengan afición. Se identifican mucho con sus colores. Los estadios son grandes, son viejos, pero son grandes la mayoría, 20 mil, 30 mil personas. La afición extraordinaria, entregadísima, a mí me han tratado súper bien siendo extranjero, se han identificado con mi pasión. La verdad que la afición de 10 puntos, muy respetuosa… no saben mucho de fútbol, es decir, el conocimiento de fútbol táctico no es tanto. Ellos están influenciados por la liga inglesa, lo que les gusta es la pelota larga, la lucha, la pelea y los centros y todo ese tipo de cosas.

¿Qué tan difícil fue la adaptación al estilo de vida malasio?

Hubo algunas problemáticas para dirigir allá por el tema del idioma, por el tema de la cultura, el tema de las costumbres, el tema de la religión que es importantísima allá, para ellos es algo increíblemente influenciable en sus vidas cotidianas. La pausa del Ramadán, son 45 días que ellos hacen ayuno, de 7 a 7, de repente hay unos días que entrenamos hasta las 10 de la noche, de 10 a 12. La comida es completamente distinta, el tema del profesionalismo y la alimentación, los cuidados, es otra cosa de lo que vivimos en México y a lo cual yo me tuve que adaptar. Cometí algunos errores en exigirles algunas cosas que no debía porque pues mi ignorancia en el tema, después aprendí y la verdad que me fue muy bien. Yo considero que ha sido uno de los retos más fuertes que he tenido en mi vida.

”La comida es completamente distinta, el tema del profesionalismo y la alimentación, los cuidados, es otra cosa de lo que vivimos en México y a lo cual yo me tuve que adaptar. Cometí algunos errores en exigirles algunas cosas que no debía porque pues mi ignorancia en el tema, después aprendí y la verdad que me fue muy bien”

Hace unos meses tuviste la oportunidad de estar con el Atlético de Madrid de cerca…

Exactamente, me mandaron en noviembre del año pasado. Tuve la oportunidad de que me mandara el príncipe a capacitarme al Atlético de Madrid, tuve algunas entrevistas con el profesor Ortega, con el ‘Cholo’ no alcancé a tener entrevista. Lo que sí hice fue observar los entrenamientos durante 30 días, estuve un mes en Madrid, viendo los entrenamientos y los partidos. Estuve observando, aprendiendo, capacitándome. Muy bonita experiencia y regresando de Madrid fue cuando me dan el primer equipo.

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Volviendo un poco al tema del fútbol mexicano, ¿para ti cuál es el principal problema en la falta de oportunidades a técnicos jóvenes en la Liga MX?

La verdad es que me da mucha pena que en México no se valore lo que llegamos a hacer la gente que quiere una oportunidad, porque es más fácil traer a un argentino, que a lo mejor no ha ganado tampoco nada, que darle la oportunidad a un mexicano que se va al continente asiático con una maletita, con su esposa y su hija, para ver si puede hacerla, y es campeón de la liga. Todavía después dicen “no, es que Malasia no es buen fútbol”, siempre hay un pretexto para decir que los extranjeros son mejores opciones. Yo considero que por tradición el fútbol de Sudamérica… son lugares donde les crees en el fútbol, donde está por descontado que saben de fútbol. Entonces por costumbre el directivo voltea hacia allá primero, porque tiene menos que perder. Es más justificable que le vaya mal a un argentino, a un brasileño.

”La verdad es que me da mucha pena que en México no se valore lo que llegamos a hacer la gente que quiere una oportunidad, porque es más fácil traer a un argentino, que a lo mejor no ha ganado tampoco nada, que darle la oportunidad a un mexicano que se va al continente asiático con una maletita, con su esposa y su hija, para ver si puede hacerla, y es campeón de la liga”

¿Influye la falta de experiencia en el medio para que no le den oportunidad a nuevos técnicos?

¿Dónde está la experiencia del entrenador? La experiencia no está en la edad, está en los minutos entrenados, en los partidos dirigidos y en los años trabajados como entrenador. Yo llevo 10 años trabajando como entrenador. Sí, acabo de cumplir 38, de acuerdo, estoy joven. Pero si tú me dices que a un jugador que se está retirando ahorita, no sé, 36-37 años, le dan un primer equipo, pues no tiene experiencia. Y sí, la ventaja de ellos es que tienen el nombre. No es lo mismo que Hugo Sánchez dirija un equipo a que lo dirija Benjamín Mora, de entrada porque el impacto es mayor porque es Hugo. Y con todos los méritos, es mi ídolo. Pero ya en el día a día, en la planeación, en la estructura, en la estrategia del partido, en las variantes tácticas… ‘ay, cabrón’, entonces ahí ya es distinto.

Desde tu perspectiva, ¿qué falta en la preparación de los directores técnicos en México?

Para mí se necesita probablemente tener muchísimo más cursos, o talleres, diferentes opciones para que uno vaya acrecentando esa capacidad y esa habilidad para dirigir y conocer los métodos nuevos, las actualizaciones, no sé, de la misma FMF o de sus clubes. Y sí, pienso que entre más preparados estemos, más oportunidad tenemos. Sí se necesita echarle muchas ganas en el sentido de la preparación, pero creo que hoy los jóvenes técnicos que están surgiendo, están mucho mejor preparados que los técnicos experimentados a nuestra edad.

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Considerando lo difícil que puede ser dejar la comodidad de tu país, a tu familia, tu hogar para irte al extranjero ¿Ha pasado por tu cabeza dejar Malasia y volver a México?

Son sacrificios muy grandes, dolorosos, pero a la vez remunerables, en la cuestión económica, en la cuestión deportiva… me decían “¿por qué tan lejos? ¿Por qué te fuiste tan lejos de México?”, y yo digo, “estoy lejos de México, pero estoy más cerca de mi sueño acá.” En Malasia me acerqué a mi sueño, viví mi sueño, en México era un auxiliar más, el que iba a ir a casi rogar una oportunidad. No me urge regresar a México, tampoco me voy a morir si no regreso, pero siempre está la cosita de querer estar allá. Va a llegar la oportunidad, vamos a seguir trabajando, a seguirnos preparando, y si ya tuvimos éxito, no veo por qué no podamos tenerlo otra vez.

¿Cuál es tu objetivo a corto plazo? ¿Seguir en Malasia, capacitarte o esperar alguna oferta en México?

Depende, yo tengo la primera opción escuchar al príncipe y a mi equipo, que me ofrezca una renovación. De ahí si surge alguna opción en México, pues también las escucharía. Yo busco crecer deportivamente, si la renovación me conviene, está en buenos términos para las dos partes… primero, mi equipo, donde estoy, que es lo más importante, y después ver si existe una posibilidad en México. A mí me encantaría en algún momento regresar, pero regresar a un proyecto serio. Algo interesante, algo que pueda haber futuro, que te dejen ‘chambear’, porque si no te dejan trabajar es la misma historia. Me gustaría prepararme también. Tengo muchas cosas bonitas acá, pero el deseo de regresar a México, de hacer una diferencia, de mostrar que los mexicanos también podemos, está todavía latente y es cada vez está más fuerte.

Entrevista realizada vía telefónica el 17 de agosto de 2017.

Fuente imagen principal: Goal.

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