Tras perder ante Corea del Sur, la selección olímpica de México quedó eliminada de Río 2016 y terminó con las esperanzas de repetir el oro conseguido cuatro años antes frente a Brasil en Wembley. A pesar de las expectativas, el equipo, comandado por Raúl Gutiérrez en el banquillo y Érick Gutiérrez, Hirving Lozano y Rodolfo Pizarro en el campo, no pudo hacer valer su condición de campeón y sucumbió después de un amargo empate con Alemania y un pésimo primer tiempo contra Fiji. Si bien es cierto que el equipo mexicano no llegaba la misma fortaleza en el plantel como en Londres 2012, tanto prensa como afición mantenían la esperanza de que algunos jugadores sacaran a flote a la oncena tricolor. Para decepción de muchos, el Chucky Lozano no hizo valer los elogios que se había ganado a lo largo del semestre y desapareció en los momentos clave, al grado de iniciar como suplente el duelo decisivo contra Corea; la fortuna tampoco acompañó a Oribe Peralta, medallista en 2012, y a Rodolfo Pizarro, piezas importantes que abandonaron el torneo por lesión frente al equipo oceánico.

Dentro del mal papel del ‘Tri’, hubo un jugador que se ganó los elogios por sus buenas actuaciones. Con solo 19 años, César Montes dejó ver a nivel internacional que su gran paso con el Rayados de Monterrey no era cuestión de suerte y dio muestra de su calidad como defensa central, conteniendo la mayoría de los embates en su zona y luchando con gallardía por el balón. El cachorro ha tenido un ascenso meteórico a pesar de su corta edad. Inició jugando en su natal Hermosillo, Sonora, y tras un partido donde su equipo de tercera división enfrentó a su similar de Rayados fue llamado por Nicolás Martellotto, director de fuerzas básicas del club regio, para unirse a sus filas.  Montes accedió, avanzó en las divisiones inferiores y el momento de su debut resultó soñado.

El 2 de agosto del 2015 se inauguró el Estadio BBVA, nueva casa del club regio; Monterrey enfrentaba al Benfica y tras 45 minutos no había goles en el marcador. El central sonorense inició en la banca y entrevista al programa Pasión Futbolera confesó que no pensó en tener minutos en ese partido dada la magnitud. Para su sorpresa, el técnico Antonio Mohamed lo llamó en el descanso y para el complemento ingresó al campo, participando por primera vez con el primer equipo. El primer pase que dio lo falló debido al nerviosismo, pero solo tres minutos le bastaron para grabar su nombre en la historia del estadio; tras un centro de Pablo Barrera el defensa se adelantó a su marcador y conectó un certero cabezazo para marcar el primer gol en la historia del BBVA. La reacción en las tribunas fue de júbilo pero también de sorpresa al no reconocer al anotador, que portaba el número 286 en la camiseta. Las dudas sobre quién era César Montes se disiparon pronto, al adueñarse de la titularidad en la zaga ‘rayada’, superando a Hiram Mier, medallista de oro en Londres y cuya promisoria carrera se ha visto cortada por las lesiones.

Con solo 35 partidos en la Liga MX, Montes ha demostrado sus cualidades con enormes. En el primer derby que disputó le tocó marcar a André-Pierre Gignac, el temible delantero de los Tigres; aunque el marcador terminó 3-1 a favor de los felinos, el central albiazul dejó ver su toque preciso al poner una asistencia milimétrica  desde su área hasta el área rival para que Rogelio Funes Mori marcara el 0-1 parcial.

Gracias a su 1.91 de estatura el central es una garantía en los balones por aire, tanto frontales como por los costados, y en los duelos cuerpo a cuerpo. Su gran ubicación le permite cortar los avances rivales por arriba, aunque también destaca su lectura del juego rival que evita con recorridos precisos; además cuenta con un gran control de balón y con una seguridad poco vista a su edad.

En los duelos fraternales contra Tigres es donde Montes ha brindado algunas de sus mejores exhibiciones, sobre todo en el último torneo, en el que Rayados enfrentó en liga y eliminó en liguilla a su eterno rival. El joven defensa no se achicó ante la presión, mantuvo contenido a Gignac, salvó varias jugadas de peligro y, como cereza en el pastel, marcó el gol que le dio el pase a su equipo. A la postre, el zaguero rayado fue incluido en el Once Ideal del torneo y ganó el Balón de Oro a Mejor Novato de la Liga MX.

Las comparaciones no han tardado en aparecer y muchos consideran que el sonorense es el sucesor del histórico Rafael Márquez, a quien el mismo Montes considera su ídolo, con algunas similitudes tanto técnicas como en el camino de sus carreras. Tanto Montes como Márquez se consolidaron en sus clubes con 19 años; en ese mismo torneo cayeron en la final, el primero frente a Pachuca en el Apertura 2016 y el segundo frente a Toluca en el Verano 1999; y ambos tuvieron la oportunidad de participar y destacar en torneos internacionales a corta edad.

Después de su gran paso en la Copa América 1999, Márquez dio el salto al Monaco, donde fue campeón y se convirtió en líder del equipo, para después vivir su mejor momento en el cuadro catalán, al mismo tiempo que se convirtió en una de las leyendas del fútbol mexicano. Con 19 años y tras su gran papel olímpico, César Montes aspira primero a la consolidación con Rayados, pero tiene definido su futuro: seguir los pasos de su ídolo tanto en Europa como con la camiseta de México.

Fuente imagen principal: JULIO CESAR AGUILAR (AFP/Getty Images)

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