En ocasiones las mejores ideas y los proyectos más evidentes también fracasan. Sobre el papel todo se muestra con claridad y el camino hacia el final feliz carece de obstáculos luciendo sencillo. Sin embargo, hay veces que los hechos oscurecen ese trayecto hasta tal punto que lo hacen impracticable. Aunar fútbol con México, fútbol con añoranza de la tierra que se deja atrás y hacerlo en Estados Unidos, en un contexto de crecimiento tanto del deporte rey como de la Major League Soccer (“MLS”), parecía asegurar el éxito. A ojos de los expertos se trataba de algo tan fácil como golpear a balón parado. Cosa de niños, un proyecto al alcance de cualquiera siempre que se tuviera la capacidad económica para embarcarse en esa plácida y lucrativa aventura deportiva.

Así lo entendió el mexicano Jorge Vergara. En 2003, tras la celebración del All Star de la MLS en la ciudad de Los Ángeles, el empresario de Jalisco anunció su intención de constituir una nueva franquicia en la liga norteamericana. Por aquel entonces Jorge Vergara no era ajeno al mundo del fútbol, en 2002 ya se había hecho con el control del principal club de su ciudad, el Club Deportivo Guadalajara (“las Chivas” o “el Rebaño Sagrado”), y desde el mismo 2003 también era dueño del Deportivo Saprissa, el equipo más exitoso de Costa Rica. Sin embargo, el anunciado proyecto norteamericano situaba al emprendedor mexicano a nivel mediático en otra esfera. La ciudad elegida para su desembarco fue Los Ángeles y su mercado objetivo los más de 6 millones de ciudadanos de sangre mexicana que habitaban por aquel entonces el sur de California y Arizona.

[pullquote]Chivas USA era la tercera aventura futbolística de Jorge Vergara[/pullquote]

Una vez hecha la inversión inicial de 10 millones de dólares, en la actualidad el coste de una plaza en la MLS es diez veces superior, la elección del nombre de la franquicia no supuso un quebradero de cabeza. Jorge Vergara, junto a sus socios y compatriotas los hermanos Cue, optaron por Chivas USA como nombre, vinculando así de forma permanente a la nueva franquicia con las Chivas de Guadalajara. La nueva franquicia angelina, competencia directa de los más veteranos Los Ángeles Galaxy, se constituía como filial de un conjunto mexicano conocido por jugar exclusivamente con jugadores del propio país, aspirando con ello a reforzar sus vínculos con la numerosa comunidad mexicana del Estado. Su escudo, una réplica del de su casa matriz en Guadalajara, pero sin las estrellas de campeón mexicano que adornan aquel, y su uniforme, rojiblanco, idéntico al del mismo conjunto mexicano, no dejaban dudas sobre sus origen y su público objetivo.

Tras la presentación oficial del nuevo equipo bajo el eslogan “Goodbye Soccer, Fútbol is Here”, el debut llegó el 2 de abril de 2005. Como rival el vigente campeón, DC United, y el resultado una clara derrota por 0 a 2 ante los más de 18.000 aficionados que poblaban las gradas del Home Depot Center. Fue el preludio de lo que iba a deparar ese primer curso en el que las victorias conseguidas por Chivas USA, cuatro, prácticamente igualaron al número de entrenadores que ocuparon el banquillo de la nueva franquicia. La forzosa mexicanización de la plantilla, una parte importante de sus jugadores eran cedidos de las Chivas de Guadalajara, se mostró poco apta para competir al nivel que exigía la MLS. La supervivencia del proyecto de Jorge Vergara exigía un cambio de rumbo y éste llegó de forma inmediata el curso siguiente.

[pullquote]La prepotencia de Jorge Vergara estuvo cerca de acabar con Chivas USA en su primera temporada[/pullquote]

La mayor profesionalización de la gestión deportiva, desde 2006 con creciente peso de los hermanos Cue, así como la llegada de Bob Bradley al banquillo del conjunto rayado, dotaron a Chivas USA de una competitividad no vista la temporada anterior. El resultado fue prácticamente milagroso. Las derrotas se redujeron a la mitad y el equipo dirigido por Bob Bradley, al año siguiente elegido seleccionador de Estados Unidos, clasificó por primera vez para el play off. A partir de entonces, y durante las tres siguientes temporadas, Chivas USA se convirtió en un asiduo a las fases finales de la MLS. No alcanzó ningún título, a punto estuvo de alzarse en 2007 con la MLS Supporters’ Shield (campeón de la fase regular), pero la nueva franquicia de Los Ángeles fue capaz de reunir de forma recurrente más de 15.000 espectadores en su hogar del Home Depot Center. El buen hacer de sus entrenadores, a Bob Bradley le sustituiría su segundo el serbio Preki, y la calidad de algunos de sus jugadores, entre otros Brad Guzan (Middlesbrough), Sacha Klejstan (New York Red Bulls) y Ante Razov (máximo goleador de la historia de Chivas USA), llevaron al hermano pequeño del Rebaño Sagrado a soñar.

[pullquote]Entre 2006 y 2009 el equipo alcanzó los play offs de la MLS[/pullquote]

Sin embargo, a partir de 2010 todo se torció. Los buenos resultados fueron poco a poco abandonando a Chivas USA y en el fútbol es sabido que la memoria es corta. Decisiones técnicas erróneas, abaratamiento significativo de la plantilla y la vuelta de Jorge Vergara a la dirección del club llevaron al conjunto rojiblanco a quedar fuera de los play offs temporada tras temporada. La afición fiel de Chivas USA comenzó a dar la espalda a un equipo al que cada vez sentían más ajeno y en 2013 apenas 8.000 espectadores arropaban al equipo angelino en sus encuentros como local. La situación no era del agrado de la MLS y distaba mucho de lo imaginado en 2004 cuando dio la bienvenida a la primera franquicia de origen mexicano de todo el deporte profesional en Estados Unidos. Se empezaba a rumorear lo peor. La gota que terminó por agotar la paciencia de la MLS fue la aparición de denuncias por comportamiento racista contra gestores de Chivas USA. Varios de sus principales directivos fueron acusados de actos discriminatorios contra miembros del club que no hablaban español o no tenían origen latino.

[pullquote]En pocos años la asistencia media a sus encuentros se redujo un 50%[/pullquote]

De esta forma, a comienzos de 2014 la MLS tomaba la difícil decisión de rescindir el contrato que unía a Chivas USA con su propietarios mexicanos. La franquicia era rescatada por la propia MLS quien, tras pagar a sus propietarios ni más ni menos que 70 millones de dólares, dirigiría al equipo angelino en su última temporada. El sueño de las Chivas en Estados Unidos tocaba a su fin tras 10 temporadas como franquicia de expansión en la MLS. Antes, Tampa Bay Mutinity y Miami Fusion, ambas en 2001, habían sufrido la misma suerte pero eran otros tiempos con una MLS mucho más joven y con unos proyectos que no llegaron a tener tanto peso como Chivas USA.

¿Cuál fue la causa de que un proyecto llamado a triunfar como el de Chivas USA fracasase? No es fácil aventurar una sola razón pero sí es posible apuntar a la coincidencia de varios factores.

1. Total vinculación de la franquicia con las Chivas de Guadalajara: El aficionado mexicano en Estados Unidos esperaba un equipo con jugadores mexicanos al igual que sucede con el Rebaño Sagrado y no fue así. La limitación que impone la MLS al número de jugadores extranjeros así como los bandazos que dio Chivas USA en la confección de su plantilla a lo largo de los 10 años privaron a la franquicia de Los Ángeles de una imagen definida ante unos aficionados desconcertados.

2. En México no todo el mundo es aficionado de las Chivas de Guadalajara: El conjunto de Guadalajara tiene una afición numerosa y fiel pero como todos los grandes equipos también despierta muchas antipatías entre las aficiones rivales. Por ello, la hipótesis de que todo los mexicanos que vivían en Estados Unidos apoyarían a Chivas USA resultó fallida y a todas luces simplista. ¿Apoyaría un socio del Real Madrid al Barcelona de Guayaquil por el simple hecho de vivir en Ecuador?

3. El nombre del club carecía de nexo con la ciudad de Los Ángeles: Chivas USA era una franquicia de Los Ángeles y sin embargo siempre vivió de espaldas a ésta. El afán por significarse como un equipo mexicano hizo que incomprensiblemente Chivas USA prescindiera en su nombre de cualquier referencia a Los Ángeles. Esto, en una franquicia de reciente creación que aspiraba a consolidarse, se mostró como un error fatal. Los Ángeles nunca sintió como propio el proyecto de Jorge Vergara.

4. La llegada de David Beckham en 2007 a Los Ángeles Galaxy: El mediático jugador inglés, que aterrizó en la MLS como fichaje estrella de los máximos rivales de Chivas USA, marcó un antes y un después no sólo para Los Ángeles Galaxy sino para la MLS. Su capacidad de arrastre, exclusivamente por él se articuló por primera vez la regla del Designated Player (jugador cuyo coste puede exceder el límite salarial), situó a Chivas USA en un necesario segundo plano. Este hecho unido a que Chivas USA no contaba con estadio propio y tenía que jugar sus partidos en el campo de Los Ángeles Galaxy hizo que la franquicia mexicana estuviera siempre subordinada al primer equipo de Los Ángeles.

Chivas USA fracasó pero la idea de una segunda franquicia en Los Ángeles nunca fue descartada por la MLS. De esta forma, poco después de dar por finalizado el periplo de Chivas USA, la MLS vendió sus derechos a un nuevo grupo de inversores entre los que destaca Peter Guber, propietario de los Golden State Warriors (NBA) y de Los Ángeles Dodgers (béisbol). El objetivo de éstos estuvo claro desde el principio. A partir de 2018 una nueva franquicia angelina se incorporaría a la MLS y lo haría evitando cometer los errores que sepultaron a Chivas USA. Hoy esa nueva franquicia ya está casi lista y tanto el nombre elegido, Los Ángeles FC, como el estadio, contará con un estadio propio en el distrito 9 de Los Ángeles, apuntan a que el futuro equipo tendrá personalidad propia a la vez que buscará vincularse con la ciudad de Los Ángeles. Queda menos de un año para que Los Ángeles FC debute en la MLS pero desde ya se puede percibir que los herederos de Chivas USA han aprendido de los errores que acabaron con el equipo rojiblanco. Chivas USA fue un proyecto lindo pero el sueño americano de Jorge Vergara se quedó en eso, en un sueño nada más.

Fuente imagen principal: Stephen Dunn/Getty Images.

Aficionados de las Chivas USA durante un partido ante San José Earthquakes en el StubHub Center de Los Ángeles el 26 de octubre de 2014.

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