Corría el verano de 1999 y dos veteranas jaurías con una hostilidad punzante cruzaban por enésima ocasión sin recompensa las praderas y glaciares de Jutlandia de norte a sur en busca de un trofeo que llevarse a la boca, para disgusto del rival. Aquel día, tras sendas frustraciones, ambas manadas se fundirían en uno con la energía de su enemistad tras la figura de un lobo. El lobo rojo de Midtjylland. Aquel mamífero reaparecería prometiendo cuidar a cada uno de sus cachorros con una delicadeza exquisita con el objetivo de ir en busca de presas de alcurnia.

Aplicada la lingüística a lo que nos mueve, en el fútbol, aquella traílla la formarían el Ikast FS y el Herning Fredmad, entidades de municipios alejados por algo más de una decena de kilómetros. Ambos, arrastraban por entonces a sus espaldas una vitrina con un frívolo interior. Aunque huelga decir que los lobos de la pequeña localidad de Ikast arañaron en tres ocasiones la consecución de la Copa Danesa en los años ochenta y noventa cayendo en la pugna final. Lástima. Faltó el último zarpazo que al Herning siempre le atenazó. Tras la fusión pasarían a aullar al unísono sobre el verde de Herning y bajo la tez rojiza del lobo que personifica al FC Midtjylland.

El primer aullido significaría el primer ascenso tras dos meses de existencia a la Superliga Danesa, la máxima categoría del fútbol danés. A partir de ahí, los lobos galoparían sin cesar hacia cerros desde los que observarían apetecibles presas a las que depredar. Cautivaron a sus rivales en la década siguiente, con un tercer puesto en su primera temporada al máximo nivel, y sendos subcampeonatos en su primera década de vida. Su historial de víctimas no acabaría ahí pues volverían al acecho del título en 2014, pero tropezarían en el último escollo y en Herning, un tanto de Bolaños en el último suspiro de la pugna que les enfrentaba ante el Copenhague en la última jornada del campeonato, les haría perder una plaza para entrar en la Champions League. Un drama del que se desquitarían en la siguiente temporada, en la que abanderarían una purga sin precedentes en su sangrienta historia y se harían con el título tras un excelso año sin titubeos. Desde ahí tendrían vistas del Olimpo y una Europa de alcurnia por conocer. Estaban clasificados para la Champions League. Y a partir de ahí, deberíais saber la reanudación de su historia, en la que serían apeados por detalles de la máxima competición continental, siendo el casusante el APOEL en el limbo chipriota. Eliminación que les haría escurrirse hasta el purgatorio, en el que purificarían sus pecados y se elevarían a la gloria consiguiendo un inesperado triunfo ante el Southampton, certificado en tierras danesas sin derramar una mota de sangre. En la actualidad, tras una azarosa fase de grupos en la Europa League, les tocará enfrentarse ante todo un histórico en horas bajas como el Manchester United, en dieciseisavos de final.

Detrás de esta cronología no existen milagros de fe ciega o contrataciones de alto nivel a base de talonario. Tras los reconocimientos se esconde un modelo de cantera y por lo tanto de club audaz. Con nombre propio, apodado como Klubsamarbejdet, método a la altura de la complejidad de su pronunciación. Proceso que se refiere a la red de cooperación compuesta por un total de 158 clubes de fútbol masculino y femenino adyacentes a los municipios de Herning e Ikast y asociados al Midtjylland a cambio de facilidades tanto en el aspecto deportivo como en el económico. A esta cooperación local le sumamos los distintos acuerdos con el FC Edebie nigeriano y el SC Dempo indio. Las entidades colaboradoras ahorman al jugador desde la categoría U13 hasta la U17, fase en la que los jugadores más destacados pasan a la academia en la que se formarán futuros lobos. El modelo de academia ha sido inspirado en el usado por el Nantes FC, como así lo reconoce la web oficial del club. A este modelo también podemos incluir el acuerdo, aunque no muy divulgado, con el Vejle BK, club de la segunda división danesa al que ceden varios jugadores jóvenes temporada tras temporada. Incluyendo una preferencia de compra por sus jóvenes promesas como en el caso actual de Patrik Banggaard.

Además de los 158 clubes de fútbol masculino y femenino adyacentes a los municipios de Herning e Ikast, sumamos a esta cooperación los distintos acuerdos con el FC Edebie nigeriano y el SC Dempo indio.

El éxito de su cantera es incontestable, extrayendo de ella jugadores como Viktor Fischer, que con 17 años emigraría a Ámsterdam para fichar por el Ajax, pasando por Simon Kjaer, Winston Reid, Lössl o Sviatchenko, cuatro casos de canteranos que se encuentran en la élite jugando para el Fenebahçe, West Ham, EA Guingamp y Celtic de Glasgow respectivamente. Tampoco cabe olvidar los jugadores nigerianos procedentes del Edebei que destacarían como Sekou Oliseh, Akeem Agbetu, Igboun, Uzochukwu o Paul Onuachu en la actualidad. La entidad también ha logrado que en su auge haya gozado de algo más de un 40% de la plantilla formada en la academia. Aunque en la actual temporada encontremos la mitad de canteranos en el primer equipo, en el que destacan jóvenes talentos como Pione Sisto, Duelund o André Römer, contrastan con la veteranía de Bach Bak, el capitán de los lobos, también procedente de la academia.

Pero aquí no acaba su soberbia gestión si no que roza la excelencia con un método propio de la película Moneyball. Versamos acerca de un procedimiento implantado con la llegada de Matthew Benham, un inglés de 47 años que mediante algoritmos matemáticos ha conseguido hacerse rico con su empresa Smartodds (compañía dedicada a proporcionar investigaciones estadísticas a clubes profesionales) y en el Brentford, club que presidió y del que es aficionado. Benham llegaría en 2013 mediante Rasmus Ankersen –ex lobo- a Herning con ocho millones de euros bajo el brazo y dispuesto a dar continuación al proyecto de club, que en aquellos momentos se tambaleaba debido a los apuros económicos que acechaban. Con él, además de una transfusión de capital sustancial para la entidad, llegaron modelos analíticos aplicados al día a día en sus instalaciones.

Declaraciones de Ankersen acerca del método usado: ”Hay ineficiencias en el mercado de fichajes. Muchos clubes pagan demasiado dinero por jugadores que son de poca calidad o que no aportan lo que la entidad demanda. Creemos que tenemos unas herramientas que evalúan a los jugadores y equipos de una manera más precisa y objetiva de lo que lo puede llegar a hacer el ojo humano. El modelo que estamos utilizando es algo que se podría aplicar en cualquier país. Es tan sólo una manera diferente de entender el fútbol. De una manera poco convencional.”

El trabajo analítico rutinario se traspasa hacia el verde, donde se disputan los partidos. Donde se respira fútbol. Y es que el plantel actual anotó en la última temporada la mitad de los goles a balón parado, en concreto se anotaron 24. Brutal. Es un dato bárbaro pero no casual debido a que Bartek Sylwestrzak se dedica exclusivamente y en cada uno de sus días a estudiar la ejecución de los tiros libres de sus jugadores pasando por la academia y llegando al primer equipo. Al ser estudiados, se determinan unas pautas y unos ejercicios a los jugadores para ser más efectivos en dicha situación de juego. Los jugadores fueron sometidos el pasado año a estudios psicológicos con distintos colores, a los que ellos mismos daban un significado. La representación de cada jugador servía para poder entender los distintos egos del vestuario a los que Glen Riddersholm –entrenador de los lobos hasta el pasado junio- se enfrentaría. Al par de estudios mencionados, se le suma que durante el transcurso de los encuentros Jess Thorup –actual entrenador del primer equipo- y sus asistentes reciben datos objetivos de sus jugadores con modelos estadísticos basados en los estudios anteriores. Para así poder conocer si un jugador cumple en el rol asignado más allá de la percepción de un entrenador.

No escatiman en estudios pero sí tienen la intención de disminuir en cuánto sea posible su desembolso en fichajes. Y también lo consiguen. Lo hacen mediante un método similar al que podríamos usar los jugadores del FIFA –anterior al 14- o PES en nuestro modo carrera en la búsqueda de un jugador a la hora de fichar. Se firman futbolistas con aspectos muy definidos tras sendos estudios y que además carecen de un amplio historial de lesiones. Con el análisis de un elenco de futbolistas ahormados a las necesidades del plantel se consiguen a jugadores muy bien valorados en una función pero tasados por debajo en la totalidad de sus atributos. Y al entender su cometido es sencillo conocer lo que puede aportar en un futuro con altas probabilidades de acierto. Por lo tanto, se consigue relativizar el azar en cada decisión. Tanto en el aspecto económico como en el deportivo. El ejemplo ideal es el soberbio rendimiento de Tim Sparv sobre la medular, temporada tras temporada, a cambio de unos 300 mil euros pagados al Greuther Fürth en 2014.

Hablamos de un modelo ejemplar de club que consigue cuidar a sus cachorros de una forma excepcional aunando tradición y la última tecnología. Todo un éxito.

Fuente imagen principal: FABRICE COFFRINI (AFP/Getty Images)

Share This

Compartir

Share this post with your friends!