Claudio Ranieri llamaba a la puerta de la casa de Onyinye Ndidi –en Genk, Bélgica- buscando un perfil clave en su esquema perdido meses atrás. Necesitaba un nuevo N’Golo Kanté. El técnico italiano había visto vídeos, partidos de la Jupiler Pro League, y Ndidi se asemejaba a aquello que le aportaba Kanté, aunque no dudaba en que el joven nigeriano de 19 años tenía un potencial mucho más brillante. Wilfred Onyinye Ndidi es, desde hace unas horas, nuevo jugador del Leicester City a falta de confirmación oficial. Un salto cualitativo importante para uno de los mayores talentos del fútbol africano.

Genk es, sin duda, una de las mejores canteras de Bélgica. Por su academia han pasado jugadores como Kevin De Bruyne (vendido por 8 millones de euros), Thibaut Courtois (9M) o Christian Benteke (8,8M) y se coloca permanentemente en el punto de mira de los ojeadores enviados a Bélgica por los grandes clubes de Europa. Además, y por rendimiento, la secretaría técnica del equipo flamenco tampoco se queda atrás: ficharon a Sergej Milinkovic Savic por 1M y lo vendieron una temporada después a la Lazio por algo más de 9M. Marcaba un récord en la historia del club. Con él, Kalidou Koulibaly (vendido al Napoli por 8M o Christian Kabasele (vendido al Watford por 7M), entre muchos otros. Todos con el común denominador de haber llegado al Luminus Arena siendo unos desconocidos a nivel continental y por un precio muy inferior al de su salida posterior.

Y aún así, Ndidi ha superado todo los registros. Según medios británicos el Leicester City acabará pagando más de 20 millones de euros por el centrocampista nigeriano y, aquellos que lo han visto jugar, estarán de acuerdo conmigo en que es una inversión sobre seguro la que afronta el club entrenado por Claudio Ranieri. Onyinye Ndidi no solo ha triunfado en el campeonato local a una edad temprana, también brilla en Europa League donde suma estadísticas propias de un jugador veterano.

Ndidi ha jugado en Genk como lateral en ambas bandas, central y mediocentro.

Ndidi debutó con el primer equipo del Genk el 31 de enero de 2015, dos semanas después de llegar desde Nigeria, en una derrota ante el Sporting Charleroi. Fue titular y jugó 74 minutos en la posición de lateral izquierdo. No jugó más aquella temporada hasta el Play Off II y lo hizo rotando en diferentes posiciones, ya fuera ambos laterales o en el centro de la defensa. Y sin embargo, donde acabaría brillando sería en el centro del campo.

Es, a sus 19 años, internacional absoluto con Nigeria (6) tras haber debutado el pasado mes de octubre y su proyección parece no tener techo. Juega con un desparpajo increíble y se ha erigido líder defensivo del centro del campo, complementándose a la perfección con la capacidad asociativa y creativa de Alejandro Pozuelo. Mientras el sevillano crea, Ndidi cubre sus espaldas y hace de lictor, aquellos soldados que defendían con tesón, e incluso con su vida si fuese necesario, a los cónsules de Roma. Y Ndidi es infranqueable.

Con sus 1,87 y unas piernas tremendamente poderosas, la capacidad de acción de Ndidi es muy amplia. Actúa como escoba barriendo todo a izquierda y derecha. Es el último punto de control antes de llegar a la defensa y los rivales lo pasan verdaderamente mal para superarlo porque pocas veces pierde la posición y por su físico, realmente incansable, que le permite realizar carreras de 50 metros tanto en el minuto diez como en el ochenta y cinco.

Además, el potencial ofensivo de Ndidi no debe dejarse sin mención. Suma siete goles en partido oficial desde que aterrizó en Genk, una cifra realmente buena para un futbolista que juega en una posición tan retrasada y que, sin embargo, sorprende una y otra vez llegando desde segunda línea con una potencia descomunal, descontrolada incluso. Es un tren de mercancías descarrilado. Nadie lo puede parar. Y, encima, le pega increíblemente bien a la pelota.

Estamos, sin duda alguna, ante uno de los grandes jugadores del futuro. Al menos en la posición de centrocampista defensivo. Ndidi tiene motor y cualidades físicas para jugar y jugar, un golpeo para ocasiones problemas en ataque y una cabeza que no ha tardado en asimilar conceptos tácticos.

Apunten este nombre.

Fuente imagen principal: Belgo Photo News.

Share This

Compartir

Share this post with your friends!