Toni Doblas no es un portero más. Con 35 años, el guardameta campeón de la Copa del Rey con el Betis en 2005, sigue dando de qué hablar por su trabajo como futbolista profesional. Tras pasar por Azerbaiyán, por Italia y por Finlandia, Doblas no dudó mucho el pasado verano a la hora de emprender una nueva aventura como portero lejos de su tierra, de su familia y de sus amigos.

Tras su paso por el Cornellà en el último tercio de la pasada campaña, el Delhi Dynamos (que dirige el legendario jugador brasileño Roberto Carlos como entrenador-jugador) de la Indian Super League se interesó en él y Doblas, acostumbrado ya a hacer maletas, puso rumbo a la India para comenzar así otra etapa de su ya dilatada carrera como guardameta profesional. Tras vivir en Helsinki, en Nápoles y, sobre todo, en Azerbaiyán, poco miedo tiene Doblas a buscarse la vida fuera de España. Muchos otros habrían decidido acomodarse en casa y buscar trabajo en su entorno, pero eso sería lo fácil. La carrera del portero de Bellavista nos demuestra que a Doblas le motivan los retos y en la India espera encontrar un nuevo hogar en el que continuar luciendo su eterna sonrisa con unos guantes bajo los tres palos de una portería de fútbol.

¿Cómo llega Toni Doblas a la Indian Super League? ¿Te busca el club o te ofreces?

Ya el año pasado estuve a punto de venir aquí, al North East, pero al final rompí el contrato para ir a Finlandia. Esta es una liga que busca jugadores experimentados como es mi caso. Este año tuve varias ofertas de otros equipos y como en España y en los alrededores no me salía nada decidí probar aquí.

¿Cómo han sido los primeros días en la ciudad? ¿Cuáles son las principales diferencias con respecto a la cultura española? ¿Hay cultura futbolística en Nueva Delhi?

Los primeros días siempre son un poco complicados. Aunque la gente te vaya asesorando y previendo de lo que te vas a encontrar, te encuentras una ciudad con mucha pobreza, con mucha gente en la calle y son cosas a las que en Europa no estamos muy acostumbrados. En Azerbaiyán yo ya vi algo pero no llegar a este extremo, nunca. Son 18 millones de habitantes los que viven aquí, en Nueva Delhi, y eso es lo que más me ha chocado. En cuanto a cultura futbolística, el deporte rey aquí es el cricket y después el hockey pero poco a poco se van viendo chavalitos con un balón por la calle. Esa es más que nada la diferencia con la cultura futbolística española. En España, a pesar de que la PlayStation y los temas virtuales están haciendo mucho daño, todavía se siguen viendo muchos niños en los parques con balones de fútbol.

¿Cómo es trabajar con un entrenador-jugador? Mas aún teniendo en cuenta que se trata de Roberto Carlos…¿Se le ve muy implicado en el proyecto? 

Es la primera vez que entreno con un jugador-entrenador. Él sólo jugó el primer partido en Goa porque tiene unas molestias en los gemelos. Él se integra en los rondos y demás… El portero siempre trata menos con el entrenador porque tiene su entrenador propio. Sí que pega de vez en cuando uno de sus chutes.y sí que es algo novedoso para mí. Él es el alma máter de este proyecto y es el capitán de este barco así que nosotros estamos con él a muerte.

¿Se nota mucho en el día a día de los futbolistas la mano de los dueños del club o hay cierto margen de maniobra para los técnicos?

Si te digo la verdad, al dueño del club todavía no lo conozco. El presidente sí que es verdad que viaja con nosotros, que está mucho con nosotros pero yo no creo que los técnicos de aquí les influya mucho eso, y más con los nombres que tienen… Estamos hablando de Anelka, Materazzi, David Platt… Yo creo que ellos no se van a dejar asesorar ni ser marionetas de ningún dueño. Aquí vienen con las ideas muy claras de expandirse y de crecer y si hicieran eso les iría muy mal.

¿Es la Indian Super League una competición con nivel y con intenciones formativas desde tu impresión? ¿Es más un proyecto para mejorar o un producto mediático?

La Indian Super League me está sorprendiendo porque es una liga que lo tiene todo muy organizado. Es una liga muy parecida, por lo que me cuentan, a la MLS, que empezó así. Es un show, porque cuando sales al campo hay bengalas o fuegos artificiales. El nivel mediático es mortal porque hacen muchísimas entrevistas y siempre televisan un partido al día, lo que hace que todo el mundo esté centrado en ese partido y eso es algo que me sorprende. Es un modelo que creo que puede encajar en ligas pequeñas, no en la española o en la inglesa, pero sí en ligas con 10 equipos o así.

En un vestuario con tantos jugadores de nacionalidades distintas y jugadores de renombre, ¿cómo es el día a día? ¿Suele haber problemas con el idioma? ¿Los veteranos se toman la liga como una oportunidad para seguir creciendo o como un retiro dorado?

Hace años que en los vestuarios, tanto en España como fuera de España, se hablan muchos idiomas porque desde la ley Bosman todo ha cambiado… Antes había sólo tres extranjeros por equipo. Yo, por ejemplo, en Zaragoza, tenía compañeros de quince nacionalidades distintas. Es verdad que con los sudamericanos no había problemas pero al final el inglés es el idioma universal. Todos hablamos inglés o por lo menos lo intentamos, aunque de todos formas el idioma del fútbol es el que es. Hay algunos veteranos a los que sí se les ve que están pasados de peso y demás pero esos son los que no juegan porque al final la competición es corta y hay que conseguir los objetivos. En mi equipo hay profesionales como la copa de un pino como pueden ser Malouda o Riise que han hecho tanto en el fútbol y eso hace que los jóvenes no se relajen porque ellos son los primeros que tiran del carro.

No es tu primera experiencia en el extranjero. Cuéntanos qué tal te fue en Azerbaiyán primero, y en Italia y Finlandia después.

La de Azerbaiyán fue mi primera experiencia fuera de casa y, la verdad, es que sí que me sentí un poco engañado. Lo que me prometieron no lo cumplieron y me tuve que ir de allí después de estar cuatro meses sin cobrar y de vivir en circunstancias en las que no debía haber estado. Me dijeron que viviría en la capital y vivía a tres horas de la misma… Después de eso vino Italia. En Nápoles estuve muy bien. Fueron cuatro meses en los que mi vida profesional cambió y también mi motivación. Conocer un club tan grande como el Napoli siempre se te queda dentro del corazón y compartir vestuario con Pepe Reina, Rafa Benítez, Higuaín, Mertens…  Fue una gozada. Después vino Finlandia, que pienso que deportivamente fue mi mejor experiencia en el extranjero porque allí ganamos la liga, la copa y fuimos el primer equipo finés en jugar una fase de grupos de la Europa League. Pero la vida allí era difícil. Aquello con tanto frío no está hecho para un andaluz.

¿Aconsejas salir a probar suerte en el extranjero?

Se lo aconsejo a todo el mundo y más teniendo en cuenta cómo está España. En el tema monetario el fútbol en España ha bajado mucho y muchos jugadores tenemos que salir fuera y probar experiencias. Sí que es cierto que no hay que ir a ciegas y hay que ir con todo firmado porque después hay mucho pirata suelto.

¿Qué es lo que más echas de menos de España?

Lo que más echo de menos es sobre todo a mi hijo, a mi familia y después ya la comida, la forma de vivir que tenemos en España, el idioma… Son muchas las cosas que se echan de menos pero es temporal, ahora en Navidad volveré a disfrutar de los míos. El trabajo es muy importante. Antiguamente emigraban nuestros padres o nuestros abuelos y ahora nos ha tocado a nosotros.

¿Sigues desde la distancia al Betis? ¿Cómo estás viendo el arranque de los de Mel?

Claro que sigo al Betis. Es mi equipo y todo el mundo lo sabe. Cada vez que puedo, gracias a las nuevas tecnologías, lo sigo ya sea a través de la radio o de cualquier otro método. Aquí en la India me está siendo mucho más complicado ver los partidos porque fuera de Europa es difícil ver los partidos. Hay muchas caras nuevas en la plantilla pero el refuerzo de Joaquín le da un punto distinto al equipo y, de momento, están muy cerca de puestos europeos y esto para mí es un éxito después de haber ascendido a Primera División este año. Mantenerse arriba sería importante.

¿Cuál es el mejor recuerdo que guardas de tu etapa como jugador bético? ¿Te habría gustado continuar más tiempo allí?

El mejor recuerdo fue esa temporada 2004/05 en la que ganamos la Copa y llegamos a Champions, pero no sólo eso, el compartir esos momentos con compañeros con los que llevaba desde juveniles, desde que teníamos 16, 17, 18 años o ya en el Betis B hace que sea más grande esa etapa. ¿Qué si me hubiera gustado continuar? Pues claro. Yo siempre digo que la decisión más difícil de mi carrera fue el irme. También pienso que me equivoqué, pero era el momento y así lo sentía. A día de hoy con mi experiencia lo veo de otra manera.

¿Crees que te faltó poco cuando más destacabas para tener alguna oportunidad con la Selección?

En la temporada de mi debut en Primera División sí que hubo rumores de que Luis Aragonés, que en paz descanse, estaba siguiéndome. Incluso llegué a ir a un amistoso en Canarias entre amigos de Fernando Torres y de Jorge Larena en el que él era el entrenador. Pero bueno, para esas cosas también hay que tener una pizca de suerte y era esa una época de muy buenos porteros españoles. Estaban Casillas, Reina, Valdés… ahora también los hay. Yo aun así estoy muy orgulloso de todo lo que hice en la liga española.

Tú saliste de la cantera del Betis y te costó varios años llegar al primer equipo y gozar de una oportunidad. ¿Cómo valoras la situación actual de la cantera bética? ¿Qué opinión te merecen los últimos valores salidos de la cantera como Dani Ceballos, Vadillo, Varela o Fabián?

La cantera del Betis siempre ha tenido muy buenos jugadores. Sí que es cierto que desde que salió la hornada nuestra ha costado un poco más o salen pocos. Salió Vadillo pero la presión de ser canterano pues, de momento, no la ha aguantado y yo creo que la personalidad de Dani Ceballos le hará aguantar eso y Fabián pues está a la espera. Yo creo que jugadores siempre hay y ahora mismo lo que sí que me duele es ver al Betis B como último clasificado en Segunda B. Este verano estuve entrenando en el campo del Bellavista, que es donde ellos entrenan y son jóvenes y al final el filial trata de construir jugadores de futuro que es lo que esperamos que tenga el Betis.

De defender la portería del Napoli, campeón de la Coppa Italia, pasaste a defender la meta del Cornellà tras un periodo sin equipo. ¿Cómo llevaste el cambio?

Tenía claro que si quería volver a jugar en verano tenía que jugar donde fuera. Me llegó la oferta del Cornellà y a mí no se me caen los anillos por ello. Pasé de jugar un Brujas-Helsinki de Europa League a jugar un Cornellà-Nástic de Tarragona. Es fútbol, las porterías son las mismas, tenía ganas de jugar en España, ellos me dieron la opción y estoy muy agradecido, allí dejé a muchos amigos y Cornellà siempre estará en mi recuerdo.

¿Quién crees que debe de ser el portero de España en la próxima Eurocopa? ¿Cuáles consideras que deben ser los tres elegidos?

Del Bosque tiene un problema porque hay unos porteros muy buenos. Yo creo que al final De Gea y Casillas serán los fijos y él ha elegido a Sergio Rico, que me parece un muy buen portero de futuro, pero yo elegiría, no sólo por amistad sino por jugar en una liga como la Premier y estar en un nivel excepcional, a Adrián. Yo creo que después de sus dos, tres años en Inglaterra está mereciendo al menos ser llamado y que lo vean.

De todos los entrenadores que has tenido, ¿con cuál te quedas? Creo que de Toschack no tienes buenos recuerdos…

Para mí todos los entrenadores aportan. Desde el primero que tuve, que fue Miguel Valenzuela en el Betis, después José Ramón Esnaola, Griguol, Fernando Vázquez, Serra Ferrer que coincidió con la mejor época del Betis… Es cierto que hasta de los “malos”, como Toschack, que me pareció un entrenador muy anticuado, o Irureta, que era mayor, se aprende. Me quedo con Rafa Benítez, que me parece un enfermo del fútbol en el buen sentido, con Marcelino, con gente ganadora… Con esa gente me identifico.

Con 35 años, ¿todavía le queda cuerda para rato a Toni Doblas? ¿a qué piensas dedicarte cuando cuelgues los guantes?

Es cierto que tengo 35 años pero me encuentro en un gran momento ahora mismo. Los porteros pierden habilidad con la edad pero ganan en la toma de decisiones, que es algo muy importante en la portería, y ahora ya no se duda como antes, ahora si vas sabes que esa es la decisión que tienes que tomar. Cuando cuelgue las botas no sé lo que haré porque recién me licencié en periodismo, quiero sacarme el título de entrenador para el que sólo me queda un año y también quiero sacarme el título de entrenador de porteros. Quien sabe en un futuro qué pasará. Hay que abrir el abanico y ver las posibilidades que te da la vida.

Fuente imagen principal: JOSE JORDAN (AFP/Getty Images)

*Toni Doblas durante su etapa como portero del Real Zaragoza.

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