A partir del año 2000 el Calcio empezó a mostrar signos de decadencia. Su escasa modernización, la violencia y la crisis económica salpicada de escándalos como Parmalat hicieron mella en la liga italiana que se iba quedando atrás ante la pujanza de la todopoderosa Premier League y el crecimiento de la Bundesliga. Aun así, en el año 2003, tres equipos italianos llegaron a semifinales de Champions propiciando un Milan-Juve en la final de Manchester y en 2005 los de Ancelotti repitieron, aunque esta vez cayeron en la famosa final de Estambul ante el Liverpool. El fútbol italiano se resistía a dejar su cetro de dominador, junto al fútbol español, de la década de los 90 pero faltaba la puntilla que heriría de muerte al Calcio.

La Serie A discurría con aparente placidez, dominada con mano de hierro por la Juventus, cuando saltó el Calciopoli.

Corría el año 2006 y los aficionados esperaban con la ilusión de siempre el futuro Mundial. La Serie A discurría con aparente placidez y dominada con mano de hierro por la intratable Juventus de Fabio Capello. La historia es conocida por todos. Poco antes de que se celebrara el Mundial de Alemania y con la Juve virtualmente campeona del Calcio sale a la luz una serie de llamadas de dirigentes del fútbol italiano de los equipos Juventus, Milan, Lazio y Fiorentina con el designador arbitral para influir en la asignación de colegiados. Fue el inicio de la investigación del mayor escándalo que ha asolado el Calcio en su historia y que acabaría con la Juventus en Serie B, sentenciada culpable de ilícito deportivo. El resto de equipos anteriormente mencionados junto con Arezzo y Reggina fueron castigados también con puntos de penalización.

El Calciopoli, diez años después de ese convulso verano, sigue marcando puntualmente la agenda informativa del Calcio. Fue el golpe definitivo para un fútbol que inició ahí una curva descendente de la que todavía anda lejos de recuperarse. El proceso penal continuó desde 2008 y durante la causa aparecen intercepciones telefónicas que fueron consideradas irrelevantes en 2006. Dichas conversaciones implicaban en los hechos del 2006 al Inter de Milan y la Juve lo presentó como prueba para revocar el título de campeón 2005-2006 que se le había asignado a la escuadra de Milán. La Juventus presentó en 2011 un recurso en el TAR (un tribunal administrativo regional pensado para poder recurrir sentencias de ese tipo consideradas por los afectados injustas o lesivas) en el que solicitaba una indemnización de 444 millones en concepto de los perjuicios ocasionados por un proceso, el del Calciopoli, en el cual según la tesis juventina no hubo justicia en el tratamiento a los distintos clubes. Será el próximo día 18 de julio cuando se proceda la resolución.

Recordemos que, en 2015, la sentencia de la causa penal sobre Luciano Moggi y Antonio Giraudo, considerados máximos responsables de la trama, fue anulada por el Tribunal Supremo por prescripción de los delitos.

La Juventus fue relegada a la Serie B, donde pasaría un año por primera vez en su historia.

En el proceso deportivo se investigaron 19 partidos y los tentáculos de la corrupción alcanzaron hasta las famosas moviolas de los partidos donde al parecer Moggi también influía para que se ocultaran o manipularan los errores arbitrales a favor de la Juve. En total, cuatro equipos, ocho dirigentes, once árbitros, siete dirigentes arbitrales y de la FIGC fueron imputados en la causa. La Juventus fue relegada a la Serie B, donde pasaría un año por primera vez en su historia.

El Calcio no levantó desde cabeza entonces. A pesar de la victoria del Milan en Champions tan sólo un año después y la del Inter en 2009, los equipos italianos empezaron a perder fuelle en Europa. Hasta entonces Italia era una dominadora nata en competiciones europeas con 11 Copas de Europa y 15 subcampeonatos, 9 Copas de la Uefa y 7 Recopas. Los 90 eran años donde las finales o enfrentamientos fraticidas en Europa eran comunes. Tras el Calciopoli aquello terminó, llegando el Calcio a perder la cuarta plaza de Champions League en favor de Alemania. Las grandes estrellas que ya habían empezado a elegir como opciones prioritarias tanto la Premier como Madrid o Barcelona a la hora de fichar empezaron a desertar en masa de la Serie A. Se podría considerar que la marcha de Pastore, Cavani o Alexis Sánchez son lógicas debido a que abandonaban sus escuadras para recalar en proyectos deportivos y económicos presuntamente más ambiciosos pero Inter, Milan o Juventus dejaron de ser destinos tan apetecibles como el resto de clubes grandes de Europa.

A la crisis económica que estaba viviendo el Calcio se unió una crisis social y de prestigio debido a la mala imagen que conllevó el Calciopoli. La que era la mejor liga del mundo en los 90 cayó en una decadencia de la que está intentando salir poco a poco en los últimos años.

Fuente foto principal: ROBERTO SALOMONE (AFP/Getty Images)

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