Mas allá de la Juventus de Turín con su maravillosa secretaría técnica comandada por Javier Ribalta, la Atalanta Bergamasca Calcio pasa por ser uno de los mejores equipos de Italia en cuanto a captación de talento y desarrollo de jóvenes jugadores. La Ciudad Deportiva de Zingonia es un vivero permanente de formación y calidad.

Sin embargo, La Dea, esta temporada, no sólo está en boca de todos por su excelso centro de formación, sino también por su primer equipo, que se ha colado entre los grandes del país practicando quizás el mejor fútbol de ésta primera mitad del campeonato. Un equipo, como no, plagado de jóvenes talentos salidos de su fútbol base como Mattia Caldara, Roberto Gagliardini, Alberto Grassi y, sobre todo, Franck Kessié.

Kessié “saltó” a la fama en el Mundial sub 17 de 2013 disputado en Emirates Árabes Unidos, y no precisamente por su fútbol. Allí, la Federación de Marruecos denunció a la de Costa de Marfil porque no se creían que un jugador con un aspecto tan fornido y atlético tuviera 17 años. Los marroquíes argumentaron que tenía 22 años en vez de 16, que era lo que ponía su ficha, reconocida por la FIFA. El problema residía en la Federación de Costa de Marfil, que se equivocó y le puso como fecha de nacimiento el 1 de enero de 1991 en lugar del 19 de diciembre de 1996, que era lo correcto.

Este hecho ya revela una de las principales características de Franck Yannick Kessié: su poderío físico, que le permite abarcar muchísimo campo, llegando con facilidad a posiciones de remate, además de ser capaz de recuperar y chocar en el medio campo. Las comparaciones con Yayá Touré, el último gran box to box marfileño son inevitables. El jugador, en sus inicios, actuaba bien de central, o bien de pivote defensivo y, como él mismo dijo, llegó a Italia para perfeccionar su faceta táctica: Vine a Italia para mejora tácticamente, creo que es la mejor Liga del mundo desde el punto de vista táctico. Aquí, un joven aprende más sobre el juego, especialmente desde una perspectiva defensiva”.

Kessié llego a Bérgamo en enero de 2015 para formar parte del equipo primavera. Aunque sólo jugó siete encuentros, su potencial no pasó desapercibido para el club neroazzuro y pagó 300.000 euros al Stella de Costa Marfil por hacerse con sus servicios. El proceso formativo estaba en marcha y, como tantos otros productos de Zingonia, Kessié salió cedido para foguearse y ver su capacidad de adaptación a otros entornos. El destino fue Cesena y la experiencia no pudo ser más provechosa.

En la Emilia-Romagna dio un paso más en su juego. Massimo Drago, técnico del Cesena, vio enseguida que no podía contener el poderío físico del jugador y le soltó las cadenas. Kessié adelantó su posición y fue un ciclón en el centro del campo. Disputó 37 partidos con el equipo bianconero, incluido el playoff de ascenso a Serie A que perdieron ante Spezia Calcio. El equipo no pudo ascender, pero quedaba claro que a Kessié se le quedaba pequeña la Serie B.

Gasperini le encontró el sitio en el medio del campo, con Gagliardini y Freuler cubriéndole las espaldas, y aprovechar así todo su caudal ofensivo El resultado fue inmediato, pues con sus llegadas de segunda linea anotó cuatro tantos en las tres primeras jornadas en Serie A

Retornó a Atalanta el pasado verano y el nuevo técnico el club, Gian Piero Gasperini, dejó claro desde el primer día que el joven centrocampista africano sería una pieza clave en su esquema. Gasperini le encontró el sitio en el medio del campo, con Gagliardini y Freuler cubriéndole las espaldas, y aprovechar así todo su caudal ofensivo El resultado fue inmediato, pues con sus llegadas de segunda linea anotó cuatro tantos en las tres primeras jornadas en Serie A. Paradójicamente, en cuanto el equipo ha mejorado colectivamente, sus cifras realizadoras han bajado, pero su impacto al máximo nivel no ha disminuido y ya está en la agenda de grandes clubes, especialmente la Juventus que parece llevar la delantera en cuanto a su futura contratación.

Con 20 años recién cumplidos, es evidente que le faltan cosas por pulir, sobre todo en cuanto a carácter. Valga como muestra el partido ante el Torino cuando con 1-1 en el marcador, hubo en penalti a favor de Atalanta al filo del final. Alberto Paloschi era el designado por el entrenador para lanzarlo, cuando llegó el costamarfileño y ni corto ni perezoso le arrebató el balón. Transformó la pena máxima, pero a Gasperini se lo llevaban los demonios por haberle desobedecido.

“No debería haber tomado esa decisión. Había una lista designada y debería haber sido Alberto Paloschi o Alejandro Gómez. quien lo tirara. Se metió en algo que no tenía derecho a hacerlo, en el mismo momento en que sus compañeros de equipo le advirtieron de no involucrarse. Esas cosas no están bien, en los grandes equipos no se funciona así. Si quiere convertirse en un gran jugador, debe crecer también en ese sentido” – declaraciones de Gasperini tras el partido ante el Torino

Kessié ya es pieza clave en la selección de Costa de Marfil, con la que debutó en 2014 en un partido de clasificación para la Copa de África. Ha disputado completos los últimos cuatro encuentros del combinado nacional, incluidos los dos últimos de clasificación para el Mundial, anotando ante Malí su primer gol como internacional. Este hecho supondrá un grave problema para Atalanta el próximo mes de enero cuando su perla se marche a Gabón a disputar la Copa de África. Le vendrá bien para seguir formándose y compitiendo bajo presión, pero su equipo le echará de menos.

Fuente imagen principal: Francesco Pecoraro (Getty Images)

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