Hemos charlado con Julio Velázquez, el técnico más joven en dirigir a un equipo en Liga Adelante y uno de los entrenadores más prometedores del fútbol español. Tras dirigir a equipos históricos como Murcia, Betis o Villarreal, a sus 34 años acumula ya un buen número de experiencias en el mundo de los banquillos y éste pasado diciembre emprendió una nueva etapa en Portugal al frente de Os Belenenses. De todo ello y más hablamos en esta entrevista.

Desde los 15 años entrenando. Comenzaste en las categorías inferiores del San Nicolás en Valladolid. ¿Tuviste claro siempre que tu vocación era ser entrenador?

Sí, la verdad es que ha sido mi pasión desde siempre, es algo totalmente vocacional y la verdad es que desde muy pequeñito tenía claro que iba a intentar conjugar mi profesión con mi pasión, que en este caso es el fútbol, Gracias a Dios lo estoy consiguiendo y me considero un absoluto privilegiado por ello.

”Entrenar ha sido mi pasión desde siempre, es algo totalmente vocacional y la verdad es que desde muy pequeñito tenía claro que iba a intentar conjugar mi profesión con mi pasión”.

¿Cómo te llega esa primera oportunidad?

Empezé entrenando a los benjamines del equipo de mi barrio y desde entonces pues no hemos parado, poquito a poquito hemos pasado por todas las categorías del fútbol. Salvo a alevines he entrenado a todas las categorias desde benjamines, cadetes, juveniles… He entrenado a nivel provincial, autonómico, nacional, en 1ª Regional, Tercera, 2ª División B, 2ª Division A y ahora en Primera División en Portugal, por lo que con 34 años me considero un auténtico privilegiado en poder haber acumulado estas experiencias.

Entre el 2000 y el 2004, como bien comentas, diriges ya a varios equipos juveniles (UD Sur, Betis Valladolid, La Laguna) con apenas 19 años. Diriges a chicos de tu misma edad. No debía ser fácil…

Es algo en lo que nunca me he parado mucho a pensar. Lo traté con normalidad, naturalidad y al final si vas de cara da igual que tengas 17 que 50 años, la gente respeta los diferentes roles y las diferentes competencias y la verdad es que nunca me ha supuesto ningún problema. A lo largo de mi carrera me encontré con esta tesitura, incluso con 23 años entrenando en Regional tenía jugadores de 34 o 35 años y nunca fue un problema.

¿Y con los padres?

La verdad es que los años que entrené con los más pequeñitos el trato con los padres siempre fue excepcional y jamás he encontrado ningún problema y guardo un grandísimo recuerdo de aquellos años.

Año a año ibas subiendo escalones… Con 25 años ya estás en 1ª Regional con la Arandina y con 26 das el salto a tercera, pero lejos de tu casa pues te vas Menorca a dirigir al Atlético Villacarlos. ¿Ahí ya te das cuenta que la cosa va en serio?

Sí, son experiencias, al final surgen situaciones,oportunidades. Yo era muy joven en aquella época y estuve en la isla siete meses y la verdad es que fue muy enriquecedor en todos los sentidos. Era un equipo que por circunstancias consiguió ascender a tercera división y del que guardo un gran recuerdo. De hecho, con mi mujer, he vuelto a Menorca hace un par de veranos y conservo muy buenas amistades. Me sirvió para curtirme en esta profesión y al final la diferencia entre fútbol profesional y fútbol amateur se basa en las posibilidades que tienes a tu alcance para trabajar en el día a día, pero tanto en primera regional como en primera división entrenar no deja de ser dirigir un grupo humano y hay que intentar que tu mensaje cale.

Vuelves a la península para dirigir al Juvenil de División de Honor del Polideportivo Ejido. Ahí ya te vas haciendo un nombre pues lográis el subcampeonato.

Sí, era el primer año del club en la historia de la categoría y el objetivo era la permanencia pero bueno, salió todo fenomenal, quedamos subcampeones por detrás del Sevilla, jugamos la Copa del Rey de la categoría, que era algo insólito en El Ejido, y la verdad es que fue una temporada maravillosa. Al año siguiente volví a dirigir en División de Honor al Valladolid, donde también salió todo muy bien, lo que me dio paso a entrenar al filial vallisoletano y volver al Poli Ejido para dirigir ya al primer equipo. Diferentes pasitos que hemos ido dando.

En tu vuelta a El Ejido también vives la cara mas amarga del fútbol. Dirigiendo ya al primer equipo en 2ªB en la temporada 2010/2011 sois una de las sensaciones de la categoría, pero en marzo dimites por las graves dificultades de cobro. ¿Como se llega a tomar esa difícil decisión?

El club había vivido un período de auge económico, luego se encontró en segunda B y aparecieron unos problemas económicos tremendos en verano y tuvimos que partir de cero, casi hasta comprando cerraduras para las puertas del estadio. El club estaba en una tesitura muy compleja en lo económico y entre todos logramos sacarlo hacia adelante e hicimos una gran primera vuelta, muy por encima del objetivo, que era salvar la categoría. Llegamos a estar en playoff de ascenso y en la Copa del Rey también hicimos un buen papel eliminando al Alcoyano, al Cádiz y plantando mucha cara al Villarreal. Hasta ahí fue todo muy positivo, pero llegó un momento en el que habían muchísimos problemas económicos y hubo un cambio de directiva y, bueno, al final hubo diferentes situaciones que uno ya casi no quiere ni recordar y que precipitaron la decisión. Pero guardo un excelente recuerdo de mis dos años en El Ejido y estoy muy agradecido a la gente que confió en mi.

Aunque no hay mal que por bien no venga y en esa eliminatoria ante el Villarreal, Roig se queda con tu nombre y te recluta para el Villarreal C nada más salir de El Ejido. Háblanos  del Villarreal ahora que está tan de moda, tú que lo viviste desde dentro…

Es un club excepcional en todos los sentidos y sólo tengo palabras de agradecimiento para la familia Roig. Me trataron de manera excepcional, tuve la fortuna de ir ascendiendo desde el Villarreal C, al primer filial en segunda A y luego al primer equipo y, bueno, al final que una familia como los Roig en un club como el Villarreal depositen esa confianza en ti es un motivo de orgullo. Es un club grandísimo que viene haciendo desde hace muchos años las cosas muy, muy bien y que a día de hoy está donde merece por organización y porque hay una familia detrás que apuesta de manera clara por el fútbol y, sobre todo, por la etapa formativa.

En Villarreal todo va muy rápido y los problemas del primer equipo en la temporada 11/12 precipitan el ascenso de Molina y, por consiguiente el tuyo, al filial en 2ª A. Con 30 años te conviertes en el entrenador más joven en dirigir a un equipo en la categoría de plata pero no te pesa y hacéis una gran segunda vuelta. Aquel equipo tenía un gran potencial, jugaban jugadores asentados hoy día en Primera División como Diego Mariño, Jaume Costa, Manu Trigueros, Moi Gómez o Gerard Moreno. ¿Que sientes al ver el nivel de Manu Trigueros, al que tu dirigiste en el C, en el B y en el primer equipo?

Mucho orgullo porque cuando llegamos casi no jugaba en el C, el año anterior en tercera división, y desde el primera día empezó siendo muy importante con nosotros en tercera, incluso de capitán. Cuando nos dan el Villarreal B en segunda A con un tesitura muy complicada en puestos de descenso, él es uno de los siete u ocho jugadores que suben con nosotros y, al final, salvamos la categoría incluso quedando en mitad de tabla. Luego sube también con nosotros al primer equipo y cada vez se va consolidando más y mejor en el fútbol español.

A pesar de salvaros de forma holgada, el equipo baja a 2ªB por el descenso del Villarreal con aquel gol de Falcao combinado con el de Tamudo en Vallecas. Pero tu escalada sigue imparable y te llega tu primera gran oportunidad. Tras el repentino fallecimiento de Manolo Preciado, te encargan devolver al Villarreal a Primera División. ¿Te lo esperabas?

Bueno, hasta el último momento habíamos estado en la terna para coger al equipo. Habían salido otras posibilidades en segunda división, pasa lo que pasa con Manolo y me comunican que habían tomado la decisión de que yo tomara las riendas del primer equipo, Fue un periodo complicado porque cuando un equipo pasa de Champions a segunda división el verano es duro en temas de altas y bajas pero guardo un gran recuerdo, Estuvimos 21 jornadas, todas ellas en posición de playoff de ascenso o de ascenso directo. Al final, por las circunstancias, no pudimos terminar la temporada pero fue una fase de la que guardo un recuerdo inmejorable y estoy y estaré agradecido a la familia Roig para toda mi vida porque fueron los que me pusieron en el fútbol profesional.

¿Crees que te llegó demasiado pronto o te veías preparado?

No soy de los que piensa que las oportunidades llegan ni pronto ni tarde, simplemente llegan y como tal hay que asumirlo con normalidad y naturalidad y lo que sí que tengo claro es como funciona este negocio, la dificultad de la vida en general y me considero un afortunado.

Cierras una etapa en Villarreal y se abre otra corta pero exitosa en Murcia. El conjunto pimentonero bajó a 2ªB pero el descenso administrativo del Guadalajara les devuelve a la categoría de plata. ¿Cuándo tu firmas aún no sabéis en que categoría vais a estar?

La realidad es que no, porque yo llego a principio de julio y hasta el 1 de agosto no se pudo saber con exactitud la categoría en la que jugaríamos. Sí que a priori, cuando contactan conmigo, lo normal es que se compitiera en segunda A por el descenso administrativo del Guadalajara, pero la realidad es que deportivamente se había descendido a segunda B. Pero bueno, yo me decanté por el Murcia por la institución que era, por la ciudad, por la confianza que depositaron los dueños y el director deportivo en mi persona.

”En Murcia tuve la inmensa suerte de trabajar mano a mano con Jose Luis Molina, el Director Deportivo y la verdad es que entre los dos, yendo de la mano, pudimos confeccionar una plantilla competitiva”.

¿Cómo se planifica una temporada sin saber a ciencia cierta en que categoría vais a estar?

El verano fue muy complicado porque empezamos con tan solo seis profesionales. Eramos el presupuesto más bajo de la categoría junto con el Jaén y el Eibar. El objetivo, si al final se jugaba en segunda, era la permanencia y hasta última hora no pudimos hacer incorporaciones. Tuve la inmensa suerte de trabajar mano a mano con Jose Luis Molina, el Director Deportivo, y la verdad es que entre los dos, yendo de la mano, pudimos confeccionar una plantilla de gente con mucha hambre, con mucha ilusión, con muchas ganas, donde tenías que priorizar eso por encima de lo económico. Con ganas, con ilusión, explicando el proyecto, poniéndole mucho sentimiento, dándole normalidad al día a día y priorizando el grupo, el colectivo, logramos una armonía diaria que se reflejó en el terreno de juego. En una sociedad en la que prima lo económico demostramos que yendo todos de la mano y con un apoyo brutal de la afición, conseguimos hacer una temporada histórica.

A pesar de ello, hacéis una gran temporada y quedáis cuartos a sólo 4 puntos del ascenso directo. ¿Es ese equipo tu mejor obra? ¿Te sentiste identificado con aquel equipo?

La verdad es que empezó a salir todo de cara e hicimos una liga inmejorable. La ciudad, que estaba totalmente decaída con el fútbol, volvió a animarse, a vivir por y para el Real Murcia y bueno, fue una fase maravillosa. La afición me trató de manera inmejorable, los jugadores hicieron un campeonato excepcional y tengo un recuero de la ciudad de Murcia y del Real Murcia excepcional. Pero bueno, yo estoy muy agradecido a los equipos en los que he estado, pero tengo una grandísmo recuerdo de la etapa del Villarreal B porque fue un equipo en el que tuvimos que dar salida a doce jugadores, subimos a ocho chavales de entre 17 y 18 años a segunda A en fútbol profesional en mitad de temporada y que estaba en puestos de descenso logramos salvarlo y, no te voy a engañar, también estoy orgulloso de mi fase en el Real Murcia. Si me dices dos momentos o dos equipos, elegiría estos dos.

El final del cuento no pudo ser feliz del todo pues el Córdoba os apeó en la primera ronda del playoff. ¿Cómo recuerda aquella derrota por 1-2 en La Condomina, tras empatar a 0 en la ida? ¿La más dura de tu carrera o las derrotas vienen como vienen?

Exacto, tú muy bien lo dices, las derrotas vienen como vienen y ya está. Con la derrota hay que convivir de una manera equilibrada y sabiendo que en este deporte se gana, se empata y se pierde y que hay aspectos totalmente incontrolables.

”Con la derrota hay que convivir de una manera equilibrada y sabiendo que en este deporte se gana, se empata y se pierde y que hay aspectos totalmente incontrolables”.

Algunos jugadores como Saúl Berjón, Mauro dos Santos, Kike, Molinero o Eddy, disputaron sus mejores minutos como pimentoneros. ¿Te sientes orgulloso del crecimiento de éstos jugadores a tus órdenes? Aquel equipo fue un trampolín para ellos.

Bueno, me siento orgulloso si pude aportar mi granito de arena a que ellos aprendieran o mejoraran, que lo desconozco, eso es una cuestión de ellos o del exterior para juzgarlo, si fuera así pues muy orgulloso de haber aportado algo. Los importantes son ellos y sin su actitud no se conseguiría nada.

Y llegas el Betis. Otra vez un histórico te encarga el regreso a Primera. Pero vuelve a salir mal. ¿Qué has aprendido de éstas dos experiencias fallidas?

Son totalmente diferentes y lo de fallidas lo pondría entre comillas porque salimos del Villarreal y del Betis estando en playoff de ascenso. Yo estoy totalmente convencido que si hubiéramos terminado la temporada hubiéramos ascendido de la misma manera. El Betis es un club enorme que venía del peor año en la historia del club con el descenso, donde todo era muy complicado a nivel institucional, pero yo me siento un privilegiado de haber podido vivir esa etapa en el Betis porque con 32 años fue tremendamente enriquecedor en lo personal y en lo profesional, con cuarenta mil aficionados en la grada cada partido. Yo solo tengo buenas palabras hacia la institución y fue un período de aprendizaje total porque estamos hablando de uno de los clubes mas importantes de España, sin lugar a dudas.

Has dirigido a tres equipos históricos como son Villarreal, Betis y Murcia. ¿Qué diferencias has notado entre ellos a nivel de organización, infraestructura, masa social, ambición?

Son situaciones totalmente diferentes, a parte que un club no es lo mismo una temporadas que tres después, depende de muchos factores. Yo guardo un grato recuerdo de todos los sitios donde he estado,en todos los sitios me han aportado más ellos a mi que yo a ellos y desde el club mas humilde que pude entrenar en 1ª regional en Cantabria como en el equipo mas puntero, me han aportado mucho tanto en lo personal como en lo profesional.

Tras 17 años entrenando casi de forma ininterrumpida, te llega tu primer parón. ¿Cómo vive un entrenador éstos momentos? ¿Aprovechaste para estudiaste métodos de otros entrenadores?

Al principio pasé por una fase de descanso de dos-tres semanas para darle tranquilidad al cuerpo y a la mente y luego viajé mucho, viendo fútbol en España, en Europa, en América… Tanto en televisión como en directo. También viajé mucho para ver diferentes metodologías de trabajo en otros contextos, traté de formarme, de interactuar con otros profesionales y esperar una oportunidad que considerara adecuada para el momento que vivía.

¿Tuviste ofertas en este tiempo?

Sí, en junio hubo opciones tanto en España como en el extranjero y yo, en el momento en el que me encontraba, sobre todo lo que quería era que la gente que quisiera contar conmigo considerara que yo podría serle útil. Al final, por unos u otros motivos, no pudieron concretarse esas ofertas.

Y esa gente se encontraba en Portugal donde el pasado mes de diciembre afrontas tu primera aventura en el extranjero y, además tu primera experiencia en primera división. ¿Cómo te llega el ofrecimiento de Os Belenenses?

Si contextualizamos, Os Belenenses es un club histórico que esta misma temporada había disputado Europa League y cayó eliminado en la copa. Estaban en una situación complicada, muy cerca del descenso, pero el presidente y la dirección me mostraron mucho interés y eso fue lo terminó de convencerme para aceptar este proyecto y, a día de hoy estoy muy feliz y disfrutando de la experiencia porque gracias a Dios están saliendo las cosas muy bien. El presidente ya me conocía de tiempo atrás y se puso en contacto conmigo y me dijo que consideraba que yo era la persona idónea, puso mucho interés, me explicaron lo que querían desarrollar y la verdad es que me atrajo el proyecto.

”Lo que más me atrajo del proyecto de Os Belenenses fue el hecho que ellos tenían claro que yo podría serles útiles y, para mi, en ese momento, era lo más importante”.

¿Qué es lo que más te atrajo de ese proyecto?

Sobre todo el hecho que ellos tenían claro que yo podría serles útiles y, para mi, en ese momento, era lo más importante mas allá de si la oportunidad estaba en España o fuera.

Llegas con el equipo bordeando zona de descenso y, tras 8 jornadas, lo tienes alejado ya a siete puntos de la zona peligrosa. Hasta la derrota ante el Benfica del pasado viernes solo habíais perdido un partido. ¿Te encuentras un equipo con más calidad de la que esperabas o ya tenías buenos informes?

Bueno, el equipo había estado compitiendo en Europa League y liberados del compromiso europeo hemos cambiado un poco la plantilla en diciembre. Han salido ocho jugadores porque la plantilla era muy amplia y nos hemos quedado con veinte jugadores de campo y tres porteros. Estoy contento con la plantilla. El objetivo es salvar la categoría y tengo la suerte de tener un grupo de jugadores muy receptivo, con mucha predisposición y espero que entre todos al final podamos conseguir el objetivo.

 A parte de las salidas también han llegado jugadores de cierto nivel como Bakic, Abel Aguilar o Juanto Ortuño. ¿Ves alguna opción de alcanzar de nuevo los puestos europeos?

Hemos buscado el equilibrio económico y deportivo, reduciendo el gasto con las salidas y buscando en el mercado jugadores que no estaban teniendo minutos. Abel Aguilar no había jugado ni un minuto en Francia, lo misma Bakic en la Fiorentina y Juanjo, al que conozco de la etapa de Murcia, estaba siendo suplente en la Llagostera en segunda división. Nosotros pensamos en el partido a partido y en conseguir cuanto antes el objetivo para el que nos han contratado, que no es otro que la permanencia y luego, lógicamente, cuanto más arriba podamos quedar mucho mejor.

¿Cómo es la estructura de Os Belenenses? No olvidemos que es un club histórico de Portugal, con grandeza en los años 40 donde ganó una Liga. Es un club polideportivo (tiene secciones balonmano, hockey, baloncesto, atletismo, triatlón, voleibol, natación y rugby) por lo que tiene unas infraestructuras muy buenas con estadio, pabellón y complejo deportivo propio.

En este sentido hay que diferenciar la Sociedad Anónima Deportiva, que sólo tiene el primer equipo de fútbol, del Club. Lo que es la SAD, que es de la que yo te puedo hablar y fue la que me contrató, es una sociedad muy familiar donde la dirección está totalmente involucrada en la dinámica del día a día del equipo. El tema deportivo se desarrolla entre el presidente y el entrenador y, en ese aspecto es un club muy bien estructurado pero con poquitas personas, donde la gente tiene muchas ganas de trabajar y de ir creciendo todos de la mano.

El equipo tiene una masa social importante, con seguidores en todo Portugal y en las muchas ex colonias portuguesas. No en vano tiene 50 centros repartidos por el mundo, sin embargo Restelo presenta un aspecto desolador en muchos partidos de la Liga. ¿A qué se puede deber?

Este aspecto no es sólo una cuestión de Belenenses. Si quitamos a Porto, Benfica, Sporting de Portugal, Braga y Guimaraes, el dato de afluencia de público en Portugal no es muy elevado , pero en cambio a nivel de medios de comunicación hay un seguimiento tremendo. Yo creo que afecta mucho el período de crisis económica que ha vivido el país y eso hace que sea difícil pagar un abono o una entrada. Eso sí, la gente que viene nos apoya de manera incondicional y nos ha recibido con los brazos abiertos.

Supongo que será muy difícil competir en la ciudad con dos gigantes como Benfica y Sporting…

Difícil no, imposible. Pero no sólo en la ciudad, sino en todo el país. Hay tres equipos grandes como son Porto, Benfica y Sporting de Portugal, un segundo escalón con Braga y un tercero con Guimaraes y luego ya vienen 6-7 equipos que se dan la mano en presupuesto y que, en función de como se de el verano en cuanto a fichajes, la dinámica del día a día y de resultados que se de al inicio de temporada pues hace que ese esté mas arriba o más abajo. Ya por último hay 2-3 equipos que sí o sí pelean sólo por salvar la categoría.

Por otro lado, ¿os aprovecháis de esa cercanía para la cesión de jugadores? ¿Tenéis algún convenio con ellos?

La verdad es que no, en ese aspecto no hay ninguna ventaja ni desventaja con respecto al resto de equipos de la liga.

Háblanos de la Liga NOS. ¿Cómo es su nivel competitivo?¿Qué diferencias encuentras con España?

En general, los tres equipos grandes son los que mas gente atraen al estadio y los que mas atención mediática generan. Yo estuve el domingo en el José Alvalade y había cuarenta mil personas. Pero con respecto a España, no hay muchas diferencias. Hay mucho seguimiento de los medios de comunicación en el día a día con O Jogo, A Bola, Récord… Hay muy buenos jugadores, buenas organizaciones a nivel colectivo, buenos técnicos… En definitiva, es una liga igualada, muy competitiva y con buen nivel, de hecho ahora mismo creo que está la quinta o sexta en el ranking de la UEFA. Es muy difícil ganar los partidos, este mismo fin de semana lo hemos visto, el Sporting ha empatado en casa con Río Ave, el Porto ha perdido en Dragao ante Arouca y la verdad es que no es fácil.

De poder elegir, ¿como quiere Velázquez que jueguen sus equipos?

Mi sensibilidad me lleva a equipos de un carácter asociativo, equipos que sean protagonistas con el balón, que intenten jugar en campo rival, que busquen rápidamente la portería rival, que defienda los mas lejos posibles del área propia, que no especulen. En resumen, concebir el juego como algo que es estética pura y para que el aficionado disfrute y se sienta identificado con su equipo.

Tú no llegaste a ser jugador. ¿Crees que  puede suponer un hándicap a la hora de desarrollar una carrera como entrenador?¿En qué puede limitar no haber vivido un vestuario desde el otro lado?

Yo creo que no es un factor diferenciador para nada. No tiene nada que ver el haber sido jugador con ser entrenador. Hay muy buenos entrenadores que no han sido jugadores y hay malos entrenadores que han sido jugadores y viceversa. Es un rol totalmente diferente, el tema de capacidad es totalmente diferente y desde mi punto de vista no tiene nada que ver una cosa con la otra. Todo el mundo tiene derecho a poderse dedicar a lo que le gusta con independencia de haber sido jugador o no.

”Todo técnico que tiene inquietud y vive con pasión su trabajo, para mi merece todo el respeto y todo el reconocimiento del mundo”.

¿Tienes alguna referencia como entrenador?

A mi me gusta aprender de todo el mundo y hay que ser humilde, esto es un proceso muy largo y no por estar más arriba o más abajo tienes que dejar de aprender, de trabajar, de estudiar… Yo soy de las personas que pienso que hay que estar abiertos para aprender de todos, igual te puede enriquecer el entrenador que está en Champions League como el que está en segunda regional. Todo técnico que tiene inquietud y vive con pasión su trabajo merece para mi todo el respeto y todo el reconocimiento del mundo.

¿Y fuera del fútbol, como desconectas? Si es que desconectas…

Soy una personal muy normal, me gusta pasear con mi mujer cerca del mar, seis días a la semana me gusta salir a correr… Aunque no dejo de pensar en rivales, en el juego, en el entrenamiento… También me encanta una buena comida con amigos, ir al cine, al teatro, leer… En este aspecto soy una persona muy tranquila y muy familiar.

Fuente imagen principal: Agencias.

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