La pasada semana, Patrick De Koster (agente de Kevin De Bruyne) declaró en una entrevista que hoy día Thomas Meunier podría estar jugando perfectamente como lateral derecho titular del PSG. Para entender esta historia hay que remontarse al verano pasado, cuando el PSG negociaba con De Koster y el Wolfsburg por el traspaso de Kevin De Bruyne. En plenas negociaciones (que acabaron de manera infructuosa para el equipo parisino), el PSG le comunicó a De Koster que buscaban un lateral derecho y que Meunier gustaba. Pidieron al agente belga que hiciera de intermediario y él accedió pues tenía muy buena relación con Lovino, el anterior agente de Meunier. Sin embargo, con el nuevo no hubo tanta química y el traspaso no se terminó de concretar. A día de hoy, Thomas Meunier sigue en el Club Brugge, peleando por conseguir el título de liga y siendo titular indiscutible (y pieza clave) en el esquema de Michel Preud’homme.

Nacido en la provincia de Luxemburgo (no confundir con el Estado de Luxemburgo, con el que hace frontera), Thomas Meunier comenzó a jugar y debutó como profesional en el Excelsior Virton, el equipo más importante de una región que se caracterizaba sobre todo por ser lugar de paso de la mítica Liége-Bastogne-Liége.

Meunier destacó tanto en el Virton que llamó la atención del Club Brugge, el Standard Liége, el Anderlecht y el OM.

Con apenas veinte años se erigió como un fijo en un Virton que se tambaleaba entre problemas económicos y administrativos y destacó tanto que no solo llamó la atención de grandes clubes belgas (Anderlecht – equipo del que era aficionado -, Club Brugge, Standard Liége) e incluso el Olympique de Marsella francés llegó a interesarse por el joven belga. Sin embargo, fue el Club Brugge quien a través de Luc Devroe se hizo con los servicios de Meunier.

El joven atacante belga cambiaba Valonia por Flandes, el sur por el norte, el francés por el flamenco y lo más importante, dejaba atrás el fútbol amateur (venía de Tercera División) para caer de pie en el futbol profesional al servicio de uno de los mejores equipos del país y frente a una de las aficiones más fieles pero más exigentes de toda Bélgica.

Y Meunier rindió desde el primer partido. 49 partidos en su primera temporada (35 de JPL, 12 de Europa League y 2 de copa); 28 partidos la segunda (21 de JPL, 4 de Europa League, 2 de Champions League y 1 de copa); 33 partidos la tercera (32 de JPL y 1 de copa); 46 partidos la cuarta (30 de JPL, 11 de Europa League y 3 de copa); más 37 partidos en la presente temporada (27 de JPL, 4 de copa y 6 de Europa League) son su balance hasta la fecha en una temprana carrera que no ha estado exenta de lesiones musculares que le han impedido tener la regularidad que él hubiera querido.

Thomas Meunier llegó al Jan Breydel Stadion siendo extremo. 1,90m de altura no le impedían prodigarse como un atacante habilidoso que pisaba línea de fondo siempre que podía y que encaraba a los laterales en cuanto tenía oportunidad. Sin embargo, la existencia de muchos efectivos en posiciones de ataque y la ausencia de un jugador de nivel en el lateral derecho provocó que Juan Carlos Garrido lo reconvirtiera para dicha posición. Él mismo nos lo contó en una entrevista que tuvimos el placer de hacerle en esta casa.

”Cuando yo llego, Thomas Meunier juega de delantero. Él me dice que quiere jugar ahí pero realmente no jugaba y no tenía ninguna posibilidad de hacerlo porque tenía por delante a jugadores como Bacca, Lestienne, Víctor Vázquez o Rafaelov, que eran mejores que él y no tenía sitio en esas posiciones. Thomas es el típico jugador con buena calidad técnica, con buen físico que para delantero se queda justo pero jugando mas atrás con recorrido, llega. El primer partido fue en Funchal ante el Marítimo en Europa League, donde había muchas bajas en el equipo. Era un partido intrascendente y sirvió para hacer probaturas. Yo le dije que iba a jugar de lateral, él al principio no lo veía claro pero jugó y lo hizo muy bien, por lo que le dije que iba a seguir jugando ahí y se hizo con el puesto y, efectivamente, creo que ha tenido un crecimiento muy alto. Considero que Thomas Meunier puede ser un jugador para un equipo top en la posición de lateral derecho”, Juan Carlos Garrido sobre Thomas Meunier en Underground Football.

En un equipo donde todos atacan y (cada vez más) todos defienden, el papel que ejerce Thomas Meunier se torna vital. Un equipo grande, aunque sea en Bélgica, necesita tener la pelota y llegar con muchos hombres al área rival. Meunier permite eso en banda derecha contraponiéndose a De Bock, un LTI mucho más defensivo que su compañero en la banda contraria.

Como muestra este mapa de calor que adjuntamos, la presencia de Thomas Meunier en zonas de ataque es más que evidente y su participación en ataque no es solo estática pues con 5 goles, 5 asistencias, 34 disparos (al menos uno por partido) y 17 ocasiones de gol generadas esta temporada, se convierte desde segunda línea en uno de los mejores atacantes del Club Brugge.

Meunier tiene las habilidades de un extremo y la (casi) capacidad defensiva de un lateral. Aunque bien es cierto que el rigor defensivo no es absoluto en él, todavía es bastante joven (24) y apenas lleva un par de temporadas completas jugando como lateral. Desde esa posición ha sido llamado por Marc Wilmots en varias ocasiones para probar en una parcela que Bélgica tiene huérfana y aunque no se ha terminado de asentar, suena como posible apuesta del seleccionador belga para formar como lateral derecho en la Eurocopa.

Fuente imagen principal: NICOLAS LAMBERT (AFP/Getty Images)

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