La noche que vi en directo a Laurent Depoitre era fría y estaba acompañada por una lluvia que no cesó en intensidad y que parecía no acabaría nunca de mojar el césped de aquel mítico estadio flamenco. Era imposible, pensé, que en algún momento del año luciera el sol en aquella empavesada ciudad que en ocasiones te traslada al medievo, época que parece no haber abandonado gracias a su gran plaza de mercado situada frente al templo religioso que preside la misma.

Depoitre era un jugador que bajaba a recibir al centro del campo para jugar de espaldas a portería pero que parecía torpe con la pelota en los pies y gafado de cara al gol. ‘’Puro físico, vaya bestia’’, le dije a mi compañero de viaje mientras apurábamos nuestra. Precisamente aquel año, en una temporada que no estaba siendo nada prolífica para él en el plano anotador, parecía un delantero más en un equipo recién ascendido que peleaba por mantener la categoría. Y así, mi primera cita en directo con Laurent Depoitre se saldó con una impresión errónea.

’Creo que me he quedado atrapado en esta etiqueta de delantero centro potente, de pivote, y es cierto que puede ser frustrante porque tengo otras cualidades. Pero puedo entender que mi tamaño es lo primero en lo que te fijas cuando me ves jugar. De todos modos, pienso que el físico es mi principal arma aunque como he dicho, también tengo armas secundarias. Antes de jugar contra defensores con bastante poderío, uno debe hacer un examen físico de ellos con el fin de mantener el balón, ser capaz de mantener al oponente a tu espalda. Pero tengo otras habilidades como la velocidad que tú comentas. En los primeros metros, teniendo en cuenta mí tamaño, es imposible ser más rápido. A veces hasta descubro que los defensores se sorprenden porque no esperan tal aceleración. Además, siempre he estado muy cómodo jugando de cara al costado derecho. En tercera división me sentía atraído hacia la derecha pero creo que depende del estilo de juego de mis compañeros también. Por ejemplo, en el Aalst tenía un lateral derecho al que le gustaba darme la pelota en los pies y por eso caía a banda más a menudo. Aquí, en Gante, es similar con Thomas Foket, tenemos ese automatismo ya asumido. En cambio, si juega Moses Simon, él no me necesita para hacer su jugada, yo espero en el área. Mis movimientos dependen de los jugadores que tengo a mi alrededor’’, confiesa Depoitre cuando Guillaume Gautier le interroga acerca de su estilo de juego en una entrevista con Sport Foot Magazine.

Para contextualizar, decir que yo estaba en Bruselas gracias a un concurso organizado por Proyecto Panenka que tuve el honor de ganar y una vez allí decidimos ir al Mechelen – Oostende que se jugaba aquel sábado a las 20:00 en el ahora llamado AFAS-stadion Achter de Kazerne. A mi amigo no le importa lo más mínimo el fútbol belga pero lo convencí y el hecho de que el viaje más entrada para el partido nos acabase costando 20 euros por persona ayudó bastante. Además, en el Oostende estaba Fede Vico, que había sido cedido por el Anderlecht con vistas a lograr una adaptación al país que nunca llegó.

Aquella noche el Oostende alineaba a jugadores como Depoitre, Siani, Berrier o Canesin Matos, además de disputar minutos Fede Vico o Thomas Foket.

Fede Vico era nuestro objetivo y el no tardó en advertir la presencia de dos españoles que jaleaban su nombre entre la multitud. Éramos dos seres que no hablaban ni pizca de flamenco, animando al Oostende en un idioma que ellos no entendían entre miles de aficionados del Mechelen, que además estaban muy enfadados con el juego y la actitud de su equipo. Porque claro, el Mechelen es un histórico (último equipo belga en ganar una competición europea: Recopa 1987/88) y en la actualidad lleva años deambulando irregularmente por la primera división del fútbol belga. Al descanso, le comenté a Carlos que hoy Fede debutaría pues Vanderbiest lo había dejado calentando y él me miró extrañado, más o menos poniendo la misma cara que pongo yo cuando él me explica la diferencia entre un fullback y un running back. Y así fue, a los pocos minutos salió al campo, siendo nosotros los únicos que lo animábamos, en castellano obviamente, y gritando. Los del Mechelen flipando en colores, como no podía ser de otra manera. Salió, se lució, le lavó la cara al equipo y marcó el gol de la jornada. Incluso tuvieron oportunidades para remontar el partido y ganarlo. Además, se paró a charlar con nosotros tras acabar el encuentro y nos dejó alguna opinión suya sobre el Anderlecht que no sería ético escribir aquí. Habiendo superado este inciso, volvamos a nuestro protagonista.

La carrera de Depoitre es corta al mismo tiempo que prolífica. Nacido en 1988, tiene 27 años y no ha parado de ascender. En resumidas cuentas ocurrió lo siguiente: en 2009 firmaba con el Eendracht Aalst de tercera división belga para ascender a segunda división en 2011; en 2012 se marchaba traspasado al Oostende para ascender en 2013 a la Jupiler Pro League; y, en 2014, se hacía oficial su fichaje por el KAA Gent para coronarse campeón de la liga belga por primera vez en la historia del club gracias al título conseguido en la 2014/15. Además, en la actualidad, es pretendido por grandes clubes de Inglaterra, a los que parece que se acerca tras negarse a renovar contrato con el KAA Gent, y ha debutado ya con la selección absoluta de Bélgica, marcando un tanto en el partido de su estreno en Andorra.

Laurent Depoitre ha protagonizado dos ascensos con el Eendracht Aalst (de tercera a segunda); con el Oostende (de segunda a primera), además de haber ganado una liga (KAA Gent 2014/15), una supercopa belga (KAA Gent 2015) y de haber superado una fase de grupos de la Liga de Campeones (KAA Gent 2015/16).

‘’Wilmots solo me dijo que hiciera mi juego, que jugase como en Gante. No me pide que lo haga de una forma u otra. Aun así, es cierto que mi estilo se parece al de Benteke. Él y yo somos dos pivotes que pueden permitir al resto de atacantes apoyarse en nosotros para hacer daño, ayudar a los atacantes que intervienen en la construcción del juego del equipo’’, declara Depoitre en una magnífica entrevista que le hizo Guillaume Gauter para Sport Foot Magazine. Mi querido compañero de la prensa belga preguntaba a Depoitre acerca de la comparación que hizo Marc Wilmots de su juego con el de Christian Benteke, ambos futbolistas muy físicos pero con capacidad para jugar fuera del área y de espaldas a portería.

Depoitre es uno de los futbolistas más inteligentes de la Jupiler Pro League en cuanto a movimientos, estudio de los rivales y lectura del juego.

Una carrera de éxito, vaya. ¿Y quién se lo iba a decir cuando hace cinco años, en el Eendracht Aalst, tenía contrato de jugador amateur mientras compaginaba el fútbol con sus estudios? “Estaba terminando Ingeniería Civil –uno de los títulos universitarios con más prestigio de toda Bélgica- en la Universidad Libre de Bruselas y jugaba al fútbol en mi tiempo libre en Tercera”, comenta Depoitre en una entrevista que MARCA le hizo en octubre de 2015. De hecho, en Depoitre encontramos a uno de los futbolistas más inteligentes de la Jupiler Pro League en cuanto a movimientos, estudio de los rivales y lectura del juego.

En numerosas ocasiones ha hablado Depoitre sobre su etapa en el infrafútbol belga, de cómo compaginó fútbol con estadios y de cómo cambió el fútbol amateur por el profesional sin una gran formación en el plano futbolístico. ‘’Es cierto que de joven no aprendí los fundamentos y el papel del delantero. De hecho, yo fui defensa, así que todavía estoy aprendiendo mucho. Aquí en Gante trabajo mucho los movimientos de los atacantes, las líneas de carreras, la posición de cara al gol, la creación de automatismos de cara a los centrales… Todo esto me permite aprender mucho todavía, aunque tenga 26 años’’, dice Depoitre acerca de su formación como delantero.

Aunque Depoitre nació en Tournai (población ubicada en la zona valona, y por tanto francófona, de Bélgica), desarrolló prácticamente toda su carrera en la parte flamenca del país con todas las dificultades que ello conlleva y es que los flamencos se molestan, por regla general, si te diriges a ellos en francés por no hablar de que la gran mayoría de ellos no manejan el idioma que hablan la parte ”sureña” del país. Así pues, y tras marcar dieciséis goles en tercera división con el Royal Mouscron-Péruwelz, cambió Valonia por Flandes y tras tres temporadas en el Eendracht Aalst consiguió ascender a la segunda división del fútbol belga y, por lo tanto, hacerse un hueco en el mundo del fútbol profesional de Bélgica.

Gracias a su vital contribución en la consecución del ascenso, el Oostende, con un proyecto muy ambicioso encabezado por el millonario Marc Coucke, se hizo con sus servicios y lo puso al frente de un equipo que aspiraba a todo. Dicho y hecho, en su primera temporada alcanzaron los cuartos de final siendo el único equipo aún vivo que no pertenecía a la Jupiler Pro League y, además, certificaron el ascenso a la máxima categoría del fútbol belga. Nuestro protagonista firmó quince goles aquella temporada.

Meses después comenzaría la temporada 2013/14, la de nuestro Mechelen – Oostende, y el estreno del ya mencionado proyecto de Marc Coucke en la élite. Diríamos que por números (10 goles en 37 partidos) no fue la mejor temporada de Depoitre, pero el KAA Gent se fijó en él y a final de temporada lo incorporó como jugador libre. Llegó como petición de un Vanhaezebrouck que acababa de aterrizar en el club flamenco y que se encontraba en plena reestructuración de la plantilla, un grupo de jugadores con el que firmaría un auténtico milagro meses después: lograr la primera liga belga de la historia del KAA Gent. El resto es historia viva del fútbol belga y Depoitre es uno de los protagonistas.

‘’No concibo que construir el ataque sea solo cosa del resto de jugadores. Necesito tocar la pelota, trabajar, participar en el juego… No me gusta esperar a que la pelota llegue al lugar correcto. Estoy aquí para jugarla una y otra vez, para crear espacios. No he recibido la formación de un delantero puro, tal vez esa sea la razón por la que pienso de esta manera y es que no estoy obsesionado con el gol, eso es cierto. Puedo salir contento del campo y habiendo hecho un buen partido aun cuando no anoté. Aun así no me olvido de que el papel del atacante es hacer goles’’, afirma Depoitre en Sport Foot Magazine, en unas declaraciones que definen a la perfección el tipo de futbolista que es y como su fútbol devuelve a la realidad a los que su físico ha engañado previamente, como me ocurrió a mi aquella lluviosa noche de febrero en Mechelen.

Fuente imagen principal: Dean Mouhtaropoulos (Getty Images)

*Laurent Depoitre durante su etapa como futbolista del KAA Gent.

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