Ángel Gastón Casas (La Plata, Buenos Aires, Argentina, 10 de enero de 1978) o “el Facha” como lo llamaban en Argentina fue delantero de Huracán, donde creció y se hizo futbolista, del Real Betis, de Racing de Avellaneda, del Recreativo de Huelva, del Elche, del Cádiz, del Córdoba y de Gimnasia y Esgrima de La Plata entre otros.

El exariete argentino ha tenido la amabilidad de charlar con Underground Football y recordar muchos de los momentos de su carrera y aquí os dejamos el resultado.

Me gustaría preguntarle en primer lugar por su vida actual. ¿A qué se dedica en la actualidad?

Ahora estoy entrenando en Racing Club en las categorías menores desde hace un tiempito y bueno ya pasamos de jugador a director técnico.

Me gustaría saber también el porqué de tu apodo. “El Facha”

Eso fue en un programa de televisión de aquí hace muchos años. Araujo y Macaya que eran dos relatores de televisión y en ese momento yo era rubio con el pelo largo y demás y bueno era algo más por la parte estética.

Empieza a jugar en las inferiores de Huracán, su equipo del alma si no me equivoco.

Sí, yo arranqué de muy pequeño en Huracán, hice todo lo que es las categorías menores hasta debutar en Primera División.

¿Qué es para usted el globito?

Es el club que me vio nacer, el club que quiero, el que me formó como persona y como jugador y al que estoy eternamente agradecido porque pasé casi 20 años de mi vida ahí adentro y fueron años muy felices.

¿Cómo valora la situación actual de Huracán? Han pasado la fase de grupos de la Libertadores con un Wanchope Abila en plan estelar… y fueron finalistas de la última Copa Sudamericana

Están en unos años maravillosos y estoy muy orgulloso del equipo. Ha salido campeón de la Copa Argentina, finalista de la Sudamericana, le ganó la Supercopa a River Plate el año pasado… La verdad que en los últimos años vienen en una escala ascendente importante con Wanchope Ábila a la cabeza, con Toranzo, aunque ahora no está jugando, con Marcos Díaz que ahora son la bandera de este equipo y la verdad que muy feliz disfrutando de cada momento. Ahora han pasado a octavos de final en Copa Libertadores y la verdad que son años muy buenos que se disfrutan.

De Huracán, al Betis…

Sí, después de una gran actuación con Huracán, hago más de 30 goles, me ficha el Betis y empiezo mi aventura en el fútbol europeo muy pequeño, con 21 años. La verdad que fue una maravilla. Viví con el Betis cuatro años muy buenos –es más, mi hija nació en Sevilla- y tengo los mejores recuerdos, fueron unos años maravillosos. El ascenso en Jaén fue algo muy muy lindo. Ver esa Plaza Nueva como la vimos cuando volvimos… Al año siguiente se peleó entrar en Champions hasta el último partido aunque al final terminamos jugando UEFA con jugadores como Denilson, Joaquín, el Gaby Amato, Prats, Merino mismo, Cañas… Fuera de la cancha éramos todos amigos y se reflejaba mucho dentro.

Aquí le tienen aún mucho cariño, ¿lo sabe?

Sí, la verdad que cuando uno se conecta a las redes sociales, que hoy es algo que está muy latente, me lo demuestran y yo para con ellos. Vestir esa camiseta, fue mi primer club europeo, lo valoro mucho. Le tengo un cariño muy grande. En los últimos tiempos he hablado con muchos exjugadores y mucha gente de allí: Alexis, Merino, Cañas, Juanito, Capi… mucha gente que son alma del club y la verdad que muy contento ahora por la actuación de Merino que al principio no se confiaba mucho y ya los ha puesto en una zona tranquila. Feliz que a gente que quiere al club, que ha estado muchos años allá dentro le vaya bien. Eso me pone muy contento.

Estamos a las puertas de un derbi. Usted jugó tres partidos con el Betis contra el Sevilla y anotó un gol en uno de ellos. ¿Cómo se viven esos partidos en la ciudad? ¿Nos puede contar alguna anécdota de un derbi? ¿Es comparable a algún derbi de Argentina?

Lo que te decía, fueron años maravillosos y haber marcado fuera de casa –creo que ese año fue en Segunda que empatamos 1-1–  y luego en el estadio la gente esperándote. Se vive con mucha intensidad, mucha euforia, los dos estadios separados con muy poca distancia en una ciudad muy futbolera donde los estadios se suelen llenar habitualmente… y aquí en Argentina suele pasar lo mismo. El ‘fixture’ en Argentina ha cambiado mucho en los últimos años y este año hay una fecha de derbis. Se juegan todos los derbis del fútbol argentino este fin de semana. Hay un Boca-River, Racing-Independiente, Newell’s-Central, Gimnasia-Estudiantes… y bueno el Betis lo comparo mucho con ellos por la pasión que tiene, porque esa semana previa hay una intensidad muy grande en la ciudad, en la gente, en los jugadores, en todos sitios. Estoy muy orgulloso de haber jugado esos derbis que van a quedar en la historia.

En el Betis coincidió con uno de los dirigentes más carismáticos de España, Manuel Ruiz de Lopera. ¿Qué recuerdos tiene de él?

(Risas) Lopera fue una persona que apostó por mí. La verdad que eso se lo tengo que agradecer. Hubo momentos en los que la negociación se complicó y él me dio su palabra de que iba a sacar la cosa adelante y lo hizo, y eso hizo que yo pudiera estar en el Betis. En caso contrario no sé si hubiese llegado al club. En ese sentido, él apostó por mí junto a Rafa Gordillo y Hadžibegić, que en ese momento eran de la secretaría técnica y siempre que alguien apuesta por ti uno es agradecido. Después las cosas que terminan haciendo ya no son temas míos. No me compete y uno escucha lo que pasa estos últimos años pero conmigo ha tenido una relación muy buena siempre respetable y mucho más que decir no tengo.

La siguiente temporada, con el Betis ya en Primera, comienza muy bien, hasta que llega el 21 de octubre de 2001 y se fractura el peroné. A raíz de su lesión su participación en el equipo baja y se marcha a Argentina para recalar en Racing primero y en Argentinos Juniors después. A su salida del Betis dijo sentirse “dolido”. ¿Por qué exactamente?

Ese año yo había hecho muchos goles en Segunda, conseguimos el ascenso, iba Pichichi en Primera y desgraciadamente una jugada de ‘mala leche’ como se dice acá por parte de Gerard, una persona que jugaba en el Barcelona que la verdad que actuó muy mal conmigo porque me ha lesionado y me ha marcado para toda mi vida y ni ha pedido disculpas, simplemente se ha dedicado a lo suyo y es una persona a la que le guardo mucho rencor no sólo por la lesión sino por la actitud que tuvo fuera del campo… Luego me costó mucho volver, el equipo se clasificó para UEFA y al año siguiente jugué algunos partidos de UEFA, Copa del Rey y las exigencias cada vez eran más grandes. Los entrenadores de turno no contaban mucho conmigo y me tuve que ir cedido a Racing y ahí empieza un poquito el alejamiento con el club. Yo tenía cinco años de contrato y cumplí cuatro, solamente el último año fue el que no pude estar pero me quedo con los mejores recuerdos. Han sido años maravillosos en el Betis y le tengo un cariño gigante.

Tras dos temporadas en Argentina regresa a España para jugar en el Recreativo dos temporadas y ser uno de los héroes del segundo ascenso a Primera División de la historia del club. ¿Qué encontró en Huelva para volver a sentirse importante?

La verdad que me tocó volver a Argentina pero yo tenía muchas ganas de volver al fútbol europeo porque me había sentido cómodo. Salió la oportunidad de volver al Recre, al cual llego en el mercado de diciembre, me quedo seis meses, las sensaciones habían sido bastante buenas por lo que renuevo un año más. Ese año fue un año maravilloso con Marcelino García Toral como entrenador, que hacía sus primeras armas, y me enseñó muchísimo. Le guardo un cariño gigante porque me ha enseñado muchísimo a lo largo de la vida. Uno cuando es más grande se acuerda de todas esas cosas. Ese año teníamos un equipo muy bueno. Teníamos a Uche, que fue el goleador pichichi en la Liga, al rumano Rosu y para mi entender uno de los mejores jugadores con los que he compartido camiseta que fue Emilio Viqueira. Jugar al lado de él ha sido un placer…

‘El Mago’, ¿no?

¡‘El Mago’, ‘el Mago’!. No quiso jugar en equipos más importantes, pero la verdad que la calidad técnica que tenía hacía tiempo que no la veía y bueno salimos campeones. El equipo como bien decías, sube a Primera División y bueno otro título más en España. Primer conseguí el ascenso con el Betis y luego con el Recreativo.

¿Conoce la actualidad del Recreativo? El club está en la tercera categoría del fútbol español y con muchos problemas económicos. ¿Notó algo en su etapa como recreativista?

Mira, la verdad es que estoy bastante al tanto por lo que te decía, por el tema de las redes sociales que hace que uno esté en contacto con los clubes en los que ha estado que siempre se interioriza y demás. En el tiempo que estuvimos nosotros, el club estaba muy ordenado, había construido un estadio nuevo, que la verdad que fue una maravilla, hizo una ciudad deportiva nueva, la ciudad había crecido muchísimo y la verdad que sinceramente me extraña muchísimo. Hoy los aficionados tienen que pedir la dimisión de la gente que compró el club para que el club no desaparezca. A  través de diversos tweets he apoyado la campaña del Trust porque los que están son aficionados que están a favor del club y que están haciendo lo imposible para que el club no desaparezca. En los últimos partidos la gente se ha volcado y ha llenado el Colombino. Cuando la ciudad y la gente que es aficionada se vuelca por los colores… Eso es lo más lindo que hay, ¿no? Que no lo dejen sólo más allá del momento que está viviendo en 2ªB, peleando desde los últimos lugares. La verdad que eso hace años no me lo hubiera imaginado.

Luego pasa por Elche, Cádiz y Córdoba en Segunda División. ¿Qué nos puede contar sobre la afición del Cádiz? Una de las más peculiares de España.

Con el Elche también tuve un año muy bueno. Hice casi 15 goles. Llegué a un Cádiz que se formó muy bien. Estaba Lucas Lobos, Gustavo López, había llegado Dani –que habíamos jugado juntos en el Betis-, había jugadores de talla muy importante pero no fue un buen año. El equipo no encontró la vara, no estuvo bien pero la afición es impresionante. Era impresionante como llenaban domingo tras domingo el estadio y lo que animaban. Como bien decías, los gaditanos tienen esa cosita especial que pude vivir.

Tras desvincularse del Córdoba,  prueba suerte en Grecia. ¿Qué le motivó a probar en una competición tan diferente?

Estaba cómodo en Córdoba pero el entrenador de turno no contaba mucho con mis servicios y querían traer a un jugador de afuera. Por una cuestión de cupos peleamos ese tema y el mercado de fichajes estaba prácticamente cerrado. Yo me tenía que quedar prácticamente seis meses sin jugar y salió la oportunidad de irme a jugar a Grecia. Un lugar totalmente diferente en cuanto al idioma y con mi familia decidimos en ese momento irnos a probar suerte y estuve un año la verdad que muy feliz porque conocí Atenas, una ciudad maravillosa, y Larisa. Hoy te queda como una experiencia de vida haber vivido ese año allí. Puedo contar muchas anécdotas y la verdad que estuvo muy bueno.

Vuelve a Argentina para retirarse en Argentino de Quilmes tras pasar por Gimnasia y Esgrima de La Plata, Defensores de Belgrano y Talleres de Remedio de Escalada. ¿Cómo valora sus últimas temporadas como profesional?

Voy a Argentina a jugar con Gimnasia y luego tuve una lesión bastante importante de rodilla que hizo que jugase en el Ascenso argentino y finalmente con 35 años di fin a mi actividad porque ya había jugado 18 años como profesional y llega ese día en el que uno tiene que decir basta y colgar las botas porque a veces el físico no da para más.

¿Se le queda la espinita clavada de no haberse retirado en Huracán?

Sí, la verdad que lo he dicho públicamente y lo sigo sosteniendo. Si algo me ha quedado en el fútbol fue esa espina por no haber vuelto al club donde nací en el cual di todo de mí y en ese momento los dirigentes de turno, como les decimos acá, no me dejaron y me cerraron las puertas después de tantos años que yo le di al club. Muy dolido y hasta el día de hoy que ese dolor sigue porque más allá que hayan pasado años, hubiera sido un broche de oro a mi carrera bastante importante.

Como última pregunta me gustaría cuestionarle sobre el nuevo estilo que se ve en Argentina. Estamos viendo muchos entrenadores jóvenes y muchos goles en cada partido. ¿A qué crees que se debe? ¿Lo consideras positivo o negativo?

Hubo un cambio de generación. Los entrenadores que tenían muchos años de experiencia se han dejado un poco de lado y han salido unas nuevas camadas de entrenadores como el ‘Muñeco’ Gallardo, Arruabarrena, Sava… Numerosos entrenadores que tienen un sistema mucho más ofensivo y que juegan casi con un sistema 4-3-3. Proponen un juego más vertical, más ofensivo. Acá en Argentina siempre se ha hablado del fútbol ofensivo. En los últimos años se era un poco más ‘amarrete’ en ese sentido con el doble ‘5’ y poner muchos volantes en el medio para cubrir los resultados… Ahora cambió un poco esa mentalidad y los equipos ya salimos a ganar y se están viendo partidos mucho más vistosos y con más goles y otra vez estamos volviendo a esa dinámica de atacar mucho. A veces se descuida un poco atrás pero lo importante es que salen buenos espectáculos.

Muchas gracias por todo Gastón

Gracias a ustedes y ojalá que el derbi del fin de semana lo podamos disfrutar desde todos los equipos.

Fuente imagen principal: Marca.

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