En Estados Unidos todo funciona de un modo que a ojos europeos resulta extraño. Los coches son enormes, las raciones de comida gigantes y han elegido como presidente a Donald Trump… El deporte, en su modo profesional, tampoco queda fuera de esa excepcionalidad estadounidense. No importa que el capitalismo encuentre en suelo norteamericano su casa, el deporte se mueve bajo una capa de solidaridad que lo aleja de la ley del más fuerte que soporta tanto el sueño americano como la gran mayoría de ligas a nivel mundial.

La Major League Soccer (“MLS”), al igual que sucede con los otros grandes deportes en Estados Unidos, es un grupo cerrado. Nadie desciende por motivos deportivos y, además, cuenta con limitaciones salariales que, excluyendo a los tres jugadores calificados como Designated Players, hacen competir en plano de igualdad a todos los equipos. Ingresar en esta comunidad cerrada no es sencillo pero desde 1996 doce nuevas ciudades han pasado a ser parte de la MLS. En 2017 se suman a este grupo, para alcanzar los veintidós equipos, tanto Minnesota como Atlanta. Esta última, ni más ni menos, lo hace de la mano de Gerardo “Tata” Martino.

[pullquote]Atlanta United y Minnesota FC se incorporan a la MLS esta temporada[/pullquote]

El anuncio de la llegada del Tata Martino a la MLS no solo fue festejado por los aficionados de Atlanta United, sino por el conjunto del mundo del fútbol en Norteamérica. El rosarino, con sus luces y sombras, es sin duda un entrenador top a nivel mundial. Su hoja de servicios incluye al todopoderoso FC Barcelona, a la cuartofinalista selección de Paraguay en Sudáfrica 2010, a la selección Argentina y al mejor Newell’s Old Boys de la última década. Son siete los entrenadores extranjeros en la MLS pero ninguno con el pedigrí del Tata Martino. Se especula mucho sobre los motivos que llevaron al argentino a apostar por la ciudad de la Coca Cola, hay quien apunta que si el objetivo era hacer dinero y tranquilidad mejor haber apostado por la Liga China, pero el Tata Martino, Bielsista confeso, está lejos de buscar comodidad. Como su mentor el Loco, el de Rosario busca retos.

[pullquote]El Tata Martino es la referencia del proyecto de Atlanta United y un activo fundamental para el fútbol en norteamérica[/pullquote]

Atlanta United, nombre elegido para pasear el honor de la ciudad sureña por la MLS, es un equipo sin historia previa. Creado por y para competir en la MLS, Atlanta United es fruto de la iniciativa de uno de los principales mecenas de la capital del estado de Georgia, Arthur Blank, fundador de la cadena Home Depot y propietario a su vez de la franquicia local de la National Football League (¨NFL¨), los Atlanta Falcons. Seguro que la pasión por el deporte también movió al insigne hombre sureño a liderar el proyecto de Atlanta United, pero no se puede olvidar que él es en esencia un hombre de negocios y Atlanta United luce a estas alturas como un potencial gran negocio.

Las posibilidades que ofrece este nuevo equipo son muchas pero de primeras, permite al propietario de los Falcons maximizar el uso que va a dar al futuro Mercedes Benz Stadium. El estadio, abrirá sus puertas en julio de este año tras una inversión superior a 1.200 millones de dólares, tendrá una capacidad de 71.000 espectadores y será el hogar tanto del conjunto de fútbol americano como de la nueva franquicia de la MLS. Gracias a ello, su uso no estará limitado a aproximadamente diez partidos por temporada, tal y como sucede en la NFL, sino que pasará a albergar hasta treinta encuentros por curso. Por otro lado, la elección de Atlanta United como nuevo equipo de expansión (así se denominan a los equipos que se incorporan a la MLS) permite al fútbol en Estados Unidos avanzar hacia el sureste. Ocupando así un mercado hasta ahora no explotado, ya que más allá de Washington DC únicamente aparecía el Orlando City de Kaká a más de 1.300 kilómetros de distancia.

Hay quien, hasta hace poco, dudaba sobre la viabilidad que un equipo de la MLS iba a tener en Atlanta. Se argumentaba que el nexo de la ciudad con el fútbol era escaso y que no habría respuesta por parte de los aficionados. En parte, esta afirmación era cierta. Con anterioridad a la Copa de Oro de 2015, la selección nacional masculina no había pisado la ciudad de Atlanta desde 1977. Igualmente, tanto el equipo masculino como femeninos de fútbol de la ciudad deambulan por ligas muy menores y la afición de Georgia no parece ser la más apasionada (Atlanta Hawks es el vigesimocuarto de treinta equipos de la NBA en asistencia a sus encuentros como local). Sin embargo, la realidad ha sido tozuda reflejando algo que no muchos, pero sí Arthur Blank, supieron ver a tiempo.

Atlanta United todavía no ha jugado su primer partido oficial, lo hará el 6 de marzo como local frente a New York Red Bulls en la Georgia Tech University, sin embargo, cuenta ya con más de 27.000 abonados. Esta cifra sitúa a los de Atlanta como el equipo de expansión con mayor número de abonos vendidos en su primera temporada, superando en 5.000 el record fijado por Seattle Sounders en 2009. Por si esto no fuera suficiente, las entradas vendidas a estas alturas para el debut de Atlanta United apuntan a que en las gradas habrá más de 40.000 personas. Una locura que se soporta perfectamente una vez que se toma conciencia que el pasado 11 de febrero, en el primer partido amistoso de la franquicia en Chattanooga (Tennessee), el conjunto del Tata Martino estuvo acompañado por alrededor de 9.000 de sus aficionados.

[pullquote]Más de 27.000 abonados acompañarán a Atlanta United en sus encuentros como local[/pullquote]

Esta pasión por el fútbol es capaz de mover a cualquiera y el Tata Martino fue de los primeros en hacerlo. Atlanta United, como idea, surge en 2014 por lo que el entrenador argentino tiene delante un proyecto, no sólo con apoyo garantizado en la grada, sino que hay que armar desde cero. Plantilla, cuerpo técnico, categorías inferiores, todo está por hacer. El Tata podía aspirar a ligas de más nombre si bien ninguna le podía ofrecer el reto que supone Atlanta United. De la mano de Carlos Bocanegra (ex capitán de la selección de Estados Unidos) y del inglés Darren Eales (ex director ejecutivo del Tottenham inglés), el de Rosario lleva desde noviembre del año pasado trabajando en configurar un club a su gusto. Por ahora, sus decisiones están siendo aplaudidas por prensa y aficionados quienes, por cierto, se muestran sorprendidos al saber que el flamante nuevo entrenador no es todavía capaz de comunicarse en inglés.

Atlanta United aspira a desarrollar un juego atractivo, de transiciones rápidas, fluidas y con presión alta. Es el decálogo de aquellos entrenadores que crecieron bajo la dirección de Marcelo Bielsa en Newell’s Old Boys a principios de los 90 (Berizzo y Pochettino entre otros) y que el Tata lleva escrito a fuego. Si bien, como él mismo indica a menudo, la base del triunfo es tener buenos jugadores y el de Rosario no ha tardado en rodearse de los mismos en Atlanta. Las limitaciones salariales, además de otros factores evidentes, alejan de la MLS a primeras espadas del fútbol mundial pero en la plantilla configurada por Atlanta United se empiezan a percibir brotes que abren nuevas perspectivas para la MLS.

El Tata, a la hora de elegir a sus jugadores franquicia, ha evitado incorporar al plantel estrellas en el ocaso de sus carreras tal y como suele ser frecuente en la MLS. Por contra, ha buscado juventud y ambición, seleccionando jugadores que encuentran en la liga norteamericana un destino intermedio en su posible camino hacia las ligas más poderosas. Miguel Almirón (media punta paraguayo proveniente de Lanús y en la agenda del Arsenal de Wenger), Hector Villalba (extremo argentino formado en San Lorenzo) y Josef Martínez (delantero venezolano con ficha en el Torino italiano) constituyen la columna vertebral del proyecto de Atlanta United no superando, ninguno de ellos, los 24 años de edad. La apuesta del cuerpo técnico es de medio plazo, si bien, estas jóvenes incorporaciones no asumirán solas todo el peso del equipo. Junto a ellos, otros veteranos como el portero Brad Guzan, se incorporará en verano desde el Middlesbrough de Karanka, el chileno Carlos Carmona y el explosivo trinitense Kenwyne Jones contribuirán a conformar el habitual 4-1-4-1 o 4-3-3 del Tata Martino.

[pullquote]La elección de jóvenes y talentosos Designated Players es una clara apuesta de futuro para Atlanta United[/pullquote]

Las expectativas que ha despertado el proyecto de Atlanta United son muy elevadas. Quizá demasiado. Entre aficionados y prensa ya se apunta al conjunto rojinegro, curiosamente la franquicia de Atlanta comparte colores con Newell’s Old Boys, como un candidato al título y un más que seguro equipo de play off. Es cierto que se trata de una propuesta ilusionante pero el Tata Martino va a tener que luchar contra la historia. Parreira, Queiroz, Gullit, Osorio, Paunovic, Zenga y Milutinovic son sólo algunos de los entrenadores de renombre que fracasaron en su aventura en la MLS y, salvo pronta adaptación a las idiosincrasia de la liga, el Tata puede unirse a la lista. Además, a pesar de esa especie de solidaridad grupal, la vida no es fácil para los equipos de expansión y así lo demuestra el hecho de que sólo el milagroso Chicago Fire de 1998 fue capaz de alzar el título de la MLS en su primera temporada.

Fuente imagen principal: Mike Zarrilli/Getty Images.

Los aficionados del Atlanta United, durante un partido ante el New York Red Bull disputado el 5 de marzo de 2017 en el Bobby Dodd Stadium.

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